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EL CAMINO A CRISTO -EL PRINCIPE DEL CIELO- parte 10-

UN PODER MISTERIOSO QUE CONVENCE

COMO VENIR A DIOS ARREPENTIDO -parte 4-

No todos los pecados son delante de Dios de igual magnitud; hay diferencia de pecados a su juicio, como la hay a juicio de los hombres; sin embargo, aunque éste o aquél acto malo puede parecer frívolo a los ojos de los hombres, ningún pecado es pequeño o grande a la vista de Dios.  El juicio de los hombres es parcial e imperfecto; más Dios ve todas las cosas como son realmente. El borracho es detestado y se dice que su pecado lo excluirá del cielo, mientras que el orgullo, el egoísmo y la codicia muchísimas veces pasan sin condenarse.

Sin embargo, éstos son pecados que ofenden especialmente a Dios; porque son contrarios a la benevolencia de su carácter, a ese amor desinteresado que es la misma atmósfera del universo que no ha caído. El que cae en alguno de los pecados grandes puede avergonzarse y sentir su pobreza y necesidad de la gracia de Cristo; pero el orgullo no siente ninguna necesidad y cierra el corazón a Cristo y a las infinitas bendiciones que El vino a derramar.  Si percibimos nuestra condición pecaminosa, no esperemos a hacernos mejores a nosotros mismos.  Hay ayuda para nosotros solamente en Dios. No debemos permanecer en espera de persuasiones más fuertes, de mejores oportunidades o de caracteres más santos.  Nada podemos hacer por nosotros mismos.  Debemos ir a Cristo tales como somos.

Pero nadie se engañe a si mismo con el pensamiento de que Dios, en su grande amor y misericordia, salvará aún a aquellos que rechazan su gracia.  La excesiva corrupción del pecado puede conocerse solamente a la luz de la cruz. Cuando los hombres insisten en que Dios es demasiado bueno para desechar a los pecadores, miren al Calvario.  Fue porque no había otra manera en que el hombre pudiese ser salvo, porque sin este sacrificio era imposible que la raza humana escapara del poder contaminador del pecado y se pusiera en comunión con los seres santos, imposible que los hombres llegaran a ser participes de la vida espiritual; y fue  por esta causa por lo que Cristo tomó sobre si la culpabilidad del desobediente y sufrió en lugar del pecador. 

El amor, los sufrimientos y la muerte del Hijo de Dios, todo da testimonio de la terrible enormidad del pecado y prueba que no hay modo de escapar de su poder, ni esperanza de una vida más elevada, sino mediante la sumisión del alma a Cristo. El Señor no nos ha dado un imperfecto modelo humano.  Se nos ha dado como modelo al inmaculado Hijo de Dios, y los que se quejan de la mala vida de los que profesan ser creyentes, son los que deberían presentar una vida y un ejemplo más nobles. Saben lo que es bueno, y, sin embargo rehúsan hacerlo.

No posterguemos la obra de abandonar nuestros pecados y buscar la pureza del corazón por medio de Jesús. Hay un terrible peligro, en retardarse en ceder a la invitación del Espíritu Santo de Dios, en preferir vivir en el pecado.  Lo que no venzamos nos vencerá y determinará  nuestra destrucción. (Elena White)

EL CAMINO A CRISTO -EL PRINCIPE DEL CIELO- parte 9-

UN PODER MISTERIOSO QUE CONVENCE

COMO VENIR A DIOS ARREPENTIDO -parte 3-

El pecador puede resistir a este amor, puede rehusar ser atraído a Cristo; pero si no se resiste será atraído a Jesús, un conocimiento del plan de la salvación lo guiará  al pie de la cruz, arrepentido de sus pecados que han causado los sufrimientos del amado Hijo de Dios.

La misma inteligencia divina que obra en la naturaleza habla al corazón de los hombres y crea un deseo indecible de algo que no tienen.  Las cosas del mundo no pueden satisfacer su ansiedad. El Espíritu de Dios está  suplicándoles que busquen las cosas que sólo pueden dar paz y descanso: la gracia de Cristo y el gozo de la santidad. Por medio de influencias visibles e invisibles, nuestro Salvador está constantemente obrando para atraer el corazón de los hombres de los vanos placeres del pecado a las bendiciones infinitas que pueden disfrutar en El. A todas estas almas que están procurando vanamente beber en las cisternas rotas de este mundo, se dirige el mensaje divino: “El que tiene sed, ¡venga! ¡y el que quiera, tome del agua de la vida, gratuitamente!” (Apoc.22:17).

Los que en sus corazones anhelan algo mejor que lo que este mundo puede dar, reconozcan este deseo como la voz de Dios que habla a sus almas. Pídanles que les de arrepentimiento, que les revele a Cristo en su amor infinito y en su pureza perfecta.  En la vida del Salvador quedaron perfectamente ejemplificados los principios de la Ley de Dios y el amor de Dios y al hombre. La benevolencia y el amor desinteresado fueron la vida de su alma.  Contemplándolo, nos inunda la luz de nuestro Salvador  y podemos ver la pecaminosidad de nuestro corazón.

Podemos lisonjearnos como Nicodemo de que nuestra vida ha sido muy buena, de que nuestro carácter es perfecto y pensar que no necesitamos humillar nuestro corazón delante de Dios como el pecador común, pero cuando la luz de Cristo resplandece en nuestras almas, vemos cuán impuros somos; discernimos el egoísmo de nuestros motivos y la enemistad contra Dios, que ha manchado todos los actos de nuestra vida.  Entonces conocemos que nuestra propia justicia es en verdad como andrajos inmundos y que solamente la sangre de Cristo puede limpiarnos de las manchas del pecado y renovar nuestro corazón a su semejanza.

Un rayo de luz de la gloria de Dios, un destello de la pureza de Cristo que penetre en el alma, hace dolorosamente visible toda mancha de pecado y descubre la deformidad y los defectos del carácter humano.  Hace patentes los deseos impuros, la infidelidad del corazón y la impureza de los labios.  Los actos de deslealtad del pecador que anula la ley de Dios, quedan expuestos a su vista y su espíritu se aflige y se oprime bajo la influencia escudriñadora del Espíritu de Dios.

Cuando el profeta Daniel vio la gloria que rodeaba al mensajero celestial que le había sido enviado, se sintió abrumado por su propia debilidad e imperfección.  Describiendo el efecto de la maravillosa escena, dijo:”No quedó fuerza en mí, antes mi fuerza se cambió en desfallecimiento, y no tuve vigor alguno” (Daniel 10:8). Cuando el alma se conmueve de esta manera, odia el egoísmo, aborrece el amor propio y busca, mediante la justicia de Cristo, la pureza  de corazón que está en armonía con la Ley de Dios y con el carácter de Cristo.  (Elena White)

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 229-

PRINCIPIOS TERAPEUTICOS Y SU APLICACIÓN-parte 6-

 

UNA TERAPIA MENTAL SEGURA. El valor, la esperanza, la fe, la simpatía y el amor fomentan la salud y alargan la vida. -parte 3-

El corazón alegre es una buena medicina” (Prov.17:22)

ES ESENCIAL AFLOJAR LA TENSION Y DESCANSAR: La recreación es necesaria  para los que se dedican al trabajo físico, y es más esencial todavía para aquellos cuya labor es principalmente mental.

Hay entretenimientos, como el baile, los naipes, el ajedrez, las damas, etc., que el cielo condena. 

Estos entretenimientos abren la puerta a un gran mal.  No tienen una tendencia benéfica, sino que su influencia es excitante, y suscita en algunas mentes una pasión por esos entretenimientos que conduce a los juegos de azar y a la  disipación. 

Todas estas diversiones deberían ser condenadas por los cristianos, y se debería ofrecer en su lugar algo totalmente inocuo.

LOS ESFUERZOS INDIVIDUALES SON NECESARIOS: Las víctimas de los malos hábitos deben reconocer la necesidad del esfuerzo personal. 

Otros harán con empeño cuanto puedan para levantarlos, y la gracia de Dios les es ofrecida sin costo; Cristo podrá interceder, sus ángeles podrán intervenir; pero todo será en vano si ellos mismos no resuelven combatirlos.

Al sentir el terrible poder de la tentación y la fuerza arrebatadora del deseo que lo arrastra a la caída, más de uno grita desesperado: “No puedo resistir el mal”.

Puede haber sido vencido una y otra vez, pero no será siempre así.  Carece de fuerza moral, y lo dominan los hábitos de una vida de pecado.  Sus resoluciones son como cuerdas de arena. 

El conocimiento de sus promesas quebrantadas y de sus votos malogrados debilitan la confianza en su propia sinceridad, y le hacen creer que Dios no puede aceptarlo ni cooperar con él, pero no tiene porque desesperar.

EL PROPOSITO FINAL ES IMPORTANTE: El éxito en cualquier actividad requiere una meta definida.  Quien desee lograr verdadero éxito en la vida debe mantener constantemente en vista una meta digna de su esfuerzo. Esta es la que se propone hoy a los jóvenes.

EL MEJOR DESARROLLO DE LA MENTE: El conocimiento de Dios se obtiene de su Palabra.

El conocimiento experimental de la verdadera piedad, en diaria consagración y servicio a Dios, asegura el más alto desarrollo de la mente, el alma y el cuerpo; y ésta consagración de todas nuestras facultades a Dios impide la exaltación propia. 

El impartimiento del poder divino honra nuestra sincera lucha en procura de sabiduría en el uso concienzudo de nuestras más elevadas facultades para honra de Dios y bendición de nuestros semejantes. 

Como todas estas facultades derivan de Dios no son de creación propia, deberían ser apreciadas como talentos provenientes del Altísimo con el fin de ser empleados en su servicio.

LAS VIRTUDES PROMUEVEN LA SALUD: El valor, la esperanza, la fe, la simpatía y el amor fomentan la salud y alargan la vida.  Un espíritu satisfecho y alegre es como salud para el cuerpo y fuerza para el alma.

El corazón alegre es una buena medicina” (Prov.17:22)

Elena White 

 

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 228-

PRINCIPIOS TERAPEUTICOS Y SU APLICACIÓN -parte 5-

 

UNA TERAPIA MENTAL SEGURA: Deberíamos depender de Dios, para que nuestras vidas fueran sencillamente el desarrollo de su voluntad.  A medida que le encomendemos nuestros caminos. El dirigirá nuestros pasos. -parte 2-

DEPENDAMOS CONSTANTEMENTE DE DIOS: Muchos son incapaces de idear planes definidos para el porvenir. Su vida es inestimable. No pueden entrever el desenlace de los asuntos, y ésto los llena a menudo de ansiedad e inquietud. 

Recordemos que la vida de los hijos de Dios en este mundo es vida de peregrino.  No tenemos sabiduría para planear nuestra vida.  No nos incumbe amoldar el futuro a nuestra existencia. 

“Por fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir por heredad; y salió sin saber donde iba” (Heb.11:8)

Cristo, en su vida terrenal, no se trazó planes personales.  Aceptó los planes de Dios para él, y día tras día el Padre se los revelaba. 

Así deberíamos nosotros también depender de Dios, para que nuestras vidas fueran sencillamente el desarrollo de su voluntad.  A medida que le encomendemos nuestros caminos. El dirigirá nuestros pasos.

VALOR DE LA TERAPIA OCUPACIONAL: Sería más beneficioso para los pacientes permitirles que hagan algún trabajo liviano, e incluso instarlos a que lo hagan, que animarlos a que queden inactivos y ociosos. 

La mayor ayuda  que se les podrá dar para la recuperación de la salud es ayudarlos a mantener activa la fuerza de voluntad para que despierten las facultades dormidas. 

Si se los separa del trabajo a los que han estado sobrecargados toda la vida, en nueve de cada diez casos ese cambio les hará daño. 

Un trabajo liviano podría ocupar y distraer la mente, e impedir que se piense en los síntomas y pequeños malestares, y también alejar la nostalgia.

EJERCICIO FÍSICO BIEN DIRIGIDO: Cuando los enfermos no tienen nada en que invertir su tiempo y atención, concentran sus pensamientos en sí mismos y se vuelven irritables. 

Muchas veces se espacian en lo mal que se sienten, hasta figurarse que están mucho peor de lo que están y creer que no pueden hacer absolutamente nada. En todos estos casos un ejercicio físico bien dirigido resultaría un remedio eficaz.  En algunos casos es indispensable para la recuperación de la salud. 

La voluntad acompaña al trabajo manual; y lo que necesitan esos enfermos es que se les despierte la voluntad.  Cuando la voluntad duerme, la imaginación se vuelve anormal y se hace imposible resistir la enfermedad.

QUIEN CONSUELE A LOS DEMÁS SE CONSUELA A SI MISMO: Muchas veces se solicitan oraciones por los afligidos, los tristes y los desalentados, y esto es correcto.  Debemos orar para que Dios derrame luz en la mente entenebrecida y consuele al corazón entristecido.

Pero Dios responde la oración hecha a favor de quienes se colocan en el canal de sus bendiciones.  A la par que rogamos por estos afligidos, debemos animarlos a que hagan algo en auxilio de otros más necesitados que ellos. 

Las tinieblas se desvanecerán de sus corazones al procurar ayudar a otros.  Al tratar de consolar a los demás con el consuelo que hemos recibido, la bendición refluye sobre nosotros.

Elena White

Continúa en parte 229

 

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 227-

PRINCIPIOS TERAPEUTICOS Y SU APLICACION-parte 4-

 

UNA TERAPIA MENTAL SEGURA: Los que no quieran ser víctimas de las trampas de Satanás, deben guardar las avenidas del alma; deben evitar leer, mirar y oír lo que podría sugerir pensamientos impuros.-parte 1-

USO CORRECTO DE LA INFLUENCIA MENTAL: En el tratamiento de los enfermos no debe pasarse por alto el efecto de la influencia ejercida por la mente.  Aprovechada debidamente esta influencia resulta uno de los agentes más eficaces para combatir la enfermedad.

LUCHA CONSTANTE CONTRA LA IMAGINACION CONCUPISCENTE: Quien desee participar de la naturaleza divina debe huir de la corrupción que hay en el mundo por causa de la concupiscencia. 

Debiéramos meditar en las Escrituras, pensando seria y sinceramente en las cosas que atañen a nuestra salvación eterna.  La infinita misericordia, el amor de Jesús y el sacrificio hecho por nosotros, exigen una seria y solemne reflexión. 

Deberíamos espaciarnos en el carácter de nuestro Señor y Redentor.  Deberíamos procurar comprender el significado del plan de salvación y meditar en la misión de Aquél que vino para salvar a su pueblo de sus pecados.

Nuestra fe y amor se fortalecerán mediante la contemplación de los temas celestiales.  Nuestras oraciones serán más aceptables a Dios porque estarán más mezcladas con fe y amor. 

Serán más inteligentes y fervorosas. Habrá una confianza más constante en Jesús, y tendremos una experiencia diaria y viva de la voluntad y el poder de Cristo para salvar a todos los que acuden a Dios mediante El.

LAS ALMAS SE FORTALECEN MEDIANTE EL CONTACTO CON EL INFINITO: Deberíamos ver a Dios en la naturaleza y estudiar su carácter en las obras de sus manos.  La mente se fortalece al conocer a Dios, al leer sus atributos en las cosas que ha hecho. 

A medida que contemplamos su belleza y su grandeza en las obras de la naturaleza, nuestros afectos se orientan hacia Dios; y aunque nuestras almas se llenan de reverencia y nuestros espíritus se subyugan, adquieren vigor al ponerse en contacto con el Infinito por medio de sus maravillosas obras. 

La comunión con Dios mediante la oración humilde desarrolla y fortalece las facultades mentales y morales, y los poderes espirituales aumentan cuando dedicamos nuestros pensamientos a cosas espirituales.

GUARDEMOS LAS AVENIDAS DEL ALMA: El apóstol procuró enseñar a los creyentes cuán importantes es impedir que la mente divague en asuntos prohibidos o gaste energías en cosas triviales.

Los que no quieran ser víctimas de las trampas de Satanás, deben guardar las avenidas del alma; deben evitar leer, mirar y oír lo que podría sugerir pensamientos impuros. 

No se debe permitir que la mente se espacie al azar en cualquier tema que sugiera el enemigo de nuestras almas.  Hay que vigilar fielmente el corazón, o los males de afuera despertarán los males de adentro, y el alma vagará en tinieblas.

EFECTO DE LA ATMOSFERA PERSONAL: La influencia de los pensamientos y actos de todo hombre es algo así como una atmósfera invisible, que aspiran sin darse cuenta quienes se ponen en contacto con él. Esta atmósfera a menudo está cargada de influencias ponzoñosas y cuando se la inhala, el resultado es la degeneración moral.

RODEADO DE UNA ATMOSFERA DE LUZ Y PAZ: Cristo ha hecho toda provisión para que su iglesia sea un cuerpo transformado, iluminado con la Luz del mundo, que posea la gloria de Emmanuel.

Es su propósito que todo cristiano esté rodeado de una atmósfera espiritual de luz y paz.  Desea que nosotros revelemos su propio gozo en nuestra vida.

La morada del Espíritu en nuestro corazón se revelará  por la manifestación del amor celestial. La plenitud divina fluirá a través del agente humano consagrado, para ser luego transmitida a los demás.

Elena White

Continúa en parte 228

 

EL CAMINO A CRISTO -EL PRINCIPE DEL CIELO-parte 8-

UN PODER MISTERIOSO QUE CONVENCE

COMO VENIR A DIOS ARREPENTIDO -parte 2-

  • “¡Apiádate de mi, Oh Dios, conforme a tu misericordia;
  • conforme a la muchedumbre de tus piedades, borra mis transgresiones!
  • Porque yo reconozco mis transgresiones
  • y mí pecado está  siempre delante de mí…
  • ¡Purifícame con hisopo, y seré limpio;
  • lávame, y quedaré más blanco que la nieve!
  • ¡Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,
  • y renueva un espíritu recto dentro de mí!
  • ¡No me eches de tu presencia,
  • y no me quites tu Santo Espíritu!  (parte del Salmo 51)

Efectuar un arrepentimiento como éste, está más allá del alcance de nuestro propio poder; se obtiene solamente de Cristo, quien ascendió a lo alto y ha dado dones a los hombres.

