Feeds:
Entradas
Comentarios

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 151-

 

LOS HÁBITOS. Los pecados que nos asedian deben ser vencidos, y los malos sentimientos deben ser desarraigados, y un carácter santo y santas emociones deben ser engendrados en nosotros por el Espíritu de Dios.–parte3-

EL DESEO DE REFORMA PROCEDE DEL ANHELO DE HACER LO RECTO: Es verdad que algunas veces los hombres se avergüenzan de sus caminos pecaminosos y abandonan algunos de sus malos hábitos antes de darse cuenta de que son atraídos a Cristo.  Pero cuando hacen un esfuerzo por reformarse, nacido de un sincero deseo de hacer el bien, es el poder de Cristo el que los está atrayendo. 

Una influencia de la cual no se dan cuenta obra sobre el alma, la conciencia se vivifica y la vida externa se enmienda. Y a medida que Cristo los induce a mirar su cruz y contemplar a quien han traspasado sus pecados, el mandamiento es percibido por la conciencia.  Se les revela la maldad de su vida, el pecado profundamente arraigado en su alma. Comienzan a entender algo de la justicia de Cristo.

LOS MALOS HÁBITOS DEBEN SER VENCIDOS:

Al contemplar por medio de un espejo la gloria del Señor, somos transformados a su imagen, de gloria en gloria, por su Espíritu”

Esperamos demasiado poco, y recibimos de acuerdo con nuestra fe.  No debemos aferrarnos a nuestros propios métodos, planes e ideas; debemos ser transformados por la renovación de nuestra mente, para que podamos comprobar:

cual es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”.

Los pecados que nos asedian deben ser vencidos, y los malos sentimientos deben ser desarraigados, y un carácter santo y santas emociones deben ser engendrados en nosotros por el Espíritu de Dios. Cuando nos oponemos a los malos hábitos, estos ofrecen la más vigorosa resistencia; pero si la lucha prosigue con energía y perseverancia, es posible vencerlos.

LA GRACIA DE CRISTO QUEBRANTA LOS MALOS HÁBITOS: Los hombres necesitan aprender que no pueden poseer en su plenitud las bendiciones de la obediencia, sino cuando reciben la gracia de Cristo.  Esta es la que capacita al hombre para obedecer las leyes de Dios y para liberarse de la esclavitud de los malos hábitos.  Es el único poder que puede hacerlo firme en el buen camino y ayudarlo a permanecer en él.

Por medio del poder de Cristo, los hombres y las mujeres han quebrantado las cadenas de los hábitos pecaminosos.  Han renunciado al egoísmo.  El profano se transforma en reverente, el borracho en sobrio, el libertino en puro.  Las almas que reflejan la imagen de Satanás han llegado a transformarse a la imagen de Dios.

PENSAMIENTOS Y ACTOS CORRECTOS PUEDEN CONVERTIRSE EN HÁBITOS: La única seguridad para el alma consiste en pensar bien, pues acerca del hombre nos dice:

“Cual es su pensamiento en su alma, tal es él” (Prov.23:7)

El poder del dominio propio se acrecienta con el ejercicio.  Lo que al principio parece difícil, se vuelve fácil con la práctica, hasta que los buenos pensamientos y acciones llegan a ser habituales.  (Elena White)

 

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 150-

 

LOS HÁBITOS. Los niños son susceptibles a las impresiones; y las lecciones que aprenden en los primeros años los acompañarán toda la vida. El Señor estará con las madres, que tratan de formar buenos hábitos en sus hijos.–parte2-

LOS HÁBITOS DECIDEN EL FUTURO: Hay que recordar que la juventud está formando hábitos que, en nueve de cada diez casos, decidirán su futuro. La influencia de las compañías que tienen, de las amistades que entablan y de los principios que adoptan, los acompañarán toda la vida.

LOS MALOS HÁBITOS SE FORMAN CON MAS FACILIDAD QUE LOS BUENOS: Los niños son especialmente susceptibles a las impresiones; y las lecciones que aprenden en los primeros años los acompañarán toda la vida.  Toda la información que adquieran nunca contrarrestará los malos resultados de la falta de disciplina en la infancia.  Un descuido, repetido a menudo, forma hábito.  Una mala acción prepara el camino para otra.  Esa acción, repetida, forma hábito.

Los malos hábitos se forman con más facilidad que los buenos, y se los abandona con más dificultad.  Se necesita menos tiempo y menos trabajo para malograr la disposición de un niño, que para imprimir principios y hábitos de justicia sobre las tablas del alma.

Sólo mediante una constante vigilancia y una acción que contrarreste el mal, podemos tener esperanza de que la disposición se enderece.

El Señor estará con las madres, mientras tratan de formar buenos hábitos en sus hijos.  Pero tendrán que empezar pronto el proceso de adiestramiento, o su futura tarea será muy difícil. Hay que enseñarles línea sobre línea, precepto sobre precepto, un poquito aquí y un poquito allá. 

Recuerden que nuestros hijos pertenecen a Dios, y que deben convertirse en hijos e hijas de El. Su intención es que las familias de la tierra sean nuestras familias en el cielo.

LOS HÁBITOS RARA VEZ CAMBIAN: Los actos repetidos en cierto sentido se convierten en hábitos.  Estos pueden modificarse mediante una severa educación, en la vida posterior, pero rara vez se cambian.  Una vez que se ha formado un hábito, se imprime más y más firmemente en el carácter.

ATACAR LOS MALOS HABITOS DE OTROS SURTE POCO EFECTO: Poca utilidad tiene el intento de reformar a los demás atacando de frente lo que consideremos malos hábitos suyos. Tal proceder resulta a menudo más perjudicial que benéfico.  En su conversación con la samaritana, en vez de desacreditar el pozo de Jacob, Cristo presentó algo mejor.

Si conocieses el don de Dios (dijo) y quien es el que te dice: Dame de beber: tu pedirías de El, y El te daría agua viva”  (Juan 4:10)

Dirigió la plática al tesoro que tenía para regalar y ofreció a la mujer algo mejor que lo que ella poseía; el agua de vida, el gozo y la esperanza de Evangelio. (Elena White)

Continúa en parte 151

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 149-

 

 

LOS HÁBITOS. La Palabra de Dios abunda en principios generales para la formación de hábitos correctos de vida. Y los testimonios, generales y personales atraen su atención a esos principios. -parte1-

LA BIBLIA NOS DA LOS PRINCIPIOS: La Palabra de Dios abunda en principios generales para la formación de hábitos correctos de vida, y los testimonios, generales y personales, han sido considerados para atraer su atención más especialmente a esos principios.

COMO UNA RED DE HIERRO: Una vez formado el hábito, es como una red de hierro. Aunque intentemos luchar desesperadamente contra él, no podremos romperlo.

LAS REGLAS DEL HABITO: Todos tenemos el deber de observar reglas estrictas en nuestros hábitos de vida.  Esto es para nuestro propio bien, tanto en sentido físico como moral.

LA REGULARIDAD EN LOS HÁBITOS MEJORA LA SALUD: Nuestro Dios es un Dios de orden, y quiere que sus hijos estén dispuestos a organizarse y ponerse bajo su disciplina.  Si los jóvenes quisieran formar hábitos de regularidad y orden, mejorarían su salud, su espíritu, su memoria y su disposición.

ELIMINEMOS LA CAUSA DE LA ENFERMEDAD: Los hábitos correctos, practicados con inteligencia y perseverancia, eliminarán la causa de la enfermedad, y no habrá necesidad de recurrir a drogas fuertes.

LOS HÁBITOS APROPIADOS FOMENTAN LA SALUD: La salud puede ser lograda mediante hábitos de vida apropiados, y puede esperarse, inclusive, que rinda interés. Pero este capital, más precioso que cualquier cuenta bancaria, puede ser sacrificado por la intemperancia en el comer y el beber, y así permitir que los órganos se malogren por causa de la inacción. Hay que dejar a un lado las complacencias preferidas, la haraganería debe ser vencida.

HÁBITOS QUE DEGRADAN LAS FACULTADES SUPERIORES: Todo hábito que no promueva la acción saludable en el organismo humano, degrada las más altas y nobles facultades.  Los hábitos erróneos concernientes al comer y al beber conducen a errores en el pensamiento y la acción.

VICTORIA SOBRE LOS HÁBITOS PREESTABLECIDOS: Los hábitos e ideas preestablecidos deben ser vencidos en muchos casos, antes de que podamos avanzar en la vida religiosa.

