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DOCTRINA DE LA VIDA CRISTIANA

LOS SANTOS DEFIENDEN LA LEY.  La obediencia caracteriza a los santos que esperan la segunda venida.  En el conflicto final se unen para exaltar la Ley de Dios. La Escritura los describe como los que “guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo” (Apoc.12:17; 14:12) y esperan con paciencia el retorno de Cristo.

En preparación para la segunda venida, este grupo de creyentes proclaman el Evangelio, llamando a otros a adorar al Señor como Creador (Apoc.14:6, 7). Los que adoran a Dios en amor, le obedecerán; el apóstol Juan declaró: “Este es el amor de Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos”  (1 Juan 5:3).

LOS JUICIOS DE DIOS Y LA LEY.   El juicio de Dios que consiste en las siete últimas plagas que caen sobre los desobedientes, se origina en el templo “del tabernáculo del testimonio” en el cielo (Apoc.15:5). En Israel se conocía bien el término el tabernáculo del testimonio; designaba el tabernáculo que Moisés había construido (Num.1:50, 53;  17:8;  18:2). Se lo llamaba así porque el tabernáculo contenía “el arca del testimonio” (Exo.26:34), la cuál contenía las tablas del “testimonio” (Exo.31:18). Vemos así que los Diez Mandamientos son el  “testimonio”, el testigo ante la humanidad de la voluntad divina (Exo.34:28, 29).

Pero Apocalipsis 20:5 dice que “fue abierto en el cielo el templo del tabernáculo del testimonio”. La estructura que erigió Moisés era simplemente una copia del templo celestial (Exo.25:8, 40; compárese con Heb.8: 1-5); el gran original de los Diez Mandamientos está allí guardado. El Hecho que los juicios del tiempo del fin se hallan íntimamente  relacionados con la transgresión de la Ley de Dios, añade  evidencia a favor de la perpetuidad de los Diez Mandamientos.

El libro de Apocalipsis también muestra la apertura del templo celestial, lo cuál descubre ante la vista el “arca de su pacto” (Apoc.11:19).  La expresión “arca del pacto” designaba el arca del Santuario terrenal, la cuál contenía las tablas con “las palabras del pacto”, los Diez Mandamientos (Exo.34:27; compárese con Núm.10:33;  Deut.9:9).  El arca del pacto que se halla en el santuario celestial es el arca original que contiene las palabras del pacto eterno-el Decálogo original.  Es claro, entonces, que el tiempo de los juicios finales que Dios envía sobre el mundo (Apoc.11:18) está  relacionado con la apertura del templo celestial, con su punto focal en el arca que contiene los Diez Mandamientos; en verdad, esta escena constituye un cuadro apropiado de la magnificación de la Ley de Dios como la norma del juicio.

 

RECIBIREIS PODER-Persona, Presencia y  Obra del Espíritu  Santo-parte 3-

LA NATURALEZA DEL ESPIRITU: UN MISTERIO

“El Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros”.  (Juan 14:17)

 

No es esencial para nosotros ser capaces de definir con precisión que es el Espíritu Santo.  Cristo nos dice que el Espíritu es el Consolador. “el Espíritu de verdad el cual procede del Padre”.  Se asevera claramente tocante al Espíritu Santo, que en su obra de guiar a los hombres a toda verdad “no hablará por su propia cuenta”  (Juan 15:26; 16:13).

La naturaleza del Espíritu Santo es un misterio.  Los hombres que albergan opiniones fantásticas pueden reunir pasajes de las Escrituras y darles interpretación humana; pero la aceptación de esos conceptos no fortalecerá a la iglesia.  En cuanto a estos misterios, demasiado profundos para el entendimiento humano, el silencio es oro.

Se especifica claramente el oficio del Espíritu Santo en las palabras de Cristo: “Cuando El venga, convencerá de pecado, y de justicia, y de juicio” (Juan 16:8). Es el Espíritu Santo el que convence de pecado.  Si el pecador responde a la influencia vivificadora del Espíritu, será inducido a arrepentirse y a comprender la importancia de obedecer los requerimientos divinos.

Al pecador arrepentido, que tiene hambre y sed de justicia, el Espíritu Santo le revela al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.  “Tomará de lo mío, y os lo hará saber”, dijo Cristo.  “El os enseñará todas la cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho” (Juan 16:14; 14:26).

