Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘la paz’

DOS=UNO-El CONCEPTO DE UNIDAD-parte 54-

PANORAMA DEL PLAN DE DIOS PARA LA UNIDAD-parte 1-

 

ETERNIDAD  (1)

Padre, Hijo y Espíritu Santo, eternamente uno y autor de toda la creación.

Dios lo sabe todo, incluido también el bien y el mal, pero el carácter de Dios y su gobierno era de bien absoluto.

La creación sólo conoció el camino de Dios de la bondad, pero Dios previó y dio lugar a la posibilidad de rebelión de sus criaturas.

Desde todas las edades eternas, el amor, la vida, la paz y la verdad, habían reinado supremas en todo el universo celestial.

Si la unidad fuera destruida, Dios tenía un plan preparado.

LUCIFER  (2)

Lucifer era el ser creado más elevado, el ángel supremo.  El orgullo se desarrolló en su mente.  Deseó igualarse a Dios.

Aunque aparentando lealtad, secretamente atizó la rebelión contra Dios y su ley.

Si Dios hubiera destruido a Lucifer, hubiera parecido confirmarse la calumnia de Lucifer de que Dios era injusto, Lucifer fue echado.

Arrastró con él a una tercera parte de los ángeles del cielo, que pasaron a ser espíritus malos.

LA UNIDAD DESTRUIDA 

La unidad en la creación se hallaba destruida ahora, pero el plan de Dios de vida, amor y verdad tenía que prevalecer.

A causa del carácter de Dios, absolutamente bueno,  tiene celo porque la verdad no cambie.

El es la personificación de la vida, el amor y la verdad, realidades que no pueden variar, para ser eternas.

EL MUNDO CREADO  (3)

Otra manifestación del poder de Dios fue la creación de este mundo.

El hombre fue creado  a la imagen de Dios, capaz de cooperar en el proceso creativo.  Tenía libre albedrio y unidad con Dios.

Dios advirtió a la pareja contra la desobediencia.

Lucifer recibió poder de estar solo en un lugar del Jardín junto al Árbol del Conocimiento del Bien y el Mal.

Presentándose en forma de una hermosa serpiente, les hizo ver que el conocimiento del Bien y del Mal los haría como dioses y les proporcionaría inmortalidad instantánea, no la muerte como Dios les había advertido.

El vestido de luz que rodeaba al hombre y la mujer desapareció. Se reconocieron como desnudos.

El hombre, perdió el dominio, su autocontrol, (templanza) y su unidad con Dios.  El gobierno de Dios, ahora parece estar aun en mayor peligro.

Continúa en parte 55

Read Full Post »

 

EL GRAN YO SOY- MENSAJES DE DIOS-”SANTIFÍCALOS EN TU VERDAD.TU PALABRA ES VERDAD”-JUAN 17:17-parte 25-

PALABRAS DE PAZ-Sal. 133:1; Prov. 12:20; Zac. 8:19; Juan 14:27; Sant. 3:17; Fil. 4:8; 2 Cor. 13:11

Salmo 133:1

¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos juntos en armonía!

Proverbio 12:20

Engaño hay en el corazón de los que piensan el mal; Pero alegría en el de los que piensan el bien.

Zacarías 8:19

Así ha dicho Jehová de los ejércitos: El ayuno del cuarto mes, el ayuno del quinto, el ayuno del séptimo, y el ayuno del décimo, se convertirán para la casa de Judá en gozo y alegría, y festivas solemnidades. Amad, pues, la verdad y la paz.

Juan 14:27

La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

Santiago 3:17

Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.

Filipenses 4:8

Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza en ésto pensad.

2 Corintios 13:11

Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos, consolaos, sed de un mismo sentir, y vivid en paz; y el Dios de paz y de amor estará con vosotros.

 

Read Full Post »

MEDITACIONES-REFLEJEMOS A JESUS –parte 15-

CRISTO, “EL PRÍNCIPE DE PAZ”

“Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios”. (Mateo 5:9)

Cristo es el “Príncipe de paz”, y su misión es devolver al cielo y a la tierra la paz destruida por el pecado. “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”. (Romanos 5:1)

Quien consienta en renunciar al pecado y abra el corazón al amor de Cristo participara de esta paz celestial. No hay otro fundamento para la paz. La gracia de Cristo aceptada en el corazón, vence la enemistad, apacigua la lucha y llena el alma de amor. El que está en armonía con Dios y con su prójimo no sabrá lo que es la desdicha. No habrá envidia en su corazón ni su imaginación albergará el mal; allí no podrá existir el odio. El corazón que está de acuerdo con Dios participa de la paz del cielo y esparcirá a su alrededor una influencia bendita. El espíritu de paz se asentará como roció sobre los corazones cansados y turbados por la lucha del mundo. Los seguidores de Cristo son enviados al mundo con el mensaje de paz. Quienquiera que revele el amor de Cristo por la influencia inconsciente y silenciosa de una vida santa; quienquiera que incite a los demás, por palabra o por hechos, a renunciar al pecado y entregarse a Dios, es un pacificador.

“Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios”.

El espíritu de paz es prueba de su relación con el Cielo. El dulce sabor de Cristo los envuelve. La fragancia de la vida y la belleza del carácter revelan al mundo que son hijos de Dios. Sus semejantes reconocen que han estado con Jesús. “El remanente de Jacob será en medio de muchos pueblos como el roció de Jehová, como las lluvias sobre la hierba…”. (Miqueas 5:7). (El discurso maestro de Jesucristo)

Cuando Isaías predijo el nacimiento del Mesías, le confirió el título de “Príncipe de Paz”. Cuando los ángeles anunciaron a los pastores que Cristo había nacido, cantaron sobre los valles de Belén: “¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!”. (Lucas 2:14)

Hay contradicción aparente entre estas declaraciones proféticas y las palabras de Cristo: “….no he venido para traer paz, sino espada”. (Mateo 10:34).Pero si se las entiende correctamente, se nota armonía perfecta entre ellas. El Evangelio es un mensaje de paz. El cristianismo es un sistema que de ser recibido y practicado, derramaría paz, armonía y dicha por toda la tierra. La religión de Cristo unirá en estrecha fraternidad a todos los que acepten sus enseñanzas. La misión de Jesús consistió en reconciliar a los hombres con Dios, y así a unos con otros. (El gran conflicto)

 

Read Full Post »

EL CAMINO A CRISTO -EL PRINCIPE DEL CIELO- parte 18-

MARAVILLAS OBRADAS POR LA FE

COMO CREER EN EL Y RECIBIR UNA NUEVA VIDA EN CRISTO-parte 1

A medida que nuestra conciencia ha sido vivificada por el Espíritu Santo vemos algo de la perversidad del pecado, de su poder, su culpa, su miseria; y lo miramos con aborrecimiento.  Vemos que el pecado nos ha separado de Dios y que estamos bajo la servidumbre del poder del mal.  Cuanto más luchamos por escaparnos, tanto más comprendemos nuestra impotencia.  Nuestros motivos son impuros, nuestro corazón está corrompido.  Vemos que nuestra vida ha estado colmada de egoísmo y pecado. Ansiamos ser perdonados, limpiados y libertados. ¿Qué podemos hacer para obtener la armonía con Dios y la semejanza a El?

Lo que necesitamos es paz; el perdón, la paz y el amor del cielo en el alma. No se los puede comprar con dinero, la inteligencia no los puede obtener, la sabiduría no los puede alcanzar; nunca podemos esperar conseguirlos por nuestro propio esfuerzo.  Más Dios nos lo ofrece como un don, “Sin dinero y sin precio” (Isaías 55:1). Son nuestros con tal que extendamos la mano para tomarlos.  El Señor dice:  “¡Aunque vuestros pecados fuesen como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; aunque fuesen rojos como el carmesí, como lana quedarán (Isaías 1:18). “También os daré un nuevo corazón, y pondré un espíritu nuevo en medio de vosotros.” (Ezequiel 36:26).

Si hemos confesado nuestros pecados y los hemos quitado de nuestro corazón, hemos resuelto entregarnos a Dios, vayamos pues a El y pidámosle que nos limpie de nuestros pecados y nos de un corazón nuevo.  Creamos que lo hará porque lo ha prometido.  Esta es la lección que Jesús enseñó durante el tiempo que estuvo en la tierra: que debemos creer que recibimos el don que Dios nos promete y que es nuestro. Jesús sanaba a los enfermos cuando tenían fe en su poder; les ayudaba con las cosas que podían ver, inspirándoles así confianza en El tocante a las cosas que no podían ver, induciéndolos a creer en su poder de perdonar pecados.

Del simple relato de la Biblia de cómo Jesús sanaba a los enfermos podemos aprender algo acerca del modo de ir a Cristo para que nos perdone nuestros pecados. Nosotros no podemos expiar pecados pasados, no podemos cambiar el corazón y hacernos santos. Más Dios promete hacer todo ésto por nosotros mediante Cristo. Creamos en esa promesa. Confesemos nuestros pecados y entreguémonos a Dios. Si creemos la promesa, si creemos que estamos perdonados y limpiados, Dios suplirá el hecho; estaremos sanos, tal como Cristo dio potencia al paralítico para andar cuando el hombre creyó que había sido sanado.  Así es si así lo creemos.

No esperemos sentir estar sanos, más digamos “Lo creo; así es, no porque lo sienta, sino porque Dios lo ha prometido”. Dice Jesús: “Todo cuanto pidiereis en la oración, creed que lo recibiréis ya; y lo tendréis.” (Marcos 11:24).  Hay una condición en esta promesa: que pidamos conforme a la voluntad de Dios.  Pero es la voluntad de Dios limpiarnos de pecado, hacernos hijos suyos y ponernos en actitud de vivir una vida santa.  De modo que podemos pedir a Dios estas bendiciones, creer que las recibiremos y agradecerle porque nos limpie, y estar en pie delante de la Ley sin confusión ni remordimiento.

“Así que ahora, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”  (Romanos 8:1). 

(Elena White)

 

 

Read Full Post »

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 104-

 

LA COMUNICACIÓN. Todos los talentos confiados a los hombres deben ser apreciados y utilizados como dones preciosos del cielo. A menos que dominemos nuestras palabras y genio, somos esclavos de Satanás, y estamos sujetos a él como cautivos suyos. –parte 4-

LO QUE REVELAN LAS PALABRAS: Las palabras que pronunciamos ponen de manifiesto qué poder está controlando nuestra mente y nuestro corazón.  Si Cristo gobierna nuestro corazón, nuestras palabras manifestarán la pureza, la belleza y la fragancia de un carácter modelado y conformado según su voluntad. 

LOS MODALES NERVIOSOS Y APRESURADOS IMPIDEN LA COMUNICACIÓN: Los ministros deben dedicar especial atención al cultivo de la voz.  Deben aprender a hablar, no de una manera nerviosa y apresurada, sino con enunciación lenta, distinta y clara. La voz del Salvador era como música a los oídos de aquellos que habían estado acostumbrados a la prédica monótona y sin vida de los escribas y fariseos. 

El hablaba lenta e impresionantemente, recalcando las palabras a las cuales deseaba que sus oyentes prestasen atención especial. Ancianos y jóvenes, ignorantes y sabios, todos podían comprender el pleno significado de sus palabras.  Esto habría sido imposible si El hubiese hablado en forma apresurada, acumulando frase sobre frase sin pausa alguna. 

La gente lo escuchaba con mucha atención, y se dijo de El que hablaba NO como los escribas y fariseos, sino que su palabra era como quien tiene autoridad.

LA FACULTAD DEL HABLA DEBE ESTAR BAJO EL DOMINIO DE LA RAZÓN: Nuestra influencia debe ser abarcante y nuestras facultades de comunicación deben estar bajo el control de la razón.  Cuando forzamos los órganos del habla se pierden las modulaciones de la voz.  Hay que vencer decididamente la tendencia a hablar con rapidez. Dios requiere de los seres humanos todo el servicio que éstos pueden dar.

Todos los talentos confiados a los hombres deben ser fomentados, apreciados y utilizados como dones preciosos del cielo. Los obreros que trabajan en el campo de la siega son los instrumentos destinados por Dios, canales mediante los cuales El puede comunicar luz del cielo. 

El uso descuidado y negligente de cualquiera de las facultades dadas por Dios disminuye su eficacia de modo que en una emergencia, cuando podría hacerse el mayor bien, están tan débiles, enfermas y estropeadas que consiguen realizar muy poco.

LA CIENCIA DE LA LECTURA ES DEL MAS ELEVADO VALOR: El arte de leer correctamente y con el énfasis debido es del más alto valor.  No importa cuanto conocimiento se haya adquirido en otros ramos, si se ha descuidado el cultivo de la voz y de la forma de expresión para hablar y leer distintamente y en forma inteligible, todo ese conocimiento tendrá poquísima utilidad, porque sin el cultivo de la voz no es posible comunicar pronta y claramente lo que se ha aprendido.

APRENDAMOS LA ELOCUENCIA  DEL SILENCIO: Cuando alguien cede y se enoja, está tan intoxicado como el que ha bebido  una copa. Aprendamos la elocuencia del silencio y sepamos que Dios respeta lo que ha sido adquirido por la sangre de Cristo.  Adiestrémonos a nosotros mismos; debemos aprender cada día.  Debemos subir cada vez más alto y estar cada vez más cerca de Dios. Abramos el paso para que el Rey pueda caminar entre nosotros.  Eliminemos de nuestros labios la comunicación contaminada.

SANTA RESTRICCIÓN: Sin fe es imposible agradar a Dios. Podemos tener la salvación de Dios en nuestras familias, pero debemos creer para obtenerla, vivir por ella y ejercer de continuo fe y confianza permanente en Dios.  Debemos subyugar el genio violento, y dominar nuestras palabras; así obtendremos grandes victorias.  A menos que dominemos nuestras palabras y genio, somos esclavos de Satanás, y estamos sujetos a él como cautivos suyos. 

Cada palabra discordante, desagradable, impaciente, malhumorada, es una ofrenda presentada a su majestad satánica.  Y es una ofrenda costosa, más costosa que cualquier sacrificio que podamos hacer para Dios; porque destruye la paz y la felicidad de familias enteras, destruye la salud, y puede hacernos perder finalmente una vida eterna de felicidad. 

La Palabra de Dios nos impone restricción para nuestro propio interés. Aumenta la felicidad de nuestras familias y de cuantos nos rodean.  Refina nuestro gusto, santifica nuestro criterio y nos reporta paz mental, y al fin, la vida eterna. Bajo esta restricción santa, creceremos en gracia y humildad, y nos resultará fácil hablar lo recto.  El carácter natural, apasionado, será mantenido en sujeción. 

El Salvador, al morar en nosotros nos fortalecerá a cada hora.  Los ángeles ministradores permanecerán en nuestras moradas, y con gozo llevarán al cielo las nuevas de nuestro progreso en la vida divina, y el ángel registrador tendrá para anotar un informe alegre.  (Elena White)

Read Full Post »

A %d blogueros les gusta esto: