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MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 110-

LA FELICIDAD. Dios les entrega la dádiva de la vida, no para que ellos simplemente la empleen en adquirir riquezas, sino para que aprovechen sus más elevadas facultades haciendo la obra que El encomendó a la humanidad. -parte 3-

LA APLICACIÓN DE LA REGLA DE ORO PRODUCE FELICIDAD:  El Señor enseñó este principio (La Regla de Oro) para que la humanidad fuera feliz y no desdichada; pues la felicidad no puede llegar por ningún otro camino fuera de éste. 

“Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos” (Mat.7:12)

Dios desea que los seres humanos vivan la vida superior.  El les entrega la dádiva de la vida, no para que ellos simplemente la empleen en adquirir riquezas, sino para que aprovechen sus más elevadas facultades haciendo la obra que El encomendó a la humanidad: la obra de buscar, descubrir y aliviar las necesidades de sus semejantes. 

El hombre no debe laborar egoístamente en su propio interés, sino en interés de todos los que lo rodean; debe beneficiar a los demás con su influencia y buenas acciones. Este propósito divino se cumple en la vida de Cristo.

LA FELICIDAD RESULTA DE OBRAR: No importa cuál sea nuestra posición, o cuán limitadas sean nuestras capacidades, tenemos que hacer una obra para el Maestro.  Nuestras gracias se desarrollan y maduran mediante el ejercicio.  Con la verdad de Dios ardiendo en el alma no podemos estar ociosos.  La felicidad que experimentamos al obrar, compensará aún en esta vida todo el esfuerzo realizado. 

Únicamente aquéllos que han experimentado la felicidad que resulta del esfuerzo de la negación del yo en el servicio de Cristo, pueden hablar de ésto con comprensión.  En realidad, es un gozo tan puro y profundo que el lenguaje humano no puede expresar.

NUESTRA FELICIDAD ES LA FELICIDAD DE LOS DEMÁS: Cristo hace de su iglesia un hermoso templo para Dios.

”Donde están dos o tres congregados en mi nombre allí estoy en medio de ellos” (Mat.18:20)

Su iglesia es la corte de la vida santa, llena de diversos dones, y dotada del Espíritu Santo. El cielo asigna deberes apropiados a cada miembro de la iglesia de la tierra, y todos deben encontrar su felicidad en la felicidad de aquéllos a quienes ayudan  y bendicen.

BENEFICIA TODO EL ORGANISMO:  Si el espíritu se siente libre y feliz, debido a la buena conciencia y a la satisfacción que se experimenta al hacer felices a los demás, se crea un sentimiento de alegría que se reflejará en todo el organismo, con lo que mejorará la circulación de la sangre y se tonificará el cuerpo. 

La bendición de Dios es un poder sanador, y los que son pródigos en beneficiar a los demás, recibirán esta maravillosa bendición en el corazón y la vida.  Los que siguen el camino de la sabiduría y la santidad no tendrán que deplorar horas malgastadas, ni se verán atormentados con sentimientos sombríos y de horror, como a algunos les ocurre, a menos que se entreguen a diversiones vanas e inútiles.

LA FELICIDAD AL ALCANCE DE LA MANO: El mundo está lleno de gente insatisfecha que pasa por alto la felicidad y las bendiciones que están al alcance de la mano, y continuamente trata de lograr una felicidad y una satisfacción que están fuera de sus posibilidades.  Están permanentemente tensas por algún bien esperado y lejano, mayor que el que poseen ahora, y se encuentran siempre en un estado de desilusión. 

Albergan incredulidad e ingratitud al pasar por alto las bendiciones que están en su propia senda.  No le dan la bienvenida a las bendiciones comunes, de todos los días, tal como los hijos de Israel no le daban la bienvenida al maná. (Elena White)

Continúa en parte 111

 

 

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 109-

 

LA FELICIDAD. Los impulsos más fuertes del hombre son procurar su propia felicidad. La Biblia reconoce este deseo y nos muestra que todo el cielo se unirá a los esfuerzos que el hombre haga por conseguir la dicha.  parte 2-

EL IMPULSO MAS FUERTE DEL HOMBRE: La Biblia presenta ante nuestra vista las inescrutables riquezas y los tesoros inmortales de los cielos. Los impulsos más fuertes del hombre lo arrastran a  tratar de procurar su propia felicidad.  La Biblia reconoce este deseo y nos muestra que todo el cielo se unirá a los esfuerzos que el hombre haga por conseguir la dicha.

Además, revela la condición según la cual se da la paz de Cristo a los hombres.  Describe un hogar de dicha y resplandor sempiternos, donde no habrá lágrimas ni necesidades.

LOS CRISTIANOS DISFRUTAN DE VERDADERA FELICIDAD: Si hay alguien que continuamente debe estar agradecido, es el seguidor de Cristo.  Si hay alguien que disfruta de un verdadero gozo aún en esta vida, es el fiel cristiano.  Deberíamos ser la gente más feliz de la tierra.

UN AMIGO QUE NUNCA FALLA: Este es Jesús, la vida de toda gracia, la vida de toda promesa, la vida de todo rito y la vida de toda bendición. Jesús es la sustancia, la gloria, la fragancia y la vida misma.

“El que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Juan 8:12)

Por lo tanto, el camino real que se ha dado a los redimidos para que anden por el no constituye tinieblas desanimadoras. Si no fuera por Jesús, nuestro peregrinaje verdaderamente sería solitario y doloroso.  El dice:

”No os dejaré huérfanos” (Juan 14:18)

Por lo tanto reunamos todas las preciosas promesas.  Repitámoslas durante el día y meditemos en ellas durante la noche, y estemos gozosos.

LA FELICIDAD NO ES PARA LOS QUE QUIEREN HACER SU VOLUNTAD: Jesús quiere que seamos felices, pero no podemos serlo si seguimos nuestro propio camino, y los impulsos de nuestro corazón…  Nuestras nociones, nuestras peculiaridades, son enteramente humanas, y no debe dejarse que predominen sobre nosotros. 

El yo debe ser crucificado, no una vez u otra sino diariamente, y lo físico, mental y espiritual debe subordinarse a la voluntad de Dios.  La gloria de Dios, la perfección del carácter cristiano, debe ser el blanco y el propósito de nuestra vida.

Los seguidores de Cristo, deben imitarlo en su disposición…El lema es como Cristo, no como nuestro padre o nuestra madre, sino como Jesucristo, ocultos en Cristo, vestidos de la justicia de Cristo, imbuidos con el espíritu de Cristo.

LA FELICIDAD EGOISTA ES DESEQUILIBRADA: La felicidad buscada por motivos egoístas, fuera de la senda del deber, es desequilibrada, espasmódica y transitoria; pasa y deja el alma vacía y triste; más en el servicio de Dios hay gozo y satisfacción; no se abandona al cristiano en caminos inciertos; no se lo abandona a pesares vanos y contratiempos.  Si no tenemos los placeres de esta vida, podemos aún gozarnos mirando la vida venidera.

EL CORAZÓN QUE ESTA EN PAZ CON DIOS: En la raíz de la ruina de muchos hogares se encuentra la pasión por la ostentación.  Hombres y mujeres calculan y hacen planes para conseguir recursos con el fin de parecer más ricos que sus vecinos; pero aunque puedan triunfar en su lucha desesperada, no son verdaderamente felices.  La verdadera felicidad brota de un corazón en paz con Dios.

EL AMOR PRODUCE FELICIDAD: Desde el punto de vista mundano, el dinero es poder; pero desde el punto de vista cristiano, el amor es poder.  Las fortalezas intelectual y espiritual están implícitas en este principio.  El amor puro es especialmente eficaz para hacer el bien, y no puede hacer otra cosa sino el bien.

Previene la discordia y la miseria y produce verdadera felicidad. La riqueza es a menudo una influencia que corrompe y destruye; la fuerza es capaz de herir, pero las propiedades del amor puro son la verdad y la bondad. (Elena White)

Continúa en parte 110

 

 

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 108-

 

 

LA FELICIDAD- La acción armoniosa y saludable de todas las facultades del cuerpo y la mente, produce felicidad; mientras más elevadas y refinadas sean las facultades, más pura y sin mezcla será la felicidad.  parte 1-

ACCIÓN ARMONIOSA DE TODAS LAS FACULTADES: La acción armoniosa y saludable de todas las facultades del cuerpo y la mente, produce felicidad; mientras más elevadas y refinadas sean las facultades, más pura y sin mezcla será la felicidad.

RELACIÓN ENTRE LA FELICIDAD Y LA SALUD: Tan íntima es la relación que existe entre la salud y la felicidad, que no podemos disfrutar de esta última sin disponer de la anterior. Se necesita un conocimiento práctico de la vida humana para poder glorificar a Dios por medio de nuestros cuerpos.  Por lo tanto, es de mayor importancia que entre los estudios seleccionados para los niños, la fisiología ocupe el primer lugar.

¡Cuán pocos conocen algo acerca de la estructura y el funcionamiento de sus propios cuerpos y de las leyes de la naturaleza! Muchos están a la deriva al carecer de conocimiento, como un barco en medio del mar, sin brújula ni ancla; y lo que es peor, no tienen interés en aprender a conservar sus cuerpos en condición saludable y así prevenir la enfermedad.

LEY DE LA ACCIÓN Y LA REACCION: Nuestra felicidad nos la proporcionara nuestro trabajo desinteresado, impulsado por el amor divino, porque en el plan de salvación, Dios ha señalado la ley de la acción y la reacción.

HACER EL BIEN ESTIMULA LOS NERVIOS: Cada rayo de luz que derramemos sobre los demás se reflejará sobre nuestros propios corazones.  Toda palabra amable y de simpatía dirigida al apesadumbrado, todo acto que tenga por fin aliviar al oprimido, y todo don cuyo propósito sea suplir las necesidades de nuestros semejantes, dado o hecho para gloria de Dios, resultará en bendición para el dador. 