El Espíritu Santo se otorga como agente regenerador para proporcionarle eficacia a la  salvación obrada por la muerte de nuestro Redentor.  El Espíritu Santo constantemente esta tratando de llamar la atención de los hombres a la gran ofrenda hecha en la cruz del calvario, de exponer al mundo el amor de Dios, y de abrir al alma arrepentida la cosas preciosas de las Escrituras.  (Los Hechos de los Apóstoles.-pág. 42, 43)

DOCTRINA DE LA VIDA CRISTIANA

PROVEE VERDADERA LIBERTAD.  Cristo dijo: “todo aquél  que hace pecado, esclavo es del pecado” (Juan 8:34). Cuando transgredimos la ley de Dios, no tenemos libertad; pero la obediencia a los Diez Mandamientos nos asegura la verdadera libertad del pecado.  Significa ser libres de lo que acompaña al pecado: la continua preocupación, las heridas de la conciencia, y una carga creciente de culpabilidad y remordimiento que desgasta nuestras fuerzas vitales. “Andaré  en libertad, porque busqué tus mandamientos” (Sal.119.45).

Con el fin de que recibamos esta libertad, Jesús nos invita a llegarnos a El con nuestra carga de pecado. En su lugar nos ofrece su yugo, el cuál es fácil  (Mat.11:29, 30). Un yugo es un instrumento de servicio; al dividir la carga, hace que sea más fácil realizar diversas tareas. Cuando compartimos el yugo con Cristo, El lleva la pesada carga y hace que la obediencia sea un gozo.

DOMINA EL MAL Y TRAE BENDICIONES.  El aumento en los crímenes,  la violencia, la inmoralidad y la maldad que inunda el mundo, se ha originado en el desprecio del Decálogo.  Dondequiera que se acepta esta Ley, contiene el pecado, promueve la conducta correcta y se convierte en un medio de establecer la justicia. El abandono de sus principios causa una decadencia progresiva.

En los tiempos del Antiguo Testamento, Dios bendecía a las naciones e individuos en proporción a la manera como obedecían su Ley. “La justicia engrandece a la nación”, “con justicia será afirmado el trono” (Prov. 14:34;  16:12).  Los que rehúsan obedecer los mandamientos de Dios sufrirán calamidades (Sal.89: 31, 32). “La maldición de Jehová está en la casa del impío, pero bendecirá la morada de los justos” (Prov.3:33; véase Lev.26; Deut.28). El mismo principio general continúa siendo válido en nuestros días.

LA LEY ANTES DEL SINAÍ. Cuando Dios creó a Adán y Eva  a su imagen, implantó en sus mentes los principios morales de la ley, haciendo que para ellos el acto de cumplir la voluntad de su Creador fuse algo natural. Su transgresión introdujo el pecado en la familia humana (Rom.5:12).

LA LEY ANTES DEL RETORNO DE CRISTO. La Biblia revela que la Ley de Dios es el objeto de los ataques de Satanás, y que la guerra del diablo contra ella alcanzará su mayor intensidad poco antes de la segunda venida.  La profecía indica que Satanás inducirá a la vasta mayoría de los seres humanos a que desobedezcan a Dios (Apoc.12:9). Obrando a través del poder de “la bestia”, dirigirá la atención del mundo hacia la bestia en vez de Dios (Apoc.13:3).

LA LEY BAJO ATAQUE.  Daniel 7 describe este mismo poder simbolizándolo con un pequeño cuerno, Este capítulo habla de cuatro grandes bestias, a la cuales, y desde los tiempos de Cristo, los comentadores bíblicos han identificado como los poderes mundiales de Babilonia, Medo-Persia, Grecia y Roma. Los diez cuernos de la cuarta bestia representan las divisiones del Imperio Romano en la época de su caída (Año 476 D.C.).

La visión de Daniel enfoca el cuerno pequeño, un poder terrible y blasfemo que surgió entre los diez cuernos, significando el surgimiento de un poder asombroso después de la desintegración del Imperio Romano.  Este poder procuraría cambiar la Ley de Dios (Dan.7:25) y habría de continuar hasta el retorno de Cristo. Por sí mismo este ataque es evidencia de que la Ley continuaría teniendo significado en el plan de salvación.  La visión termina asegurándole al pueblo de Dios que este poder no logrará eliminar la Ley, porque el juicio destruirá al cuerno pequeño (Dan.7:11, 26-28).

