Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘la culpa’

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 159-

LOS PROBLEMAS EMOCIONALES.–parte 3

“Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón: y salva a los contritos de espíritu”.“El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros”…

LAS ALMAS HUMILLADAS RECONOCEN LA CULPA: Los que no han humillado sus almas delante de Dios mediante el reconocimiento de su culpa, no han cumplido todavía la primera condición de la aceptación.  Si no hemos experimentado el arrepentimiento, y no hemos confesado nuestro pecado con verdadera humillación del alma y con un espíritu quebrantado, aborreciendo nuestra iniquidad, nunca hemos procurado verdaderamente el perdón del pecado; y si no lo hemos buscado nunca, nunca hemos encontrado tampoco la paz de Dios.

La única razón por la cual posiblemente no hemos recibido la remisión de los pecados pasados, consiste en que no hemos estado dispuestos a humillar nuestros orgullosos corazones y a cumplir las condiciones de la palabra de verdad.  La confesión del pecado, ya sea pública o privada, debe provenir del corazón y debe ser expresada libremente. No se la debe extraer del pecador. 

No se la debe hacer con ligereza y en forma descuidada, o extraída a la fuerza de gente que no tiene una clara idea del carácter aborrecible del pecado.  La confesión mezclada con lágrimas y dolor, que brota de lo más profundo del alma, encuentra el camino que conduce al Dios de infinita piedad.  Dice el salmista:

“Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón: y salva a los contritos de espíritu”

ESENCIAL PARA ELIMINAR EL PECADO: Con la fuerza de Cristo podemos dejar de pecar. Se ha hecho toda provisión para que la gracia more en nosotros, para que el pecado parezca siempre tan odioso como es, es decir, como pecado.  “Si alguno peca”, no debe abandonarse a la desesperación ni hablar como si estuviera perdido para Cristo.

DIOS PERDONA A TODOS LOS QUE ACUDEN A EL: Dios condena justicieramente a todo el que no hace de Cristo su Salvador personal, pero perdona a cada alma que acude a El con fe, y la capacita para realizar las obras de Dios y para ser una con Cristo por la fe…El Señor ha provisto todo lo necesario para que el hombre pueda alcanzar la salvación plena y GRATUITA, y sea completo en EL.

El propósito de Dios es que sus hijos tengan los brillantes rayos del Sol de Justicia, que todos tengan la luz de la Verdad.  DIOS HA PROPORCIONADO LA SALVACIÓN AL MUNDO A UN COSTO INFINITO, NADA MENOS QUE LA DADIVA DE SU HIJO UNIGÉNITO.  El apóstol pregunta:

“El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con El todas las cosas? (Rom.8:32)

POR LO TANTO, SI NO SOMOS SALVADOS, LA FALTA NO SERÁ DE DIOS, SINO NUESTRA POR HABER DEJADO DE COOPERAR CON LOS INSTRUMENTOS DIVINOS.  NUESTRA VOLUNTAD NO HA COINCIDIDO CON LA VOLUNTAD DE DIOS.

ESPERANZA PARA TODOS: Nadie tiene porque entregarse al desaliento ni a la desesperación. Puede Satanás presentarse a ti, insinuándote despiadadamente “Tu caso es desesperado.  No tienes redención”.

HAY SIN EMBARGO ESPERANZA EN CRISTO.  DIOS NO NOS EXIGE QUE VENZAMOS CON NUESTRAS PROPIAS FUERZAS.  NOS INVITA A QUE NOS PONGAMOS MUY JUNTO A EL.  CUALESQUIERA SEAN LAS DIFICULTADES QUE NOS ABRUMEN Y QUE OPRIMAN ALMA Y CUERPO.  DIOS AGUARDA PARA LIBERARNOS.

Elena White

 

Read Full Post »

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 157-

LOS PROBLEMAS EMOCIONALES. LA CULPA-El amor de Cristo libera el alma de culpa y tristeza, de la ansiedad y congoja que agotan las fuerzas de la vida.  –parte 1-

LA CULPA MALOGRA LAS FUERZAS VITALES: Las penas, la ansiedad, el descontento, el remordimiento, el sentimiento de culpabilidad y la desconfianza menoscaban las fuerzas vitales, y llevan al decaimiento y a la muerte.