LAS TENDENCIAS HEREDADAS Y CULTIVADAS SE CONVIERTEN EN HÁBITOS: La gran tendencia de Judas hacia el mal, heredada y cultivada, fue la codicia.  Y al llevarla a la práctica se convirtió en un hábito que él manifestó en todos los negocios.  Los principios cristianos de rectitud y justicia no tenían lugar en sus ventas ni en sus compras. 

Sus hábitos económicos desarrollaron en él una actitud mezquina que se convirtió en una trampa fatal. La obtención de ganancias fue la medida de su experiencia religiosa y toda verdadera justicia estaba subordinada a ésto. Aunque en lo externo seguía siendo discípulo, en la misma presencia de Cristo se apropió de medios que pertenecían a la tesorería del Señor. (Elena White)

Continúa en parte 150

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 148-

 

LAS RELACIONES SOCIALES. Debemos emplear toda la fuerza espiritual para la ejecución de planes sabios. El poder social, santificado por la gracia de Cristo, debe ser aprovechado para ganar almas para el Salvador. -parte 4-

EL CULTIVO APROPIADO DE LAS RELACIONES SOCIALES PRODUCE FELICIDAD: A los que vivían lejos del tabernáculo la asistencia a las fiestas anuales les requería más de un mes de cada año. Este ejemplo de devoción a Dios debe recalcar la importancia de los servicios religiosos y la necesidad de subordinar nuestros intereses egoístas y mundanos a los que son espirituales y eternos. 

Sufrimos una pérdida si hacemos caso omiso del privilegio de reunirnos para fortalecernos y alentarnos unos a otros en el servicio de Dios. Las verdades de su Palabra pierden entonces para nuestra mente su vigor e importancia.  Nuestro corazón deja de sentirse iluminado e inspirado por la influencia santificadora, y decae nuestra espiritualidad. Somos todos hijos de un solo Padre y dependemos unos de otros para ser felices. 

Somos objeto de los requerimientos de Dios y la humanidad.  Al cultivar debidamente los elementos sociales de nuestra naturaleza simpatizamos con nuestros hermanos y los esfuerzos que hacemos por beneficiar a nuestros semejantes, nos proporcionan felicidad.

LAS RELACIONES MUTUAS DEBEN SER REGIDAS POR EL AMOR DIVINO: Es importante la necesidad que tiene cada hombre de hacer lo mejor que pueda como cristiano, de prepararse para alcanzar el grado de crecimiento, expansión de la mente y nobleza del carácter que cada uno pueda tener.  En todo lo que hagamos, debemos sostener una relación cristiana unos con otros. 

Debemos emplear toda la fuerza espiritual para la ejecución de planes sabios en una acción fervorosa.  Los dones de Dios han de ser usados para la salvación de las almas.  Nuestras relaciones mutuas no han de ser gobernadas por normas humanas; sino por el amor divino, el amor expresado en el don de Dios a nuestro mundo.

LAS RELACIONES SOCIALES AYUDAN A GANAR ALMAS: Especialmente aquellos que han gustado el amor de Cristo debieran desarrollar sus facultades sociales; pues de esta manera pueden ganar almas para el Salvador. Cristo no debiera ser ocultado  en sus corazones, encerrado como tesoro codiciado, sagrado y dulce, que sólo ha de ser gozado por ellos; ni tampoco debieran ellos manifestar el amor de Cristo sólo hacia aquellos que les son más simpáticos. 

Se debe enseñar la manera de demostrar, como Cristo, un amable interés y una disposición sociable para con los que se hallan en la mayor necesidad, aún cuando los tales no sean sus amistades preferidas. En todo momento y en todas partes, manifestó Jesús amante interés en la familia humana y esparció en derredor suyo la luz de una piedad alegre.  Debe enseñarse  a seguir sus pisadas. 

Se ha de enseñar a manifestar interés cristiano, simpatía y amor por sus semejantes y empeñarse en atraerlos a Jesús; Cristo debiera ser en sus corazones como un manantial de agua que brote para vida eterna, que refresque a todos aquellos con quienes tratan.

Todos debemos llegar a ser testigos de Jesús.  El poder social, santificado por la gracia de Cristo, debe ser aprovechado para ganar almas para el Salvador. 

Vea el mundo que no estamos egoístamente absortos en nuestros propios intereses, sino que deseamos que otros participen de nuestras bendiciones y privilegios. Dejemos ver que nuestra religión no nos hace faltos de simpatía ni exigentes.  Sirvamos como Cristo sirvió, para beneficio de los hombres, todos los que profesamos haberle hallado. 