Precisamente éste es un punto sobre el cual muchos yerran, y por ésto dejan de recibir la ayuda que Cristo quiere darles. Piensan que no pueden ir a Cristo a menos que se arrepientan primero, y que el arrepentimiento los prepara para el perdón de sus pecados.  Es verdad que el arrepentimiento precede al perdón de los pecados, porque solamente el corazón quebrantado y contrito es el que siente la necesidad de un Salvador.  Pero ¿debe el pecador esperar hasta que se haya arrepentido, para poder ir a Jesús? ¿Ha de ser el arrepentimiento un obstáculo entre el pecador y el Salvador?

La Biblia no enseña que el pecador deba arrepentirse antes de poder aceptar la invitación de Cristo: ¡Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os daré descanso!” (Mateo 11:28).

La virtud que viene de Cristo es la que guía a un arrepentimiento genuino.  San Pedro habla del asunto de una manera muy clara en su exposición a los israelitas cuando dice: “A éste, Dios le ensalzó con su diestra para ser Príncipe y Salvador, a fin de dar arrepentimiento a Israel, y  remisión de pecados” (Hechos 5:31). No podemos arrepentirnos sin que el Espíritu de Cristo despierte la conciencia, más de los que podemos ser perdonados sin Cristo.

Cristo es la fuente de todo buen impulso.  El es el único que puede implantar en el corazón enemistad contra el pecado.  Todo deseo de verdad y de pureza, toda convicción de nuestra propia pecaminosidad, es una prueba  de que su Espíritu está obrando en nuestro corazón.

Jesús dijo: “Yo si fuere levantado en alto de sobre la tierra, a todos los atraeré a mí mismo” (Juan 12:32). Cristo debe ser revelado al pecador como el Salvador que muere por los pecados del mundo; y cuando consideramos al Cordero de Dios sobre la cruz del Calvario, el misterio de la redención comienza a abrirse a nuestra mente y la bondad de Dios nos guía al arrepentimiento.  Al morir Cristo por los pecadores, manifestó un amor incomprensible; y este amor, a medida que el pecador lo contempla, enternece el corazón, impresiona la mente e inspira contricción en el alma.

Es verdad que algunas veces los hombres se avergüenzan de sus caminos pecaminosos y abandonan algunos de sus malos hábitos antes de darse cuenta de que son atraídos a Cristo. Pero cuando hacen un esfuerzo por reformarse, con un sincero deseo de hacer el bien, es el poder de Cristo el que los está atrayendo.  Una influencia de la cual no se dan cuenta, obra sobre el alma, la conciencia se vivifica y la vida externa se enmienda. Y a medida que Cristo los induce a mirar su cruz y contemplar a quien han traspasado sus pecados, el mandamiento despierta la conciencia.  La maldad de su vida, el pecado profundamente arraigado en su alma se revela.  Comienzan a entender algo de la justicia de Cristo. ¿Qué es el pecado para que exigiera tal sacrificio por la redención de su víctima? ¿Fueron necesarios todo este amor, todo este sufrimiento, toda esta humillación, para que no pereciéramos, sino que tuviéramos vida eterna?  (Elena White)

 

 

 

 

EL CAMINO A CRISTO -EL PRINCIPE DEL CIELO- parte 7-

UN PODER MISTERIOSO QUE CONVENCE

COMO VENIR A DIOS ARREPENTIDO-parte 1-

¿Cómo se justificará el hombre con Dios? ¿Cómo se hará justo el pecador? Solamente por intermedio de Cristo podemos ponernos en armonía con Dios y la santidad; pero, ¿cómo debemos ir a Cristo? Muchos formulan la misma pregunta que hicieron las multitudes el día de Pentecostés, cuando convencidas de su pecado, exclamaron: “¿Qué haremos?” La primera palabra de contestación de Pedro fue “Arrepentíos.” Poco después, en otra ocasión, dijo:”Arrepentíos pues, y volveos a Dios; para que sean borrados vuestros pecados.” (Hechos 2:38; 3:19).

El arrepentimiento comprende tristeza por el pecado y abandono del mismo.  No renunciaremos al pecado a menos que veamos su pecaminosidad; mientras no lo repudiemos de corazón, no habrá cambio real en la vida.