Los que obren de este modo estarán obedeciendo la ley del cielo y recibirán la aprobación de Dios.  El placer de hacer el bien a los demás fluye a través de los nervios, acelera la circulación de la sangre, y produce salud mental y física.

CADA PERSONA ES LA FUENTE DE SU PROPIA FELICIDAD: La vida que se vive en Cristo es una vida llena de reposo.  La inquietud, el descontento y la agitación revelan la ausencia del Salvador.  Si hacemos entrar a Jesús en nuestras vidas, éstas se llenarán de obras buenas y nobles para el Maestro.

Nos olvidaremos de servirnos a nosotros mismos, y viviremos siempre más cerca del amado Salvador; nuestro carácter se volverá semejante al de Cristo, y cuantos nos rodean conocerán que estamos con Jesús y hemos aprendido de El.

Cada uno posee en sí mismo la fuente de su propia felicidad o desgracia.  Si quiere, puede elevarse por encima del más bajo sentimentalismo que constituye la experiencia de muchos; pero mientras esté henchido en sí mismo, nada puede hacer el Señor por él. Satanás nos presentará proyectos ambiciosos para deslumbrar nuestros sentidos, pero debemos recordar siempre el

“premio de la soberana vocación de Dios en Cristo Jesús” (Fil.3:14)

Llenemos  esta vida con todas las buenas obras que nos sea posible hacer.

“Y los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad” (Dan.12:3)

(Elena White)

 

 Continúa en parte 109

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 107-

 

 

LA CRÍTICA El Señor tiene un mensaje para todas las almas fieles que están agobiadas por las dudas y los temores respecto de su aceptación por parte del Señor Jesucristo. “NO TEMAS, PORQUE YO TE REDIMI; TE PUSE NOMBRE, MÍO ERES TU”. -parte 3-

UN HONESTO EXAMEN DE CONCIENCIA: Algunos son honrados cuando no cuesta nada, pero se olvidan de la honradez cuando la duplicidad les trae mejores resultados.  La honradez y la duplicidad no obran juntas en la misma mente.  Con el tiempo, o la duplicidad será expulsada, y la verdad y la honradez reinarán supremas; o si se conserva la duplicidad, la honradez será olvidada. 

No pueden andar de acuerdo; no tienen nada en común.  Una es profetisa de Baal, la otra es verdadera profetiza de Dios.  Cuando el Señor recoja sus joyas, los veraces, santos y honrados serán mirados con placer.  Los ángeles se ocupan en confeccionar coronas para los tales, y sobre sus coronas adornadas de estrellas, se reflejará con esplendor la luz que irradia del trono de Dios.

LA RAIZ DE AMARGURA: Mientras tan prestamente pensamos y hablamos mal unos de  otros, mientras permitimos que la raíz de amargura germine y sea albergada en el corazón, su influencia apartará de Cristo y endurecerá los corazones de manera que resistan al dulce espíritu de unidad y de paz.  Dejen todo ésto a un lado sin delación. 

Que os améis unos a otros (dijo Cristo), como yo os he amado” (Juan 15:12)

FE ES TOMARLE LA PALABRA A DIOS: Recordemos que fe equivale a tomarle la palabra a Dios.  El Hijo de Dios está preparando lugar para nosotros en las mansiones celestiales.  Den gracias por ésto.  No crean que porque no siempre se sientan eufóricos no son hijos de Dios. 

Emprendamos con humildad y celo la tarea que El nos pide que hagamos. Apreciemos toda oportunidad de hacer una obra que haga de nosotros una bendición para los que nos rodean.  Decidámonos a hacer nuestra parte para que el lugar donde nos encontremos sea un sitio que Dios pueda aprobar y bendecir.

LA SEGURIDAD DE ACEPTACION POR PARTE DEL PECADOR: Por la bondad y misericordia de Cristo, el pecador será restaurado al favor divino.  Dios, en Cristo, diariamente está rogando a los hombres que se reconcilien con El.  Con los brazos extendidos, esta listo para recibir y dar la bienvenida no sólo al pecador sino al pródigo. 

Su amor agonizante, manifestado en el Calvario, es la seguridad que tiene el pecador de aceptación, paz y amor. Enseñemos estas cosas en la forma más sencilla para que el alma entenebrecida por el pecado pueda ver la luz que brilla del Calvario.

“YO OS HARE DESCANSAR”: El Señor tiene un mensaje para todas las almas fieles que están agobiadas por las dudas y los temores respecto de su aceptación por parte del Señor Jesucristo.  Su palabra para nosotros es ésta:

“NO TEMAS, PORQUE YO TE REDIMI; TE PUSE NOMBRE, MÍO ERES TU”

Podemos si deseamos agradar al Señor, y podemos hacerlo si creemos en sus promesas. EL está esperando para llevarnos al puerto de una experiencia llena de gracia y nos pide:

“ESTAD QUIETOS, Y CONOCED QUE YO SOY DIOS”. “VENID A MI…QUE YO OS HARE DESCANSAR”

El gozo de Cristo en el alma merece cualquier sacrificio.  “LUEGO SE ALEGRAN”, porque tienen el privilegio de descansar en los brazos del amor eterno. 

(Elena White)

 

                                                                                                                                                                                                                                                               

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 106-

 

LA CRÍTICA– Muchos se permiten criticar y acusar a otros libremente.  Al dar expresión a las suspicacias, los celos y el descontento, se convierten en instrumentos de Satanás… -parte 2-

NO APARTEMOS A OTROS DE CRISTO: Muchos que profesan recoger con Cristo están alejando a otros de El. Muchos se permiten criticar y acusar a otros libremente.  Al dar expresión a las suspicacias, los celos y el descontento, se convierten en instrumentos de Satanás…Así la frivolidad, la complacencia propia y la descuidada indiferencia de los profesos cristianos están apartando a muchas almas del camino de la vida.

NO ES BUENO CONFIAR EN UN BRAZO DE CARNE: El Señor sabe que si miramos al hombre y confiamos en el ser humano estaremos reposando en un brazo de carne.  Por eso nos invita a que confiemos en El.  Su poder no tiene límites.  Meditemos en el Señor Jesús, en sus méritos y en su amor, y no tratemos de buscar defectos y pensar en los errores que otros han cometido. 

Pensemos en las cosas dignas de su reconocimiento y alabanza; y si somos capaces de descubrir los errores de los demás, seamos más capaces todavía de reconocer y alabar lo bueno.  Si nos criticáramos a nosotros mismos, descubriríamos cosas tan objetables como las que vemos en los demás.  Por lo tanto, trabajemos siempre para fortalecernos mutuamente en la muy santa fe.

EL ATAQUE COMO DEFENSA: Que nadie trate de cubrir sus propios pecados mediante la revelación de los errores de algún otro.  Dios no nos ha encomendado esta tarea.  Debemos dejar que los demás humillen sus propios corazones para que puedan llegar a la luz del conocimiento de Dios.

NO NOS DESTROCEMOS LOS NERVIOS: Los que se critican y condenan mutuamente están quebrantando los mandamientos de Dios y son una ofensa para El.  No aman ni a Dios ni a sus prójimos.  Quitemos la basura de la crítica, los recelos y las quejas, y nos seamos quisquillosos. 

Algunos son tan sensibles que no se puede razonar con ellos. Seamos muy sensibles en cuanto a lo que significa guardar la Ley de Dios y en cuanto a si estamos guardando o quebrantando la Ley.  En esto es en lo que Dos quiere que seamos sensibles.

CONSEJO A ALGUIEN QUE CONFUNDIO ORGULLO CON SENSIBILIDAD: Ud. está listo para justificarse con el pretexto de que es muy sensible, que siente profundamente, que sufre mucho. Nada de eso lo excusará a la vista de Dios. Ud. confunde orgullo con sensibilidad.  El yo es prominente en su caso.  Cuando el yo esté crucificado, entonces esa sensibilidad u orgullo morirá; mientras eso no ocurra, Ud. no será cristiano.

Ser cristiano equivale a ser semejante a Cristo, poseer humildad y un espíritu manso y tranquilo capaz de soportar la contradicción sin enojarse ni enfurecerse.  Si Ud. pudiera rasgar el manto engañoso que lo cubre, de manera que pudiera verse como Dios lo ve, ya no trataría de justificarse sino que caería quebrantado a los pies de Cristo, el único que puede eliminar los defectos de carácter y curarlos.

UN HONESTO EXAMEN DE CONCIENCIA: Si todos los que profesan ser cristianos empleasen sus facultades de investigación para  ver que males necesitan corregir en sí mismos, en vez de hablar de las faltas ajenas, habría una condición más sana entre los cristianos. (Elena White)

 

 Continúa en parte 107

 

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 105-

 

 

LA CRÍTICA- Nuestros cuerpos están hechos de lo que comemos y bebemos, y el carácter de nuestra experiencia espiritual depende de lo que sirve de alimento a nuestras mentes y de lo que ellas asimilan.-parte 1-

LOS RESULTADOS DE LA CRITICA: Nuestros cuerpos están hechos de lo que comemos y bebemos, y el carácter de nuestra experiencia espiritual depende de lo que sirve de alimento a nuestras mentes y de lo que ellas asimilan. Al referirse constantemente a los errores y defectos de los demás, muchos se han convertido en dispépticos religiosos.  El Señor nos ha intimado de la siguiente manera:

“Todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en ésto pensad”  (Filip.4:8)

Pero los que están tan ocupados en disecar las palabras y los actos de los demás para descubrir todo lo que resulte objetable, no logran discernir ni lo bueno ni lo agradable. No consumen el alimento apropiado para promover la vitalidad espiritual y un saludable crecimiento.

RESPETENSE Y AMENSE MUTUAMENTE: Si tenemos siempre presente las acciones egoístas e injustas de otros, encontraremos que es imposible amarlos como Cristo nos ha amado; pero si nuestros pensamientos se espacian continuamente en el maravilloso amor y piedad de Cristo por nosotros manifestaremos el mismo espíritu para con los demás. 

Debemos amarnos y respetarnos mutuamente, no obstante las faltas e imperfecciones que no podemos menos que observar.  Debemos cultivar la humildad y la desconfianza en nosotros mismos, y una paciencia llena de ternura para con las faltas ajenas.  Esto destruye toda clase de egoísmo y nos hace de corazón grande y generoso.

NO NOS CREEMOS UN MUNDO IRREAL: Podemos crear un mundo irreal en nuestra propia mente y pintar una iglesia ideal  en la que las tentaciones de Satanás  ya no induzcan a nadie al mal, pero esa perfección existe solamente en la imaginación.  El mundo es un mundo caído, y se representa a la iglesia como un campo en el cual crecen cizaña y trigo.  Tenemos que crecer juntos hasta la cosecha.

No nos compete desarraigar la cizaña de acuerdo con la sabiduría humana, no sea que como consecuencia de las sugerencias de Satanás saquemos el trigo suponiendo que es cizaña.  La sabiduría que proviene de lo alto descenderá sobre el manso y humilde de corazón, y esa sabiduría no lo inducirá a destruir sino a edificar al pueblo de Dios.

RESTAURAR Y CURAR: No debemos mirar las faltas de los demás para condenarlos, sino para restaurarlos y sanarlos.  Velemos en oración, sigamos hacia adelante y hacia arriba, obteniendo cada vez más del espíritu de Jesús, y sembrando lo mismo junto a todas las aguas.

SATANÁS FOMENTA LA CRÍTICA: El yo siempre albergará una gran estima por sí mismo.  Cuando los hombres abandonan su primer amor, dejan de guardar los mandatos de Dios, y comienzan a criticarse unos a otros.  Este espíritu seguirá luchando por la supremacía hasta el fin del tiempo.  Satanás está tratando de fomentarlo de manera que los hermanos en su ignorancia intenten devorarse mutuamente.

Esto no glorifica a Dios; por el contrario, lo deshonra muchísimo y contrista al Espíritu Santo.  Satanás se regocija porque sabe que si puede lograr que un hermano vigile a otro en la iglesia, algunos se desalentarán y se desanimarán, y abandonarán su puesto del deber.  Esta no es la obra del Espíritu Santo; un poder subalterno está obrando en las cámaras de la mente y en el templo del alma para colocar sus atributos donde deberían estar los de Cristo.

(Elena White)

Continúa en parte 106

 

 

 

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 104-

 

LA COMUNICACIÓN. Todos los talentos confiados a los hombres deben ser apreciados y utilizados como dones preciosos del cielo. A menos que dominemos nuestras palabras y genio, somos esclavos de Satanás, y estamos sujetos a él como cautivos suyos. –parte 4-

LO QUE REVELAN LAS PALABRAS: Las palabras que pronunciamos ponen de manifiesto qué poder está controlando nuestra mente y nuestro corazón.  Si Cristo gobierna nuestro corazón, nuestras palabras manifestarán la pureza, la belleza y la fragancia de un carácter modelado y conformado según su voluntad. 

LOS MODALES NERVIOSOS Y APRESURADOS IMPIDEN LA COMUNICACIÓN: Los ministros deben dedicar especial atención al cultivo de la voz.  Deben aprender a hablar, no de una manera nerviosa y apresurada, sino con enunciación lenta, distinta y clara. La voz del Salvador era como música a los oídos de aquellos que habían estado acostumbrados a la prédica monótona y sin vida de los escribas y fariseos. 

El hablaba lenta e impresionantemente, recalcando las palabras a las cuales deseaba que sus oyentes prestasen atención especial. Ancianos y jóvenes, ignorantes y sabios, todos podían comprender el pleno significado de sus palabras.  Esto habría sido imposible si El hubiese hablado en forma apresurada, acumulando frase sobre frase sin pausa alguna. 

La gente lo escuchaba con mucha atención, y se dijo de El que hablaba NO como los escribas y fariseos, sino que su palabra era como quien tiene autoridad.

LA FACULTAD DEL HABLA DEBE ESTAR BAJO EL DOMINIO DE LA RAZÓN: Nuestra influencia debe ser abarcante y nuestras facultades de comunicación deben estar bajo el control de la razón.  Cuando forzamos los órganos del habla se pierden las modulaciones de la voz.  Hay que vencer decididamente la tendencia a hablar con rapidez. Dios requiere de los seres humanos todo el servicio que éstos pueden dar.

Todos los talentos confiados a los hombres deben ser fomentados, apreciados y utilizados como dones preciosos del cielo. Los obreros que trabajan en el campo de la siega son los instrumentos destinados por Dios, canales mediante los cuales El puede comunicar luz del cielo. 

El uso descuidado y negligente de cualquiera de las facultades dadas por Dios disminuye su eficacia de modo que en una emergencia, cuando podría hacerse el mayor bien, están tan débiles, enfermas y estropeadas que consiguen realizar muy poco.