Elena White

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 147-

 

LAS RELACIONES SOCIALES. La diversidad de clases sociales que caracteriza nuestra raza es uno de los medios designados por Dios para probar y desarrollar el carácter. -parte 3-

LAS CLASES SOCIALES SON UNA PRUEBA PARA EL DESARROLLO DEL CARÁCTER: Nunca fue el propósito de Dios que no hubiera pobres en el mundo.  Las clases sociales nunca llegarían a igualarse, porque la diversidad de condición que caracteriza nuestra raza es uno de los medios designados por Dios para probar y desarrollar el carácter. Muchos han insistido con gran entusiasmo en que todos los hombres deberían participar en forma igualitaria de las bendiciones temporales de Dios, pero ese no era el propósito del Creador.

Cristo dijo que a los pobres siempre los tendríamos con nosotros.  Los pobres, igual que los ricos, han sido adquiridos por medio de su sangre; y entre sus profesos seguidores, en la mayoría de los casos, los primeros  lo sirven con dedicación, mientras los últimos están constantemente poniendo sus afectos en los tesoros terrenales, y se olvidan de Cristo. 

Los cuidados de esta vida y la codicia de las riquezas eclipsan la gloria del mundo moderno.  La mayor desgracia que le podría sobrevenir a la humanidad sería que todos fueran puestos en pie de igualdad en cuanto a las posiciones terrenales.

LAS CLASES SOCIALES ESTÁN FUERA DE LA LEY A LA VISTA DE DIOS: La religión de Cristo eleva al que la recibe a un nivel superior de pensamiento y acción, al mismo tiempo que presenta a toda la especie humana como igual objeto del amor de Dios habiendo sido comprada por el sacrificio de su Hijo. A los pies de Jesús, los ricos y los pobres, los sabios y los ignorantes, se encuentran sin diferencia de casta o de preeminencia mundanal. 

Todas las distinciones terrenas son olvidadas cuando consideramos a Aquél que traspasaron nuestros pecados.  La abnegación, la condescendencia, la compasión infinita de Aquél que está muy ensalzado en el cielo, avergüenzan el orgullo de los hombres, su estima propia y sus castas sociales.  La religión pura y sin mácula manifiesta sus principios celestiales al unir a todos los que son santificados por la verdad. 

Todos se reúnen como almas compradas por sangre, igualmente dependientes de Aquél que las redimió para Dios.

REMEDIO PARA LOS MALES SOCIALES: Josafat debió gran parte de su prosperidad como gobernante a estas sabias medidas tomadas para suplir las necesidades espirituales de sus súbditos (la designación de sus sacerdotes para enseñar).  Hay mucho beneficio en la obediencia a la Ley de Dios. 

En la conformidad con los requerimientos divinos hay un poder transformador que imparte paz y buena voluntad entre los hombres. Si las enseñanzas de la Palabra de Dios ejercieran una influencia dominadora en la vida de cada hombre y mujer y los corazones y las mentes fuesen sometidos a su poder refrenador, los males que ahora existen en la vida no hallarían cabida. 

De todo hogar emanaría una influencia que haría a los hombres y mujeres fuertes en percepción espiritual y en poder moral, y así naciones e individuos serían colocados en un terreno ventajoso. (Elena White)

Continúa en parte 148

 

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 146-

 

 

LAS RELACIONES SOCIALES. La doctrina de que los hombres no están obligados a obedecer los Mandamientos de Dios ha debilitado ya el sentimiento de la responsabilidad moral y ….- parte 2-

NO HAY QUE RENUNCIAR A LA COMUNIÓN SOCIAL: El ejemplo de Cristo, al vincularse con los intereses de la humanidad, deben ser seguidos por todos los que predican su Palabra y por todos los que han recibido el Evangelio de su gracia.  No hemos de renunciar a la comunión social. No debemos apartarnos de los demás. A fin de alcanzar a todas las clases debemos tratarlas donde se encuentran. 

Rara vez nos buscarán por su propia iniciativa.  No sólo desde un pulpito han de ser los corazones humanos conmovidos por la verdad divina.  Hay otro campo de trabajo, más humilde tal vez, pero tan plenamente promisorio.  Se halla en el hogar de los humildes y en la mansión de los encumbrados; junto a la mesa hospitalaria, y en las reuniones sociales.

LA EDUCACIÓN DA FORMA A LA ESTRUCTURA SOCIAL: La educación que se imparte a los jóvenes da forma a toda su estructura social.  En todo el mundo la sociedad está en desorden, y se necesita una cabal trasformación. Muchos suponen que mejores equipos educacionales, mayores talentos y métodos más modernos, arreglarán las cosas.  Profesan creer en los oráculos divinos y recibirlos, y sin embargo le dan a la Palabra de Dios una ubicación subalterna en la gran estructura de la educación. Lo que debería ocupar el primer lugar se subordina a los inventos humanos.

INFLUENCIA DE LA SOCIABILIDAD EN EL HOGAR: La misión del hogar se extiende más allá del círculo de sus miembros.  El hogar cristiano ha de ser una lección objetiva, que ponga en relieve la excelencia de los verdaderos principios de la vida.  Semejante ejemplo será una fuerza para el bien en el mundo. 

La influencia de un hogar verdadero en el corazón y la vida de los hombres es mucho más poderosa que cualquier sermón que se pueda predicar. Al salir de semejante hogar paterno los jóvenes enseñarán las lecciones que en él hayan aprendido. De ese modo penetrará en otros hogares  principios de vida más nobles, y una influencia regeneradora obrará en la sociedad.

LA SOCIABILIDAD ES UN IMÁN PODEROSO: La bondad y sociabilidad cristianas son factores poderosos para ganar los afectos de la juventud.

SE DESMORONA LA ESTRUCTURA DE LA VIDA SOCIAL: La doctrina de que los hombres no están obligados a obedecer los Mandamientos de Dios han debilitado ya el sentimiento de la responsabilidad moral y ha abierto anchas compuertas para que la iniquidad anegue el mundo. La licencia, la disipación y la corrupción nos invaden como ola abrumadora. Satanás está trabajando en el seno de las familias. 

Su bandera flota hasta en los hogares de los que profesan ser cristianos.  En ellos se ven la envidia, las sospechas, la hipocresía, la frialdad, la rivalidad, las disputas, las tradiciones y el desenfreno de los apetitos.  Todo el sistema de doctrinas y principios religiosos que deberían formar el fundamento y marco de la vida social, parece una mole tambaleante a punto de desmoronarse en ruinas.

LOS ESTATUTOS DIVINOS IMPIDEN LA INJUSTICIA SOCIAL: Dios quería poner freno al amor excesivo a los bienes terrenales y al poder. La acumulación continúa de riquezas en manos de una clase, y la pobreza y degradación de otra clase, eran cosas que producían grandes males. 

El poder desenfrenado de los ricos resultaría en monopolio, y los pobres, aunque en todo sentido tuvieran tanto valor como aquellos a los ojos de Dios, serían considerados y tratados como inferiores a sus hermanos más afortunados. 

Al sentir la clase pobre esta opresión, se despertarían en ella las pasiones.  Habría un sentimiento de desesperación que tendería a desmoralizar la sociedad y a abrir la puerta a crímenes de toda índole.  Los reglamentos que Dios estableció tenían por objeto fomentar la igualdad social. 

Las medidas del año sabático y del año de jubileo habían de corregir mayormente lo que en el intervalo se hubiera desquiciado en la economía social y política de la nación. 

Elena White

Continúa en parte 147

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 145-

 

LAS RELACIONES SOCIALES. Aquéllos que poseen grandes cualidades afectivas tienen ante Dios la obligación de prodigarlas no solamente a sus amigos, sino a todos los que necesitan ayuda. – parte 1-

LAS CUALIDADES SOCIALES SON TALENTOS: Aquéllos que poseen grandes cualidades afectivas tienen ante Dios la obligación de prodigarlas no solamente a sus amigos, sino a todos los que necesitan ayuda. Las cualidades sociales son talentos y hay que usarlas para beneficio de todos los que están al alcance de sus influencias.

LA IMPORTANCIA DEL TRATO SOCIAL: Por medio de las relaciones sociales el cristianismo se pone en contacto con el mundo. Todo hombre o mujer que haya probado el amor de Cristo y haya recibido en el corazón la iluminación divina, por pedido de Dios debe arrojar luz sobre la senda tenebrosa de los que no conocen un camino mejor…El poder de la sociabilidad, santificado por el Espíritu de Cristo, debe mejorar a fin de ganar almas para el Salvador.