Hay muchos que no entienden la naturaleza verdadera del arrepentimiento.  Gran número de personas se entristecen por haber pecado y aún se reforman exteriormente, porque  temen que su mala vida les acarre sufrimientos.  Pero ésto no es arrepentimiento en el sentido bíblico.  Lamentan la pena más bien que el pecado.  Tal fue el dolor de Esaú cuando vio que había perdido su primogenitura para siempre.  Balaán, aterrorizado por el ángel que estaba en su camino con la espada desnuda, reconoció su culpa por temor de perder la vida; más no experimentó un arrepentimiento sincero del pecado, ni un cambio de propósito, ni aborrecimiento del mal.  Judas Iscariote, después de traicionar a su Señor, exclamó: “¡He pecado, entregando la sangre inocente!”(Mateo 27:4).

Esta confesión fue arrancada a la fuerza de su alma culpable por un tremendo sentido de condenación y una pavorosa expectación de juicio.  Las consecuencias que habían de resultarle lo llenaban de terror, pero no experimentó profundo quebrantamiento de corazón, ni dolor de alma por haber traicionado al Hijo inmaculado de Dios y negado al Santo de Israel. Cuando Faraón sufría los juicios de Dios, reconoció su pecado a fin de escapar del castigo, pero volvió a desafiar al cielo tan pronto como cesaron las plagas.  Todos éstos lamentaban los resultados del pecado, pero no sentían tristeza por el pecado mismo.

Más cuando el corazón cede a la influencia del Espíritu de Dios, la conciencia se vivifica y el pecador discierne algo de la profundidad y santidad de la sagrada ley de Dios, fundamento de su gobierno en los cielos y en la tierra.  “Aquella Luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo” (Juan 1:9), iluminando las cámaras secretas del alma y manifestando las cosas ocultas.  La convicción se posesiona de la mente y del corazón.  El pecador tiene entonces conciencia de la justicia de Jehová y siente terror de aparecer en su iniquidad e impureza delante del que escudriña los corazones.  Ve el amor de Dios, la belleza de la santidad y el gozo de la pureza. Ansía ser purificado y restituido a la comunión del cielo.

La oración de David después de su caída es una ilustración de la naturaleza del verdadero dolor por el pecado.  Su arrepentimiento era sincero y profundo.  No hizo ningún esfuerzo por atenuar su crimen; ningún deseo de escapar del juicio que lo amenazaba inspiró su oración.  David veía la enormidad de su transgresión; veía las manchas de su alma; aborrecía el pecado.  No imploraba solamente el perdón, sino también la pureza de corazón.  Deseaba tener el gozo de la santidad, ser restituido a la armonía y comunión con Dios. Este era el lenguaje de su alma.

“¡Bienaventurado aquél cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado!”  (Salmo 32:1).

(Elena White)

 

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 226-

PRINCIPIOS TERAPEUTICOS Y SU APLICACIÓN-parte 3-

 

EN ARMONÍA CON LA CIENCIA- Necesitamos estar continuamente en guardia contra las sofisterías acerca de la geología y otras ramas de la falsamente llamada ciencia, que nada tienen que ver con la verdad. -parte3-

TODA VERDAD CONCUERDA CONSIGO MISMA: Las personas que no creen en el informe de Génesis han perdido la sencillez de la fe.  Debería existir una fe arraigada en la divina autoridad del la Santa Palabra de Dios.

La Sagrada Escritura no ha de juzgarse de acuerdo con las ideas científicas de los hombres. La sabiduría humana es una guía en la cuál no se puede confiar. 

Los escépticos que leen la Sagrada Escritura para poder sutilizar acerca de ella, pueden, mediante una compresión imperfecta de la ciencia o de la revelación, sostener que se encuentran contradicciones entre una y otra; pero cuando se entienden correctamente, se las nota en perfecta armonía. 

Moisés escribió bajo la dirección del Espíritu de Dios; y una teoría geológica correcta no presentará descubrimientos que no puedan conciliarse con los asertos así inspirados.  Toda verdad, ya sea en la naturaleza o en la revelación, es consecuente consigo misma en todas sus manifestaciones.

ALGUNOS PUNTOS ACERCA DE LOS CUALES TENEMOS QUE ESTAR EN GUARDIA: Necesitamos estar continuamente en guardia contra las sofisterías acerca de la geología y otras ramas de la falsamente llamada ciencia, que nada tienen que ver con la verdad. 

Las teorías de los grandes hombres necesitan ser zarandeadas cuidadosamente y separadas del más ligero vestigio de incredulidad.  Una semillita sembrada, dará lugar a una cosecha de incredulidad si es recibida. Todo el brillo del intelecto que poseen los hombres ha sido dado por el Señor, y debe ser dedicado a su servicio.

EL CONOCIMIENTO VERDADERO ES VIGORIZADO POR EL ESPÍRITU DE DIOS: El conocimiento es poder, pero es poder para bien únicamente cuando va unido con la verdadera piedad. Debe ser vivificado por el Espíritu de Dios, a fin de servir para los más nobles propósitos.

Cuanto más íntima sea nuestra relación con Dios, tanto más plenamente podremos comprender el valor de la verdadera ciencia; porque los atributos de Dios, según se ven en sus obras creadas, pueden ser apreciados mejor por aquél que tiene un conocimiento del Creador de todas las cosas, el Autor de toda verdad.

Los tales pueden hacer el más alto uso del conocimiento; porque cuando se hallan bajo el dominio completo del Espíritu de Dios, sus talentos alcanzan su más plena utilidad.

SIERVA DE LA RELIGIÓN: NO deberíamos obtener en vano cualquier educación.  Las promesas de la Palabra de Dios nos pertenecen.  Podemos ver la manifestación del Espíritu de Dios como en la escuela de los profetas.

La ciencia será entonces, como en el caso de Daniel, la sierva de la religión, y todo esfuerzo, desde el primero hasta el último, tenderá a la salvación del hombre en alma, cuerpo y espíritu, y será para la gloria de Dios por medio de Jesucristo.

Elena White

 

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 225-

PRINCIPIOS TERAPEUTICOS Y SU APLICACIÓN-parte 2-

 

EN ARMONÍA CON LA CIENCIA- Necesitamos la verdadera historia del origen de la tierra, la caída de Lucifer…Sin la Biblia, estaríamos confundidos por falsas teorías, superstición y falsedad. -parte2-

LA CIENCIA MAS IMPORTANTE: Aunque el conocimiento de la ciencia es poder, el poder de Jesús vino a impartir personalmente es aún mayor. La ciencia de la salvación es la ciencia más importante que ha de aprenderse en la escuela preparatoria de la tierra.

La sabiduría de Salomón es deseable, pero la de Cristo es mucho más deseable y esencial.  Por la simple preparación intelectual no podemos llegar a Cristo; pero por El podemos alcanzar el más alto peldaño de la grandeza espiritual.

Aunque no debe desalentarnos la búsqueda del conocimiento del arte, la literatura y los oficios, el estudiante debe obtener primeramente un conocimiento experimental de Dios y su voluntad.

CRISTO EMPLEO LA CIENCIA DE LAS CIENCIAS: Sin emplear la coacción, sin usar métodos de violencia, Cristo funde la voluntad del ser humano con la de Dios.

Esta es la ciencia de todas las ciencias verdaderas; porque efectúa un cambio extraordinario en la mente y el carácter: es la transformación que debería efectuarse en la vida de todos los que pasan por las puertas de la ciudad de Dios.

LA INVESTIGACION NO ESTA EN CONFLICTO CON LA REVELACIÓN: Dios es el fundamento de todas las cosas. Toda verdadera ciencia está en armonía con las obras divinas; toda verdadera educación conduce a obedecer al gobierno de Dios. 

La ciencia despliega nuevas maravillas ante nuestros ojos, se remonta a lo alto y explora nuevas profundidades; pero en su investigación no produce nada que esté en conflicto con la revelación divina.

LA CIENCIA NO PUEDE DESENTRAÑAR LOS SECRETOS DIVINOS:

“Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios: más las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos siempre” (Deut.29:29)

Nunca reveló Dios al hombre la manera precisa como lleva a cabo la obra de la creación; la ciencia humana no puede escudriñar los secretos del Altísimo. Su poder creador es tan incomprensible como su propia existencia.

LA BIBLIA ES NUESTRA GUÍA EN EL ESTUDIO DE LAS CIENCIAS: Dependemos de la Biblia para conocer el principio de la historia del mundo, la creación del hombre y su caída. 

Si eliminamos la Palabra de Dios, ¿qué podemos esperar sino quedarnos con fábulas y conjeturas, y con ese debilitamiento del intelecto que es el seguro resultado de aceptar el error?

Necesitamos la verdadera historia del origen de la tierra, la caída de Lucifer y la entrada del pecado en el mundo.  Sin la Biblia, estaríamos confundidos por falsas teorías. 

La mente estaría sometida a la tiranía de la superstición y la falsedad.  Pero, puesto que disponemos de la auténtica historia de los comienzos del mundo, no necesitamos enredarnos con conjeturas humanas y teorías indignas de confianza.

Doquiera se encuentren los cristianos, deben estar en comunión con Dios.  Y pueden disfrutar de la comprensión de la ciencia santificada. Sus mentes pueden fortalecerse, como la de Daniel, a quien Dios le dio “conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias”.  Entre todos los jóvenes  que examinó Nabucodonosor,

“no fueron hallados…otros como Daniel, Ananías, Misael y Azarías; así, pues, estuvieron delante del rey. En todo asunto de sabiduría e inteligencia que el rey les consultó, los halló diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en todo el reino” (Dan.1: 19,20)

Elena White

Continúa en parte 226

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 224-

PRINCIPIOS TERAPEUTICOS Y SU APLICACIÓN-parte 1-

 

EN ARMONÍA CON LA CIENCIA- La ciencia y la Palabra escrita concuerdan, y cada una derrama luz sobre la otra.  Juntas nos conducen a Dios… -parte 1-

INFORMACIÓN, PODER, BONDAD Y CARÁCTER: La verdadera educación no desconoce el valor del conocimiento científico o literario, pero considera que el poder es superior a la información, la bondad al poder y el carácter al conocimiento intelectual. 

El mundo no necesita tanto hombres de gran intelecto como de carácter noble. Necesita hombres cuya capacidad sea dirigida por principios firmes.

DIOS ES EL AUTOR DE LA CIENCIA: Dios es el autor de la ciencia.  La investigación científica abre ante la mente vastos campos de pensamiento e información, capacitándonos para ver a Dios en sus obras creadas.

La ignorancia puede intentar apoyar el escepticismo apelando a la ciencia; pero en vez de sostenerlo, la verdadera ciencia revela con nuevas evidencias la sabiduría y el poder de Dios.

Debidamente entendida, la ciencia y la Palabra escrita concuerdan, y cada una derrama luz sobre la otra.  Juntas nos conducen a Dios enseñándonos algo de las leyes sabias y benéficas por medio de las cuales El obra.

RELIGIÓN Y CIENCIA: El conocimiento verdadero es divino, Satanás insinuó en las mentes de nuestros primeros padres el deseo de un conocimiento especulativo. 

Por eso les dijo que ellos mejorarían en mucho su condición si seguían el curso contrario a la santa voluntad de Dios, porque Dios no los conduciría a  la mayor altura intelectual. Sin embargo, no era el propósito de Dios que ellos obtuvieran un conocimiento basado en la desobediencia.

Este era un vasto campo al cuál Satanás estaba tratando de conducir a Adán y Eva; y es el mismo campo que el abre, con sus tentaciones, ante el mundo de hoy.

La gran razón por la cual tan pocos de entre los grandes hombres del mundo y los que tienen una educación superior obedecen los Mandamientos de Dios, es porque han separado la educación  (ciencia) de la religión, pensando que cada una se desarrolla en un área diferente.

Dios ha presentado un campo demasiado amplio para perfeccionar el conocimiento de la ciencia y la religión.  Este conocimiento debía ser obtenido bajo la supervisión divina; dependía de la inmutable ley de Jehová, y el resultado habría sido la perfecta felicidad.

LA CIENCIA Y EL PODER: Un conocimiento de la verdadera ciencia es poder; y es propósito de Dios que se lo enseñe como preparación para la obra que ha de preceder a las escenas finales de la historia de esta tierra.

ARMONÍA ENTRE CIENCIA Y RELIGIÓN: El verdadero conocimiento proviene de conocer al Salvador. La educación adquirida sin la religión de la Biblia carece de su verdadero resplandor y de su gloria.

De esta manera se presentarán los propósitos y objetivos más nobles para la vida, obteniendo un correcto conocimiento del deber del hombre y de los intereses eternos. El gran objetivo es proporcionar opiniones correctas, al demostrar la armonía que existe entre la ciencia y la religión de la Biblia.

ES NECESARIO CONOCER LA CIENCIA Y RECIBIR UNA BUENA EDUCACIÓN: Los jóvenes que deseen entrar en el campo de la predicación, primero deben recibir un adecuado grado de preparación mental y adiestramiento adecuado para su vocación.

Los que no están educados, preparados ni refinados, no están listos para entrar en un campo donde las poderosas influencias del talento y la educación combaten las verdades de la Palabra de Dios. 

Ni tampoco pueden hacer frente con éxito a las extrañas formas de error que combinan religión y filosofía, cuya refutación requiere un conocimiento de la verdad tanto científica como bíblica. 

Elena White

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