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Posts Tagged ‘el alma’

DESCUBRA: GUÍA QUE LE AYUDARÁ A COMPRENDER MEJOR A DIOS Y A CREER EN EL-parte 21-

 

¿QUE PASA CUANDO UNA PERSONA MUERE? -parte 3-

  • ¿SOMOS INMORTALES AHORA?

Dios creó a Adán y Eva MORTALES, es decir, sujetos a muerte.  Pero tenían que permanecer obedientes a la voluntad de Dios para no morir nunca.

Cuando pecaron, perdieron su derecho  a la vida y por su desobediencia se convirtieron en súbditos de la muerte. Su pecado infectó a toda la raza humana (Romanos 5:12).

Las Sagradas Escrituras nunca describen el alma como INMORTAL, es decir, NO sujeta a muerte.  Las palabras hebreas y griegas para “alma”, “espíritu” y “aliento” aparecen 1.700 veces en la Biblia y ni siquiera una vez indican que el alma, el espíritu o el aliento sean ETERNOS O INMORTALES.

SOLAMENTE DIOS POSEE INMORTALIDAD.

“DIOS…ES EL UNICO INMORTAL” (2 Timoteo 6:15-16)

La Escritura muestra claramente que en esta vida los seres humanos son MORTALES, sujetos a muerte.  Pero cuando Jesús vuelva, nuestra naturaleza  experimentará un cambio radical.

“He aquí, os digo un misterio: NO TODOS DORMIREMOS, PERO TODOS SEREMOS TRANSFORMADOS, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, A LA FINAL TROMPETA; porque se tocará la trompeta, y LOS MUERTOS  SERÁN RESUCITADOS incorruptibles, Y NOSOTROS SEREMOS TRANSFORMADOS.

Porque es necesario que ésto corruptible se vista de incorrupción, y ESTO MORTAL SE VISTA DE INMORTALIDAD. Y…entonces se cumplirá la palabra que está escrita; SORBIDA ES LA MUERTE EN VICTORIA” (1 Corintios 15:51-54).

Como seres humanos, ahora NO SOMOS INMORTALES. Pero la certeza del cristiano es que obtendrá la INMORTALIDAD cuando Jesús venga por segunda vez.  La promesa de la INMORTALIDAD se aseguró cuando Jesús salió de la tumba y:

“ABOLIO LA MUERTE, Y SACO A LA LUZ LA VIDA Y LA INMORTALIDAD por medio del Evangelio” (2 Timoteo 1:10)

Según la perspectiva de Dios, el destino para el ser humano es bien claro: la muerte eterna para quienes rechazan a Cristo y se aferran a sus pecados, o la INMORTALIDAD como un regalo cuando Jesús venga a buscar a aquellos que lo aceptaron como su Señor y Salvador.

  • ENFRENTAN LA MUERTE DE UN SER AMADO

Los temores que naturalmente enfrentamos ante la muerte se agudizan cuando un ser amado muere.  La soledad y el sentido de pérdida pueden ser abrumadores.

Pero debemos recordar que nuestros amados están durmiendo, y que todo aquel que descansa en Jesús se levantará en la  “resurrección para vida” cuando el Señor regrese.

Dios está planeando algunos encuentros maravillosos cuando Cristo regrese.  Bebés que volverán a las manos de sus emocionados padres.  Esposos y esposas que se estrecharán en un fuerte abrazo. 

Todas las crueles separaciones de la vida se habrán acabado. Ciertamente se dirá:

“SORBIDA ES LA MUERTE EN VICTORIA”  (1 Corintios 15:54)

Algunos sienten la muerte de un ser amado tan agudamente, que procuran ponerse en contacto con él a través de un médium espiritista o de “canales” de la Nueva Era.

Pero la Biblia nos advierte específicamente contra el intento de aliviar el dolor de la muerte de esa manera:

“Y si os dijeren: Preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará  a los muertos por los vivos?  (Isaías 8:19).

¿Por qué? La Biblia claramente revela que los muertos no son seres conscientes.  La real solución para la angustia causada por la muerte de un ser amado solamente la puede dar Cristo.

Estar en comunión con El es la forma más saludable de sobrellevar el dolor. Recordemos siempre que la primera impresión consciente que tendrán los que duermen en Cristo será el sonido de la trompeta que anuncia la Segunda Venida de Cristo, que los despertará de la muerte.

  • ENFRENTANDO A LA MUERTE SIN TEMOR

Continúa en parte 22

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DESCUBRA: GUÍA QUE LE AYUDARÁ A COMPRENDER MEJOR A DIOS Y A CREER EN EL-parte 19-

¿QUE PASA CUANDO UNA PERSONA MUERE? -parte 1-

 

5-que pasa cuando una persona muere-

 

 

Nos estremecemos cuando un niño pregunta: “¿Qué significa morir?” Nos incomoda hablar de la muerte, o aún pensar en ella.  La muerte es el enemigo común de todos.

  • ENFRENTANDO A LA MUERTE SIN TEMOR

Todos nosotros en algún momento, quizás después del fallecimiento de un amigo o de un ser amado, hemos sentido esa opresión en el corazón, ese sentimiento de soledad que nos agobia, al advertir dolorosamente que la vida tiene fin.

Es un asunto tan importante, que apela tanto a nuestras emociones, nos preguntamos: ¿dónde podemos aprender la verdad acerca de lo que pasa cuando morimos?

Afortunadamente, parte de la misión de Cristo en la tierra fue librar a todos que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre” (Hebreos 2:15).

Y en la Sagradas Escrituras, Jesús presenta mensajes de aliento y contesta claramente todas nuestras preguntas sobre la muerte, la resurrección y la vida futura.

  • COMO NOS HIZO DIOS

Para entender realmente la verdad que la Biblia nos presenta acerca de la muerte, comencemos viendo como nos hizo nuestro Creador.

“Entonces JEHOVÁ DIOS formó al hombre (Adam en hebreo) del polvo de la tierra (adamah, en hebreo)” (Génesis 2:7)

El Creador hizo a Adán “del polvo de la tierra”. Después que hubo combinado los elementos deseados, su energía creadora le dio vida a la forma inerte.

Para ello, Dios sopló en sus narices “el aliento de vida”, y Adán pasó a ser  un “ser viviente” (en hebreo “un alma viviente”). Note que la Biblia NO dice que Adán recibió un alma, sino que el hombre “fue un ser viviente”.

De modo que podríamos resumir la ecuación humana en esta fórmula:

“Polvo de la tierra” + “Aliento de vida” = “Un alma viviente”

Cuerpo sin vida + Aliento de Dios= Un ser viviente

De modo que somos una entidad completa, no dos o más partes distintas que fueron juntadas.  Mientras respiremos seremos un ser humano viviente, un alma viviente.

  • ¿QUE PASA CUANDO UNA PERSONA MUERE?

Al morir, tiene lugar el proceso inverso que ocurrió en la creación, como se describe en  Génesis 2:7:

“Y el POLVO vuelve a la tierra, como era, y el ESPÍRITU (aliento de vida) vuelve a Dios que lo dio”   (Eclesiastés 12:7)

A menudo la Biblia usa las palabras hebreas “aliento” y “espíritu” en forma intercambiable.  Cuando la gente muere, su cuerpo se hace “polvo” y el “espíritu” o “aliento de vida” vuelve a Dios, su fuente. 

¿Pero qué ocurre con el alma?

“Vivo yo, dice Jehová el SEÑOR,…he aquí todas LAS ALMAS SON MÍAS;… EL ALMA QUE PECARE, ESA MORIRA”  (Ezequiel 18:3-4)

¡El alma muere! NO ES INMORTAL.  Puede perecer.  Los dos pasajes bíblicos anteriores muestran que la ecuación que se deriva de Génesis 2:7, cuando Dios nos hizo, se revierte en el momento de la muerte.

“Polvo de la tierra” – “Aliento de vida” = “Un alma muerta”

Cuerpo sin – Aliento de Dios = Un ser muerto

La muerte es la cesación de la vida, la supresión total de las actividades del espíritu, el alma y el cuerpo.  El cuerpo se desintegra y se convierte en polvo, y el aliento o espíritu vuelve a Dios. 

En vida somos seres vivientes, un alma viviente; pero al morir, somos meramente un cadáver, un alma muerta.  Cuando Dios recibe el aliento de vida que nos dio, nuestra alma muere.

  • ¿CUANTO SABE UNA PERSONA MUERTA?

Continúa en parte 20

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Lo que la Biblia enseña acerca de la muerte-lección 13-

 

13-Lo que la biblia enseña acerca de la muerte-13-

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AMPARO Y FORTALEZA –parte 33-

EL SECRETO DE LA FELICIDAD Y LA VICTORIA-parte 2-

LA CONFESIÓN

El que encubre sus pecados, no prosperará; Más el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia” (Proverbios 28:13).

Las condiciones indicadas para obtener la misericordia de Dios son sencillas, justas y razonables. Confesad vuestros pecados a Dios, el único que puede perdonarlos, y vuestras faltas unos a otros.  Los que no han humillado su alma delante de Dios reconociendo su culpa, no han cumplido todavía la primera condición de la aceptación. Debemos tener la voluntad de humillar nuestros corazones y cumplir con las condiciones de la Palabra de verdad. 

La confesión que brota de lo íntimo del alma sube al Dios de piedad infinita.  La verdadera confesión es siempre de un carácter específico y reconoce pecados particulares. Pero toda confesión debe hacerse definida y directa.  Está escrito:

Si confesamos nuestros pecados, el es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9).

TU NO PUEDES EXPIAR TUS PECADOS PASADOS, NO PUEDES CAMBIAR TU CORAZÓN Y HACERTE SANTO.  MAS DIOS PROMETE HACER TODO ESTO POR  TI MEDIANTE CRISTO.

CONSAGRACIÓN-parte 1-

La promesa de Dios es:

“y me buscaréis y me hallaréis porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13)

Debemos dar a Dios todo el corazón, o no se realizará el cambio que se ha de efectuar en nosotros, por lo cual hemos de ser transformados conforme a la semejanza divina.  La guerra contra nosotros mismos es la batalla más grande que jamás se haya reñido.  El rendirse a sí mismo, entregando todo a la voluntad de Dios, requiere una lucha; para que el alma sea renovada en santidad, debe someterse antes a Dios.  (Ver Santiago 4:7)

Al consagrarnos a Dios, debemos necesariamente abandonar todo aquello que nos separaría de El. Hay quienes profesan servir a Dios a la vez que confían en sus propios esfuerzos para obedecer su Ley, desarrollar un carácter recto y asegurarse la salvación. Sus corazones no son movidos por algún sentimiento profundo del amor de Cristo, sino que procuran cumplir los deberes de la vida cristiana como algo que Dios les exige para ganar el cielo. Una religión tal no tiene valor alguno.

Cuando Cristo mora en el corazón, el alma rebosa de tal manera de su amor y del gozo de su comunión, que se aferra a El; y contemplándole se olvida de sí mismo. El amor a Cristo es el móvil de sus acciones.

Los que sienten el amor constreñidor  de Dios no preguntan cuánto es lo menos que pueden darle para satisfacer lo que El requiere; no preguntan cuál es la norma más baja que acepta, sino que aspiran a una vida de completa conformidad con la voluntad de su Redentor.

¿Creen que es un sacrificio demasiado grande darlo todo a Cristo? Preguntemos: ¿Qué dio Cristo por mí? El Hijo de Dios dio todo para redimirnos: vida, amor y sufrimientos.  ¿Es posible que nosotros, seres indignos de tan grande amor, rehusemos entregarle nuestro corazón?

¿Y que abandonamos cuando lo damos todo? Un corazón manchado de pecado, para que el Señor Jesús lo purifique y lo limpie, para que lo salve con su incomparable amor. ¡Y sin embargo, los hombres hallan difícil renunciar a todo! Dios no nos pide que renunciemos a cosa alguna cuya retención contribuiría a nuestro mayor provecho. En todo lo que  hace, tiene presente el bienestar de sus hijos.

Continúa en parte 3

 

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EL CAMINO A CRISTO -EL PRINCIPE DEL CIELO- parte 35-

¿PODEMOS COMUNICARNOS CON DIOS?

COMO ORAR PARA QUE LAS ORACIONES SEAN CONTESTADAS-parte 3-

La perseverancia en la oración ha sido constituida en la condición para recibir. Debemos orar siempre si queremos crecer en fe y en experiencia.  Debemos ser “perseverantes en la oración” (Rom.12:12). “Perseverad en la oración velando en ella, con acciones de gracia”  (Colos.4:2).

El apóstol Pedro exhorta a los cristianos a que sean “sobrios y vigilantes en las oraciones” (Pedro 4:7) Orar sin cesar es mantener una unión no interrumpida del alma con Dios, de modo que la vida de Dios fluya a la nuestra; y de nuestra vida la pureza y la santidad refluyan a Dios.

Es necesario ser diligentes en la oración; ninguna cosa nos lo impida.  Hagamos cuanto podamos para que haya una comunión continua entre Jesús y nuestra alma. Debemos también orar en el círculo de nuestra familia y sobre todo no descuidar la oración privada, porque ésta es la vida del alma. La oración secreta sólo debe ser oída del que escudriña los corazones: Dios.  Ningún oído curioso debe recibir el peso de tales peticiones.  En la oración privada el alma está libre de las influencias del ambiente.  Por una fe sencilla y tranquila el alma se mantiene en comunión con Dios y recoge los rayos de luz divina para fortalecerse y sostenerse en la lucha contra Satanás. Dios es el castillo de nuestra fortaleza.

Oremos en privado, y al ir a nuestro trabajo cotidiano, levantemos a menudo nuestro corazón a Dios. De este modo anduvo Enoc con Dios.  Esas oraciones silenciosas llegan como precioso incienso al trono de la gracia.  Satanás no puede vencer a aquél cuyo corazón está así apoyado en Dios.  No hay tiempo o lugar en que sea impropio orar a Dios.  No hay nada que pueda impedirnos elevar nuestro corazón en ferviente oración.  En medio de las multitudes y del afán de nuestros negocios, podemos ofrecer a Dios nuestras peticiones e implorar la dirección divina. En dondequiera que estemos podemos estar en comunión con El.  Debemos tener abierta continuamente la puerta del corazón, e invitar siempre a Jesús a venir y morar en el alma como huésped celestial.

Aunque estemos rodeados de una atmósfera corrompida y manchada, no necesitamos respirar sus miasmas, antes bien podemos vivir en la atmósfera limpia del cielo.  Podemos cerrar la entrada a toda imaginación impura y a todo pensamiento perverso, elevando el alma a Dios, mediante la oración sincera.  Aquéllos cuyos corazones están abiertos para recibir el apoyo y la bendición de Dios, andarán en una atmósfera más santa que la del mundo y tendrán constante comunión con el cielo.

Necesitamos tener ideas más claras de Jesús y una compresión más completa de las realidades eternas.  La hermosura de la santidad ha de consolar el corazón de los hijos de Dios; y para que ésto se lleve a cabo, debemos buscar las revelaciones divinas de las cosas celestiales.

Extiéndase y elévese el alma para que Dios pueda concedernos respirar la atmósfera celestial.  Podemos mantenernos tan cerca de Dios que en cualquier prueba inesperada nuestros pensamientos se vuelvan a El tan naturalmente como la flor al sol.  (Elena White)

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MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 153-

 

LOS PENSAMIENTOS Y SU INFLUENCIA. Los jóvenes deberían cultivar hábitos que les permitan pensar correctamente.-parte 2-

“Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Jehová, roca mía, y redentor mío” (Sal.19:14)

LA MENTE DEBE SER CONTROLADA CON FIRMEZA: Los jóvenes deberían comenzar pronto a cultivar hábitos que les permitan pensar correctamente.  Deberíamos disciplinar la mente para que los pensamientos recorran canales sanos, y no permitamos que se dediquen a cosas malas.  

Mientras Dios obre en el corazón por medio del Espíritu Santo, el hombre debe cooperar con El.  Se deben sujetar los pensamientos; hay que restringirlos, impedir que divaguen y se dediquen a contemplar cosas que sólo debilitan y contaminan el alma. 

Los pensamientos deben ser puros, las meditaciones del corazón limpias, a fin de que las palabras de la boca sean aceptables al Cielo y beneficiosas para los que se relacionan con nosotros. Cristo dijo a los fariseos:

¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.  El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro del corazón saca malas cosas” (Mat.12:34,35)

EL PECADO ABIERTO REVELA PENSAMIENTOS SUBYACENTES: El momento de tentación, en que posiblemente se caiga en pecado gravoso, no crea el mal que se manifiesta; sólo desarrolla o revela lo que está latente y oculto en el corazón.

“Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él”, ya que del corazón “mana la vida” (Prov.23:7; 4:23)

LA OBLIGACION DE CONTROLAR LOS PENSAMIENTOS: En el sermón de la montaña Jesús les presentó a sus discípulos los abarcantes principios de la Ley de Dios.  Les enseñó a sus oyentes que la Ley se transgredía en pensamiento antes que el mal deseo se convirtiera en acto.  Tenemos la obligación de controlar nuestros pensamientos y ponerlos en sujeción a la Ley de Dios. 

Las nobles facultades de la mente nos han sido dadas por Dios para que las empleemos en la contemplación de las cosas celestiales.  El Señor ha provisto en abundancia para que el alma progrese continuamente en la vida divina.  Nos ha puesto instrumento en cada mano para ayudarnos en nuestro desarrollo en el conocimiento de la virtud.

LAS MENTES NATURALES, NO ADIESTRADAS, NO ESTÁN MOTIVADAS POR ELEVADOS IDEALES: Si se le permite a la mente natural y egoísta seguir sus propios deseos pecaminosos, obrará sin motivos elevados, sin propender a la gloria de Dios, o al beneficio de la humanidad.  Los pensamientos serán pecaminosos, única y continuamente pecaminosos…

El Espíritu de Dios produce una nueva vida en el alma, conduciendo los pensamientos y los deseos a la obediencia de la voluntad de Cristo.

EL ADVERSARIO NO PUEDE LEER LOS PENSAMIENTOS: El adversario de las almas no puede leer los pensamientos de los hombres, pero es un agudo observador y toma nota de las palabras. Registra las acciones y hábilmente adapta sus tentaciones a los casos de quienes se colocan al alcance de su poder. 

Si trabajáramos para reprimir los pensamientos y sentimientos pecaminosos, sin darles expresión en palabras o acciones, Satanás sería derrotado, pues no podría preparar sus engañosas tentaciones adecuadas para el caso.  ¡Pero con cuanta frecuencia abren la puerta al adversario de las almas los profesos cristianos por su falta de dominio propio! 

Elena White

  Continúa en parte 154

 

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MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 134-

 

 

LA VOLUNTAD Y LA DECISION. …Al hombre no se le da una nueva conciencia, sino que su voluntad queda sometida a una conciencia renovada cuyas sensibilidades adormecidas son despertadas por la obra del Espíritu Santo. -parte 4-

LA VOLUNTAD DIVIDIDA ES UNA TRAMPA: Todos los jóvenes necesitan cultivar la decisión. La voluntad dividida es una trampa, y será la ruina de muchos.  Sean firmes; en caso contrario su carácter estará edificado sobre la arena.  Hay quienes tienen la desgracia de estar siempre en el lado equivocado, cuando el Señor querría que fueran fieles, capaces de discernir entre el bien y el mal.

LA CONVERSIÓN NO CREA NUEVAS FACULTADES: El Espíritu de Dios no crea nuevas facultades en el hombre convertido, sino que obra un cambio decidido en el empleo de aquellas facultades. 

Cuando se efectúa un cambio en la mente, en el corazón y en el alma, al hombre no se le da una nueva conciencia, sino que su voluntad queda sometida a una conciencia renovada, cuyas sensibilidades adormecidas son despertadas por la obra del Espíritu Santo.

SATANÁS CONTROLA LA VOLUNTAD QUE NO ESTA SOMETIDA AL DOMINIO DE DIOS: Cristo declaró:

“He descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió” (Juan 6:38)

Su voluntad se puso en ejercicio activo para salvar las almas de los hombres.  Su voluntad humana fue orientada por la divina.  Sus siervos de hoy harán bien en preguntarse: ¿Qué clase de voluntad estoy cultivando individualmente?  ¿Estoy complaciendo mis propios deseos y obstinación?

Si estamos haciendo ésto corremos un grave peligro, porque Satanás siempre gobernará nuestra voluntad que no está bajo el control del Espíritu de Dios.  Cuando coloquemos nuestra voluntad al unísono con la voluntad de Dios, se verá en nuestras vidas la santa obediencia manifestada en la vida de Cristo.

LOS NARCÓTICOS Y LA VOLUNTAD: Hay quienes están usando narcóticos, y gracias a esta transigencia están formando malos hábitos que ejercen un poder dominante sobre la voluntad, los pensamientos y todo el ser.

ENSÉÑESE EL PODER DE LA VOLUNTAD: También debería presentarse el poder de la voluntad y la importancia del dominio propio, tanto en la conservación de la salud como en su recuperación, como asimismo el efecto depresivo y hasta ruinoso de la ira, el descontento, el egoísmo o la impureza y, por otra parte, el maravilloso poder vivificador que se encuentra en la alegría, la abnegación y la gratitud.

EL ESPÍRITU SANTO NO TOMA EL LUGAR DE LA VOLUNTAD: No es el propósito del Espíritu de Dios hacer nuestra parte, ya sea en el querer como en el hacer.  Esta es obra del ser humano cuando coopera con los agentes divinos. 

Tan pronto como sometamos nuestra voluntad para que armonice con la de Dios, aparecerá la gracia de Cristo para cooperar con el hombre; pero no será un sustituto de nuestra actividad independiente, resultante de nuestra resolución y decidida acción. 

Por lo tanto, no es la abundancia de luz y de evidencia lo que convertirá el alma, sino la aceptación de la luz por parte del ser humano, que despierta las energías de la voluntad cuando comprende y reconoce que lo que sabe es justicia y verdad, y coopera con los ministerios celestiales señalados por Dios para la salvación del alma.

SEGURA SOLO CUANDO SE UNE CON LA DIVINA: La voluntad del hombre está segura únicamente cuando se une con la voluntad de Dios.

LA VOLUNTAD HUMANA DEBE AMALGAMARSE CON LA  DIVINA: En este conflicto de la justicia contra la injusticia, podemos tener éxito únicamente mediante la ayuda divina.  Nuestra voluntad finita debe someterse a la voluntad del Infinito; la voluntad humana debe unirse a la voluntad divina. 

Esto nos proporcionará la ayuda del Espíritu Santo, y cada conquista ayudará a recuperar la posesión adquirida por Dios y a restaurar su imagen en el alma. 

Elena White

Continúa en parte 135

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MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 117-

 

LA FE. Por el mismo acto de la mente se recibe la verdad o el error, pero hay una gran diferencia en que creamos la Palabra de Dios o los dichos de los hombres. La fe es confiar en la Palabra de Dios. parte 5-

LA FE ES REAL: Moisés no sólo pensaba en Dios, sino que lo veía.  Dios era la visión constante que tenía delante de sí.  Nunca perdía de vista su rostro. Para Moisés la fe no era una conjetura, sino una realidad.  Creía que Dios regía su vida en particular, y lo reconocía en todos sus detalles. Confiaba en El a fin de obtener fuerza para resistir todas las tentaciones.

FE EN CRISTO, NO EN EL MANTO: Al pasar, ella (la mujer enferma) se adelantó, y alcanzó a tocar apenas el borde de su manto.  En ese momento se dio cuenta de que se había sanado. Su fe tenía como centro, no el manto, sino la Persona que usaba el manto. 

En este toque estaba concentrada la fe de su vida, y al instante su dolor y su debilidad desaparecieron.  Inmediatamente sintió la vibración de una corriente eléctrica que pasaba por cada fibra de su ser, La invadió una sensación de perfecta salud.

“Y enseguida…sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote” (Mar.5:29)

LA FE NO ESTA EN LAS COSAS: No había poder sanador en el manto.  Fue la fe en la Persona que vestía el manto lo que restauró la salud.

LA FE DISCRIMINA: La fe es el medio por el cual la verdad o el error encuentran abrigo en la mente.  Por el mismo acto de la mente se recibe la verdad o el error, pero hay una gran diferencia en que creamos la Palabra de Dios o los dichos de los hombres.

Cuando Cristo se reveló a Pablo y éste estuvo convencido de que estaba persiguiendo a Jesús en la persona de sus santos, aceptó la verdad tal como es en Jesús.  Un poder transformador se manifestó en su mente y su carácter, y llegó a ser un hombre nuevo en Cristo Jesús.  Recibió la verdad tan plenamente que ni la tierra ni el infierno pudieron sacudir su fe.

LA FE ES UN PODEROSO SANADOR: La fe es más poderosa que la muerte para vencer.  Si logramos que los enfermos fijen sus miradas en el poderoso Médico, veremos resultados maravillosos. Esto vivificará tanto al cuerpo como al alma.