LAS VIRTUDES SOCIALES DEBEN SER CULTIVADAS: Sufrimos una pérdida cuando descuidamos la oportunidad de reunirnos para fortalecernos y animarnos mutuamente en el servicio de Dios.  Las verdades de su Palabra pierden en nuestras mentes su vivacidad e importancia.  Nuestros corazones dejan de ser alumbrados y vivificados por la influencia santificadora, y declinamos en espiritualidad. 

En nuestra asociación como cristianos perdemos mucho por falta de simpatía mutua.  El que se encierra completamente dentro de sí mismo no está ocupando la posición que Dios le señaló.  El cultivo apropiado de los elementos sociales de nuestra naturaleza nos hace simpatizar con otros y es para nosotros un medio de desarrollarnos y fortalecernos en el servicio de Dios.

JESUS ERA MUY SOCIABLE: Toda la vida del Salvador se caracterizó por la benevolencia desinteresada y la hermosura de la santidad.  El es nuestro modelo de bondad.  Desde el comienzo de su ministerio, los hombres empezaron a comprender más claramente el carácter de Dios.  Practicaba sus enseñanzas en su propia vida.  Era consecuente sin obstinación, benevolente sin debilidad, y manifestaba ternura y simpatía sin sentimentalismo. 

Era altamente sociable, aunque poseía una reserva que inhibía cualquier familiaridad.  Su temperancia nunca lo llevó al fanatismo o la austeridad.  No se conformaba con el mundo, y sin embargo prestaba atención a las necesidades de los menores de entre los hombres.

LA BONDAD SOCIAL Y LA DIGNIDAD HUMANA: A la mesa de los publicanos, Cristo se sentaba como distinguido huésped demostrando por su simpatía y bondad de su trato social que reconocía la dignidad humana; y los hombres, en cuyos sedientos corazones caían sus palabras con poder bendito y vivificador, anhelaban hacerse dignos de su confianza. Despertábanse nuevos impulsos, y a estos parias de la sociedad se les abría la posibilidad de una vida nueva.

JESUS ENSEÑO A LOS DISCÍPULOS LOS VERDADEROS DEBERES SOCIALES: Cristo enseñó a sus discípulos a conducirse en compañía de otros. Les enseñó las obligaciones y reglas de la verdadera vida social, que son las mismas que aparecen en la ley del reino de Dios. Por medio de su ejemplo, enseñó a sus discípulos que cuando asistieran a cualquier reunión pública no tendrían necesidad de quedarse sin palabras. 

Su conversación en medio de una fiesta difería decididamente de la que se solía escuchar en los banquetes.  Cada palabra que pronunciaba tenía sabor de vida para vida.  Hablaba con claridad y sencillez.  Sus palabras eran como manzanas de oro con figura de plata.(Elena White)

Continúa en parte 146

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 144-

 

LAS RELACIONES HUMANAS. Algunos no entienden el carácter sagrado de la obra de Dios. Tratemos de no consumirnos a nosotros mismos ni de agotar a los demás, sino que dependamos del Espíritu Santo. -parte 4-

HAY QUE COMPRENDER A LA HUMANIDAD: El que trata de transformar a la humanidad, debe comprender a la humanidad. Sólo por la simpatía, la fe y el amor, pueden ser alcanzados y elevados los hombres.  En esto, Cristo se revela como el Maestro de los maestros: De todos los que alguna vez vivieran en la tierra, El solo posee una perfecta comprensión del alma humana. 

Hay una ciencia en el trato con los que parecen especialmente débiles.  Si vamos a enseñar a los demás, primero tenemos que aprender de Cristo nosotros mismos.  Los que en realidad necesitan menos ayuda, son los que posiblemente reciban más atención.  Necesitamos manifestar una sabiduría especial al tratar con los que parecen desconsiderados e indiferentes.  Algunos no entienden el carácter sagrado de la obra de Dios.

Los menos hábiles, los descuidados, e incluso los indolentes requieren en especial, de cuidadosa consideración con oración.  Mediante un esfuerzo perseverante en su favor podemos ayudarlos a convertirse en instrumentos útiles en la obra de Dios.  Debemos cooperar con el Señor Jesús en la restauración del ineficiente y equivocado para conducirlo a la inteligencia y la pureza.

NO DISCUTAMOS ACERCA DE AGRAVIOS: “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios”. Por amor a Cristo no digamos ni pensemos nada malo. Quiera Dios ayudarnos para que no sólo leamos la Biblia sino que practiquemos sus enseñanzas. 

El instrumento humano que es fiel en su tarea, que une la gentileza a su poder, la justicia a su amor, produce regocijo entre las inteligencias celestiales, y glorifica a Dios. Luchemos fervorosamente para ser buenos y hacer el bien y recibiremos la inmarcesible corona de la vida.

TRABAJEMOS A FAVOR DE LOS DEMÁS Y CON ELLOS: Cuando la luz brille en el alma, algunos que parecían estar completamente entregados al pecado, se pondrán a trabajar con éxito a favor de pecadores tales como eran ellos.  Por medio de la fe en Cristo, habrá quienes alcancen altos puestos de servicio, y se les encomendarán responsabilidades en la obra de salvar almas.

Saben donde reside su propia flaqueza, y se dan cuenta de la depravación de su naturaleza. Conocen la fuerza del pecado y el poder de un hábito vicioso.  Comprenden que son incapaces de vencer sin la ayuda de Cristo, y su clamor continuo es: “A ti confió mi alma desvalida”.

TRATEN A LOS DEMÁS CON GENTILEZA: Tratemos de no consumirnos a nosotros mismos ni de agotar a los demás, sino que dependamos del Espíritu Santo. Tratemos con gentileza a los seres humanos. (Elena White)

 

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 143-

LAS RELACIONES HUMANAS. La honestidad es esencial. Estos no son los principios que gobiernan nuestro mundo, porque Satanás –engañador, mentiroso y opresor- es el amo, y sus súbditos lo siguen y llevan a cabo sus propósitos. -parte 3-

LA HONESTIDAD ES ESENCIAL: En todos los detalles de la vida deben mantenerse los más estrictos principios de honestidad.  Estos no son los principios que gobiernan nuestro mundo, porque Satanás –engañador, mentiroso y opresor- es el amo, y sus súbditos lo siguen y llevan a cabo sus propósitos.  Pero los cristianos sirven bajo un AMO diferente, y sus acciones deben ser llevadas a cabo en Dios, sin tomar en cuenta para nada la ganancia egoísta. 

La desviación de la perfecta limpieza en las transacciones comerciales puede ser poca cosa según algunos, pero nuestro Salvador no lo considera así.  Sus palabras en relación con ésto son claras y explícitas. 

“El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel” (Luc.16:10)

Si alguien se aprovecha de su vecino en cosas de poca monta, se aprovechará en mayor medida cuando se le presente la tentación.  Un falso testimonio es un asunto de poca importancia, es tan deshonesto a la vista de Dios como una falsedad en algo mucho más importante.

En el mundo cristiano de la actualidad se practica el fraude en una medida alarmante.  La gente que guarda los Mandamientos de Dios (Éxodo 20:3-17) debería demostrar que está por encima de estas cosas.  Las prácticas deshonestas, que malogran los tratos del hombre con sus semejantes, nunca deberían ser llevadas a cabo por alguien que profesa creer en la Verdad.

El pueblo de Dios le causa un gran daño a la Verdad cuando se aparta en lo más mínimo de la integridad.  Puede ser que la apariencia de alguien no sea muy agradable; puede ser que  sea deficiente en muchos sentidos, pero si tiene la reputación de ser recto y honesto, se lo respetará. 

La estricta integridad cubre muchos rasgos objetables de carácter.  La persona que se aferre insistentemente a la verdad, ganará la confianza de todos. No sólo confiarán en él sus hermanos en la fe; los incrédulos también se verán obligados a reconocer que es un hombre de honor.

LA INTEGRIDAD SIN DOBLECES ES SEMEJANTE AL ORO PURO: Los siervos de Dios están más o menos obligados a participar de las transacciones comerciales del mundo, pero deberían comprar y vender sabiendo que el ojo de Dios está sobre ellos.  No se deben usar ni balanzas falsas, ni pesas engañosas, porque son abominación para el Señor. 

En cada transacción comercial  el cristiano debe ser exactamente lo que el quiere que los demás crean que es.  Su conducta tiene la dirección que le imprimen los principios fundamentales.  No traza planes engañosos; por lo tanto no tiene nada que ocultar, nada que disimular.  Se lo podrá criticar, se lo podrá someter a prueba, pero su integridad inquebrantable resplandecerá como el oro puro.

Su palabra es digna de confianza.  Es un hombre que no se aprovecha de su prójimo.  Es amigo y benefactor de todos, y sus semejantes confían en su consejo. No trata de llenarse los bolsillos aprovechándose de las lamentables circunstancias en que se encuentra su prójimo.  Su propósito consiste en ayudar y bendecir a sus prójimos. 

Un hombre verdaderamente honesto nunca se aprovechará de la debilidad o la incompetencia para llenar su propia bolsa. Acepta el justo equivalente de lo que expende.  Si hay defectos en los artículos que vende, lo dice francamente, aunque al hacerlo esté obrando en contra de sus propios intereses.(Elena White)

 

  Continúa en parte 144

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 142-

 

LAS RELACIONES HUMANAS. Debemos pedirle a Cristo que nos dé palabras que sean de bendición.  Y al tratar así de ayudar a los demás, nosotros mismos seremos bendecidos. –parte 2-    

RODEADOS DE UNA ATMOSFERA DE FE: Es de la mayor importancia para nosotros que rodeemos el alma de la atmósfera de la fe. Cada día estamos decidiendo nuestro propio destino eterno de acuerdo con la atmósfera que rodea al alma. Somos individualmente responsables por la influencia que ejercemos, y algunas consecuencias que no vemos serán el resultado de nuestras palabras y actos. 

Si Dios hubiera salvado a Sodoma por causa de diez justos, ¿cuál habría sido la influencia para el bien que se hubiera manifestado como resultado de la fidelidad del pueblo de Dios?  Si todos los que profesan el nombre de Cristo estuvieran revestidos de su justicia ¿hasta dónde llegaría la influencia?

COMO TRATAR CON DIFERENTES DISPOSICIONES: El Señor quiere que estemos santificados. Tendremos que tratar con personas de diferentes disposiciones, y deberíamos estar en condiciones de saber como tratar con las mentes humanas.  Debemos pedirle a Cristo que nos dé palabras que sean de bendición.  Y al tratar así de ayudar a los demás, nosotros mismos seremos bendecidos.

UNA OBRA SUMAMENTE IMPORTANTE: Esta obra (la de reprender una mala acción)  es la más hermosa y difícil que haya sido confiada a los seres humanos. Requiere tacto y sensibilidad delicadísimos, conocimiento de la naturaleza humana, fe y paciencia divinas, dispuestas a obrar, velar y esperar.  Nada puede ser más importante que esta obra.

TRATAR CON LAS MENTES HUMANAS: Es un asunto delicado tratar con las mentes humanas. Ud. puede ponerse de pie enhiestamente, sin lograr jamás que los corazones de otras personas se suavicen; o puede acercarse al alma afligida, y con el corazón lleno de amor sacarla del campo de batalla del enemigo.  No hay que conducirla allí y dejarla abandonada para que sea objeto de las tentaciones de Satanás.

TODOS TIENEN SUS PROPIAS PRUEBAS: No nos podemos permitir, de ninguna manera, ser un obstáculo para los demás.  Cada cual tiene sus propias tentaciones y pruebas peculiares, y deberíamos estar en situación de ayudar y fortalecer a los tentados.

Debemos animar, y de ser posible, elevar a los que son débiles en la fe.  Al hablar acerca de las promesas de Dios, a veces podemos eliminar la depresión de las mentes de los que están pasando por pruebas y dificultades.

COMPRENSIÓN CRISTIANA: Los que saquen el máximo provecho de sus privilegios y oportunidades serán, en el sentido bíblico, hombres talentosos y educados; no sólo eruditos, sino educados en mente, en modales y en comportamiento.  Serán refinados, tiernos, compasivos y afectuosos.  Dios nos ha dado facultados que debemos usar, desarrollar y fortalecer por medio de la educación. 

Deberíamos razonar y reflexionar, distinguiendo cuidadosamente la relación que existe entre la causa y el efecto. Cuando ésto se pone en práctica, habrá de parte de muchos mayor reflexión y cuidado respecto de sus palabras y acciones, de manera que puedan cumplir plenamente el propósito que tuvo Dios al crearlos.

LA FRANQUEZA FOMENTA LA CONFIANZA: Si hubiera más franqueza y menos misterio, si se fomentara la confianza fraternal, si hubiera mucho menos del yo y más del espíritu de Cristo, y una fe viviente en Dios, la nube  que difunde la atmósfera en la mente gracias a la obra de Satanás, se disiparía. (Elena White)

Continúa en parte 143