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LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 60-

LOS ÁNGELES DURANTE LA ENCARNACIÓN Y LA NIÑEZ DE CRISTO-parte 1-

LA ENCARNACIÓN: UN PROFUNDO MISTERIO

Al contemplar la encarnación de Cristo quedamos desconcertados frente a un insondable misterio que la mente humana no puede descifrar.  Cuanto más reflexionamos sobre él, tanto más sorprendente nos parece. ¡Cuán inmenso es el contraste entre Cristo en su divinidad y la indefensa criatura en el pesebre de Belén! ¿Cómo entender la distancia entre el poderoso Dios y el indefenso niño?

Y sin embargo, el Creador de los mundos; Aquel en quien mora la plenitud de la divinidad corporalmente, se manifestó en el desvalido bebé del pesebre.  Más excelso que cualesquiera de los ángeles; igual al Padre en dignidad y gloria, ahora revestido de humanidad.  La divinidad y la humanidad se combinaron misteriosamente y Dios y el hombre llegaron a ser uno. Es en esta unión donde la raza caída encuentra su esperanza. (ST)

EL UNIVERSO ENTERO PRESENCIO LA ENCARNACIÓN

La venida de Cristo fue un gran evento no solamente para este mundo sino para todos los mundos del universo de Dios.  Ante las inteligencias celestiales, Cristo habría de tomar nuestra naturaleza, y ser tentado en todas las cosas como nosotros somos tentados. (ST)

Al venir a morar con nosotros, Jesús iba a revelar a Dios tanto a los hombres como a los ángeles…Pero no sólo para sus hijos nacidos en la tierra fue dada esta revelación.  Nuestro pequeño mundo es un libro de texto para el universo.  El maravilloso y misericordioso propósito de Dios, el misterio del amor redentor, es el tema en el cual “desean mirar los ángeles”, y será su estudio a través de los siglos sin fin. (Deseado de Todas las Gentes -11-)

POR QUE CRISTO TOMO LA NATURALEZA HUMANA

Satanás se había jactado ante los ángeles que cuando Cristo asumiera la naturaleza humana sería más débil que él, por tanto podría vencerlo con su poder.  Se vanagloriaba en que Adán y Eva no habían podido resistir sus tentaciones relacionadas con el apetito. (RH)

El unigénito Hijo de Dios vino a nuestro mundo como hombre, para mostrar al mundo que los hombres pueden guardar la Ley de Dios.  Satanás, el ángel caído, había declarado que ningún hombre podría guardar la Ley de Dios después de la desobediencia de Adán. (6 Manuscript Releases-334)

Satanás sostenía que era imposible que los seres humanos pudieran guardar la Ley de Dios.  A fin de probar la falsedad de esta denuncia, Cristo dejó su elevado imperio, tomó sobre sí la naturaleza del hombre y vino a la tierra para colocarse a la cabeza de la raza caída, a fin de mostrar que la humanidad podía soportar las tentaciones de Satanás. (Alza tus ojos -170)

LA NATURALEZA HUMANA DE CRISTO-parte 1-

Su naturaleza humana (de Cristo) era creada; ni aún poseía las facultades de los ángeles. Era humana, idéntica a la nuestra (3 Mensajes Selectos-146-)

Cristo, con su débil humanidad, debía soportar las tentaciones de aquel que poseía los poderes de una naturaleza más elevada; la naturaleza que Dios había concedido a la familia angelical. (RH)

La historia de Belén es un tema inagotable.  En ella se oculta la “profundidad de la riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios” (Romanos 11:33). Nos asombra el sacrificio realizado por el Salvador al trocar el trono del cielo por el pesebre, y la compañía de los ángeles que le adoraban por la de las bestias del establo. La presunción y el orgullo humanos quedan reprendidos en su presencia. 

Sin embargo, aquello no fue sino el comienzo de su maravillosa condescendencia. Habría sido una humillación casi infinita para el Hijo de Dios revertirse de la naturaleza humana, aún cuando Adán poseía la inocencia del Edén.  Pero Jesús aceptó la humanidad cuando la especie se hallaba debilitada por cuatro mil años de pecado.

Como cualquier hijo de Adán, aceptó los efectos de la gran ley de la herencia. Y la historia de sus antepasados terrenales demuestra cuales eran aquellos defectos. Más El vino con una herencia tal para compartir nuestras penas y tentaciones, y darnos el ejemplo de una vida sin pecado. (DTG-32)

Continúa en parte 61

 

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 59-

LOS ÁNGELES DESDE EL CAUTIVERIO HASTA JUAN EL BAUTISTA-parte 6-

EL PADRE DE JUAN EL BAUTISTA

Zacarías habitaba en “la región montañosa de Judea”, pero había subido a Jerusalén para servir en el templo durante una semana, según se requería dos veces al año de los sacerdotes de cada turno…

Estaba de pie delante del altar de oro en el lugar santo del santuario…De repente, sintió una presencia divina. Un ángel del Señor estaba “en pie a la derecha del altar”.  La posición del ángel era una indicación de favor, pero Zacarías no se fijó en ésto. 

Durante muchos años, Zacarías había orado por la venida del Redentor; y ahora el cielo le había mandado su mensajero para anunciarle que sus oraciones iban a ser contestadas; pero la misericordia de Dios le parecía demasiado grande para creer en ella.  Se sentía lleno de temor y condenación propia.

Pero fue saludado con la gozosa seguridad: “Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan…Dijo Zacarías al ángel: ¿En qué conoceré ésto? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada”…A la pregunta de Zacarías, el ángel respondió: “Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y he sido enviado a hablarte, y darte estas buenas nuevas” (Luc.1:11-19).

Quinientos años antes, Gabriel había dado a conocer a Daniel el período profético que había de extenderse hasta la venida de Cristo.  El conocimiento de que el fin de este período se acercaba, había inducido a Zacarías a orar por el advenimiento del Mesías.  Y he aquí que el mismo mensajero por quien fuera dada la profecía había venido a anunciar su cumplimiento.

Las palabras del ángel: “Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios”, demuestran que ocupa un puesto de alto honor en los atrios celestiales.  Cuando fue a Daniel con un mensaje, dijo: “Ninguno me ayuda contra ellos sino Miguel vuestro príncipe” (Daniel 10:21).

El Salvador habla de Gabriel en Apocalipsis diciendo que “la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan” (Apoc.1:1).  Y a Juan, el ángel declaró: “Yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los profetas…” (Apoc.22:9). ¡Admirable pensamiento, que el ángel que sigue en honor al Hijo de Dios es el escogido para revelar los propósitos de Dios a los hombres pecaminosos! (Deseado de Todas las Gentes 72-74).

La obra de Juan el Bautista fue predicha por el ángel que visitó a Zacarías en el templo.  “Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan…Y será lleno del Espíritu Santo…Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos.  E irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías” (Luc.1:13-17). (RH)

El ángel Gabriel dio instrucciones especiales a los padres de Juan en relación con la temperancia.  Uno de los exaltados ángeles del trono del cielo enseñaba una clase acerca de la reforma pro salud. (2 Spirit of Prophecy-43).

En Juan el Bautista, Dios levantó un mensajero para preparar el camino del Señor. Debía dar un definido testimonio que reprobara y denunciara el pecado.  Al anunciar la misión de Juan el Bautista, el ángel dijo: “E ira delante de él con el  espíritu y el poder de Elías para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto” (Luc.1:17).  (RH)

LOS ÁNGELES DURANTE LA ENCARNACIÓN Y LA NIÑEZ DE CRISTO

Continúa en parte 60

 

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 58-

LOS ÁNGELES DESDE EL CAUTIVERIO HASTA JUAN EL BAUTISTA-parte 5-

LA VISIÓN DEL CANDELABRO Y LOS OLIVOS

La visión de Zacarías acerca de Josué y el ángel tuvo como propósito animar y alentar, con este testimonio personal, al sumo sacerdote y a todo el pueblo de Dios.  Inmediatamente después, el profeta recibió otro testimonio personal, en este caso dirigido a Zorobabel.

“Volvió el ángel que hablaba conmigo” –dice Zacarías-, “y me despertó, como un hombre que es despertado de su sueño.  Y me dijo: ¿Qué ves? Y respondí: He mirado, y he aquí un candelabro todo de oro, con un depósito encima, y sus siete lámparas encima del candelabro, y siete tubos para las lámparas que están encima de él;  y junto a él dos olivos, el uno a la derecha del depósito, y el otro a su izquierda” (Zac.4:1-3). (RH)

“Hablé más, y le dije: ¿Qué significan estos dos olivos a la derecha del candelabro y a su izquierda? Hablé aún de nuevo, y le dije: ¿Qué significan las dos ramas de olivo que por medio de dos tubos de oro vierten de sí aceite como oro? Y me respondió diciendo…Estos son los dos ungidos que están delante del Señor de toda la tierra” (Zac.4:11-14).

Los ungidos que están delante del Señor de toda la tierra, ocupan la posición que tuviera Satanás como querubín cubridor.  Mediante los seres santos que rodean su trono, el Señor mantiene una comunicación constante con los habitantes de la tierra. (RH)

LOS ÁNGELES EN EL TIEMPO DE ESTER

La decisión del rey  (Asuero) contra los judíos fue obtenida con falsas declaraciones, por calumnias contra este pueblo peculiar.  Satanás inspiró el plan, a fin de librar la tierra de aquellos que preservaban el conocimiento del verdadero Dios.  Pero sus maquinaciones fueron derrotadas por un poder contrario que reina entre los hijos de los hombres. 

Los ángeles que son poderosos en fortaleza fueron comisionados para que protegiesen al pueblo de Dios, y las maquinaciones de sus adversarios recayeron sobre sus propias cabezas. (2JT-149-150)

En el día señalado para su destrucción, “los judíos se reunieron en sus ciudades, en todas las provincias del rey Asuero, para descargar su mano sobre los que habían procurado su mal, y nadie los pudo resistir, porque el temor de ellos había caído sobre todos los pueblos». Ángeles poderosos en fortaleza habían sido enviados por Dios para proteger a su pueblo mientras éste se aprestaba “en defensa de su vida” (Ester 9:2, 16). (PR-443)

EL PADRE DE JUAN EL BAUTISTA

Continúa en parte 59

 

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 57-

LOS ÁNGELES DESDE EL CAUTIVERIO HASTA JUAN EL BAUTISTA-parte 4-

LA VISIÓN DE JOSUÉ Y EL ÁNGEL-parte 2-

Seducidos por sus tentaciones, habían transgredido la Ley de Dios, y habiéndose  separado así de la Fuente de su fuerza, se les había dejado caer presa de sus enemigos paganos.  Fueron llevados en cautiverio a Babilonia, y permanecieron allí muchos años.

Sin embargo, el Señor no los abandonó.  Les envió sus profetas con reproches y amonestaciones. El pueblo despertó, vio su culpabilidad, se humilló delante de Dios, y volvió a él con verdadero arrepentimiento. Entonces el Señor le envió mensajes de aliento, declarando que le libraría del cautiverio y le devolvería su favor.

Esto era lo que Satanás quería resueltamente impedir. Un remanente de Israel había vuelto ya a su patria, y Satanás estaba tratando de inducir a las naciones paganas, que eran sus agentes, a destruirlo completamente.

El sumo sacerdote no puede defenderse a sí mismo ni a su pueblo de las acusaciones de Satanás, No sostiene que Israel esté libre de culpas. En sus andrajos sucios, que simbolizan los pecados del pueblo, que él lleva como su representante, está delante del ángel confesando su culpa, señalando, sin embargo, su arrepentimiento y humillación, fiando en la misericordia de un Redentor que perdona el pecado; y con fe se aferra a las promesas de Dios.

Entonces el ángel, que es Cristo mismo, el Salvador de los pecadores, hace callar al acusador de su pueblo, declarando: “Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová que ha escogido a Jerusalén te reprenda.  ¿No es éste un tizón arrebatado del incendio?” (Zac.3:2).  Israel había estado durante largo tiempo en el horno de la aflicción.  A causa de sus pecados, había sido completamente consumido en la llama encendida por Satanás y sus agentes para destruirlo; pero Dios había intervenido ahora para librarle.  

El compasivo Salvador no dejará a su pueblo penitente y humillado, bajo el cruel poder de los paganos.

Al ser aceptada la intercesión de Josué, se da la orden: “Quitadle esas vestiduras viles”.   Y a Josué el ángel declara: “Mira que he quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala…Y pusieron una mitra limpia sobre su cabeza, y le  vistieron las ropas” (Zac.3:4-5).  Sus propios pecados y los de su pueblo fueron perdonados. Israel habría de ser revestido con “ropas de gala”: la justicia de Cristo que le era imputada.

La mitra, puesta sobre la cabeza de Josué, era como la que llevaban los sacerdotes con la inscripción: “Santidad a Jehová”, lo cual significaba que a pesar de sus antiguas transgresiones, estaba ahora capacitado para servir delante de Dios en su santuario.

Después de haberle investido así solemnemente de la dignidad del sacerdocio, el ángel declaró: “Si anduvieres por mis caminos, y si guardares mi ordenanza, también tu gobernarás mi casa, también guardarás mis atrios, y entre éstos que aquí  están te daré lugar” (Zac.3:7). Se le iba a honrar como juez o gobernante del templo y todos sus servicios; iba a andar entre ángeles que le acompañaran, aún en esta vida, y al fin se uniría a la muchedumbre glorificada que rodea el trono de Dios. (2 Joyas de los Testimonios-170-172)

A todos los que tienen fe en Dios se les ofrece esta seguridad. Acepten esta maravillosa promesa, porque no es un ser humano el que está hablando. “Así dice Jehová de los ejércitos: Si anduvieres por mis caminos, y si guardares mi ordenanza, también tu gobernarás mi casa, también guardarás mis atrios, y entre éstos que aquí  están te daré lugar” (Zac.3:7).

Entre aquellos que nos rodean, están las huestes del enemigo que tratan de dividir al pueblo de Dios, y las huestes celestiales, miles y decenas de miles, que custodian y guardan al tentado pueblo de Dios, animándolo y fortaleciéndolo: Estos son los que nos rodean. 

Y Dios dice a los creyentes: Vosotros caminaréis entre ellos; no seréis vencidos por los poderes de las tinieblas.  Estaréis  delante de mí, en la presencia  de los santos ángeles, que son enviados para ministrar a aquellos que serán herederos de la salvación.  (RH)

LA VISIÓN DEL CANDELABRO Y LOS OLIVOS

Continúa en parte 58

 

 

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 56-

LOS ÁNGELES DESDE EL CAUTIVERIO HASTA JUAN EL BAUTISTA-parte 3-

EL SEGUNDO TEMPLO

El segundo templo no igualaba al primero en magnificencia, ni fue santificado por las manifestaciones visibles de la presencia divina que se vieron al ser inaugurado el primer templo. No hubo manifestación de poder sobrenatural para señalar su dedicación. No se vio que una nube de gloria llenase el santuario recién erigido.  Ningún fuego descendió del cielo para consumir el sacrificio sobre el altar. 

La shekina, o presencia de Dios, no moraba más entre los querubines del lugar santísimo; el arca, el propiciatorio y las tablas del testimonio  no se encontraban allí. Ninguna señal del cielo daba a conocer la voluntad de Jehová al sacerdote inquiridor. (PR-438-439)

ESDRAS

Los hijos del cautiverio que habían regresado con Esdras “ofrecieron….holocaustos a Jehová” (Esd.3:3), en ofrenda por el pecado y en prueba de su gratitud por la protección que les habían dado los santos ángeles durante su viaje. (PR-456-)

NEHEMÍAS

Durante cuatro meses Nehemías aguardó una oportunidad favorable para presentar su petición al rey. Mientras tanto, aunque su corazón estaba apesadumbrado, se esforzó por conducirse animosamente en la presencia real.  En aquellas salas adornadas con lujo y esplendor, todos debían aparentar alegría y felicidad. 

La angustia no debía echar una sombra sobre el rostro de ningún acompañante de la realeza.  Pero mientras Nehemías se hallaba retraído, oculto de los ojos humanos, muchas eran las oraciones, las confesiones y las lágrimas que Dios y los ángeles oían y veían. (PR-465)

LAS VISIONES DE ZACARÍAS

“Alcé después mis ojos y miré”–dice Zacarías-, “y he aquí un varón que tenía en su mano un cordel de medir.  Y le dije: ¿A dónde vas? Y él me respondió: A medir a Jerusalén, para ver cuánta es su anchura, y cuánta su longitud.  Y he aquí, salía aquel ángel que hablaba conmigo, y otro ángel le salió al encuentro, y le dijo: Corre, habla a este joven, diciendo: Sin muros será habitada Jerusalén, a causa de la multitud de hombres y de ganado en medio de ella.  Yo seré para ella, dice Jehová, muro de fuego en derredor, y para gloria estaré en medio de ella” (Zac.2:1-5)   (RH)

LA VISIÓN DE JOSUÉ Y EL ÁNGEL-parte 1-

La escena de Satanás como acusador fue presentada delante del profeta.  “Me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del ángel de Jehová, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle” (Zac.3:1)  (RH)

En la profecía de Zacarías se nos da una vigorosa e impresionante ilustración de la obra de Satanás y de la de Cristo, y del poder de nuestro Mediador para vencer al acusador de su pueblo.  En santa visión, el profeta contempla a Josué, el sumo sacerdote, “vestido de vestiduras viles”, de pie “delante del ángel”  (Zac.3:3), suplicando la misericordia de Dios a favor de su pueblo profundamente afligido.  Satanás esta a su diestra para resistirle.

Por haber sido elegido Israel para conservar el conocimiento de Dios en la tierra, había sido, desde el mismo principio de su existencia como nación, el objeto especial de la enemistad de Satanás, y éste se había propuesto causar su destrucción.  No podía hacerles daño mientras los hijos de Israel fueran obedientes a Dios; por lo tanto había dedicado todo su poder y astucia para inducirlos a pecar.

Seducidos por sus tentaciones, habían transgredido la Ley de Dios, y habiéndose  separado así de la Fuente de su fuerza, se les había dejado caer presa de sus enemigos paganos.  Fueron llevados en cautiverio a Babilonia, y permanecieron allí muchos años.

Continúa en parte 57

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 55-

LOS ÁNGELES DESDE EL CAUTIVERIO HASTA JUAN EL BAUTISTA-parte 2-

GABRIEL ES ENVIADO PARA EXPLICAR LA VISIÓN DE DANIEL 8

Poco después de la caída de Babilonia, mientras Daniel estaba meditando en estas profecías, y pidiendo a Dios una comprensión de los tiempos, le fue dada una serie de visiones relativas al nacimiento y la caída de los reinos.  Juntamente con la primera visión, según se registra en el capítulo 7 del libro de Daniel, fue dada una interpretación; pero no todo quedó claro para el profeta. 

Escribió acerca de lo experimentado en el momento: “Mis pensamientos me turbaron y mi rostro se demudó; pero guardé el asunto en mi corazón” (Daniel 7:28).

Mediante otra visión le fue dada luz adicional acerca de los acontecimientos futuros; y fue al final de esta visión cuando Daniel oyó “un santo que hablaba; y otro  de los santos preguntó a aquel que hablaba: ¿Hasta cuándo durará la visión?” La respuesta que se le dio: “Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el santuario será purificado” (Daniel 8:13-14), le llenó de perplejidad.

Con fervor solicitó que se le permitiera conocer el significado de la visión.  No podía comprender la relación que pudiera haber entre los setenta años de cautiverio, predichos por Jeremías, y los dos mil trescientos años que, según oyó en visión, el visitante celestial anunciaba como habiendo de transcurrir antes de la purificación del santuario.  El ángel Gabriel le dio una interpretación parcial; pero cuando el profeta oyó las palabras: “La visión… es para muchos días”, se desmayó.

Todavía preocupado acerca de Israel, Daniel estudió nuevamente las profecías de Jeremías.  Estas eran muy claras…

Con una fe fundada en la segura palabra profética Daniel rogó al Señor que estas promesas se cumpliesen prestamente (PR-405-406). Mientras Daniel aún estaba orando, el ángel Gabriel viajó prestamente desde las cortes celestiales para decirle que su oración había sido escuchada y contestada. 

Este poderoso ángel había sido comisionado para darle entendimiento; para abrir ante él los misterios del futuro.  Daniel deseaba fervientemente conocer y entender la verdad, e inmediatamente fue puesto en comunicación con el mensajero del cielo. (RH)

Aún antes de que Daniel finalizara su súplica ante Dios, Gabriel se presentó ante él otra vez.  El ángel hizo referencia a la visión que le había sido dada antes de la muerte de Belsasar y la caída de Babilonia, y le dio detalles acerca de las setenta semanas. (RH)

LA LUCHA POR EL CONTROL DE LOS REYES DE PERSIA

Los instrumentos celestiales tienen que luchar con obstáculos antes de que a su tiempo se cumpla el propósito de Dios.  El rey de Persia estaba dominado por el más poderoso de todos los ángeles malos.  Como Faraón, rehusaba obedecer la palabra del Señor. 

Gabriel declaró: Se me opuso (Satanás) durante veintiún días mediante sus acusaciones contra los judíos.  Pero Miguel vino en su ayuda, y entonces permaneció con los reyes de Persia, manteniendo dominados los poderes, dando buenos consejos en oposición a los malos consejos. (Comentario Bíblico)

El monarca persa había resistido las impresiones del Espíritu de Dios durante las tres semanas en las que Daniel había estado ayunando y orando. Pero el príncipe del cielo, el arcángel Miguel, fue enviado a tocar el corazón del obstinado rey, a fin de que tomara una decisión que respondiera a la oración de Daniel.

No fue otro personaje sino el mismo Hijo de Dios el que apareció a Daniel. Su descripción es similar a la que el apóstol Juan hace de Cristo cuando se le apareció en la isla de Patmos. Acompañado de otro mensajero celestial vino a revelarle lo que ocurriría en los postreros días. (RH)

Daniel…no podía mirar el rostro del ángel sin perder su fuerza y desfallecer.  El ángel se acercó y lo puso sobre sus pies, pero otra vez perdió su vigor.  Finalmente el ángel se acercó en apariencia humana para que Daniel pudiera soportar su presencia. (Manuscript Releases)

Se obtuvo finalmente la victoria, y las fuerzas del enemigo fueron mantenidas en jaque todos los días de Ciro, quien reinó por siete años, y todos los días de su hijo Cambises, quien reinó unos siete años y medio. (RH)

EL SEGUNDO TEMPLO

Continúa en parte 56

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 54-

LOS ÁNGELES DESDE EL CAUTIVERIO HASTA JUAN EL BAUTISTA-parte 1-

DANIEL Y SUS TRES COMPAÑEROS

El amor y temor de Dios estaban delante de Daniel, quien educó y disciplinó todas sus facultades para responder hasta el máximo al amante cuidado del gran Maestro, consciente de su responsabilidad para con Dios.  Los cuatro jóvenes hebreos no estaban dispuestos a consentir que móviles egoístas y el amor de las diversiones ocupasen los áureos momentos de esta vida.  Trabajaron con corazón dispuesto y ánimo pronto. 

Esta no es una norma más elevada de la que pueda alcanzar cualquier cristiano. Dios demanda de cada estudiante cristiano más de lo que se le ha dado.  “Hemos llegado a ser espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres” (1 Cor.4:9). (La Educación Cristiana-421).

Aquellos que obren como Daniel y sus compañeros, tendrán la cooperación de Dios y sus ángeles. (Manuscript Releases)

EL HORNO DE FUEGO DE NABUCODONOSOR

Como en  los días de Sadrac, Mesac y Abed-nego, en el período final de la historia de esta tierra, el Señor obrará poderosamente a favor de aquellos que se mantengan firmemente en lo recto.  El que anduvo con los notables hebreos en el horno de fuego acompañará a sus seguidores dondequiera que estén.  Su presencia constante los consolará y sostendrá.

En medio del tiempo de angustia cual nunca hubo desde que fue nación, sus escogidos permanecerán inconmovibles. Satanás, con toda la hueste del mal, no puede destruir al más débil de los santos de Dios.  Los protegerán ángeles excelsos en fortaleza, y Jehová se revelará en su favor como “Dios de dioses”, que puede salvar hasta lo sumo a los que ponen su confianza en El.  (PR-376)

LA FIESTA DE BELSASAR

En aquella noche, en medio del bullicio idólatra, el rostro del rey palideció y pareció paralizado por el terror.  Una mano sobrenatural trazaba sobre la pared caracteres misteriosos.  El bullicio se apagó y un silencio sepulcral cayó sobre la multitud.  Los pensamientos del rey lo turbaron, “y sus rodillas daban la una contra la otra”. 

Temblando de temor, “el rey gritó en alta voz que hiciesen venir  magos, caldeos y adivinos; y dijo el rey a los sabios de Babilonia: Cualquiera que lea esta escritura y me muestre su interpretación, será vestido de púrpura,  y un collar de oro llevará en su cuello, y será el tercer señor del reino” (Dan.5:6-7). Pero estos hombres no eran más capaces de interpretar esa escritura misteriosa trazada por la mano del ángel de Dios, que lo que habían podido hacer con el sueño de Nabucodonosor.  (RH)

Había un testigo… en el banquete ofrecido en el palacio de Belsasar…El ángel fue quien escribió los signos misteriosos en las paredes del palacio.

DANIEL EN EL FOSO DE LOS LEONES

Daniel oraba a Dios tres veces por día, y Satanás se enfurece con el sonido de una oración ferviente, porque sabe que será derrotado.  Daniel era el preferido entre los príncipes y gobernadores por su excelente espíritu, y los ángeles caídos temían que su influencia pudiera debilitar el control que ellos ejercían sobre los gobernantes del reino.

La hueste acusadora de ángeles malignos despertó la envidia y los celos de los príncipes y gobernadores, quienes comenzaron a vigilar a Daniel para tratar de encontrar alguna falta en él que pudieran informar al rey; pero fracasaron en su intento.  Entonces estos agentes de Satanás intentaron destruirlo usando como causal su fidelidad al Dios de los hebreos.  Los ángeles malignos trazaron el plan, y sus agentes humanos lo llevaron a cabo.  El rey desconocía la sutil emboscada que se estaba preparando para Daniel.

Aún después de conocer el edicto del rey, Daniel continuó orando a su Dios “abiertas las ventanas de su cámara”.  Consideraba su comunión con Dios tan importante que estaba dispuesto a sacrificar su vida antes que abandonarla.  Sus oraciones a Dios fueron la excusa para echarlo al foso de los leones. Los ángeles malos parecían estar cumpliendo su propósito.  Pero Daniel continuó orando aún en el foso de los leones.

¿Se olvidó Dios de él? ¡Oh no! Jesús, el poderoso Comandante de las huestes celestiales, envió su ángel para cerrar la boca de los leones hambrientos, a fin de que no hicieran daño al suplicante hombre de Dios. El terrible foso se convirtió en un lugar de paz. El rey presenció el milagro y lo sacó del foso con honores. Satanás y sus ángeles fueron derrotados y airados; y los agentes humanos que Satanás había empleado, corrieron la terrible suerte  que habían planeado para Daniel. (SG)

GABRIEL ES ENVIADO PARA EXPLICAR LA VISIÓN DE DANIEL 8

Continúa en parte 55

 

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 53-

LOS ÁNGELES DESDE EL TIEMPO DE DAVID HASTA EL CAUTIVERIO BABILÓNICO-parte 5-

ISAÍAS-parte 2-

Mientras los ángeles cantaban: “Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria”, La inigualable majestad, la gloria, y el infinito poder del Señor pasaron ante el profeta en visión, e hicieron una impresión indeleble en su alma. A la luz de esta extraordinaria y refulgente revelación del carácter divino, su propia indignidad interior se hizo claramente manifiesta. Sus propias palabras le parecieron viles.  (RH)

Los serafines, que moran en la presencia de Dios, cubren sus rostros y sus pies con sus alas al ver al Rey en su hermosura.  Cuando Isaías vio la gloria de Dios, su alma fue postrada en el polvo.  El resultado inmediato de la visión que tuvo el privilegio de presenciar fue un sentimiento de su propia indignidad. Este será siempre el resultado de la mente humana cuando los rayos del Sol de justicia brillen gloriosamente  sobre el alma…

Cuando la gloria de Cristo es revelada, el agente humano no encuentra gloria en sí mismo, porque la deformidad de su alma se hace manifiesta y el orgullo y la glorificación propia se extinguen.  Muere el yo, y Cristo vive en su lugar. (Bible Echo and Signs of the Times)

Tal era la perspectiva que arrostraba Isaías cuando fue llamado a la misión profética; sin embargo no se desalentó, pues repercutía en sus oídos el coro triunfal de los ángeles en derredor del trono de Dios: “Toda la tierra está llena de su gloria” (Isaías 6:3).  Y su fe fue fortalecida por visiones de las gloriosas conquistas que realizará la iglesia de Dios, cuando “la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar” (Isaías 11:9).   (PR-275)

EZEQUIEL

A orillas del rio Quebar, Ezequiel contempló un torbellino que parecía venir del norte, “una gran nube con un fuego envolvente, y alrededor de él un resplandor, y en medio del fuego algo que parecía como bronce refulgente”. Cierto números de ruedas entrelazadas unas con otras eran movidas por cuatros seres vivientes. 

Muy alto, por encima de estos “se veía la figura de un trono que parecía de piedra de zafiro; y sobre la figura del trono había una semejanza que parecía de hombre sentado sobre él”. “Y apareció en los querubines la figura de una mano de hombre debajo de sus alas” (Ezequiel 1:4, 26; 10:8).

Las ruedas eran tan complicadas en su ordenamiento, que a primera vista parecían confusas; y sin embargo se movían en armonía perfecta.  Seres celestiales, sostenidos y guiados por la mano que había debajo de las alas de los querubines, impelían aquellas ruedas; sobre ellos, en el trono de zafiro, estaba el Eterno; y en derredor del trono, había un arco iris, emblema de la misericordia divina.

Como las complicaciones semejantes a ruedas eran dirigidas por la mano que había debajo de las alas de los querubines, el complicado juego de los acontecimientos humanos se halla bajo el control divino. En medio de las disensiones y el tumulto de las naciones, el que está sentado más arriba que los querubines sigue guiando los asuntos de la tierra.  (PR-393)

LOS ÁNGELES DESDE EL CAUTIVERIO HASTA JUAN EL BAUTISTA

Continúa en parte 54

 

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 52-

LOS ÁNGELES DESDE EL TIEMPO DE DAVID HASTA EL CAUTIVERIO BABILÓNICO-parte 4-

ELISEO

En el segundo libro de los Reyes se registra una misión especial de los santos ángeles para guardar al siervo elegido del Señor. Eliseo estaba en Dotán y el rey de Siria envió gente de a caballo, y carros, y un gran ejército para prender al profeta.  “Y se levantó de mañana y salió el que servía al varón de Dios, y he aquí  el ejército que tenía sitiada la ciudad, con gente de a caballo y carros.  Entonces su criado le dijo: ¡Ah, señor mío! ¿qué haremos?” (2 Reyes 6:14-15).  (Atlantic Union Gleaner).

Respondió el profeta: “No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos”. Y para que el siervo reconociese ésto por su cuenta, “Oró Eliseo, y dijo: Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo” (2 Rey. 6:16-17).

Entre el siervo de Dios y las huestes de enemigos armados había un círculo protector de ángeles celestiales.  Habían descendido con gran poder, no para destruir, ni para exigir homenaje, sino para rodear y servir a los débiles e inermes siervos del Señor.  (PR-192-)

No le tocó a Eliseo seguir a su maestro  en un carro de fuego.  Dios permitió que le aquejase una enfermedad prolongada.  Durante las largas horas de debilidad y sufrimiento, su fe se aferró a las promesas de Dios, y contemplaba constantemente en derredor suyo a los mensajeros celestiales de consuelo y paz. 

Así como en las alturas de Dotán se había visto rodeado por las huestes del cielo, con los carros y  los jinetes de fuego de Israel, estaba ahora consciente de la presencia de los ángeles que simpatizaban con él; y ésto le sostenía. (PR-197)

ISAIAS-parte 1-

En los tiempos de Isaías, la idolatría misma ya no provocaba sorpresa. Las prácticas inicuas habían llegado a prevalecer de tal manera entre todas las clases que los pocos que permanecían fieles a Dios estaban a menudo a punto de ceder al desaliento y la desesperación.

Pensamientos como éstos embargaban a Isaías mientras se hallaba bajo el pórtico del templo.  De repente la puerta y el velo interior del templo parecieron alzarse o retraerse, y se le permitió mirar al interior, al lugar santísimo, de donde el profeta no podía siquiera asentar los pies. Se le presentó una visión de Jehová sentado en un trono elevado, mientras que el séquito de su gloria llenaba el templo. 

A ambos lados del trono, con el rostro velado en adoración, se cernían los serafines que servían en la presencia de su Hacedor y unían sus voces en la solemne invocación: “Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria” (Isaías 6:3).   (PR-227-228)

Una gloria indescriptible emanaba del Personaje sobre el trono, “y sus faldas llenaban el templo”…Querubines a ambos lados del trono brillaban con la gloria que los rodeaba por estar en la presencia de Dios.  Cuando sus cantos de adoración resonaban con profundas notas, los pilares de la puerta temblaban como sacudidos por un terremoto. 

Estos seres santos cantaban sus alabanzas y brindaban gloria a Dios con labios no contaminados por el pecado.  El contraste entre la débil alabanza que Isaías estaba acostumbrado a brindar a su Creador y las indescriptibles loas de los serafines, llenó al profeta de temor reverente y un sentimiento de indignidad.  Por un momento tuvo el sublime privilegio de apreciar la pureza sin tacha del exaltado carácter de Jehová.

Continúa en parte 53

 

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 51-

LOS ÁNGELES DESDE EL TIEMPO DE DAVID HASTA EL CAUTIVERIO BABILÓNICO-parte 3-

ELÍAS-parte 2-

Cuán gozosamente Satanás, aquel que cayó como rayo del cielo, hubiera venido en auxilio de los que había engañado y controlado sus mentes, y quienes ahora estaban plenamente dedicados a su servicio. Con gusto hubiera enviado un rayo del cielo para encender sus sacrificios. Pero Dios había puesto límites a Satanás y restringido su poder.  A pesar de todas sus estratagemas, no pudo enviar ni una sola chispa al altar de Baal. (RH)

¿Desamparó Dios a Elías en la hora de la prueba? ¡Oh, no! Amaba a su siervo, tanto cuando Elías se sentía abandonado de Dios y de los hombres como cuando, en respuesta a la oración, el fuego descendió del cielo e iluminó la cumbre de la montaña. Mientras Elías dormía, le despertaron un toque suave y una voz agradable.  Se sobresaltó y, temiendo que el enemigo le hubiese descubierto, se dispuso a huir.  Pero el rostro compasivo que se inclinaba sobre él no era el de un enemigo, sino de un amigo. 

Dios había mandado un ángel del cielo para que alimentase a su siervo.  “Levántate, come”, dijo el ángel. “Entonces el miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y una vasija de agua”…

Después que Elías hubo comido el refrigerio preparado para él, se volvió a dormir. Por segunda  vez, vino el ángel. Tocando al hombre agotado, dijo con compasiva ternura: “Levántate y come, porque largo camino te resta. Se levantó, pues, y comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios” donde halló refugio en una cueva (1 Reyes 19:5-8). (PR-121-122).

En el desierto, en la soledad y el desaliento, Elías había dicho que estaba cansado de la vida, y había rogado que se le dejase morir.  Pero en su misericordia el Señor no había hecho caso de sus palabras.  Elías tenía que realizar todavía una gran obra; y cuando esta obra estuviese hecha no iba a perecer en el desaliento y la soledad. No le tocaría descender a la tumba, sino ascender con los ángeles de Dios a la presencia de su gloria. (PR-170).

Un poderoso ángel se acercó con las palabras del Señor para él: “¿Qué haces aquí,  Elías?” con amargura de espíritu Elías profirió su queja: “He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida”  Pidiéndole que saliera de la cueva en la que había estado escondido, el ángel le ordenó estar en pie en el monte, delante del Señor.

Mientras Elías obedecía la orden, “He aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto.  Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado.  Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva…” (1 Reyes 19:9-13). Su petulancia se había silenciado; su espíritu había sido suavizado y subyugado. Ahora sabia que una firme confianza en Dios, le permitiría siempre encontrar ayuda en tiempo de necesidad. (RH)

Cuando Elías estaba por abandonar a Eliseo, le dijo: “Pide lo que quieras que haga por ti, antes que yo sea quitado de ti.  Y dijo Eliseo: Te ruego que una doble porción de tu espíritu sea sobre mí.  El [Elías] le dijo: Cosa difícil has pedido.  Si me vieres cuando fuere quitado de ti, te será hecho así, más si no, no.  Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino.

Viéndolo Eliseo clamaba: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo!”…(2 Reyes 2:9-12)  (La Educación-56-57)

ELISEO

Continúa en parte 52