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DESCUBRA: GUÍA QUE LE AYUDARÁ A COMPRENDER MEJOR A DIOS Y A CREER EN EL-parte 25- 

UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD EN LA VIDA-parte 3-

 

  • ¿QUIEN PUEDE SALVARNOS?

Solamente Jesús puede salvarnos.

  • Jesús puede salvarnos del pecado.

“Y llamarás su nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados” (Mateo 1:21)

Un hindú le dijo a un cristiano: “En el hinduismo hay muchas cosas que no existen en el cristianismo, pero hay una sola cosa que no tiene el hinduismo: un Salvador”.

En efecto, el cristianismo es la única religión que ofrece un Salvador.

  • Jesús puede salvarnos de nuestra rota relación con Dios.

“Estabais sin Cristo…sin esperanza y sin Dios en el mundo.  Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hecho cercanos por la sangre de Cristo” (Efesios 2:12-13).

Jesús es el amigo perfecto.  EL saca a la luz lo mejor de nosotros. “Por la sangre de Cristo” nuestra vida pasada de pecado es perdonada, nos brinda su aceptación, su poder sobre el pecado y su vida perfecta.

Nuestro amor por El produce, a su vez, el deseo de vivir para agradarle.

  • Jesús puede salvarnos de la muerte eterna: la paga del pecado.

“La paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 6:23)

Al quebrantar la Ley, estamos sentenciados a morir.  Jesús nos salva de la muerte eterna y nos da vida eterna.

“Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8)

Movido por su inefable amor “Cristo murió por nosotros”. Y siendo que Jesús murió por nosotros, Dios puede perdonar y aceptar a los pecadores.

  • Jesús puede salvarnos de una vida pecadora, infeliz vacía.

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17)

Nosotros no podemos salvarnos del pecado o cambiar nuestra naturaleza (Romanos 7:18), así como el león no puede decidir ser un cordero.

El pecado es más fuerte que nuestra fuerza de voluntad; pero Cristo nos fortalece:

“con poder en el hombre interior por su Espíritu” (Efesios 3:16)

El obra para reemplazar muchos hábitos destructivos con sus cualidades saludables:

amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio propio” (Gálatas 5:22-23)

A EL le agrada encargarse de los casos más desesperados.

Harold Hughes había abandonado la esperanza de cambiar.  Muchas veces había intentado dejar el alcohol, pues sabía que su adicción había convertido su hogar en un infierno.

Desesperado, una fría mañana se acostó en su bañera y puso su revólver en su boca.  Antes de apretar el gatillo, decidió explicarle algunas cosas a Dios. Esa oración se transformó en una larga y sollozante petición de ayuda.

Y Dios contestó. Harold Hughes se consagró a Cristo y halló la fuerza espiritual para perseverar.  Abandonó el alcohol, se transformó en un amoroso y responsable padre y esposo y, más tarde, llegó a ser senador de los Estados Unidos.

  • Jesús puede salvarnos de un mundo pecador.

Las cuatro siguiente Guías de DESCUBRA  le darán una completa explicación sobre cómo nos rescatará.

  • SOMOS SALVOS SI DAMOS TRES SIMPLES PASOS

Continúa en parte 26

 

DESCUBRA: GUÍA QUE LE AYUDARÁ A COMPRENDER MEJOR A DIOS Y A CREER EN EL-parte 24-

UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD EN LA VIDA-parte 2-

 

  • ¿DE QUE NECESITAMOS SER SALVADOS?

 Necesitamos ser salvados del pecado

“Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3: 23)

En pocas palabras, no vivimos según lo que es correcto.  Un padre bajo estrés puede castigar y herir emocionalmente a su hijo; un conductor puede airarse contra otro conductor y causar un accidente.

Un comerciante puede “olvidar” ciertos impuestos; un estudiante resentido puede murmurar palabras ofensivas a su rival, etc.  Esa es la condición humana. ¿Cómo define la Biblia el pecado?

“Toda injusticia es pecado” (1 Juan 5:17)

Necesitamos ser salvados de toda clase de malos hábitos: mentira, abuso, soberbia, codicia, ira, amargura y envidia, para mencionar sólo unos pocos.

“Todo aquel que comete pecado infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley” (1 Juan 3:4)

Necesitamos ser salvados del pecado; de quebrantar los Mandamientos de Dios. (Exodo 20:3-17)

 Necesitamos ser salvados de una relación rota con Dios

“Vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios y vuestros pecados han hecho ocultar su rostro de vosotros” (Isaías 59:2)

El pecado no perdonado corta nuestra relación con Dios.  Cristo vino para restaurar la confianza en Dios que Satanás había socavado.

Necesitamos ser salvados de la muerte eterna: la paga del pecado

“Como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron” (Romanos 5:12)

Necesitamos ser salvados de una vida de pecado, infeliz, vacía

El pecado es un callejón sin salida.

Necesitamos ser salvados de un mundo pecador

Tenemos que ser rescatados de un mundo lleno de pecado y de sus consecuencias: miseria, angustia, soledad, guerra, enfermedad, odio y muerte.

  • ¿QUIEN PUEDE SALVARNOS?

Solamente Jesús puede salvarnos

Continúa en parte 25

 

DESCUBRA: GUÍA QUE LE AYUDARÁ A COMPRENDER MEJOR A DIOS Y A CREER EN EL-parte 23-

UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD EN LA VIDA-parte 1-

 

6-una segunda oportunidad-

Después de vivir casi toda “su vida como budista, se le preguntó a un anciano que vivía en Singapur, y que ahora era cristiano, qué diferencia había entre ser budista o ser cristiano.

“Es muy fácil –respondió el anciano-. Desde que acepté a Jesús como mi Salvador, tengo paz en mi corazón”.  Esa es la experiencia de los que aceptan a Cristo.

“Tú (Dios) guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado”  (Isaías 26:3)

Vivir la vida cristiana nos lleva a vivir en perfecta paz- un sentimiento pleno de seguridad y bienestar.

  • ¿QUE SIGNIFICA ESTAR PERDIDO?

Hay dos clases de vida: La espiritual y la física.  Es posible que una persona esté físicamente viva, y sin embargo, esté muerta…espiritualmente.

“Cuando ESTABAIS MUERTOS EN VUESTROS DELITOS Y PECADOS, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, EL ESPÍRITU QUE AHORA OPERA en los hijos de desobediencia” (Efesios 2:1, 2).

Satanás conduce al que está espiritualmente muerto por una espiral descendente de desobediencia y pecado. Pero lo maravilloso del evangelio es que Dios ama tanto a la gente perdida.

El ama a los que están muertos en sus pecados y les ofrece la completa y gratuita salvación de su cautiverio.

“Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, AUN ESTANDO NOSOTROS MUERTOS EN PECADOS, NOS DIO VIDA JUNTAMENTE CON CRISTO…para mostrar… las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús” (Efesios 2:4-7).

Dios nos amó cuando no había nada bueno en  nosotros y no merecíamos ser amados. Pero su gracia creó en nosotros una nueva vida en Cristo.  Nosotros no podemos cambiarnos a nosotros mismos, pero Dios puede hacerlo.

Cuando vamos a El con fe y sumisión, nos da una segunda oportunidad, gratuitamente.

  • ¿DE QUE NECESITAMOS SER SALVADOS?

Continúa en parte 24

DESCUBRA: GUÍA QUE LE AYUDARÁ A COMPRENDER MEJOR A DIOS Y A CREER EN EL-parte 22-

 

¿QUE PASA CUANDO UNA PERSONA MUERE? -parte 4-

  • ENFRENTANDO A LA MUERTE SIN TEMOR

La muerte nos priva de casi todo. Solamente una cosa no puede tomar, y es Cristo.  Y Cristo puede poner cada cosa en su lugar otra vez.  La muerte no se enseñoreará  de este mundo para siempre.

Satanás, el mal, la muerte y el sepulcro perecerán en “el lago de fuego”, que es “la muerte segunda” (Apocalipsis 20:14).

He aquí cuatro sugerencias valiosas para enfrentar la muerte sin temor:

  • Viva una vida de confianza esperanzada en Cristo, y usted estará preparado para la muerte en cualquier momento.
  • Mediante el poder del Espíritu Santo sea obediente a los mandamientos de Cristo. Así estará preparado para una segunda vida, en la cual No morirá.
  • Piense en la muerte como un corto sueño del cual lo despertará la voz de Jesús cuando regrese.
  • Abrigue la certeza que nos da Jesús en cuanto a un hogar celestial con El por toda la eternidad.

La verdad bíblica revela a una persona del temor de la muerte porque revela a Jesús, el Unico al que la muerte no pudo retener. Cuando Jesús llega a nuestra vida, inunda nuestro corazón de paz.

“La paz os dejo, mi paz os doy…No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo” (Juan 14:27).

Jesús también hace posible que hagamos frente a la tragedia de la pérdida de un ser amado porque El mismo pasó por el valle de sombra de muerte”.  El conoce las noches oscuras que nos toca atravesar. El  murió y resucitó de la tumba para darnos una sólida esperanza.

“Por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir, POR MEDIO DE LA MUERTE al que tenía el imperio de la muerte, ésto es, al diablo, y LIBRAR A TODOS LOS QUE ESTABAN DURANTE TODA LA VIDA SUJETOS A SERVIDUMBRE”  (Hebreos 2:14-15).

El Dr. James Simpson, el gran médico que inventó la anestesia, experimentó una pérdida terrible cuando su hijo mayor falleció.  Sufrió profundamente como cualquier padre hubiera sufrido.

Pero en esas circunstancias encontró el camino a la esperanza.   En la tumba de su amado hijo erigió un pequeño obelisco en el que esculpió estas palabras: “He aquí que vivo”.

Eso dice todo. A veces las tragedias personales parecen oscurecer el cielo; no obstante, ¡Jesús vive! Nuestros corazones pueden estar quebrantados, pero ¡Jesús vive!

En Jesús tenemos la esperanza de la vida después de la muerte. El es “la resurrección y la vida” (Juan 4:19). Nuestra única esperanza después de la muerte. Y cuando Cristo vuelva, nos dará INMORTALIDAD.

Nunca más viviremos bajo la sombra de la muerte, porque tendremos vida eterna.

¿Ha descubierto usted la gran esperanza que podemos acariciar en nuestros momentos más oscuros? Si nunca ha aceptado a Jesús como su Salvador. ¿Quiere hacerlo ahora?

  • UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD EN LA VIDA

Continúa en parte 23

 

 

DESCUBRA: GUÍA QUE LE AYUDARÁ A COMPRENDER MEJOR A DIOS Y A CREER EN EL-parte 21-

 

¿QUE PASA CUANDO UNA PERSONA MUERE? -parte 3-

  • ¿SOMOS INMORTALES AHORA?

Dios creó a Adán y Eva MORTALES, es decir, sujetos a muerte.  Pero tenían que permanecer obedientes a la voluntad de Dios para no morir nunca.

Cuando pecaron, perdieron su derecho  a la vida y por su desobediencia se convirtieron en súbditos de la muerte. Su pecado infectó a toda la raza humana (Romanos 5:12).

Las Sagradas Escrituras nunca describen el alma como INMORTAL, es decir, NO sujeta a muerte.  Las palabras hebreas y griegas para “alma”, “espíritu” y “aliento” aparecen 1.700 veces en la Biblia y ni siquiera una vez indican que el alma, el espíritu o el aliento sean ETERNOS O INMORTALES.

SOLAMENTE DIOS POSEE INMORTALIDAD.

“DIOS…ES EL UNICO INMORTAL” (2 Timoteo 6:15-16)

La Escritura muestra claramente que en esta vida los seres humanos son MORTALES, sujetos a muerte.  Pero cuando Jesús vuelva, nuestra naturaleza  experimentará un cambio radical.

“He aquí, os digo un misterio: NO TODOS DORMIREMOS, PERO TODOS SEREMOS TRANSFORMADOS, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, A LA FINAL TROMPETA; porque se tocará la trompeta, y LOS MUERTOS  SERÁN RESUCITADOS incorruptibles, Y NOSOTROS SEREMOS TRANSFORMADOS.

Porque es necesario que ésto corruptible se vista de incorrupción, y ESTO MORTAL SE VISTA DE INMORTALIDAD. Y…entonces se cumplirá la palabra que está escrita; SORBIDA ES LA MUERTE EN VICTORIA” (1 Corintios 15:51-54).

Como seres humanos, ahora NO SOMOS INMORTALES. Pero la certeza del cristiano es que obtendrá la INMORTALIDAD cuando Jesús venga por segunda vez.  La promesa de la INMORTALIDAD se aseguró cuando Jesús salió de la tumba y:

“ABOLIO LA MUERTE, Y SACO A LA LUZ LA VIDA Y LA INMORTALIDAD por medio del Evangelio” (2 Timoteo 1:10)

Según la perspectiva de Dios, el destino para el ser humano es bien claro: la muerte eterna para quienes rechazan a Cristo y se aferran a sus pecados, o la INMORTALIDAD como un regalo cuando Jesús venga a buscar a aquellos que lo aceptaron como su Señor y Salvador.

  • ENFRENTAN LA MUERTE DE UN SER AMADO

Los temores que naturalmente enfrentamos ante la muerte se agudizan cuando un ser amado muere.  La soledad y el sentido de pérdida pueden ser abrumadores.

Pero debemos recordar que nuestros amados están durmiendo, y que todo aquel que descansa en Jesús se levantará en la  “resurrección para vida” cuando el Señor regrese.

Dios está planeando algunos encuentros maravillosos cuando Cristo regrese.  Bebés que volverán a las manos de sus emocionados padres.  Esposos y esposas que se estrecharán en un fuerte abrazo. 

Todas las crueles separaciones de la vida se habrán acabado. Ciertamente se dirá:

“SORBIDA ES LA MUERTE EN VICTORIA”  (1 Corintios 15:54)

Algunos sienten la muerte de un ser amado tan agudamente, que procuran ponerse en contacto con él a través de un médium espiritista o de “canales” de la Nueva Era.

Pero la Biblia nos advierte específicamente contra el intento de aliviar el dolor de la muerte de esa manera:

“Y si os dijeren: Preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará  a los muertos por los vivos?  (Isaías 8:19).

¿Por qué? La Biblia claramente revela que los muertos no son seres conscientes.  La real solución para la angustia causada por la muerte de un ser amado solamente la puede dar Cristo.

Estar en comunión con El es la forma más saludable de sobrellevar el dolor. Recordemos siempre que la primera impresión consciente que tendrán los que duermen en Cristo será el sonido de la trompeta que anuncia la Segunda Venida de Cristo, que los despertará de la muerte.

  • ENFRENTANDO A LA MUERTE SIN TEMOR

Continúa en parte 22

DESCUBRA: GUÍA QUE LE AYUDARÁ A COMPRENDER MEJOR A DIOS Y A CREER EN EL-parte 20-

 

¿QUE PASA CUANDO UNA PERSONA MUERE? -parte 2-

  • ¿CUANTO SABE UNA PERSONA MUERTA?

Después de la muerte, el cerebro se desintegra: no puede conocer, comprender o recordar nada. Todas las emociones cesan.

“Su amor, y su odio y su envidia fenecieron ya” (Eclesiastés 9:6)

Los muertos no son conscientes en absoluto de lo que ocurre en la tierra.  No tiene el menor contacto con los vivos:

“Porque los que viven saben que han de morir, más los muertos nada saben…porque su memoria es puesta en olvido” (Eclesiastés 9:5)

La muerte es como un sueño en el cual no se sueña nada. En efecto, la Biblia llama a la muerte “un sueño” 54 veces. Jesús también enseñó a sus discípulos que la muerte es un sueño, cuando dijo:

“Nuestro amigo LAZARO DUERME; más voy para despertarle. Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, sanará. Pero Jesús decía ésto de la muerte de Lázaro; y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño.  Entonces Jesús les dijo claramente: LAZARO HA MUERTO” (Juan 11:11-14).

Cuando Jesús llegó, hacía cuatro días que Lázaro había muerto. Al acercarse a la tumba probó que para Dios es tan fácil levantar a un muerto como para nosotros despertar a un compañero que duerme.

Es muy consolador saber que nuestros amados que han muerto están “durmiendo”, descansando serenamente en Jesús.  El túnel de la muerte es un sueño tranquilo y pacífico.

  • ¿SE OLVIDA DIOS DE LOS QUE DUERMEN EN EL SUEÑO DE LA MUERTE?

La muerte es un sueño, pero no es el fin de la historia. Junto a la tumba de Lázaro, Jesús le dijo a Marta, su hermana:

«YO SOY LA RESURRECCION, y la vida; EL QUE CREE EN MI, aunque esté  muerto, VIVIRA”  (Juan 11:25)

Los que mueren “en Cristo” duermen en la tumba, pero les aguarda un brillante futuro.  Aquel que sabe cuántos cabellos tenemos y que nos guarda en la palma de su mano, no nos olvidará.

Podemos morir y volver al polvo de la tierra, pero el registro de nuestra individualidad permanece claro en la mente de Dios. Y cuando Jesús regrese despertará a los justos de su sueño, tan cierta y completamente como resucitó a Lázaro.

“Tampoco queremos…que ignoréis acerca de LOS QUE DUERMEN, PARA QUE NO OS ENTRISTEZCAIS COMO LOS OTROS QUE NO TIENEN ESPERANZA…Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y LOS MUERTOS EN CRISTO RESUCITARAN PRIMERO.

Luego nosotros LOS QUE VIVIMOS, los que hayamos quedado, SEREMOS ARREBATADOS JUNTAMENTE CON ELLOS en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. 

POR TANTO, ALENTAOS LOS UNOS A LOS OTROS CON ESTAS PALABRAS”  (1 Tesalonicenses 4:13, 16-18).

En el día de la resurrección, el túnel de la muerte parecerá como un breve descanso.  Los muertos no son conscientes del transcurso del tiempo.  Aquellos que han aceptado a Cristo como su Salvador, serán despertados de su sueño por la maravillosa voz de Jesús que desciende a la tierra.

La esperanza de la resurrección viene acompañada con la esperanza de vivir en el cielo donde Dios:

“limpiará toda lágrima de los ojos de ellos, y la muerte no será más.  Y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor”  (Apocalipsis 21:4).

Los que aman a Dios no tendrán temor a la muerte.  Más allá de ella está la vida eterna con Dios.  Jesús tiene  “las llaves de la muerte” (Apocalipsis 1:18).

Sin Cristo, la muerte sería un camino en una sola dirección, que termina en el olvido.  Con Cristo hay esperanza: una luminosa y radiante esperanza.

  • ¿SOMOS INMORTALES AHORA?

Continúa en parte 21

DESCUBRA: GUÍA QUE LE AYUDARÁ A COMPRENDER MEJOR A DIOS Y A CREER EN EL-parte 19-

¿QUE PASA CUANDO UNA PERSONA MUERE? -parte 1-

 

5-que pasa cuando una persona muere-

 

 

Nos estremecemos cuando un niño pregunta: “¿Qué significa morir?” Nos incomoda hablar de la muerte, o aún pensar en ella.  La muerte es el enemigo común de todos.

  • ENFRENTANDO A LA MUERTE SIN TEMOR

Todos nosotros en algún momento, quizás después del fallecimiento de un amigo o de un ser amado, hemos sentido esa opresión en el corazón, ese sentimiento de soledad que nos agobia, al advertir dolorosamente que la vida tiene fin.

Es un asunto tan importante, que apela tanto a nuestras emociones, nos preguntamos: ¿dónde podemos aprender la verdad acerca de lo que pasa cuando morimos?

Afortunadamente, parte de la misión de Cristo en la tierra fue librar a todos que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre” (Hebreos 2:15).

Y en la Sagradas Escrituras, Jesús presenta mensajes de aliento y contesta claramente todas nuestras preguntas sobre la muerte, la resurrección y la vida futura.

  • COMO NOS HIZO DIOS

Para entender realmente la verdad que la Biblia nos presenta acerca de la muerte, comencemos viendo como nos hizo nuestro Creador.

“Entonces JEHOVÁ DIOS formó al hombre (Adam en hebreo) del polvo de la tierra (adamah, en hebreo)” (Génesis 2:7)

El Creador hizo a Adán “del polvo de la tierra”. Después que hubo combinado los elementos deseados, su energía creadora le dio vida a la forma inerte.

Para ello, Dios sopló en sus narices “el aliento de vida”, y Adán pasó a ser  un “ser viviente” (en hebreo “un alma viviente”). Note que la Biblia NO dice que Adán recibió un alma, sino que el hombre “fue un ser viviente”.

De modo que podríamos resumir la ecuación humana en esta fórmula:

“Polvo de la tierra” + “Aliento de vida” = “Un alma viviente”

Cuerpo sin vida + Aliento de Dios= Un ser viviente

De modo que somos una entidad completa, no dos o más partes distintas que fueron juntadas.  Mientras respiremos seremos un ser humano viviente, un alma viviente.

  • ¿QUE PASA CUANDO UNA PERSONA MUERE?

Al morir, tiene lugar el proceso inverso que ocurrió en la creación, como se describe en  Génesis 2:7:

“Y el POLVO vuelve a la tierra, como era, y el ESPÍRITU (aliento de vida) vuelve a Dios que lo dio”   (Eclesiastés 12:7)

A menudo la Biblia usa las palabras hebreas “aliento” y “espíritu” en forma intercambiable.  Cuando la gente muere, su cuerpo se hace “polvo” y el “espíritu” o “aliento de vida” vuelve a Dios, su fuente. 

¿Pero qué ocurre con el alma?

“Vivo yo, dice Jehová el SEÑOR,…he aquí todas LAS ALMAS SON MÍAS;… EL ALMA QUE PECARE, ESA MORIRA”  (Ezequiel 18:3-4)

¡El alma muere! NO ES INMORTAL.  Puede perecer.  Los dos pasajes bíblicos anteriores muestran que la ecuación que se deriva de Génesis 2:7, cuando Dios nos hizo, se revierte en el momento de la muerte.

“Polvo de la tierra” – “Aliento de vida” = “Un alma muerta”

Cuerpo sin – Aliento de Dios = Un ser muerto

La muerte es la cesación de la vida, la supresión total de las actividades del espíritu, el alma y el cuerpo.  El cuerpo se desintegra y se convierte en polvo, y el aliento o espíritu vuelve a Dios. 

En vida somos seres vivientes, un alma viviente; pero al morir, somos meramente un cadáver, un alma muerta.  Cuando Dios recibe el aliento de vida que nos dio, nuestra alma muere.

  • ¿CUANTO SABE UNA PERSONA MUERTA?

Continúa en parte 20

DESCUBRA: GUÍA QUE LE AYUDARÁ A COMPRENDER MEJOR A DIOS Y A CREER EN EL-parte 18-

 

UN PLAN PARA SU VIDA-parte 5-

 

  • LAS INSTRUCCIONES DEBEN ARMONIZAR

 Es posible, sin duda, que usted piense que vive según la voluntad divina, pero está siguiendo sus propios impulsos e inclinaciones (Proverbio 16:25).

Nuestros sentimientos deben armonizar con las enseñanzas de la Biblia.  No es seguro pensar que Dios nos dirige, a menos que armonicen las tres guías que acabamos de exponer.

Tomemos por ejemplo a Pedro.  Tenía una buena esposa y dos niños, pero entró en relaciones con otra dama. ¿Cómo reconciliar su conducta con la enseñanza clara de la Biblia contra el adulterio? El dijo a sus amigos: “He orado sobre ésto, y siento que es la voluntad de Dios”.

Las emociones y sentimientos de Pedro lo llevaron por el camino equivocado.  Pensaba que esta relación era “providencial” y no se detenía a meditar en su situación a la luz de la enseñanza bíblica.  Si lo hubiera hecho, se habría dado cuenta que estaba confundiendo sus apetitos carnales con impresiones divinas.

¿Cuál es la prueba definitiva para determinar el curso correcto de acción?

La Biblia dice:

“¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a ésto, es porque no les ha amanecido” (están a oscuras)  (Isaías 8:20).

Nunca debemos permitir que impresión alguna, o circunstancia dudosa, nos aparte de los principios bíblicos.

  • SOMETIENDOSE AL PLAN DE DIOS 

Cuando Satanás se acercó a Jesús en el desierto para tentarlo, le sugirió: “Si sólo renuncias a los dolorosos sacrificios que tu Padre ha planeado para ti, yo pondré el mundo en la palma de tus manos: fama, fortuna y una vida llena de comodidades”.

Y Satanás hasta se atrevió a citar las Escrituras en su intento por extraviar a Jesús.  Pero Jesús, cada vez le respondía con estas palabras: “Escrito está” (Mateo 4:1-11).

La lección más provechosa que podemos aprender de la vida de Jesús fue su sometimiento a la voluntad de su Padre.  Aún en el huerto del Getsemaní, exclamó:

“Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú” (Mateo 26:39).

Después de tres años de ministerio viviendo día a día en armonía con el plan de su Padre, al morir pudo decir:

“Consumado es” (Juan 19:30)

Lo que Jesús realmente quiso decir es “El plan de Dios para mi vida se ha cumplido cabalmente”.

A medida que usted escuche la voz divina a través de su Palabra, por medio de circunstancias providenciales o directamente a su corazón, podrá aceptar su dirección de todo corazón. 

Entonces, usted también podrá descubrir el gozo de una vida dirigida por Dios.

  • ¿QUE PASA CUANDO UNA PERSONA MUERE?

Continúa en parte 19

 

DESCUBRA: GUÍA QUE LE AYUDARÁ A COMPRENDER MEJOR A DIOS Y A CREER EN EL-parte 17-

UN PLAN PARA SU VIDA-parte 4-

 

  • UNA VIDA PLANEADA

Jesús vivió una vida planeada por Dios cientos de años antes de su nacimiento.  Y El, consciente de este hecho, estaba atento a la dirección divina.  Por eso dijo:

“Nada hago por mí mismo, sino que según me enseñó el Padre, así hablo…, porque yo hago siempre lo que le agrada” (Juan 8:28-29).

La mente y el corazón de Dios también tienen un plan para cada ser humano.  El sabe bien como cada uno de nosotros puede satisfacer sus más profundos anhelos y tener vida abundante.

Rafael no se sentía muy seguro de querer someter su vida al plan de Dios.  Cuando tuvo que escoger a que colegio asistir, por primera vez en su vida decidió buscar la dirección divina.

Después de orar por varios días y escuchar el consejo de otros, decidió asistir a una universidad desconocida en el oeste de Illinois.  Se matriculó no de muy buena gana; al poco tiempo había hecho amistad con unos maravillosos jóvenes cristianos que pertenecían a la Cruzada por Cristo.

Esta experiencia cambió totalmente su vida.  Cuando Rafael mira hacia atrás, se da cuenta de que siempre que ha tenido que tomar una decisión y ha buscado la ayuda divina. “Dios le abrió una nueva y grande dimensión en su vida”

¿Cómo podemos conocer el plan divino para nuestra vida?

  1. LA BIBLIA

Según el salmista, ¿cuál es el Libro guía?

“Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino”  (Salmo 119:105).

La Palabra de Dios renueva nuestras mentes y les da otras perspectivas (Romanos 12:2; Salmo 119:99). Unos momentos dedicados regularmente al estudio de las Escrituras es la mejor manera de lograr nuestros propósitos.

  1. CIRCUNSTANCIAS PROVIDENCIALES

 Dios también nos guía mediante circunstancias divinamente dirigidas.  El Salmo 23 presenta a Dios como el Buen Pastor.  Un Pastor guía a sus ovejas a través de los valles rocosos y verdes pastos.

 El puede beneficiar a las ovejas y enseñarles en las más variadas experiencias. Tenemos un Pastor que siempre está a nuestro lado.

  1. COMUNICACIÓN DIRECTA DE DIOS AL CORAZÓN

Dios nos dirige también hablando a nuestra conciencia. Pablo dice que el Espíritu de Dios puede alumbrar “Los ojos de vuestro entendimiento” (Efesios 1:18).

Cuanto más nos comuniquemos con Dios tanto más él podrá guiarnos. El impresiona nuestro razonamiento y nuestro juicio para que podamos ver claramente el siguiente paso que debemos tomar.

  • LAS INSTRUCCIONES DEBEN ARMONIZAR

Continúa en parte 18

 

 

DESCUBRA: GUÍA QUE LE AYUDARÁ A COMPRENDER MEJOR A DIOS Y A CREER EN EL-parte 16-

UN PLAN PARA SU VIDA-parte 3-

 

  • LA VIDA DE CRISTO, UN CUMPLIMIENTO DE LA PROFECÍA

SU LINAJE DE LA TRIBU DE JUDÁ

Profecía del Antiguo Testamento:

“No será quitado el cetro de Judá…hasta que venga Siloh” (Génesis 49:10).

Su cumplimiento en el Nuevo Testamento:

“Porque manifiesto es que nuestro Señor vino de la tribu de Judá” (Hebreos 7:14).

SU RECHAZO

Profecía del Antiguo Testamento:

“Despreciado y desechado entre los hombres” (Isaías 53:3).

Su cumplimiento en el Nuevo Testamento:

“A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron” (Juan 1:11).

SU TRAICION Y EL PRECIO PAGADO POR SU TRAIDOR

Profecía del Antiguo Testamento:

“Aún el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, alzó contra mí el calcañar”  (Salmo 41:9).

“Y les dijo: Si os parece bien dadme mi salario; y si no, dejadlo.  Y pesaron mi salario treinta piezas de plata” (Zacarías 11:12).

Su cumplimiento en el Nuevo Testamento:

“Respondió Jesús: A quien yo diere el pan mojado, aquél es.  Y mojando el pan, lo dio a Judas Iscariote hijo de Simón” (Juan 13:26).

“Entonces, uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fue a los principales sacerdotes, y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y os lo entregaré? Y ellos le asignaron treinta piezas de plata” (Mateo 28:14-15).

SU MUERTE EN LA CRUZ

Profecía del Antiguo Testamento:

“Horadaron mis manos y mis pies” (Salmo 22:16).

Su cumplimiento en el Nuevo Testamento:

“Y cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, lo crucificaron allí”  (Lucas 23:33).

SU SALIDA DE LA TUMBA

Profecía del Antiguo Testamento:

“Porque no dejarás mi alma en el Seol (sepulcro), ni permitirás que tu santo vea corrupción” (Salmo 16:10).

Su cumplimiento en el Nuevo Testamento:

“Viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades (sepulcro), ni su carne vio corrupción. A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos” (Hechos 2:31-32).

La evidencia es poderosa porque Cristo no cumplió sólo unas pocas profecías.  Su biografía fue escrita con anticipación, por medios sobrenaturales. ¡Cristo verdaderamente es el Hijo de Dios!

Ante tales evidencias, con oración debemos hacer una sincera decisión acerca de quién es el Señor de nuestras vidas.  Si usted todavía no la ha hecho, ¿Por qué no decide ahora poner su vida en manos de Jesús?

  • UNA VIDA PLANEADA

Continúa en parte 17