Feeds:
Entradas
Comentarios

LA FUENTE DE CURACION-parte 8-

EL CONOCIMIENTO COMUNICADO POR LA PALABRA DE DIOS-parte 3-

REVELACIONES MAS CLARAS DE DIOS

Es nuestro privilegio elevarnos más y más en busca de revelaciones más claras del carácter de Dios.  Cuando Moisés oró diciendo: “RUEGOTE QUE ME MUESTRES TU GLORIA”, el Señor no le desatendió, sino que le concedió lo que le pedía.  Dios declaró a su siervo: “YO HARE PASAR TODO MI BIEN DELANTE DE TU ROSTRO, Y PROCLAMARE EL NOMBRE DE JEHOVÁ DELANTE DE TI”.  (Exodo33:18,19)

El pecado entenebrece nuestras mentes y ofusca nuestras percepciones.  Cuando el pecado es eliminado de nuestro corazón, la luz del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo, que ilumina su Palabra y es reflejada por la naturaleza, declarará en forma más y más cabal que Dios es “MISERICORDIOSO Y PIADOSO, TARDO PARA LA IRA , Y GRANDE EN BENIGNIDAD Y VERDAD”. (Exodo34:6)

En su luz veremos luz, hasta que la mente, el corazón y el alma estén transformados a la imagen de su santidad.  Para quienes así se afirman en las divinas seguridades de la Palabra de Dios, hay maravillosas posibilidades. Tome el estudiante la Biblia por su guía, permanezca firme en los principios, y entonces podrá aspirar a alcanzar cualquier altura. 

Todas las filosofías de la naturaleza humana han venido a parar en confusión y vergüenza, siempre que no han reconocido a Dios como el todo en todo.  Pero la preciosa fe inspirada por Dios comunica fuerza y nobleza de carácter. 

Al espaciarse en su bondad, su misericordia y su amor, la percepción de la verdad será cada vez más clara; el deseo de la pureza  de corazón y de la claridad de pensamiento será también más elevado, el alma se transforma por su comunión con Dios mediante el estudio de su Palabra.  La verdad es tan amplia, de tanto alcance, tan profunda y tan ancha, que el hombre se anonada.  El corazón se enternece y se rinde a la humildad, la bondad y el amor.

Las facultades naturales también se amplían como resultado de la obediencia.  Por el estudio de la Palabra de vida los que a él se dedican verán sus mentes dilatarse, elevarse y ennoblecerse.  Si a semejanza de Daniel, son oidores y hacedores de la Palabra de Dios, llegarán a ser de limpio entendimiento y de vigorosa inteligencia.  Todas las facultades intelectuales se avivarán, y verán lo que puede ser el hombre cuando se relaciona con el Dios de sabiduría y poder.

LA EDUCACION DE LA VIDA ETERNA

Nuestro trabajo en esta vida es una preparación para la vida eterna. La educación empezada aquí no se completará en esta vida, sino que ha de continuar por toda la eternidad.  La sabiduría y el amor de Dios en el plan de redención se nos revelarán más y más cabalmente.  El Salvador al llevar a sus hijos a las fuentes de aguas vivas, les concederá ricos caudales de conocimiento. 

Las pruebas de su poder en la creación y el sostenimiento del universo, se manifestarán a la mente.  A la luz que resplandece del trono, desaparecerán misterios y el alma se llenará de admiración ante la sencillez de las cosas que nunca antes comprendiera.

LA FUENTE DE CURACION-parte 7-

EL CONOCIMIENTO COMUNICADO POR LA PALABRA DE DIOS-parte 2-

Así cada uno puede, por su propia experiencia afirmar “QUE DIOS ES VERDADERO”. (Juan 3:33)  Puede dar  testimonio de lo que él mismo ha visto, oído y sentido del poder de Cristo.  El que ha adquirido el conocimiento de Dios y de su Palabra mediante la experiencia personal está preparado para emprender el estudio de las ciencias naturales. 

“EN EL ESTABA LA VIDA, Y LA VIDA ERA LA LUZ DE LOS HOMBRES” (Juan1:4)

Antes de caer en pecado, Adán y Eva en el Edén estaban envueltos en clara y hermosa luz, la luz de Dios, que iluminaba todo aquéllo a lo cual se acercaban.  Nada oscurecía su percepción del carácter o de las obras de Dios. Pero cuando cedieron a la tentación, la luz se apartó de ellos.  Al perder las prendas de santidad, perdieron la luz que hasta entonces había iluminado la naturaleza, y ya no podían leer en ésta con provecho. 

Ya no podían discernir el carácter de Dios en sus obras.  Así también hoy el hombre por sí mismo es incapaz de leer debidamente las enseñanzas de la naturaleza.  Si no lo guía la sabiduría divina, el hombre exalta la naturaleza y sus leyes y las sobrepone al Dios de la naturaleza.  Por ésto las meras ideas humanas respecto de la ciencia están a menudo en contradicción con la enseñanza de la Palabra de Dios. 

Quien conoce a Dios y su Palabra mediante la experiencia personal tiene la fe arraigada en la divinidad de las Sagradas Escrituras.  Ha comprobado que la Palabra de Dios es verdad, y sabe que la verdad no puede contradecirse nunca.  No aquilata la Biblia por las ideas que los hombres tienen de la ciencia, sino que somete más bien estas ideas a la prueba de la autoridad infalible. 

Sabe que en la ciencia verdadera no puede haber nada contrario a la enseñanza de la Palabra; puesto que ambas proceden del mismo Autor, la verdadera comprensión de ambas demostrará que hay armonía entre ellas. Todo lo que en la llamada enseñanza científica contradiga al testimonio de la Palabra de Dios no es más que suposición humana.

A quien estudie, la investigación científica le abrirá dilatados campos de pensamiento y de información.  Al contemplar las cosas de la naturaleza obtendrá una nueva percepción de la verdad.  El libro de la naturaleza y la Palabra escrita se iluminan recíprocamente.  Ambos hacen que el estudiante conozca mejor a Dios al instruirle acerca del carácter de El y acerca de las leyes por medio de las cuales obra.  La experiencia del Salmista nos dice:

“BIENAVENTURADOS LOS PERFECTOS DE CAMINO; LOS QUE ANDAN EN LA LEY DE JEHOVÁ.  BIENAVENTURADOS LOS QUE GUARDAN SUS TESTIMONIOS, Y CON TODO EL CORAZON LE BUSCAN”

“¿CON QUE LIMPIARA EL JOVEN SU CAMINO? CON GUARDAR TU PALABRA” “ESCOGI EL CAMINO DE LA VERDAD; HE PUESTO TUS JUICIOS DELANTE DE MI”.

“EN MI CORAZON HE GUARDADO TUS DICHOS, PARA NO PECAR CONTRA TI”.  “Y ANDARE EN ANCHURA, PORQUE BUSQUE TUS MANDAMIENTOS”.  “ABRE MIS OJOS Y MIRARE LAS MARAVILLAS DE TU LEY”

“EL PRINCIPIO DE TUS PALABRAS ALUMBRA; HACE ENTENDER A LOS SIMPLES”

“ME HAS HECHO MAS SABIO QUE MIS ENEMIGOS CON TUS MANDAMIENTOS; PORQUE ME SON ETERNOS”….”DE TUS MANDAMIENTOS HE ADQUIRIDO INTELIGENCIA POR TANTO HE ABORRECIDO TODO CAMINO DE MENTIRA” 

LA FUENTE DE CURACION-parte 6-

EL CONOCIMIENTO COMUNICADO POR LA PALABRA DE DIOS-parte 1-

LA BIBLIA ENTERA ES UNA REVELACIÓN DE LA GLORIA DE DIOS EN CRISTO.  ACEPTADA, CREIDA Y OBEDECIDA, CONSTITUYE EL GRAN INSTRUMENTO PARA LA TRANSFORMACIÓN DEL CARÁCTER,  ES EL GRAN ESTIMULO, LA FUERZA QUE CONSTRIÑE, QUE VIVIFICA LAS FACULTADES FÍSICAS, MENTALES Y ESPIRITUALES Y ENCAUZA DEBIDAMENTE LA VIDA.

La razón por la cual jóvenes y aún los de edad madura, se ven tan fácilmente inducidos a la tentación y al pecado es porque no estudian la Palabra de Dios ni la meditan como debieran.  La falta de fuerza de voluntad firme y resuelta, que se manifiesta en su vida y carácter resulta del descuido de la sagrada instrucción que da la Palabra de Dios.  No hacen esfuerzos verdaderos por dirigir la mente hacia lo que les inspiraría pensamientos puros y santos. 

Son muy pocos los que escogen la mejor parte, los que se sientan a los pies de Jesús,  para aprender del Maestro.  Pocos son los que atesoran las palabras de Cristo en su corazón, y que las ponen en práctica en la vida.  Al ser  recibidas, las verdades de la Biblia enaltecerán la mente y el alma.  Si se apreciara debidamente la Palabra de Dios, jóvenes y ancianos poseerían una rectitud interior y una fuerza de principios que los capacitarían para resistir la tentación.

Dediquen el pensamiento, la aptitud y el ejercicio de un cerebro perspicaz al estudio de los pensamientos de Dios. Estudien, no la filosofía de las conjeturas humanas, sino la filosofía de Aquél que es la verdad.  Ninguna otra literatura puede compararse con ésta en valor.

LA MENTE TERRENAL NO ENCUENTRA DELEITE EN CONTEMPLAR LA PALABRA DE DIOS; MÁS PARA LA MENTE RENOVADA POR EL ESPÍRITU SANTO LA BELLEZA DIVINA Y LA LUZ CELESTIAL IRRADIAN DE LAS PÁGINAS SAGRADAS.  LO QUE PARA LA MENTE TERRENAL ERA DESIERTO DESOLADO, ES PARA LA MENTE ESPIRITUAL TIERRA DE CORRIENTES DE AGUA VIVA.

El conocimiento de Dios tal como está revelado en su Palabra es el conocimiento que debemos impartir a nuestros niños. Desde el momento en que despunta en ellos la razón, deben familiarizarse con el nombre y la vida de Jesús.  Sus primeras lecciones deben enseñarles que Dios es su Padre.  Su primera educación debe ser la de una obediencia amante.  Léaseles y repítaseles con reverencia  y ternura la Palabra de Dios, en trozos apropiados a su comprensión y capaces de despertar su interés.  Y sobre todo, hágaseles conocer el amor de Dios manifestado en Cristo, y la lección que de El se desprende:

“SI DIOS ASÍ NOS HA AMADO,  DEBEMOS TAMBIÉN NOSOTROS AMARNOS UNOS A OTROS”. (1ª. Juan4:11)

Aprenda la juventud a hacer de la Palabra de Dios el alimento de su mente y alma. De la Cruz de Cristo la ciencia de toda educación, el centro de toda enseñanza y estudio.  Así el Salvador vendrá a ser para el joven, su compañero y amigo de cada día.  Todo pensamiento será llevado cautivo a la obediencia de Cristo.  Con el apóstol Pablo podrá decir el joven:

“LEJOS DE MI GLORIARME, SINO EN LA CRUZ DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, POR EL CUAL EL MUNDO ME ES CRUCIFICADO A MI, Y YO AL MUNDO”.

Así por medio de la fe el joven llega a conocer a Dios mediante el conocimiento experimental.  Probó por si mismo la realidad de la Palabra de Dios, la verdad de sus promesas.  Gustó, y vio que el Señor es bueno. Juan poseía el conocimiento adquirido por medio de su propia experiencia y pudo decir: 

“LO QUE ERA DESDE EL PRINCIPIO, LO QUE HEMOS OIDO, LO QUE HEMOS VISTO CON NUESTROS OJOS, LO QUE HEMOS MIRADO, Y PALPARON NUESTRAS MANOS TOCANTE AL VERBO DE VIDA; ….LO QUE HEMOS VISTO Y OIDO, ESO OS ANUNCIAMOS, PARA QUE TAMBIÉN VOSOTROS TENGAIS COMUNIÓN CON NOSOTROS: Y NUESTRA COMUNIÓN VERDADERAMENTE ES CON EL PADRE, Y CON SU HIJO JESUCRISTO”.  (1ª. Juan 1:1-3)

LA FUENTE DE CURACION-parte 5-

DESARROLLO Y SERVICIO

La vida cristiana es más de lo que  a muchos  se  le representa.  No consiste toda ella en dulzura, paciencia, mansedumbre y benevolencia.  Estas virtudes son esenciales; pero también se necesita valor, fuerza, energía y perseverancia.  La senda que Cristo señala es estrecha y requiere abnegación. Para internarse en ella e ir al encuentro de dificultades y desalientos, se requieren valientes y no seres débiles.

LA FUERZA DEL CARÁCTER

Se necesitan hombres y mujeres  firmes que no esperen a que el camino se les allane y quede despejado de todo obstáculo, hombres y mujeres que inspiren nuevo celo a los débiles esfuerzos de los desalentados, hombres y mujeres cuyos corazones irradien el calor del amor cristiano, y cuyas manos tengan fuerza para hacer la obra del Maestro.

Dios desea que aprovechemos toda oportunidad de prepararnos para su obra. Espera que dediquemos todas nuestras energías a realizar dicha obra, y que mantengamos nuestros corazones susceptibles a su carácter tan sagrado y a sus temibles responsabilidades.

Nadie debe consentir en ser mera máquina, accionada por la inteligencia de otro hombre.  Dios nos ha dado capacidad para pensar y obrar, y actuando con cuidado, buscando en Dios nuestra sabiduría, llegaremos a estar en condición en llevar nuestras cargas.

El mismo espíritu y los mismos principios en que uno se inspira en el trabajo diario compenetrarán toda la vida.  Se necesitan hombres y mujeres de energía, integridad y diligencia; que estén dispuestos a hacer cuanto deba hacerse.

Cristo no prestó un servicio limitado.  No midió su obra por horas.  Dedicó su tiempo, su corazón, su alma y su fuerza a trabajar en beneficio de la humanidad.  Paso días de rudo trabajo y noches enteras pidiendo a Dios,  gracia y fuerza para realizar una obra mayor. Con clamores y lágrimas rogó al Cielo que fortaleciese su naturaleza humana para hacer frente al astuto adversario en todas sus obras de decepción, y que le sostuviese para el cumplimiento de su misión de enaltecer a la humanidad.  A sus obreros les dice:

“EJEMPLO OS HE DADO, PARA QUE COMO YO OS HE HECHO, VOSOTROS TAMBIÉN HAGAIS”.  (Juan 13:15)

SINCERIDAD DE PROPOSITO

Todo aquél que acepte a Cristo como su Salvador personal anhelará tener el privilegio de servir a Dios.  Al considerar lo que el Cielo ha hecho por él, su corazón se sentirá conmovido de amor y agradecimiento.  Ansiará manifestar su gratitud dedicando sus capacidades al servicio de Dios.

Anhelará demostrar su amor por Cristo y por los demás.  El verdadero obrero de Dios trabajará lo mejor que pueda, porque así podrá glorificar a su Maestro.  Obrará bien para satisfacer las exigencias de Dios.  Se esforzará para perfeccionar sus facultades. Todo hijo de Dios estará dispuesto a negarse a sí mismo y sacrificarse por la causa del Redentor.

 LA FUENTE DE CURACION-parte 4-

El PODER DE LA VOLUNTAD

EL TENTADO NECESITA COMPRENDER LA VERDADERA FUERZA DE LA VOLUNTAD. ELLA ES EL PODER GOBERNANTE EN LA NATURALEZA DEL HOMBRE, LA FACULTAD DE DECIDIR Y ELEGIR.

Todo depende de la acción correcta de la voluntad.  El desear lo bueno y lo puro es justo; pero si no hacemos más que desear, de nada sirve.  Muchos se arruinarán mientras esperan y desean vencer sus malas inclinaciones.  No someten su voluntad a Dios.

Dios nos ha dado la facultad de elección; a nosotros nos toca ejercitarla.  No podemos cambiar nuestros corazones ni dirigir nuestros pensamientos, impulsos y afectos. No podemos hacernos puros.  Pero si podemos escoger entregarle nuestra voluntad a Dios, y entonces El obrará en nosotros el querer y el hacer según su buena voluntad.  Así toda nuestra naturaleza se someterá a la dirección de Cristo.

Mediante el debido uso de nuestra voluntad, cambiará enteramente la conducta.  Al someter nuestra voluntad a Cristo, nos aliamos con el poder divino.  Recibimos fuerza de lo alto para mantenernos firmes.  Una vida pura y noble, de victoria sobre nuestros apetitos y pasiones, es posible para todo el que une su débil y vacilante  voluntad a la omnipotente e invariable voluntad de Dios.

Los que luchan contra el poder de los apetitos deberían ser instruidos en los principios del sano vivir.  Debe mostrárseles que la violación de las leyes que rigen la salud, echa los cimientos del hábito de la bebida.  Sólo viviendo en obediencia a los principios de la salud pueden esperar verse libertados de la ardiente sed de estimulantes contrarios a la naturaleza.  Mientras confían en la fuerza divina para romper las cadenas de los apetitos, han de cooperar con Dios obedeciendo a sus leyes morales y físicas.

Cuando la luz brille en el alma, algunos que parecían estar completamente entregados al pecado, se pondrán a trabajar con éxito a favor de los que eran como ellos.

Para toda alma que lucha por elevarse de una vida de pecado a una vida de pureza, el gran elemento de pureza reside en el ÚNICO ‘NOMBRE DEBAJO DEL CIELO, DADO A LOS HOMBRES, EN QUE PODAMOS SER SALVOS” (Hechos 4:12)  “SI ALGUNO TIENE SED” de esperanza tranquila, de ser libertado de inclinaciones pecaminosas. Cristo dice:”VENGA A MI Y BEBA” (Juan 7:37)

La reforma verdadera empieza con la purificación del alma.  La obra en pro de los caídos sólo conseguirá verdadero éxito cuando la gracia de Cristo reforme el carácter, y el alma se ponga en relación viva con Dios. Cristo llevó una vida de perfecta obediencia a la ley de Dios, y así dio ejemplo a todo ser humano

Aquellos a quienes Cristo más haya perdonado serán los que más le amarán.  Estos son los que en el último día estarán más cerca de su trono.

“Y VERAN SU CARA; Y SU NOMBRE ESTARA EN SUS FRENTES”.  (Apocalipsis 22:4)

 

 

LA FUENTE DE CURACION-parte 3-

Recuérdense las leyes enseñadas a Israel.  Dios dio a su pueblo instrucciones claras respecto a sus hábitos de vida.  Les dio a conocer las leyes relativas a su bienestar físico y espiritual; y con tal que ellos obedecieran se les prometía: “Y QUITARA JEHOVÁ DE TI TODA ENFERMEDAD….”.  (Deut. 7:15)

“PONED VUESTRO CORAZON A TODAS LAS PALABRAS QUE YO OS TESTIFICO  HOY…..”.  “PORQUE SON VIDA  A LOS QUE LAS HALLAN Y MEDICINA A TODO SU CUERPO”.  (Deut. 32:46;  Prov. 4:22)

Dios quiere que alcancemos el ideal de perfección hecho posible para nosotros por el don de Cristo.  Nos invita a que escojamos el lado de la justicia, a ponernos en relación con los agentes celestiales, a adoptar principios que restaurarán en nosotros la imagen divina. En su Palabra escrita y en el gran libro de la naturaleza ha revelado los principios de la vida. Es tarea nuestra conocer estos principios y por medio de la obediencia cooperar con Dios en  restaurar la salud del cuerpo tanto como la del alma.

Los hombres necesitan aprender que no pueden poseer en su plenitud las bendiciones de la obediencia, sino cuando reciben la gracia de Cristo. Esta es la que capacita al hombre para obedecer las leyes de Dios y para libertarse de la esclavitud de los malos hábitos.  Es el único poder que puede hacer firme en el buen camino y permanecer en él.

Cuando se recibe el Evangelio en su pureza y con todo su poder, es un remedio para las enfermedades originadas por el pecado.  Sale el Sol de Justicia,  “TRAYENDO SALUD ETERNA EN SUS ALAS”.  (Malaq.  4:2).  Todo lo que el mundo proporciona no puede sanar el corazón quebrantado, ni dar paz al espíritu, ni disipar las inquietudes, ni desterrar la enfermedad.  La fama, el genio y el talento son impotentes para alegrar el corazón entristecido o restaurar la vida malgastada. 

LA VIDA DE DIOS EN EL ALMA ES LA ÚNICA ESPERANZA DEL HOMBRE.

El amor que Cristo infunde en todo nuestro ser es un poder vivificante. Da salud a cada una de las partes vitales: el cerebro, el corazón y los nervios.  Por su medio las energías más potentes de nuestro ser despiertan y entran en actividad.  Libra al alma de culpa y tristeza, de la ansiedad y congoja que agotan las fuerzas de la vida.  Con EL vienen la serenidad y la calma.  Implanta en el alma un gozo que nada en la tierra puede destruir: el gozo que hay en el Espíritu Santo, un gozo que da salud y vida.

Las palabras de nuestro Salvador: “VENID A MI…….. QUE YO OS HARE DESCANSAR  (Mateo 11:28), son una receta para curar las enfermedades físicas, mentales y espirituales.  A pesar de que por su mal proceder los hombres han atraído el dolor sobre sí mismos, Cristo se compadece de ellos.  En EL pueden encontrar ayuda.  Hará cosas grandes en beneficio de quienes en EL confíen.

Aunque el pecado ha venido reforzando durante siglos su asidero sobre la familia humana, no obstante que por medio de la mentira y el artificio Satanás ha echado la negra sombra de su interpretación sobre la Palabra de Dios, y ha inducido a los hombres a dudar de la  bondad divina, a pesar de todo esto, el amor y la misericordia del Padre no han dejado de manar hacia la tierra.  Si los seres humanos abriesen hacia el cielo las ventanas del alma, para apreciar los dones divinos, un raudal de virtud curativa la inundaría.

LA FUENTE DE CURACION -parte 2-

Y ENVIASTE TU BUEN ESPÍRITU PARA ENSEÑARLES, Y NO RETIRASTE TU MANA DE SU BOCA, Y AGUA LE DISTE PARA SU SED.  (Nehemias 9:20)

ENSEÑAME A HACER TU VOLUNTAD, PORQUE TU ERES MI DIOS, TU BUEN ESPÍRITU ME GUIE A TIERRA DE RECTITUD.  (Salmo 143:10)

Y REPOSARA SOBRE EL,  EL ESPÍRITU DE JEHOVÁ; ESPÍRITU DE SABIDURIA Y DE INTELIGENCIA, ESPÍRITU DE CONSEJO Y DE  PODER, ESPÍRITU DE CONOCIMIENTO Y DE TEMOR DE JEHOVÁ.  (Isaías 11:2)

En sus milagros, el Salvador manifestaba el poder que actúa siempre a favor del hombre, para sostenerle y sanarle.  Por medio de los agentes naturales, Dios obra día tras día, hora tras hora y en todo momento, para conservarnos la vida, fortalecernos y restaurarnos. 

Cuando alguna parte del cuerpo sufre perjuicio, empieza el proceso de curación; los agentes naturales actúan para restablecer la salud.  Pero lo que obra por medio de estos agentes es el poder de Dios.  Todo poder capaz de dar vida procede de El.  Cuando alguien se repone de una enfermedad, es Dios quien lo sana.

La enfermedad, el padecimiento y la muerte son obra del poder enemigo.  Satanás es el que destruye; Dios  es el que restaura.

Las palabras dirigidas a Israel se aplican hoy a los que recuperan la salud del cuerpo o la del alma: “…………..YO SOY JEHOVÁ TU SANADOR”. (Exodo 15:26)

El deseo de Dios para todo ser humano esta expresado en las palabras: “AMADO, YO DESEO QUE TU SEAS PROSPERADO EN TODAS LAS COSAS, Y QUE TENGAS SALUD,  ASÍ COMO PROSPERA TU ALMA.”  (3ª. Juan 2)

“EL ES QUIEN PERDONA TODAS TUS INIQUIDADES, EL QUE SANA TODAS TUS DOLENCIAS; EL QUE RESCATA DEL HOYO TU VIDA, EL QUE TE CORONA DE FAVORES Y MISERICORDIAS.”  (Salmo 103:3,4)

Al curar las enfermedades, Cristo decía muchas veces a los enfermos: “…..NO PEQUES MAS, PORQUE NO VENGA ALGUNA COSA PEOR.” (Juan 5:14) Así les enseñaba que habían atraído su dolencia sobre sí al transgredir las leyes de Dios, y que la salud no puede conservarse sino por medio de la obediencia.  Las leyes de la naturaleza son tan divinas como los preceptos del Decálogo, y sólo por la obediencia a ellas pueden recuperarse o conservarse la salud.

Muchos sufren los resultados de sus hábitos perjudiciales cuando podrían recobrar la salud si hiciesen lo que está a su alcance para su restablecimiento. Es necesario enseñarles que todo hábito que destruye las energías físicas, mentales o espirituales, es pecado, y que la salud se consigue por la obediencia a las leyes que Dios estableció para bien del género humano. La estricta templanza es el remedio contra la enfermedad.

Dios estableció leyes de la naturaleza, pero sus leyes no son exacciones arbitrarias.  Toda prohibición incluida en una ley, sea física o moral implica una promesa.  Si la obedecemos, la bendición nos acompañará.  DIOS NO NOS OBLIGA NUNCA A HACER EL BIEN, PERO PROCURA GUARDARNOS DEL MAL Y GUIARNOS AL BIEN.

 

LA FUENTE DE CURACION-parte 1-

EL EJEMPLO DE JESÚS

Jesús no buscó la admiración ni los aplausos de los hombres. No mandó ejército alguno. No gobernó reino terrenal alguno. No corrió tras los favores de los ricos y de aquéllos a quienes el mundo honra. No procuró figurar entre los caudillos de la nación. Vivió entre la gente humilde. No tuvo en cuenta las distinciones artificiosas de la sociedad. Desdeñó la aristocracia de nacimiento, fortuna, talento, instrucción y categoría social.

Era el Príncipe de los cielos, y sin embargo, no escogió a sus discípulos de entre los sabios jurisconsultos, los gobernantes, los escribas o los fariseos, A todos éstos los pasó por alto porque se enorgullecían de su saber y su posición social. Estaban encasillados en sus tradiciones y supersticiones. Aquél que podía leer en todos los corazones eligió a unos humildes pescadores que se prestaban a ser enseñados.

Comía con los publicanos y pecadores, y andaba entre la plebe no para rebajarse sino para enseñarles sanos principios por medio de preceptos y ejemplo, y para elevarla por encima de su mundanalidad y vileza.

Jesús procuró corregir el criterio falso con que el mundo estima el valor de los hombres. Se puso de parte de los pobres, para poder borrar de la pobreza el estigma que el mundo había echado sobre ella. La limpió para siempre del oprobio al bendecir a los pobres, herederos del reino de Dios.

Nos invita a seguir sus huellas diciendo:

“SI ALGUNO QUIERE VENIR EN POS DE MI, NIEGUESE A SI MISMO, Y TOME SU CRUZ CADA DÍA, Y SIGAME”. (Lucas 9:23)

La gente debe aprender de Cristo lecciones de abnegación y sacrificio.

EL PODER DE LA ORACION INTERCESORA

Las personas son ganadas para Cristo, a raíz  del impacto total que logra el Espíritu Santo al obrar en sus vidas a través del conocimiento de la verdad y la obediencia. 

El Evangelio de San Marcos describe el increíble poder de Jesús como ganador de almas.  Las multitudes quedaron atónitas y declararon que “les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas”  (Mar. 1:22).  El secreto del poder de Jesús para ganar almas se encuentra en el versículo 35  “Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba”.

El secreto del poder de Jesús era el secreto de la oración intercesora.  Si usted desea ser un ganador de almas, el poder del cielo será suyo cuando ora de rodillas por cada individuo.  Cuando oramos por otros,  Dios nos da la sabiduría para alcanzarlos (Sant. 1:5).  Nos da las llaves que abrirán su corazón.  Al orar, por medio de la influencia del Espíritu Santo, Dios obra en sus corazones en formas en que no lo haría si no hubiésemos orado.

En el gran conflicto universal entre el bien y el mal, Dios respeta la libertad humana.  Brinda a cada uno de sus hijos la oportunidad de escoger.  Por medio de los ángeles, la influencia del Espíritu Santo y las circunstancias providenciales de la vida, Dios está haciendo todo lo que puede para ganar la lealtad de los seres humanos, sin violar su libre albedrío.

Cuando presentamos a individuos específicos delante de Dios en una oración intercesora, El derrama su Espíritu Santo a través de nosotros para alcanzarlos.  Nos convertimos en canales de su influencia: llegamos a ser conductos de su poder.  El agua de vida del trono de Dios correrá a través de nosotros hacia las almas sedientas.  En el conflicto entre el bien y el mal, “forma parte del plan de Dios concedernos, en respuesta a la oración hecha con fe, lo que no nos daría si no se lo pidiésemos así”  (Conflicto de los siglos p. 580)

Lea estas promesas para fortalecer su fe: Mateo 7:7;   Marcos 11:24;   1Juan 5:16.

 

 

     Su origen, algunas doctrinas centrales, malentendidos doctrinales

Los Bautistas del Séptimo Día:  Una bautista del séptimo día Raquel Oaks Preston, compartió la verdad del sábado con José Bates, quien la aceptó después de estudiar la Biblia cuidadosamente.  Los primeros adventistas milleritas observaron el domingo hasta que reestudiaron el tema del sábado bíblico, después de recibirlo de los bautistas del séptimo día.   Los bautistas estudiosos de la Biblia mantuvieron la verdad del sábado a través de los años de la Reforma.  Se establecieron en los Estados Unidos a fines del siglo XVII en Newport, Rhode Island.  La autoridad administrativa de la iglesia esta concentrada en una Asociación General;  sin embargo; cada congregación local funciona como un cuerpo independiente que tiene gran libertad en lo que enseña y practica.

Algunas doctrinas acordes con la Biblia:

  1. La Biblia es la Palabra inspirada por Dios.
  2. La Trinidad o Deidad.
  3. El nacimiento virginal de Jesús.
  4. Salvación únicamente a través de Cristo.
  5. La observancia del sábado bíblico.
  6. El Bautismo por inmersión.
  7. El regreso literal de Cristo  (aunque algunos aceptan la doctrina del rapto secreto).

Algunos malentendidos doctrinales y como contestarlos con la Biblia:

     1  Una vez salvo, siempre salvo:   La creencia que una vez que un individuo viene a Cristo nunca podrá perder su salvación.

(ver 1 Cor. 15: 1-2;   2Ped.2:20-22;   1 Cor. 9:27  [la palabra ”eliminado” que se utiliza aquí, es la misma palabra que se usa en Jer. 6:30 y se traduce “desechado”];   Heb.4: 4-7;   Apoc. 3:5;   Fil. 4:3). Cuando aceptamos a Cristo, nuestros nombres son colocados en el Libro de la Vida. Siendo que pueden borrarse, es posible que aquellos que una vez aceptaron a Jesús, después lo rechacen.)

      

     2.  La inmortalidad del alma: La creencia que cada individuo tiene un alma inmortal, indestructible e independiente del cuerpo, al cuál abandona en ocasión de la muerte para ir al cielo o al infierno.

(ver 1 Tim. 6:15-16;   Gen. 2:7;   Ecl. 12:7;   Job 27:3;   Sal 146:4;   6:5;   115:17;  Juan 11:11-14.)  Recuerde que la Biblia utiliza la palabra “alma” 1.600 veces y que nunca la califica como “alma inmortal”.  La Biblia se refiere 53 veces a la muerte como un sueño.

     

     3 El tormento eterno: La creencia de que Dios castiga a los perdidos en el infierno por toda la eternidad. 

 (ver Mal. 4:1-3;   Sal. 37:10-11,  20,  38;   Jud.7;   2Ped. 2:6;   Apoc. 20:9;   Heb. 12:29.)

     

     4.  El rapto secreto:   La creencia de que Cristo regresará en secreto antes de la tribulación (plagas) para arrebatar o raptar a su iglesia, dejando a los perdidos sobre la tierra para enfrentar las plagas.    

(ver 1 Tes. 4: 16-17;   2Tes. 1: 7-9;   Mat. 13:30;   Luc. 17:26-37;   Mat. 24:27;   Sal. 50:3;  Apoc. 1:7).  El rapto no es bíblico.

Apocalipsis  14: 6-12  Este capítulo contiene un mensaje tan importante para nuestros días como lo fue el mensaje de Noé para su día.

DANIEL 2 y 7 – Interpretación del sueño del rey Nabucodonosor.

La Biblia como Palabra de Dios, es la única regla de fe.