COMO LIBERARSE DE LA CULPA: Este sentimiento de culpa debe ser depositado a los pies de la cruz del Calvario.  La sensación  de pecaminosidad ha emponzoñado las fuentes de la vida y de la verdadera felicidad. Pero ahora Jesús le dice: Deposítalo en mí; yo tomaré tus pecados, te daré paz.  No sigas destruyendo tu respeto propio, porque yo te he comprado por el precio de mi propia sangre. 

Eres mío; fortaleceré tu voluntad debilitada; eliminaré el remordimiento que te causa el pecado.  Por lo tanto, vuelva su corazón, tembloroso por causa de la incertidumbre, y aférrese de la esperanza que se le extiende.  Dios acepta su corazón quebrantado y contrito. 

Le ofrece pleno perdón en el seno de su familia, y le ofrece su gracia que lo ayudará en sus debilidades; y el amado Jesús lo conducirá paso a paso si Ud. esta dispuesto a pone su mano en la suya y dejar que lo guie.

JESUS PERDONA A PESAR DE LA CULPA: Satanás trata de apartar nuestra mente del poderoso Ayudador para inducirnos a pensar en la degeneración de nuestra alma.  Pero aunque Jesús ve la culpa del pasado, pronuncia palabras de perdón y no debemos deshonrarlo dudando de su amor.

SU AMOR LIBERA DE CULPA: El amor que Cristo infunde en todo nuestro ser es un poder vivificante.  Da salud a cada una de las partes vitales: el cerebro, el corazón y los nervios. Por su medio las energías más potentes de nuestro ser despiertan y entran en actividad. 

Libera el alma de culpa y tristeza, de la ansiedad y congoja que agotan las fuerzas de la vida.  Con El vienen la serenidad y la calma.  Implanta en el alma un gozo que nada en la tierra puede destruir: el gozo que hay en el Espíritu Santo, un gozo que da salud y vida.

EL MAYOR PECADOR NECESITA AL MAYOR SALVADOR: Si Ud. cree que es el mayor de los pecadores, lo que necesita es Cristo; el mayor de los Salvadores.  Levante la cabeza y contemple fuera de sí mismo, más allá de su pecado, al Salvador levantado; más allá de la venenosa mordedura de la serpiente, al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

EL DARÁ DESCANSO: El llevó el peso de nuestra culpa.  También quitará la carga de nuestros hombros cansados.  Nos dará descanso.  Llevará por nosotros la carga de nuestros cuidados y penas. Nos  invita a echar sobre El todos nuestros afanes; pues nos lleva en su corazón.

”Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”  (Mateo 11:28)

NO TODOS LOS PECADOS SON DE LA MISMA MAGNITUD:  No todos los pecados son de igual magnitud delante de Dios; hay diferencia de pecados a su juicio, como los hay a juicio de los hombres; sin embargo, aunque éste o aquél acto malo puedan parecer frívolos a los ojos de los hombres, ningún pecado es pequeño a la vista de Dios, El juicio de los hombres es parcial e imperfecto; más Dios ve todas las cosas como realmente son.

El borracho es detestado y se le dice que su pecado lo excluirá del cielo,  mientras que el orgullo, el egoísmo y la codicia pasan muchísimas veces sin condenarse. Sin embargo, estos son pecados que ofenden especialmente a Dios; porque son contrarios a la benevolencia de su carácter, a ese amor desinteresado que es la atmósfera misma del universo que no ha caído. 

El que cae en alguno de los pecados más groseros puede avergonzarse y sentir su pobreza y necesidad de la gracia de Cristo; pero el orgullo no siente ninguna necesidad y así cierra el corazón a Cristo y a las infinitas bendiciones que El vino a derramar. (Elena White)

Continúa en parte 158

Read Full Post »

A %d blogueros les gusta esto: