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MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 160-

 

 

NECESIDADES EMOCIONALES. La Ley de Dios es una ley de amor. El amor debe ser el principio que impulse a obrar. Es el amor a uno mismo lo que destruye nuestra paz.   –parte 1-

LAS RAZONES DE LA EXISTENCIA: La Ley de Dios es una ley de amor. EL nos rodeó de hermosura para enseñarnos que no estamos en la tierra únicamente para mirar por nosotros mismos, y para trabajar, sino para hacer la vida esplendorosa, alegre y bella por el amor de Cristo.  Así como las flores, hemos de alegrar otras vidas con el misterio del amor.

EL AMOR SATISFACE LAS NECESIDADES ÍNTIMAS: El amor debe ser el principio que impulse a obrar.  El amor es el principio fundamental del gobierno de Dios en los cielos y en la tierra, y debe ser el fundamento del carácter del cristiano. Solo ésto puede habilitarlo para resistir la prueba y la tentación.

CULTIVE EL AMOR: Hay que cultivar el amor a Dios y al prójimo, porque es tan precioso como el oro.  Necesitamos representar de la mejor manera posible el carácter de la religión pura e incontaminada que, tanto por su naturaleza como por sus requerimientos, es lo contrario al egoísmo.

Un amor como el que Cristo ejemplificó es incomparable; su valor supera al del oro, la plata o las piedras preciosas.  Debemos orar por el amor que Cristo poseía, y procurarlo por encima de las debilidades humanas.

TODOS NECESITAN AMOR: La razón por la cual hay tantos hombres y mujeres de corazón duro en nuestro mundo, es que el verdadero afecto ha sido considerado debilidad, y se lo ha desalentado y reprimido. Lo mejor de la naturaleza de las personas de esta clase ha sido pervertido y empequeñecido en la infancia, y a menos que los rayos de la luz divina logren derretir su frialdad y la dureza de su corazón egoísta, la felicidad de los tales está sepultada para siempre.

Si quisiéramos tener corazones tiernos, como el que tuvo Jesús cuando estuvo sobre la tierra, y una simpatía santificada, como la que tienen los ángeles por los mortales pecadores, cultivaríamos la simpatía de los niños, que es la sencillez misma.

EL CORAZÓN: UNA FUENTE DE AMOR: (consejo a un padre)  Ni Ud. ni su esposa han tenido experiencia en hacer sacrificios a favor de la verdad, en ser ricos en buenas obras, mediante el depósito de sus tesoros en el cielo.  No han ejercido cuidado, ni simpatía, ni paciencia con sus hijos dependientes y amantes. 

Han consultado su propia conveniencia egoísta. Sus corazones no han sido una fuente capaz de alimentar surtidores vivientes de ternura y afecto.  Al bendecir a los demás con amables palabras de amor y actos de misericordia y benevolencia, recibirán una bendición ellos mismos.

EL AMOR AL YO DESTRUYE LA PAZ: Es el amor a uno mismo lo que destruye nuestra paz. Mientras viva el yo, estaremos siempre dispuestos a protegerlo contra los insultos y la mortificación; pero cuando hayamos muerto al yo y nuestra vida este escondida con Cristo en Dios, no tomaremos a pecho los desdenes y desaires.  Seremos sordos a los vituperios y ciegos al escarnio y al ultraje.

“El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza en la verdad.  Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.  El amor nunca deja de ser” (1 Cor.13:4-8).

Elena White

Continúa en parte 161

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 159-

LOS PROBLEMAS EMOCIONALES.–parte 3

“Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón: y salva a los contritos de espíritu”.“El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros”…

LAS ALMAS HUMILLADAS RECONOCEN LA CULPA: Los que no han humillado sus almas delante de Dios mediante el reconocimiento de su culpa, no han cumplido todavía la primera condición de la aceptación.  Si no hemos experimentado el arrepentimiento, y no hemos confesado nuestro pecado con verdadera humillación del alma y con un espíritu quebrantado, aborreciendo nuestra iniquidad, nunca hemos procurado verdaderamente el perdón del pecado; y si no lo hemos buscado nunca, nunca hemos encontrado tampoco la paz de Dios.

La única razón por la cual posiblemente no hemos recibido la remisión de los pecados pasados, consiste en que no hemos estado dispuestos a humillar nuestros orgullosos corazones y a cumplir las condiciones de la palabra de verdad.  La confesión del pecado, ya sea pública o privada, debe provenir del corazón y debe ser expresada libremente. No se la debe extraer del pecador. 

No se la debe hacer con ligereza y en forma descuidada, o extraída a la fuerza de gente que no tiene una clara idea del carácter aborrecible del pecado.  La confesión mezclada con lágrimas y dolor, que brota de lo más profundo del alma, encuentra el camino que conduce al Dios de infinita piedad.  Dice el salmista:

“Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón: y salva a los contritos de espíritu”

ESENCIAL PARA ELIMINAR EL PECADO: Con la fuerza de Cristo podemos dejar de pecar. Se ha hecho toda provisión para que la gracia more en nosotros, para que el pecado parezca siempre tan odioso como es, es decir, como pecado.  “Si alguno peca”, no debe abandonarse a la desesperación ni hablar como si estuviera perdido para Cristo.

DIOS PERDONA A TODOS LOS QUE ACUDEN A EL: Dios condena justicieramente a todo el que no hace de Cristo su Salvador personal, pero perdona a cada alma que acude a El con fe, y la capacita para realizar las obras de Dios y para ser una con Cristo por la fe…El Señor ha provisto todo lo necesario para que el hombre pueda alcanzar la salvación plena y GRATUITA, y sea completo en EL.

El propósito de Dios es que sus hijos tengan los brillantes rayos del Sol de Justicia, que todos tengan la luz de la Verdad.  DIOS HA PROPORCIONADO LA SALVACIÓN AL MUNDO A UN COSTO INFINITO, NADA MENOS QUE LA DADIVA DE SU HIJO UNIGÉNITO.  El apóstol pregunta:

“El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con El todas las cosas? (Rom.8:32)

POR LO TANTO, SI NO SOMOS SALVADOS, LA FALTA NO SERÁ DE DIOS, SINO NUESTRA POR HABER DEJADO DE COOPERAR CON LOS INSTRUMENTOS DIVINOS.  NUESTRA VOLUNTAD NO HA COINCIDIDO CON LA VOLUNTAD DE DIOS.

ESPERANZA PARA TODOS: Nadie tiene porque entregarse al desaliento ni a la desesperación. Puede Satanás presentarse a ti, insinuándote despiadadamente “Tu caso es desesperado.  No tienes redención”.

HAY SIN EMBARGO ESPERANZA EN CRISTO.  DIOS NO NOS EXIGE QUE VENZAMOS CON NUESTRAS PROPIAS FUERZAS.  NOS INVITA A QUE NOS PONGAMOS MUY JUNTO A EL.  CUALESQUIERA SEAN LAS DIFICULTADES QUE NOS ABRUMEN Y QUE OPRIMAN ALMA Y CUERPO.  DIOS AGUARDA PARA LIBERARNOS.

Elena White

 

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 158-

 

LOS PROBLEMAS EMOCIONALES -parte 2-

“Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”  (1 Juan 1:9)

EL CULPABLE NECESITA UN ENFOQUE POSITIVO: Nadie mejora nunca mediante la acusación y la recriminación. Hablarle de su culpa al alma tentada no le inspirará la determinación de mejorar.  Al equivocado y desanimado señálele a Aquél que es capaz de salvar hasta lo sumo a todos los que acuden a El. Muéstrele lo que puede llegar a ser. 

Dígale que en él no hay nada que lo pueda recomendar a Dios pero que Cristo murió para que él pudiera ser aceptado por el Amado.  Transmítale esperanza, mostrándole que en Cristo hay fuerza para obrar mejor.  Ponga delante de él las posibilidades que el Cielo le da.  Ayúdele a confiar en el poder perdonador del Señor.  Jesús está esperando tomarlo de la mano, para darle poder a fin de vivir una vida noble y virtuosa.

LAS CRISIS A MENUDO INDICAN LA FUENTE DE FORTALEZA: Dios a menudo conduce a los hombres a una crisis para mostrarles cuáles son sus debilidades, y para señalarles la Fuente de la fortaleza.  Si oran y velan en oración, y luchan con valentía, sus puntos débiles se convertirán en puntos fuertes. 

La experiencia de Jacob contiene varias lecciones valiosas para nosotros.  Dios le enseñó que con su propia fuerza nunca lograría la victoria, y que tenía que luchar con Dios para alcanzar fuerza de lo alto.

LA CULPA ES CAUSA DE MUCHAS ENFERMEDADES: El paralítico halló en Cristo curación, tanto para el alma como para el cuerpo. La curación espiritual fue seguida por la restauración física.  Esta lección no debe ser pasada por alto. Hay hoy día miles que están sufriendo de enfermedad física y que, como el paralítico, están anhelando el mensaje:

“Tus pecados te son perdonados”

La carga de pecado, con su intranquilidad y deseos no satisfechos es el fundamento de enfermedades. No se puede hallar alivio hasta que venga el Médico del alma.  La paz que El solo puede dar, impartirá vigor a la mente y salud al cuerpo.

LA IGNORANCIA NO ELIMINA LA CULPA: Si hubiesen sabido que estaban torturando a Aquél que había venido para salvar a la raza pecaminosa de la ruina eterna, el remordimiento y el horror se habrían apoderado de ellos.  Pero su ignorancia no suprimió su culpabilidad, porque habrían tenido el privilegio de conocer y aceptar a Jesús como su Salvador.

LA GRAVEDAD DE LA CULPA NO DISMINUYE AL EXCUSAR EL PECADO: No deberíamos tratar de disminuir la gravedad de la culpa excusando el pecado.  Debemos aceptar la evaluación que Dios hace del pecado, y ésta es ciertamente muy seria. 

Solo el Calvario puede revelar la enormidad del pecado.  Si tuviéramos que soportar nuestra propia culpa, ésta nos aplastaría. Pero quien no tuvo pecado tomó nuestro lugar; aunque no lo merecíamos, llevó nuestra iniquidad.

“Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9)

Elena White 

Continúa en parte 159

 

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 157-

LOS PROBLEMAS EMOCIONALES. LA CULPA-El amor de Cristo libera el alma de culpa y tristeza, de la ansiedad y congoja que agotan las fuerzas de la vida.  –parte 1-

LA CULPA MALOGRA LAS FUERZAS VITALES: Las penas, la ansiedad, el descontento, el remordimiento, el sentimiento de culpabilidad y la desconfianza menoscaban las fuerzas vitales, y llevan al decaimiento y a la muerte.

COMO LIBERARSE DE LA CULPA: Este sentimiento de culpa debe ser depositado a los pies de la cruz del Calvario.  La sensación  de pecaminosidad ha emponzoñado las fuentes de la vida y de la verdadera felicidad. Pero ahora Jesús le dice: Deposítalo en mí; yo tomaré tus pecados, te daré paz.  No sigas destruyendo tu respeto propio, porque yo te he comprado por el precio de mi propia sangre. 

Eres mío; fortaleceré tu voluntad debilitada; eliminaré el remordimiento que te causa el pecado.  Por lo tanto, vuelva su corazón, tembloroso por causa de la incertidumbre, y aférrese de la esperanza que se le extiende.  Dios acepta su corazón quebrantado y contrito. 

Le ofrece pleno perdón en el seno de su familia, y le ofrece su gracia que lo ayudará en sus debilidades; y el amado Jesús lo conducirá paso a paso si Ud. esta dispuesto a pone su mano en la suya y dejar que lo guie.

JESUS PERDONA A PESAR DE LA CULPA: Satanás trata de apartar nuestra mente del poderoso Ayudador para inducirnos a pensar en la degeneración de nuestra alma.  Pero aunque Jesús ve la culpa del pasado, pronuncia palabras de perdón y no debemos deshonrarlo dudando de su amor.

SU AMOR LIBERA DE CULPA: El amor que Cristo infunde en todo nuestro ser es un poder vivificante.  Da salud a cada una de las partes vitales: el cerebro, el corazón y los nervios. Por su medio las energías más potentes de nuestro ser despiertan y entran en actividad. 

Libera el alma de culpa y tristeza, de la ansiedad y congoja que agotan las fuerzas de la vida.  Con El vienen la serenidad y la calma.  Implanta en el alma un gozo que nada en la tierra puede destruir: el gozo que hay en el Espíritu Santo, un gozo que da salud y vida.

EL MAYOR PECADOR NECESITA AL MAYOR SALVADOR: Si Ud. cree que es el mayor de los pecadores, lo que necesita es Cristo; el mayor de los Salvadores.  Levante la cabeza y contemple fuera de sí mismo, más allá de su pecado, al Salvador levantado; más allá de la venenosa mordedura de la serpiente, al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

EL DARÁ DESCANSO: El llevó el peso de nuestra culpa.  También quitará la carga de nuestros hombros cansados.  Nos dará descanso.  Llevará por nosotros la carga de nuestros cuidados y penas. Nos  invita a echar sobre El todos nuestros afanes; pues nos lleva en su corazón.

”Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”  (Mateo 11:28)

NO TODOS LOS PECADOS SON DE LA MISMA MAGNITUD:  No todos los pecados son de igual magnitud delante de Dios; hay diferencia de pecados a su juicio, como los hay a juicio de los hombres; sin embargo, aunque éste o aquél acto malo puedan parecer frívolos a los ojos de los hombres, ningún pecado es pequeño a la vista de Dios, El juicio de los hombres es parcial e imperfecto; más Dios ve todas las cosas como realmente son.

El borracho es detestado y se le dice que su pecado lo excluirá del cielo,  mientras que el orgullo, el egoísmo y la codicia pasan muchísimas veces sin condenarse. Sin embargo, estos son pecados que ofenden especialmente a Dios; porque son contrarios a la benevolencia de su carácter, a ese amor desinteresado que es la atmósfera misma del universo que no ha caído. 

El que cae en alguno de los pecados más groseros puede avergonzarse y sentir su pobreza y necesidad de la gracia de Cristo; pero el orgullo no siente ninguna necesidad y así cierra el corazón a Cristo y a las infinitas bendiciones que El vino a derramar. (Elena White)

Continúa en parte 158

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 156-

 

LOS PENSAMIENTOS Y SU INFLUENCIA. Aquéllos que consagran alma, cuerpo y espíritu a Dios, purificando sus pensamientos por la obediencia a la Ley divina, recibirán continuamente una nueva dotación de poder físico y mental. -parte 5-

EL PELIGRO DE PENSAR EN LAS COSAS TERRENALES: Si nuestros pensamientos, planes y propósitos están dirigidos hacia la acumulación de las cosas terrenales, nuestra ansiedad, nuestro estudio y nuestros intereses se concentrarán en el mundo. 

Las atracciones celestiales perderán su belleza.  Nuestro  corazón está con nuestro tesoro. Careceremos de tiempo para dedicarnos al estudio de las Escrituras y a la oración que nos ayudará a escapar de las trampas de Satanás.

CAMBIEMOS NUESTRA MANERA DE PENSAR: Cuando se ha permitido que la mente piense por mucho tiempo solamente en cosas terrenales, es difícil cambiar los hábitos de pensar. Lo que el ojo ve y el oído oye demasiado a menudo, atrae la atención y absorbe el interés. 

Pero si entráramos en la ciudad de Dios y contempláramos a Jesús en su gloria, nos acostumbraríamos a verlo aquí con el ojo de la fe.  Las palabras y el carácter de Cristo serían a menudo el objeto de nuestra conversación, y cada día se dedicaría un poco de tiempo para meditar con oración en estos sagrados temas.

UN NIVEL MAS ELEVADO DE PENSAMIENTO: El hombre se reveló contra Dios y desde entonces ha tratado de lograr que su plan tenga éxito de hacer las cosas a su manera, en su afán de conseguir la felicidad.  Pero cada vez que ha tratado de llenar su mente con algo que no sea Dios, ha fracasado.

Debe haber definidamente un nivel más elevado de pensamientos, una clase más alta de estudios, cosas más sublimes que buscar que lo que ha habido en lo pasado.  Los desórdenes y las imperfecciones de las palabras y los caracteres humanos pueden restaurarse sólo por medio de Jesucristo. 

Por lo tanto, El debería ser el objeto de la contemplación, el tema de conversación. Debe haber definidamente un nivel más elevado de pensamiento y acción para que comprendamos el gran plan de redención.

UNA LEY QUE RIGE PENSAMIENTOS Y SENTIMIENTOS: Es una ley de la naturaleza que nuestros pensamientos y sentimientos resultan alentados y fortalecidos al darles expresión.  Aunque las palabras expresan los pensamientos, éstos a su vez siguen a las palabras.

HACIA LA PERFECCIÓN DEL CARÁCTER: Una vida cristiana se revelará mediante pensamientos cristianos, palabras cristianas y comportamiento cristiano.  En Cristo hay una divina integridad de carácter.

UNA NUEVA DOTACION DE PODER: Aquéllos que consagran alma, cuerpo y espíritu a Dios, purificando sus pensamientos por la obediencia a la Ley divina, recibirán continuamente una nueva dotación de poder físico y mental. 

El corazón suspirará por Dios, y elevará fervientes súplicas a lo alto por una clara percepción para discernir la misión y la obra del Espíritu Santo.  No nos toca a nosotros usar el Espíritu sino al Espíritu usarnos a nosotros, amoldando y formando cada facultad.  (Elena White)

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 155-

 

LOS PENSAMIENTOS Y SU INFLUENCIA. Tenemos que convertirnos en fieles centinelas de nuestros ojos, nuestros oídos y todos nuestros sentidos, si queremos controlar nuestra mente e impedir que los pensamientos vanos y corrompidos manchen el alma. –parte 4-

APARTENSE DEL TERRENO ENCANTADO DE SATANÁS: (Consejo a una familia egocéntrica). Deberían apartarse del terreno encantado de Satanás y no permitir que sus mentes se alejen de la lealtad a Dios.  Por medio de Cristo Uds. pueden y deben ser felices y adquirir hábitos de dominio propio. 

Hasta sus malos pensamientos deberían ser puestos en sujeción a la voluntad de Dios, y sus sentimientos bajo el control de la razón.  No se les dio la imaginación para que se descarriara y anduviera por donde le da la gana, sin que hagan ningún esfuerzo para imponerle restricción o disciplina. Si los pensamientos son malos, los sentimientos también lo serán. 

Los pensamientos y sentimientos combinados constituyen el carácter moral. Cuando Uds. deciden que como cristianos no se les requiere que restrinjan sus pensamientos y sentimientos, caen bajo la influencia de los malos ángeles e invitan su presencia y su control. Si ceden ante sus impresiones y permiten que sus pensamientos transcurran por canales de sospecha, duda y lamentaciones, se encontrarán entre los más infelices de los mortales.

CONSTRUYENDO CASTILLOS EN EL AIRE: Soñar de día y de noche y hacer castillos en el aire es un hábito malo y sumamente peligroso.  Una vez que se ha consolidado, es casi imposible quebrantarlo y orientar los pensamientos hacia lo puro, santo y elevado. 

Tenemos que convertirnos en fieles centinelas de nuestros ojos, nuestros oídos y todos nuestros sentidos, si queremos controlar nuestra mente e impedir que los pensamientos vanos y corrompidos manchen el alma. Solo el poder de la gracia puede llevar a cabo esta obra tan deseable.

ELIMINEMOS EL MAL POR MEDIO DEL BIEN: Los padres pueden elegir, si quieren, si las mentes de sus hijos serán llenas de pensamientos y  sentimientos puros y santos; peros sus gustos deben ser disciplinados y educados con el mayor cuidado. 

Deben comenzar temprano a desplegar las Escrituras ante las mentes de sus hijos, para que se formen hábitos y gustos correctos.  Los elementos del mal sólo pueden ser exterminados por la introducción de un alimento que proporcione un pensamiento puro y sólido.

EVITEMOS LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS: Puesto que no nos pertenecemos, pues hemos sido comprados por precio, es deber de quien profesa ser cristiano poner sus pensamientos bajo el dominio de la razón y obligarse a sí mismo a ser alegre y feliz. Por amarga que sea la causa de su pena, debe cultivar una actitud de tranquilidad y quietud en Dios. Por oscuras que sean las perspectivas, alberguemos una actitud de esperanza para bien. 

Nada se gana con el desaliento, y en cambio se pierde mucho. Si bien es cierto que la alegría, la tranquila resignación y la paz harán mucho a favor de la felicidad y la salud de los demás, nos dará a nosotros el mayor beneficio. La tristeza y el hablar de cosas negativas promueven imágenes mentales desagradables y producen sobre nosotros mismos un efecto negativo.

Dios quiere que nos olvidemos de todo esto. ¡que no miremos hacia abajo sino hacia arriba! 

Elena White

  Continúa en parte 156

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 154-

 

LOS PENSAMIENTOS Y SU INFLUENCIA. Dios ha puesto a nuestro alcance los medios para el gobierno de los pensamientos y su cultivo. Su verdad nos santificará en cuerpo, alma y espíritu. –parte 3-

PERTURBADOS POR MALOS PENSAMIENTOS: Hay muchos que están realmente perturbados porque pensamientos subalternos y degradantes invaden sus mentes y no los pueden ahuyentar con facilidad.  Satanás ha enviado a sus malos ángeles para que nos rodeen, y aunque no pueden leer los pensamientos de los hombres, observan muy de cerca sus palabras y actos.

Satanás aprovecha las debilidades y los defectos de carácter que se manifiesten de esa manera, y proyecta sus tentaciones hacia el lugar de menor capacidad de resistencia.  Hace sugerencias malignas e inspira los pensamientos, consciente de que, de esa manera, puede lograr que el alma caiga en condenación y esclavitud. 

A los que son egoístas, avaros, orgullosos, criticones, o dados a la maledicencia, a todos los que albergan errores y defectos de carácter, Satanás les presenta la complacencia del yo y conduce el alma a la senda que la Biblia condena, pero que él consigue que parezca atrayente.

Para toda clase de tentaciones hay un remedio.  No se nos deja solos en la lucha contra el yo y nuestra naturaleza pecaminosa para que lo hagamos basándonos en nuestra fuerza finita.  Jesús es un poderoso auxilio, un apoyo que nunca falla.  Hay que ponerle freno a la mente y no permitirle que divague.  Deberíamos adiestrarla para que se concentre en las Escrituras y en temas nobles y elevados. 

Habría que aprender de memoria algunas porciones de la Biblia, incluso capítulos enteros, para repetirlos cuando Satanás trata de conducir la mente para que piense en cosas terrenales y sensuales, la forma más eficaz del resistirlo es decir “Escrito está”.

LA UNICA SEGURIDAD CONSISTE EN PENSAR CORRECTAMENTE: Necesitamos la constante conciencia del poder ennoblecedor de los pensamientos puros y de la influencia dañina de los malos pensamientos.  Concentremos nuestros pensamientos en cosas santas.  Que sean puros y verdaderos, porque la única seguridad de toda alma consiste en pensar correctamente. 

Tenemos que usar todos los medios que Dios ha puesto a nuestro alcance para el gobierno de los pensamientos y su cultivo.  Tenemos que poner nuestras mentes en armonía con la suya.  Su verdad nos santificará en cuerpo, alma y espíritu.

NO PENSEMOS EN COSAS FRIVOLAS: Deberíamos esforzarnos por tener nuestra mente en condiciones de recibir las impresiones del Espíritu Santo.  Pero aquellos que permiten que sus pensamientos se espacien constantemente en cosas frívolas, no pueden recibir mayor luz. Debiera atesorarse en la mente el alimento que la capacitara a crecer espiritualmente, a fin de prepararnos de esta manera para el cielo.

SE HA HECHO PROVISIÓN PARA ELEVAR LOS PENSAMIENTOS: Dios ha hecho amplia provisión para que nuestros pensamientos puedan llegar a ser puros, elevados, refinados y ennoblecidos.  No solo ha prometido purificarnos de toda injusticia, sino que ha hecho real provisión para suplirnos de la gracia con el fin de elevar nuestros pensamientos hacia El y capacitarnos para apreciar su santidad. 

Debemos comprender que pertenecemos a Cristo y que debemos manifestar su carácter ante el mundo. Preparados por la gracia celestial, llegamos a estar revestidos de la justicia de Cristo con el manto nupcial, y estamos listos para participar de la cena de bodas. 

Llegamos a unirnos con Cristo, a participar de la naturaleza divina, purificados, refinados, elevados y reconocidos como hijos de Dios; herederos del Señor y coherederos de Jesucristo. 

Elena White

Continúa en parte 155

 

 

 

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 153-

 

LOS PENSAMIENTOS Y SU INFLUENCIA. Los jóvenes deberían cultivar hábitos que les permitan pensar correctamente.-parte 2-

“Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Jehová, roca mía, y redentor mío” (Sal.19:14)

LA MENTE DEBE SER CONTROLADA CON FIRMEZA: Los jóvenes deberían comenzar pronto a cultivar hábitos que les permitan pensar correctamente.  Deberíamos disciplinar la mente para que los pensamientos recorran canales sanos, y no permitamos que se dediquen a cosas malas.  

Mientras Dios obre en el corazón por medio del Espíritu Santo, el hombre debe cooperar con El.  Se deben sujetar los pensamientos; hay que restringirlos, impedir que divaguen y se dediquen a contemplar cosas que sólo debilitan y contaminan el alma. 

Los pensamientos deben ser puros, las meditaciones del corazón limpias, a fin de que las palabras de la boca sean aceptables al Cielo y beneficiosas para los que se relacionan con nosotros. Cristo dijo a los fariseos:

¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.  El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro del corazón saca malas cosas” (Mat.12:34,35)

EL PECADO ABIERTO REVELA PENSAMIENTOS SUBYACENTES: El momento de tentación, en que posiblemente se caiga en pecado gravoso, no crea el mal que se manifiesta; sólo desarrolla o revela lo que está latente y oculto en el corazón.

“Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él”, ya que del corazón “mana la vida” (Prov.23:7; 4:23)

LA OBLIGACION DE CONTROLAR LOS PENSAMIENTOS: En el sermón de la montaña Jesús les presentó a sus discípulos los abarcantes principios de la Ley de Dios.  Les enseñó a sus oyentes que la Ley se transgredía en pensamiento antes que el mal deseo se convirtiera en acto.  Tenemos la obligación de controlar nuestros pensamientos y ponerlos en sujeción a la Ley de Dios. 

Las nobles facultades de la mente nos han sido dadas por Dios para que las empleemos en la contemplación de las cosas celestiales.  El Señor ha provisto en abundancia para que el alma progrese continuamente en la vida divina.  Nos ha puesto instrumento en cada mano para ayudarnos en nuestro desarrollo en el conocimiento de la virtud.

LAS MENTES NATURALES, NO ADIESTRADAS, NO ESTÁN MOTIVADAS POR ELEVADOS IDEALES: Si se le permite a la mente natural y egoísta seguir sus propios deseos pecaminosos, obrará sin motivos elevados, sin propender a la gloria de Dios, o al beneficio de la humanidad.  Los pensamientos serán pecaminosos, única y continuamente pecaminosos…

El Espíritu de Dios produce una nueva vida en el alma, conduciendo los pensamientos y los deseos a la obediencia de la voluntad de Cristo.

EL ADVERSARIO NO PUEDE LEER LOS PENSAMIENTOS: El adversario de las almas no puede leer los pensamientos de los hombres, pero es un agudo observador y toma nota de las palabras. Registra las acciones y hábilmente adapta sus tentaciones a los casos de quienes se colocan al alcance de su poder. 

Si trabajáramos para reprimir los pensamientos y sentimientos pecaminosos, sin darles expresión en palabras o acciones, Satanás sería derrotado, pues no podría preparar sus engañosas tentaciones adecuadas para el caso.  ¡Pero con cuanta frecuencia abren la puerta al adversario de las almas los profesos cristianos por su falta de dominio propio! 

Elena White

  Continúa en parte 154

 

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 152-

 

LOS PENSAMIENTOS Y SU INFLUENCIA.Los pensamientos deben ser disciplinados. Debemos controlar la mente para que trabaje en la dirección debida. -parte 1-

“Cual es su pensamiento en su corazón, tal es él” (Prov. 23:7).

LOS PENSAMIENTOS FORMAN EL CARÁCTER: Muchos pensamientos forman la historia no escrita de un solo día, y tienen mucho que ver con la formación del carácter.  Debemos vigilar estrictamente nuestros pensamientos, pues un pensamiento impuro deja profunda impresión en el alma.  Un pensamiento malo deja una mala impresión en la mente.

Si los pensamientos son puros y santos el hombre mejora por haberlos acariciado. Aceleran el pulso espiritual y aumentan el poder para hacer el bien. Y así como una gota de lluvia prepara el camino para otra en el humedecimiento de la tierra, un buen pensamiento prepara el camino para otro.

ELIJAMOS LOS TEMAS DE LOS PENSAMIENTOS: Está al alcance de todos escoger los temas que han de ocupar los pensamientos y amoldar el carácter.

SE REQUIERE UN ESFUERZO PERSONAL: Nadie, fuera de nosotros, puede controlar nuestros pensamientos.  En la lucha por alcanzar las normas más elevadas, el éxito o el fracaso dependerá mucho del carácter, y de la manera como se disciplinen los pensamientos.

Si los pensamientos están bien controlados, como Dios ha enseñado que se controlen cada día, se fijarán en aquellos temas que nos ayudarán a obtener una mayor devoción.  Si son correctos, entonces como resultado, las palabras también serán correctas; las acciones serán de tal carácter que traerán gozo y consuelo a las almas.

HAY QUE ADIESTRAR LOS PENSAMIENTOS: Los pensamientos deben ser disciplinados. Debemos controlar la mente para que trabaje en la dirección debida, y según las órdenes emanadas de planes bien formados.  De esta manera, cada paso que se de será hacia el progreso, y ningún esfuerzo o tiempo se perderá en seguir ideas vanas y  planes trazados al azar.

Debemos considerar el blanco y el objeto de la vida, y siempre mantener en vista propósitos dignos. Los pensamientos debieran disciplinarse cada día y mantenerse a punto, como la brújula al polo.  Toda persona debiera tener blancos y propósitos, y luego hacer que cada pensamiento y acción contribuyan al cumplimiento de aquello que se ha propuesto.

Los pensamientos deben ser controlados. Debe haber una firmeza de propósito para realizar lo que se ha emprendido.