EJERCICIO DIARIO DE LA FE: Cada día debemos pelear la buena batalla de la fe.  Debemos ejercer toda nuestra fe, y no confiar en los sentimientos; debemos obrar como si supiéramos que el Señor nos oye y contestará nuestros pedidos y nos bendecirá.

La fe no es un vuelo feliz de los sentimientos; es simplemente confiar en la Palabra de Dios, creyendo que El cumplirá sus promesas porque ha dicho que lo haría.  (Elena White)

Continúa en parte 118

 

 

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MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 105-

 

 

LA CRÍTICA- Nuestros cuerpos están hechos de lo que comemos y bebemos, y el carácter de nuestra experiencia espiritual depende de lo que sirve de alimento a nuestras mentes y de lo que ellas asimilan.-parte 1-

LOS RESULTADOS DE LA CRITICA: Nuestros cuerpos están hechos de lo que comemos y bebemos, y el carácter de nuestra experiencia espiritual depende de lo que sirve de alimento a nuestras mentes y de lo que ellas asimilan. Al referirse constantemente a los errores y defectos de los demás, muchos se han convertido en dispépticos religiosos.  El Señor nos ha intimado de la siguiente manera:

“Todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en ésto pensad”  (Filip.4:8)

Pero los que están tan ocupados en disecar las palabras y los actos de los demás para descubrir todo lo que resulte objetable, no logran discernir ni lo bueno ni lo agradable. No consumen el alimento apropiado para promover la vitalidad espiritual y un saludable crecimiento.

RESPETENSE Y AMENSE MUTUAMENTE: Si tenemos siempre presente las acciones egoístas e injustas de otros, encontraremos que es imposible amarlos como Cristo nos ha amado; pero si nuestros pensamientos se espacian continuamente en el maravilloso amor y piedad de Cristo por nosotros manifestaremos el mismo espíritu para con los demás. 

Debemos amarnos y respetarnos mutuamente, no obstante las faltas e imperfecciones que no podemos menos que observar.  Debemos cultivar la humildad y la desconfianza en nosotros mismos, y una paciencia llena de ternura para con las faltas ajenas.  Esto destruye toda clase de egoísmo y nos hace de corazón grande y generoso.

NO NOS CREEMOS UN MUNDO IRREAL: Podemos crear un mundo irreal en nuestra propia mente y pintar una iglesia ideal  en la que las tentaciones de Satanás  ya no induzcan a nadie al mal, pero esa perfección existe solamente en la imaginación.  El mundo es un mundo caído, y se representa a la iglesia como un campo en el cual crecen cizaña y trigo.  Tenemos que crecer juntos hasta la cosecha.

No nos compete desarraigar la cizaña de acuerdo con la sabiduría humana, no sea que como consecuencia de las sugerencias de Satanás saquemos el trigo suponiendo que es cizaña.  La sabiduría que proviene de lo alto descenderá sobre el manso y humilde de corazón, y esa sabiduría no lo inducirá a destruir sino a edificar al pueblo de Dios.

RESTAURAR Y CURAR: No debemos mirar las faltas de los demás para condenarlos, sino para restaurarlos y sanarlos.  Velemos en oración, sigamos hacia adelante y hacia arriba, obteniendo cada vez más del espíritu de Jesús, y sembrando lo mismo junto a todas las aguas.

SATANÁS FOMENTA LA CRÍTICA: El yo siempre albergará una gran estima por sí mismo.  Cuando los hombres abandonan su primer amor, dejan de guardar los mandatos de Dios, y comienzan a criticarse unos a otros.  Este espíritu seguirá luchando por la supremacía hasta el fin del tiempo.  Satanás está tratando de fomentarlo de manera que los hermanos en su ignorancia intenten devorarse mutuamente.

Esto no glorifica a Dios; por el contrario, lo deshonra muchísimo y contrista al Espíritu Santo.  Satanás se regocija porque sabe que si puede lograr que un hermano vigile a otro en la iglesia, algunos se desalentarán y se desanimarán, y abandonarán su puesto del deber.  Esta no es la obra del Espíritu Santo; un poder subalterno está obrando en las cámaras de la mente y en el templo del alma para colocar sus atributos donde deberían estar los de Cristo.

(Elena White)

Continúa en parte 106

 

 

 

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MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 63-

 

EQUILIBRIO EN LA EDUCACIÓN.  El verdadero propósito de la educación es restaurar la imagen de Dios en el alma. El pecado, casi hizo desaparecer la imagen de Dios en el hombre.  -parte 1-

LA EDUCACIÓN TIENE IMPLICACIONES ETERNAS: La educación es una obra cuyos efectos se verán durante los siglos sin fin de la eternidad.

RESTAURAR LA ARMONÍA EN EL SER: El verdadero propósito de la educación es restaurar la imagen de Dios en el alma.  En el principio, Dios creo al hombre a su propia semejanza.  Le dotó de cualidades nobles. Su mente era equilibrada, y todas las facultades de su ser eran armoniosas. Pero la caída y sus resultados pervirtieron estos dones.

El pecado echó a perder y casi hizo desaparecer la imagen de Dios en el hombre.  Restaurar ésta fue el objetivo con que se concibió el plan de la salvación y se le concedió un tiempo de gracia al hombre.  Hacerle volver a la perfección original en la que fue creado, es el objetivo de la vida, el objetivo que en que estriba todo lo demás. 

Es la obra de los padres, en la educación de los jóvenes, cooperar con el propósito divino; y al hacerlo son coadjutores….de Dios” (1 Cor.3:9).

DESARROLLAR TODAS LAS CAPACIDADES: Todas las distintas capacidades que el hombre posee   –de la mente, del alma y del cuerpo- le fueron dadas por Dios para que las dedique a alcanzar el más alto grado de excelencia posible.  Pero esta cultura no puede ser egoísta ni exclusiva; porque el carácter de Dios, cuya semejanza hemos de recibir, es benevolencia y amor.

Toda facultad y todo atributo con que el Creador nos haya dotado deben emplearse para su gloria y para el ennoblecimiento de nuestros semejantes. Y en este empleo se halla la ocupación más pura, más noble y más feliz.

LA VERDADERA EDUCACIÓN ES ABARCANTE: La verdadera educación significa más que seguir cierto curso de estudios.  Es amplia.  Incluye el desarrollo armonioso de todas las facultades físicas y mentales.  Enseña a amar y temer a Dios, y es una preparación para el fiel cumplimiento de los deberes de la vida.

EL DESARROLLO SIMETRICO DE LOS VALORES: Y todos los que quieran ser obreros juntamente con Dios, deben esforzarse por alcanzar la perfección de cada órgano del cuerpo y cada cualidad de la mente.

La verdadera educación es la preparación de las facultades físicas, mentales y morales para la ejecución de todo deber; es el adiestramiento del cuerpo, la mente y el alma para el servicio divino.  Esta es la educación que perdurará en la vida eterna.

TODAS LAS FACULTADES HAN DE ALCANZAR SU MAXIMO POTENCIAL: Debería enseñarse a los jóvenes la importancia de cultivar las facultades físicas, mentales y morales para que puedan alcanzar no sólo los más elevados logros en las ciencias, sino que, por medio del conocimiento de Dios, puedan ser educados para glorificarlo; que puedan desarrollar caracteres simétricos, y así estar preparados para ser útiles en este mundo y obtener la idoneidad moral para la vida inmortal.

LOS JOVENES HAN DE SER PENSADORES: Cada ser humano, creado a la imagen de Dios, está dotado de una facultad semejante a la del Creador; la individualidad, la facultad de pensar y hacer. Los hombres  en quienes se desarrolla esta facultad son los que llevan responsabilidades, los que dirigen empresas, los que influyen sobre el carácter. 

La obra de la verdadera educación consiste en desarrollar esta facultad, en educar a los jóvenes para que sean pensadores de otros hombres.  En vez de restringir su estudio a lo que los hombres han dicho o escrito, los estudiantes deben ser dirigidos a las fuentes de la verdad, a los vastos campos abiertos a la investigación de la naturaleza y en la revelación. 

Contemplen las grandes realidades del deber y del destino, y la mente se expandirá y robustecerá.  En vez de jóvenes educados, pero débiles, serán hombres fuertes para pensar y obrar, hombres que sean amos y no esclavos de las circunstancias, hombres que posean amplitud de mente, claridad de pensamiento y valor para defender sus convicciones. (Elena White)

Continúa en parte 64

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