 

RECIBIREIS PODER-Persona, Presencia y  Obra del Espíritu  Santo-parte 2-

EL CONSOLADOR

“Pero cuando venga el Espíritu de verdad, El os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir”.  (Juan 16:13)

 ¿Cómo podremos permanecer fieles si en el día de la prueba no entendemos las palabras de Cristo? El dijo: “Os he dicho estas cosas estando con vosotros. Más el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, El os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho”. (Juan 14:25, 26). Es el Espíritu Santo,  quien nos recuerda las palabras de Cristo.  En su último discurso, el tema que escogió  para presentar ante sus discípulos fue el ministerio del Espíritu Santo. Abrió frente a ellos una gama muy amplia de verdades.  Debían recibir sus palabras por fe, y el Consolador les haría recordar todas las cosas.

El consuelo que Cristo les impartió mediante esta promesa tiene su fundamento en que la divina influencia estaría con sus seguidores hasta el fin. Pero su ofrecimiento no es aceptado ni creído por la gente en nuestros días, y la iglesia tampoco lo aprecia ni espera su cumplimiento. La promesa del don del Espíritu  de Dios se considera como un asunto de poca importancia para ella.  No ha dejado sus huellas en los feligreses y, en consecuencia, los resultados no pueden ser diferentes, sequía espiritual, oscuridad espiritual, decadencia y, por ende, muerte espiritual. 

Asuntos triviales ocupan la mente de los creyentes.  Sin embargo, la posesión de este poder divino -necesario para el crecimiento y la prosperidad de la iglesia-, traería todas las otras bendiciones de las cuales carece, y que se nos promete en su infinita plenitud.  Mientras la iglesia se conforme con asuntos de poca importancia, continuará descalificándose para recibir los dones mayores que Dios ofrece. ¿Por que será que no tenemos hambre y sed de recibir este regalo del Espíritu Santo, siendo éste una virtud que puede mantener puro el corazón? En los designios del Señor, el poder divino debe cooperar con el esfuerzo humano.

Es fundamental que el creyente comprenda el significado de la promesa del Espíritu Santo antes que Jesús venga por segunda vez. Hablen acerca de ésto, oren  por El; porque el Señor está más deseoso de conceder el Espíritu Santo que los padres a dar buenas dádivas a sus hijos. 

“Porque del tal manera amó Dios al mundo, que a dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en El cree, no se pierda mas tenga vida eterna”  (Juan 3:16).

DOCTRINA DE LA VIDA CRISTIANA

UNA LEY DE PRINCIPIOS.  Los Diez Mandamientos constituyen un sumario de todos los principios correctos. Se aplican a la totalidad de la humanidad  de todas las épocas. “Temed a Dios, y guarda sus mandamientos; porque ésto es el todo del hombre” (Ecles.12:13).

El Decálogo consiste en dos partes, indicadas por las dos tablas de piedra sobre las cuales Dios lo escribió (Deut.4:13).  Los primeros cuatro mandamientos definen nuestro deber para con nuestro Creador y Redentor, y los últimos seis regulan los deberes para nuestros semejantes.  De esta división se derivan dos grandes principios fundamentales del amor, sobre los cuales se funda el reino de Dios: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y  con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo” (Luc.10:27; compárese con Deut. 6:4, 6;  Lev.19:18).

UNA LEY ÚNICA. Los Diez Mandamientos poseen la distinción especial de ser las únicas palabras que Dios habló en forma audible ante una nación entera (Deut.5:22). No deseando confiar esta ley a las mentes olvidadizas de los seres humanos, Dios procedió a grabar los mandamientos con su dedo en dos tablas de piedra que debían ser preservadas dentro del arca del tabernáculo (Exo.31:18;  Deut.10:2).

Con el fin de ayudar a Israel  en la aplicación de los mandamientos, Dios les dió leyes adicionales que detallaban su relación con El y con sus semejantes. Algunas de estas leyes adicionales enfocaban los asuntos civiles de Israel (leyes civiles); otras regulaban las ceremonias de los servicios del santuario (leyes ceremoniales).

Dios comunicó  al pueblo estas leyes adicionales valiéndose de un intermediario, Moisés, quién las escribió en el “libro de la ley”, y las colocó “al lado del arca del pacto de Jehová “(Deut.31: 25, 26), NO dentro del arca, como había hecho con la revelación suprema de Dios, el DECÁLOGO. Estas leyes adicionales se conocían como “el libro de la ley de Moisés” o “la ley de Moisés”.

LA LEY DE DIOS ES UNA INSPIRACIÓN PARA EL ALMA.  “He amado tus mandamientos más que el oro, y más que oro muy puro”. Aunque “aflicción y angustia se han apoderado de mí –afirma David-tus mandamientos fueron mi delicia” (Sal.119:97,  127,  143). Para los que aman a Dios “sus mandamientos no son gravosos” (1Juan 5:3).  Son los transgresores los que consideran que la ley es un yugo intolerable, por cuánto los designios de las mentes pecaminosas “no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden” (Rom.8:7).

La obediencia a la ley como regla de nuestra vida, es vital para nuestra salvación.  Jesús dijo: “Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos” (Mat.19:17).  Esta obediencia es posible únicamente por el poder que provee el Espíritu Santo al morar en nuestro interior.

Sin los Diez Mandamientos, los seres humanos no pueden ver con claridad la santidad de Dios, su propia culpabilidad, ni su necesidad de arrepentirse.

“LA LEY DE JEHOVÁ ES PERFECTA, QUE CONVIERTE EL ALMA” (Sal.19:7).

    

DOCTRINA DE LA VIDA CRISTIANA

LA NATURALEZA DE LA LEY. Como un reflejo del carácter de Dios, la Ley de los Diez Mandamientos es moral, espiritual y abarcante; contiene principios universales.

UN REFLEJO DEL CARÁCTER DEL DADOR DE LA LEY. En la ley de Dios, la Escritura presenta los atributos divinos. A semejanza de Dios,“la ley de Jehová es perfecta” y “el precepto de Jehová es puro“(Sal.19:7, 8).«La ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno” (Rom.7:12). “Todos tus mandamientos son verdad. Hace mucho que he entendido tus testimonios, que para siempre los has establecido” (Sal.119:151, 152 ). En verdad “todos tus mandamientos son justicia (Sal.119:172). ”

UNA LEY MORAL. Los Diez Mandamientos revelan el patrón divino de conducta para la humanidad.  Definen nuestra relación con nuestro Creador y Redentor, y nuestro deber para con nuestros semejantes. La Escritura llama pecado a la transgresión de la Ley de Dios (1 Juan 3:4).

UNA LEY ESPIRITUAL. “Sabemos que la ley es espiritual” (Rom.7:14).  Por lo tanto, únicamente los que son espirituales y tienen el fruto del Espíritu pueden obedecerla (Juan 15:4; Gal.5:22, 23). Es el Espíritu de Dios el que nos capacita para hacer su voluntad (Hech.1:8;  Sal.51: 10-12). Al permanecer en Cristo, recibimos el poder que necesitamos para llevar frutos para su gloria (Juan 15:5).

LAS LEYES HUMANAS SE REFIEREN ÚNICAMENTE A LOS ACTOS EXTERNOS. Pero de la ley divina se dice: “Amplio sobremanera es tu mandamiento” (Sal.119:96); abarca nuestros pensamientos más secretos, nuestros deseos y emociones como los celos, la envidia, la concupiscencia y la ambición. En el Sermón del Monte, Jesús hizo énfasis en esta dimensión espiritual de la ley, revelando que la transgresión comienza en el corazón (Mat.5:21, 22, 27, 28;  Mar.7: 21-23).

UNA LEY POSITIVA. El Decálogo es mucho más que una corta serie de prohibiciones; contiene principios sumamente abarcantes.  No sólo se extiende a lo que NO debemos hacer, sino que también abarca lo que DEBEMOS hacer. Por ejemplo el sexto mandamiento que dice “No matarás”, tiene como su aspecto positivo “promoverás la vida”. La Ley es una muralla de protección para el obediente. Contemplamos en ella la bondad de Dios, quien al revelar a los hombres los principios inmutables de justicia, procura escudarlos de los males que provienen de la transgresión.

UNA LEY SENCILLA. Los Diez Mandamientos son profundos en su abarcante sencillez. Son tan breves que hasta  un niño puede aprenderlos rápidamente de memoria, y a la vez tan abarcantes que cubren cualquier pecado posible.

“No hay misterios en la Ley de Dios.  Todos pueden comprender las grandes verdades que implica. El intelecto más débil puede captar esas reglas; el más ignorante puede regular su vida y formar su carácter de acuerdo con la norma divina”.

 

DOCTRINA DE LA VIDA CRISTIANA

Todos los ojos estaban fijos en la montaña. La cumbre se hallaba cubierta de una espesa nube que se hacia cada vez más oscura, y se extendía hacia abajo hasta que todo el monte estuvo velado en el misterio. En la oscuridad brillaban los relámpagos, mientras que el trueno retumbaba una y otra vez. “Todo el monte Sinaí humeaba, porque Jehová había descendido sobre él en fuego; y el humo subía  como el humo de un horno, y todo el monte se estremecía en gran manera. El sonido de la bocina iba aumentando en extremo” (Exo.19: 18,19).  Tan poderosa era esa majestuosa revelación de la presencia de Dios, que todo Israel temblaba.

De pronto cesaron los truenos y el sonido de la trompeta, y el silencio se hizo pavoroso. Entonces Dios habló desde la espesa oscuridad que velaba su presencia en la cumbre de la montaña. Movido por un profundo amor hacia su pueblo, proclamó los Diez Mandamientos. Dijo Moisés: “Jehová vino de Sinaí….de entre diez millares de santos, con la ley de fuego a su mano derecha, Aún amó a su pueblo; todos los consagrados a El estaban en su mano; por tanto, ellos siguieron en tus pasos, recibiendo dirección de ti”.  (Deut.3:2, 3).

Cuando Dios dio la Ley en el Sinaí, no sólo se reveló a sí mismo como la majestuosa autoridad suprema del universo. También se describió como el Redentor de su pueblo (Exo.20:2). Debido a que es el Salvador, llamó no sólo a Israel sinó a toda la humanidad (Ecle.12:13) a obedecer diez breves, abarcantes preceptos que cubren los deberes de los seres humanos para con Dios y para con sus semejantes.

Y DIJO DIOS:

  • 1-“No tendrás dioses ajenos delante de mí”.

  • 2- “No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos”.

  • 3-“No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano”.

  • 4- “Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; más el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó”.

  • 5- “Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da”.

  • 6- “No matarás”.

  • 7- “No cometerás adulterio”.

  • 8- “No hurtarás”.

  • 9- “No hablarás contra tu prójimo falso testimonio”.

  • 10 “No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo”.  (Exodo 20: 3-17)

    

DOCTRINA DE LA VIDA CRISTIANA-CONCEPTO

Los grandes principios de la Ley de Dios están incorporados en los DIEZ MANDAMIENTOS y ejemplificados en la vida de Cristo. Expresan el amor, la voluntad y el propósito de Dios con respecto a la conducta y a las relaciones humanas, y están en vigencia para todos los seres humanos de todas las épocas.  Estos preceptos constituyen la base del pacto de Dios con su pueblo y la norma del juicio divino. Por medio de la obra del Espíritu Santo señalan el pecado y avivan la necesidad de un Salvador. 

La salvación es sólo por gracia y no por obras, pero su fruto es la obediencia a los mandamientos. Esta obediencia desarrolla el carácter cristiano y da como resultado una sensación de bienestar. Es una evidencia de nuestro amor al Señor y preocupación por nuestros semejantes. La obediencia por fe demuestra el poder de Cristo para transformar vidas y por lo tanto fortalecer el testimonio cristiano.

 

ALIMENTACION PARA EL PUEBLO DE DIOS –DIOS SIEMPRE NOS PROVEE-parte 34-

EL AZÚCAR, LOS DULCES, LOS POSTRES, LA SAL Y LOS CONDIMENTOS

IRRITANTES DEL ESTOMAGO-parte 2-

11. Todo alimento preparado con azúcar refinada, aceites refinados, o proteínas concentradas, pueden contribuir a irritar su aparato digestivo.  Aprendamos a usar las grasas en su forma natural para beneficio de nuestra salud. Los alimentos fritos son también irritantes.

12. Para muchas personas el comer frutas y ensaladas crudas en la misma comida es causa de irritación digestiva.  Es mucho mejor comer las ensaladas en una comida y las frutas en otra.

13. El comer frutas muy verdes o demasiado maduras casi en descomposición es causa de irritación digestiva. Las frutas deben comerse maduras para aprovechar todas sus ventajas nutritivas.  La costumbre de comer las frutas verdes preparadas con azúcar o panela, no es saludable.

14. Los alimentos demasiado calientes o demasiado fríos pueden irritar la mucosa digestiva.  Las personas que viven en climas muy fríos tienen  la costumbre de comer alimentos muy calientes.  Esta práctica es perjudicial para la salud.  Por otro lado, la costumbre de estar comiendo alimentos fríos o congelados afecta la digestión, y en especial cuando se mezclan con las comidas.

15. En general cualquier medicina de patente es capaz de irritar la mucosa del estómago.  Los salicilatos y esteroides son irritantes muy frecuentemente usados.

16. El consumo de cerveza, bebidas alcohólicas o bebidas carbonatadas irritan el estómago.  Elimínelas y disfrute de mejor salud.

17. Son también irritantes el cigarrillo, tabaco, pipa ya que contribuyen a una mayor producción de ácido por parte del estómago.

18. La tensión es también causa de irritación digestiva.  Las Sagradas Escrituras nos dicen:

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar…aprended de mí y hallaréis descanso para vuestras almas” (Mat.11:28).

 

 

ALIMENTACION PARA EL PUEBLO DE DIOS –DIOS SIEMPRE NOS PROVEE-parte 33-

EL AZÚCAR, LOS DULCES, LOS POSTRES, LA SAL Y LOS CONDIMENTOS

LOS ENCURTIDOS

«Los pasteles de carne  y los encurtidos, que nunca debieran hallar cabida en un estómago  humano, proporcionarán una sangre de pésima calidad». «Las ensaladas se preparan con aceite y vinagre, y ésto produce fermentación en el estómago, y el alimento no se digiere sino que se descompone o entra en putrefacción; como consecuencia la sangre no resulta nutrida, sino que se llena de impurezas, y aparecen dificultades en el hígado y los riñones». (CRA. pág.. 411/2).

EL VINAGRE:

Es costumbre usar este articulo especialmente con las ensaladas.  El efecto es muy dañino.  Impide que el alimento sea bien digerido, por lo que hace que entre en descomposición y putrefacción.  Causa problemas en el hígado y los riñones y se ha descubierto últimamente que es uno de los mayores degeneadores de las arterias.

El vinagre es sólo un artículo vicioso.  No contiene alimento alguno ni causa el menor bien.  Es sólo una complacencia dañina del apetito.  Al abandonarlo usted notará que parece que le hace falta.  Esto prueba que es un articulo que forma hábito, como el cigarrillo o el alcohol. No crea ni por un momento que el organismo realmente lo necesita.

SUSTITUTOS DEL VINAGRE

JUGO FRESCO DE LIMÓN: Este jugo añade vitaminas y minerales a la dieta y es completamente inofensivo.

ADEREZOS: Si se encuentran otros sabores agradables en las comidas, no se echará de menos el vinagre.

JUGOS DE FRUTAS ÁCIDAS: Estos se usan especialmente para recetas que recomiendan el uso del vinagre.

BICARBONATO Y POLVO DE HORNEAR

«El uso de soda de leudar, o polvos de hornear, en la elaboración del pan es nocivo e inútil.  La soda inflama el estómago, y a veces envenena todo el organismo.  Muchas cocineras se figuran que no pueden hacer un buen pan sin soda, pero ésto es un error.  Si quisieran tomarse la molestia de aprender mejores métodos, se pensaría más sano,  y también más sabroso para un paladar normal (CRA. pág.. 408).

IRRITANTES DEL ESTOMAGO

Si usted desea conservar su salud o recuperarla si es que la ha perdido, es de suma importancia que tenga en cuenta que debe evitar todo irritante del estómago.  No importa que problema digestivo tenga usted, se sentirá mucho mejor si empieza por eliminar los irritantes del estómago.

  1. Vinagres y cualquier alimento preparado con vinagre, encurtidos, mayonesas comerciales, salsas fermentadas, salsas muy condimentadas, etc.  Los alimentos ahumados o preparados a base de nitritos son irritantes. No los debemos consumir.

  2. Cualquier alimento que para su preparación debe pasar por un proceso de fermentación o putrefacción.  Por ejemplo: salsas, quesos duros o añejos, etc.

  3. Productos estimulantes como: canela, clavos, mostaza, nuez moscada, pimienta, chiles picantes, etc., irritan las paredes del sistema digestivo.

  4. Son también irritantes el bicarbonato de soda, polvos de hornear, harinas leudadas y todo producto de panadería hecho con ellos.  Evite también comer mucha sal en las comidas.

  5. Bebidas a base de café, chocolate o té negro o chino, afectan la mucosa gástrica.