COMO ADIESTRAR LOS PENSAMIENTOS: La verdadera disciplina de la vida depende de cosas pequeñas.  El adiestramiento de los pensamientos es esencial.  El adiestramiento del corazón, el control de los pensamientos en cooperación con el Espíritu Santo, pondrá nuestras palabras bajo control. 

Esto es verdadera sabiduría, y le asegurará paz mental y contentamiento.  Habrá gozo en la contemplación de las riquezas de la gracia de Dios.

LOS PENSAMIENTOS CORRECTOS NO SURGEN NATURALMENTE: Delante de cada uno de nosotros hay una obra ferviente que hacer.  Los pensamientos correctos,  los propósitos puros y santos no nos surgen naturalmente. Tenemos que luchar por ellos.

LOS PENSAMIENTOS CAUTIVOS: Si se pone la vida bajo el control de la verdad, su poder será ilimitado.  Los pensamientos estarán sujetos a Jesucristo.  Del tesoro del corazón se extraen palabras apropiadas y adecuadas.  En forma especial deberíamos guardar nuestras palabras.  Al escribirle a Timoteo, Pablo dijo:

”Retén la forma de las sanas palabras que de mi oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús.  Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que mora en nosotros” (2 Tim.1:13,14)  

Elena White

Continúa en parte 153

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 151-

 

LOS HÁBITOS. Los pecados que nos asedian deben ser vencidos, y los malos sentimientos deben ser desarraigados, y un carácter santo y santas emociones deben ser engendrados en nosotros por el Espíritu de Dios.–parte3-

EL DESEO DE REFORMA PROCEDE DEL ANHELO DE HACER LO RECTO: Es verdad que algunas veces los hombres se avergüenzan de sus caminos pecaminosos y abandonan algunos de sus malos hábitos antes de darse cuenta de que son atraídos a Cristo.  Pero cuando hacen un esfuerzo por reformarse, nacido de un sincero deseo de hacer el bien, es el poder de Cristo el que los está atrayendo. 

Una influencia de la cual no se dan cuenta obra sobre el alma, la conciencia se vivifica y la vida externa se enmienda. Y a medida que Cristo los induce a mirar su cruz y contemplar a quien han traspasado sus pecados, el mandamiento es percibido por la conciencia.  Se les revela la maldad de su vida, el pecado profundamente arraigado en su alma. Comienzan a entender algo de la justicia de Cristo.

LOS MALOS HÁBITOS DEBEN SER VENCIDOS:

Al contemplar por medio de un espejo la gloria del Señor, somos transformados a su imagen, de gloria en gloria, por su Espíritu”

Esperamos demasiado poco, y recibimos de acuerdo con nuestra fe.  No debemos aferrarnos a nuestros propios métodos, planes e ideas; debemos ser transformados por la renovación de nuestra mente, para que podamos comprobar:

cual es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”.

Los pecados que nos asedian deben ser vencidos, y los malos sentimientos deben ser desarraigados, y un carácter santo y santas emociones deben ser engendrados en nosotros por el Espíritu de Dios. Cuando nos oponemos a los malos hábitos, estos ofrecen la más vigorosa resistencia; pero si la lucha prosigue con energía y perseverancia, es posible vencerlos.

LA GRACIA DE CRISTO QUEBRANTA LOS MALOS HÁBITOS: Los hombres necesitan aprender que no pueden poseer en su plenitud las bendiciones de la obediencia, sino cuando reciben la gracia de Cristo.  Esta es la que capacita al hombre para obedecer las leyes de Dios y para liberarse de la esclavitud de los malos hábitos.  Es el único poder que puede hacerlo firme en el buen camino y ayudarlo a permanecer en él.

Por medio del poder de Cristo, los hombres y las mujeres han quebrantado las cadenas de los hábitos pecaminosos.  Han renunciado al egoísmo.  El profano se transforma en reverente, el borracho en sobrio, el libertino en puro.  Las almas que reflejan la imagen de Satanás han llegado a transformarse a la imagen de Dios.

PENSAMIENTOS Y ACTOS CORRECTOS PUEDEN CONVERTIRSE EN HÁBITOS: La única seguridad para el alma consiste en pensar bien, pues acerca del hombre nos dice:

“Cual es su pensamiento en su alma, tal es él” (Prov.23:7)

El poder del dominio propio se acrecienta con el ejercicio.  Lo que al principio parece difícil, se vuelve fácil con la práctica, hasta que los buenos pensamientos y acciones llegan a ser habituales.  (Elena White)