LA CIENCIA DE LA LECTURA ES DEL MAS ELEVADO VALOR: El arte de leer correctamente y con el énfasis debido es del más alto valor.  No importa cuanto conocimiento se haya adquirido en otros ramos, si se ha descuidado el cultivo de la voz y de la forma de expresión para hablar y leer distintamente y en forma inteligible, todo ese conocimiento tendrá poquísima utilidad, porque sin el cultivo de la voz no es posible comunicar pronta y claramente lo que se ha aprendido.

APRENDAMOS LA ELOCUENCIA  DEL SILENCIO: Cuando alguien cede y se enoja, está tan intoxicado como el que ha bebido  una copa. Aprendamos la elocuencia del silencio y sepamos que Dios respeta lo que ha sido adquirido por la sangre de Cristo.  Adiestrémonos a nosotros mismos; debemos aprender cada día.  Debemos subir cada vez más alto y estar cada vez más cerca de Dios. Abramos el paso para que el Rey pueda caminar entre nosotros.  Eliminemos de nuestros labios la comunicación contaminada.

SANTA RESTRICCIÓN: Sin fe es imposible agradar a Dios. Podemos tener la salvación de Dios en nuestras familias, pero debemos creer para obtenerla, vivir por ella y ejercer de continuo fe y confianza permanente en Dios.  Debemos subyugar el genio violento, y dominar nuestras palabras; así obtendremos grandes victorias.  A menos que dominemos nuestras palabras y genio, somos esclavos de Satanás, y estamos sujetos a él como cautivos suyos. 

Cada palabra discordante, desagradable, impaciente, malhumorada, es una ofrenda presentada a su majestad satánica.  Y es una ofrenda costosa, más costosa que cualquier sacrificio que podamos hacer para Dios; porque destruye la paz y la felicidad de familias enteras, destruye la salud, y puede hacernos perder finalmente una vida eterna de felicidad. 

La Palabra de Dios nos impone restricción para nuestro propio interés. Aumenta la felicidad de nuestras familias y de cuantos nos rodean.  Refina nuestro gusto, santifica nuestro criterio y nos reporta paz mental, y al fin, la vida eterna. Bajo esta restricción santa, creceremos en gracia y humildad, y nos resultará fácil hablar lo recto.  El carácter natural, apasionado, será mantenido en sujeción. 

El Salvador, al morar en nosotros nos fortalecerá a cada hora.  Los ángeles ministradores permanecerán en nuestras moradas, y con gozo llevarán al cielo las nuevas de nuestro progreso en la vida divina, y el ángel registrador tendrá para anotar un informe alegre.  (Elena White)

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 103-

 

 

LA COMUNICACIÓN. Recordemos que por nuestras palabras seremos justificados o condenados.  La lengua necesita freno. Las palabras que pronunciamos son semillas que producirán fruto para bien o para mal.–parte 3-

EVITEMOS EL SACARSMO, LA INDIFERENCIA Y LA BURLA: Debemos manifestar el amor, no sólo para los favoritos, sino para cada alma que tiene la mano y el corazón en el ministerio; porque todos los que hacen esta obra son del Señor.  EL obra por medio de ellos.  Aprenden lecciones de amor de la vida de Jesús.  Tengan cuidado los hombres acerca de cómo hablan a sus semejantes. 

El sarcasmo no debería surgir en ninguna mente ni en ningún corazón.  Ni siquiera el matiz de la burla debería manifestarse en la voz.  Pronuncien una palabra egoísta, asuman una actividad indiferente, manifiesten sospecha, prejuicio y rivalidad, y de esa manera podemos hacer una obra perjudicial para un alma.

BUSQUEDA DE FALTAS Y LA REPRENSION FOMENTAN EL ENGAÑO: (consejo a un hombre censurador). Sus palabras de intolerancia hieren a sus hijos.  A medida que crezcan, se intensificará en ellos la tendencia a criticar. El hábito de censurar está corrompiendo su propia vida y se extiende a su esposa y a sus hijos. Estos no son estimulados a darle su confianza ni a reconocer sus propios defectos, porque saben que a continuación Ud. expresará severas reprensiones. 

Con frecuencia sus palabras son como granizo asolador que quebranta las tiernas plantas.  Es imposible evaluar el daño así causado.  Sus hijos practican el engaño para evitar las palabras duras que Ud. pronuncia.  Procuran eludir la verdad para escapar a la censura y al castigo.  Una orden fría y dura no los beneficiará.

ELIMINEMOS TODA PALABRA DESCUIDADA: Recordemos que por nuestras palabras seremos justificados o condenados.  La lengua necesita freno. Las palabras que pronunciamos son semillas que producirán fruto para bien o para mal.  Ahora es el momento cuando debemos sembrar.  El buen hombre, del buen tesoro de su corazón saca buenas cosas. ¿Por qué? Porque Cristo es una presencia permanente en el alma. 

La verdad santificadora es un depósito de sabiduría para todos los que la practican.  Como una fuente de vida, surge para vida eterna.  Aquél en cuyo corazón no mora Cristo, se entregará a una conversación barata, a exageraciones que harán daño. La lengua que dice cosas perversas y comunes, con expresiones vulgares, necesita que se le aplique una brasa del altar.

LA MURMURACION IMPIDE EL CRECIMIENTO: Hay hombres que poseen excelentes facultades pero que se han detenido y no progresan.  No avanzan hacia la victoria.  Y la  habilidad que Dios les ha concedido carece de valor para su causa porque no la usan.  Encontramos muchos murmuradores entre estos hombres.  Se quejan porque, según dicen, no se los aprecia.  Pero ellos mismos no se aprecian lo suficiente como para cooperar con el mayor Maestro que el mundo haya conocido.

CUANDO HABLAMOS DE LA FE, ESTA AUMENTA: Mientras más hablemos acerca de la fe, más fe tendremos.  Mientras más nos refiramos al desánimo, hablando a los demás de nuestras pruebas y espaciándonos en ellas, más desánimo y pruebas tendremos. ¿Para qué lamentarnos de lo que no podemos evitar?  Dios nos está invitando a cerrar las ventanas del alma a las cosas de la tierra, a fin de abrirlas hacia el cielo, para que el Señor pueda inundar nuestros corazones con su gloria.

A VECES LAS REPRESIONES SON NECESARIAS: Aunque nuestras palabras siempre deben ser amables y tiernas, nunca deberíamos decir nada que convenciera al malhechor de que Dios no pone objeciones a su camino. Esta clase de simpatía es terrenal y engañosa. No se da licencia para indebidas manifestaciones de afecto.  Los que obran mal necesitan consejo y reprensión, y a veces tienen que ser duramente amonestados. (Elena White)

Continúa en parte 104

 

 

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 102-

 

 

LA COMUNICACIÓN. Hay más de un alma valiente, en el conflicto con las potencias del mal. No la desalentemos en su dura lucha. Alegrémosla con palabras de valor, ricas en esperanza que la impulsen por su camino.–parte 2-

EN PROCURA DE SIMPATÍA HUMANA: Cuando la conversación es de carácter frívolo y es una desasosegada búsqueda de simpatía y aprecio humano, brota de un sentimentalismo amoroso enfermizo, y ni los jóvenes ni los hombres maduros están seguros.  Cuando la verdad de Dios sea un principio permanente en el corazón, se asemejará a una fuente viva. 

Pueden hacerse tentativas para reprimirla, pero brotará en otro lugar. Si está en el corazón no puede ser reprimida.  Cuando la verdad está en el corazón es un manantial de vida.  Refresca a los cansados, y refrena los pensamientos y las palabras viles.

NUNCA PRONUNCIEMOS PALABRAS DE DUDA: Todos tenemos pruebas, aflicciones duras que sobrellevar y tentaciones fuertes que resistir.  Llevemos todo a Dios en oración. Tengamos por regla no proferir palabras de duda o desaliento.  Si hablamos palabras de gozo y esperanza, podremos hacer mucho más para alumbrar el camino de otros y fortalecer sus esfuerzos.

NUESTRAS PALABRAS EJERCEN INFLUENCIA SOBRE NOSOTROS: Las palabras son más que un indicio del carácter; tienen poder para influir sobre el carácter.  Los hombres sufren la influencia de sus propias palabras.  Con frecuencia, bajo un impulso momentáneo, provocado por Satanás, expresan celos o malas sospechas, dicen algo que no creen en realidad; pero la expresión reacciona sobre los pensamientos. 

Son engañados por sus palabras, y llegan a creer como verdad lo que dijeron por instigación de Satanás.  Habiendo expresado una vez una opinión o decisión, son con frecuencia, demasiado orgullosos para retractarse, y tratan de demostrar que tienen razón, hasta que llegan a creer que realmente la tienen.  Es peligroso pronunciar una palabra de duda, y poner en tela de juicio y criticar la verdad divina. 

La costumbre de hacer críticas descuidadas e irreverentes influye sobre el carácter y fomenta irreverencia e incredulidad. Más de un hombre que seguía esta costumbre ha proseguido, inconsciente del peligro, hasta que estuvo dispuesto a criticar y rechazar la obra del Espíritu Santo.

LOS REPROCHES REACCIONAN SOBRE NOSOTROS MISMOS: Las palabras de reproche influyen sobre nuestras propias almas. El adiestramiento de la lengua debería comenzar con nosotros personalmente. No hablemos mal de nadie.

PRONUNCIEMOS PALABRAS DE VALOR Y ESPERANZA: Hay más de un alma valiente, acosada en extremo por la tentación, casi a punto de desmayar en el conflicto que sostiene consigo misma y con las potencias del mal.  No la desalentemos en su dura lucha. Alegrémosla con palabras de valor, ricas en esperanza que la impulsen por su camino.  De este modo la luz de Cristo resplandecerá de nosotros. 

“Ninguno de nosotros vive para sí” (Rom.14:7)

Por nuestra influencia inconsciente pueden los demás ser alentados y fortalecidos, o desanimados y apartados de Cristo y de la Verdad.

PEQUEÑOS ACTOS DE CORTESIA Y PALABRAS AFECTUOSAS: Son las pequeñas atenciones, los numerosos incidentes cotidianos y las sencillas cortesías, las que constituyen la suma de la felicidad en la vida; y el descuido manifestado al no pronunciar palabras bondadosas, afectuosas y alentadoras ni poner en práctica las pequeñas cortesías, es lo que contribuye a formar la suma de la miseria de la vida. 

Se encontrará al fin que el haberse negado a sí mismo para bien y felicidad de los que nos rodean, constituye una gran parte de lo que se registra en el cielo acerca de la vida.  Se descubrirá también el hecho de que preocuparse de sí mismo, sin tener en cuenta el bien o la felicidad de los demás, no deja de ser notado por nuestro Padre celestial. (Elena White)

Continúa en parte 103

 

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 101-

 

LA COMUNICACIÓN. La voz y la lengua son dones de Dios. Las palabras significan muchísimo. La lengua es un mundo de bendición o un mundo de iniquidad.–parte 1-

ABARCANTE INFLUENCIA DE LAS PALABRAS: La voz y la lengua son dones de Dios, y si se la usa correctamente son un poder para Dios. Las palabras significan muchísimo.  Pueden expresar amor, consagración, alabanza, melodía para Dios, u odio y venganza. 

Las palabras revelan los sentimientos del corazón; pueden ser un sabor de vida para vida o de muerte para muerte.  La lengua es un mundo de bendición o un mundo de iniquidad. (Leer Santiago 3)

¿GRANIZO DESOLADOR O SEMILLAS DE AMOR?: Puede verse que algunos vienen de su diaria comunión con Dios revestidos con la mansedumbre de Cristo. Sus palabras no son como granizo desolador que aplasta todo a su paso; de sus labios emana dulzura.  En forma completamente inconsciente, esparcen semillas de amor y bondad a lo largo de toda su senda, porque tienen a Cristo en el corazón.  Su influencia se siente más de lo que se ve.

PALABRAS QUE ALEGRAN: Los gemidos que causa el pesar del mundo se oyen en todo nuestro derredor.  El pecado nos apremia con su sombra, y nuestra mente debe estar lista para toda buena palabra y obra. La dulce influencia del Espíritu Santo enseña y guía los pensamientos para inducirlos a hablar palabras que alegren la senda de otros.

PALABRAS ALEGRES: Si miramos el lado luminoso de las cosas, encontraremos lo suficiente como para sentirnos alegres y felices.  Si ofrecemos sonrisas, la recibiremos de vuelta; si pronunciamos palabras agradables y alegres, nos serán dichas otra vez.

PALABRAS CRISTOCENTRICAS: Las palabras de los hombres expresan sus propios pensamientos humanos, pero las de Cristo son espíritu y son vida.  Los ángeles están atentos para oír que clase de informes damos al mundo acerca de nuestro Señor. Conversemos de Aquel que vive para interceder por nosotros ante el Padre. 

CRISTO SE REFIRIO DIRECTAMENTE AL PUNTO: En la enseñanza de Cristo no existe razonamiento largo, rebuscado y complicado.  El va directamente al grano.  En su ministerio leía todo corazón como un libro abierto. Tocaba el corazón y despertaba las simpatías.

FACILES DE COMPRENDER: La manera como Cristo enseñaba era bella y atrayente, y se caracterizaba siempre por la sencillez.  El revelaba los misterios del reino de los cielos por el empleo de figuras y símbolos con los cuales sus oyentes estaban familiarizados; y el común del pueblo lo oía gustosamente, porque podía comprender sus palabras.  No usaba palabras altisonantes, para cuya comprensión habría sido necesario consultar un diccionario.

EMPLEABA UN LENGUAJE SENCILLO: La argumentación es buena en su lugar, pero se puede lograr mucho más por medio de sencillas explicaciones de la Palabra de Dios.  Cristo ilustraba sus lecciones tan claramente que los más ignorantes podían comprenderlas fácilmente. Jesús no empleaba palabras largas y difíciles en sus discursos; usaba un lenguaje sencillo, adaptado a las mentes de la gente común.  En el tema que explicaba no iba más lejos que hasta donde podían seguirlo.

TEMAS SERIOS EN CONTRA DE LA INSENSATEZ SENTIMENTAL: ¿Hay algo más digno de embargar la mente que el plan de la redención? El amor de Jesús, la salvación ofrecida por este amor infinito al hombre caído, la santidad del corazón, la verdad preciosa y salvadora para estos postreros días, la gracia de Cristo; éstos son temas que pueden animar el alma, y hacer sentir a los puros de corazón aquel gozo que los discípulos sintieron cuando Jesús vino y anduvo con ellos mientras viajaban a Emaús. 

El que ha concentrado sus afectos en Cristo apreciará esta clase de asociación santificada, y recibirá fuerza divina por un trato tal; pero el que no tiene aprecio por esta clase de conversación prefiere hablar de insensateces sentimentales, se ha alejado de Dios, y va muriendo para las aspiraciones altas y nobles. Los tales interpretan lo sensual y terrenal como si fuese celestial. (Elena White)

Continúa en parte 102