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LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 67-

LOS ÁNGELES Y LOS DEMONIOS DURANTE EL MINISTERIO DE CRISTO-parte 2

RECHAZO EN NAZARET

Durante su niñez y juventud, Jesús había adorado entre sus hermanos en la sinagoga de Nazaret.  Desde que iniciara su ministerio, había estado ausente, pero ellos ignoraban lo que le había acontecido.  Cuando volvió a aparecer entre ellos, su interés y expectativa se avivaron en sumo grado.

Cuando un rabino estaba presente en la sinagoga, se esperaba que diese el sermón, y cualquier israelita podía hacer la lectura de los profetas.  En ese sábado, se pidió a Jesús que tomase parte en el culto.  “Se levantó a leer.  Y se le dio el libro del profeta Isaías” (Lucas 4:16-17).

Jesús estaba delante de la gente como exponente vivo de las profecías concernientes a El mismo. Explicando las palabras que había leído, habló del Mesías como del que había de aliviar a los oprimidos, libertar a los cautivos, sanar a los afligidos, devolver la vista a los ciegos y revelar al mundo la luz de la verdad.  Mientras sus corazones estaban movidos por el Espíritu Santo, respondieron con ferviente amenes y alabaron al Señor. (DTG-203-204)

Tras las  palabras de Cristo, el Espíritu obró tan poderosamente en los corazones de los que estaban presentes en la sinagoga, que respondieron en forma positiva a las palabras que procedían de sus labios.  Se produjo un cambio en esa congregación.  Cuando la divinidad de Cristo apareció a través de su humanidad, el discernimiento espiritual de los presentes fue reavivado. Pero allí estaba Satanás para despertar dudas, orgullo e incredulidad. (ST)

Cuando Jesús anunció: “Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros”, se sintieron inducidos a pensar en sí mismos y en los asertos de quien les dirigía la palabra.

¿Quién es este Jesús?,  preguntaron. Aunque su vida había sido intachable, no querían creer que fuese el Prometido.

Al abrir la puerta a la duda, sus corazones se fueron endureciendo tanto más.  Satanás estaba decidido a que los ojos ciegos no fuesen abiertos, ni libertadas las almas de la esclavitud. Ahora despreciaban la fe que al principio les inspiraba.  No querían admitir que Aquel que había surgido de la pobreza y la humildad fuese otra cosa que un hombre común.  (DTG-204-206)

Ángeles de luz estaban en aquella asamblea, mirando con intenso interés la hora de la decisión.  También estaban allí los ángeles de Satanás para sugerir dudas y despertar el prejuicio…

La incredulidad produce malicia.  Que un hombre de baja estirpe y nacido de la pobreza se atreviera a reprobarlos, llenó los corazones de los nazarenos de odio y locura.  Se produjo una gran confusión; la gente tomó a Jesús y lo echó de la sinagoga y de su ciudad. (ST)

Todos parecían estar decididos a destruirlo.  Lo llevaron hasta el  borde de un precipicio con el fin de despeñarlo. Las maldiciones y los gritos llenaban el aire, y algunos le arrojaban polvo y piedras.  Ángeles de Dios lo tomaron de en medio de la multitud y preservaron su vida. 

Estos mensajeros celestiales habían estado presentes en la sinagoga mientras les hablaba, y lo acompañaron mientras era empujado y maltratado por los incrédulos y furiosos judíos.  Los ángeles cegaron los ojos de la multitud enloquecida y llevaron a Jesús a un lugar seguro. (SP)

EL ENDEMONIADO EN LA SINAGOGA DE CAPERNAUN

Continúa en parte 68

 

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 66-

LOS ÁNGELES EN EL BAUTISMO DE CRISTO Y DURANTE SU EXPERIENCIA EN EL DESIERTO-parte 3-

ÁNGELES DEL CIELO PRESENCIARON LAS TENTACIONES DE CRISTO

Aparentemente, Cristo estaba solo frente a Satanás en el desierto de la tentación. Pero no lo estaba, los ángeles lo rodeaban. De la misma  manera, los ángeles de Dios son enviados a servir a aquellos que están bajo los más fieros asaltos del enemigo. (MR-180-).

Todo el cielo presenció el conflicto entre el Príncipe de la luz y el príncipe de las tinieblas.  Los ángeles estaban listos para intervenir a favor de Cristo, si Satanás hubiese traspuesto los límites prescriptos (BE & ST).

Estas fueron tentaciones reales, no simuladas. Cristo “padeció siendo tentado” (Hebreos 2:18). El tremendo esfuerzo había dejado a Cristo como muerto. “Y he aquí vinieron ángeles y le servían” (Mateo 4:11).  El enemigo fue vencido.

Habiendo Satanás acabado sus tentaciones, se apartó de Jesús por una temporada.  Los ángeles sirvieron a Jesús de comer en el desierto, lo fortalecieron, y la bendición de su Padre reposó sobre El. (Primeros Escritos-158-)

DESPUÉS DE LAS TENTACIONES

Después que Satanás fracasó en su intento de vencer a Cristo en el desierto, combinó sus fuerzas para que se opusiesen a su ministerio y si fuese posible estorbasen su obra. Apenas se retiró del conflicto en el desierto, tuvo concilio con sus ángeles y maduró sus planes de cegar aún más la mente del pueblo judío, a fin de que no reconociese a su Redentor.  Iba a inducirlos a rechazar a Cristo y a hacerle la vida tan amarga como fuese posible, esperando desalentarlo en su misión. (DTG-175-176)

LOS ÁNGELES Y LOS DEMONIOS DURANTE EL MINISTERIO DE CRISTO

LA POSESION DEMONIACA EN LOS DÍAS DE CRISTO –parte 1-

El período del ministerio personal de Cristo entre los hombres fue el tiempo de mayor actividad para las fuerzas del reino de las tinieblas. Durante siglos, Satanás y sus malos ángeles habían procurado dominar los cuerpos y las almas de los hombres, imponiéndoles el pecado y el sufrimiento. (DTG-222)

Cuando Cristo comenzó su ministerio el engaño del pecado había llegado a su culminación. Habían sido puestos en operación todos los medios para depravar las almas de los hombres. Los agentes satánicos estaban incorporados con los hombres. 

Los cuerpos de los seres humanos, hechos para ser morada de Dios, habían llegado a ser habitación de demonios.  Los sentidos, los nervios, las pasiones, los órganos de los hombres, eran movidos por agentes sobrenaturales en la complacencia de la concupiscencia más vil.  La misma estampa de los demonios estaba grabada en los rostros de los hombres.

Satanás se regocijaba de que había logrado degradar la imagen de Dios en la humanidad.  Entonces vino Jesús a restaurar en el hombre la imagen de su Hacedor.  Vino para expulsar a los demonios que habían dominado la voluntad.  Vino para levantarnos del polvo, para rehacer según el modelo divino el carácter que había sido mancillado, para hermosearlo con su propia gloria. (DTG-27-28)

En el Nuevo Testamento se establece claramente que los hombres podían ser poseídos por los demonios. Las personas así afligidas no sufrían simplemente de una enfermedad producida por causas naturales.  Cristo sabía perfectamente con quien estaba tratando y reconocía la presencia directa de los malos espíritus. (SP-432-)

Satanás y sus ángeles estaban muy ocupados durante el ministerio de Cristo, tratando de producir odio, incredulidad y desprecio. (SG-36)

RECHAZO EN NAZARET

Continúa en parte 67

 

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 65-

LOS ÁNGELES EN EL BAUTISMO DE CRISTO Y DURANTE SU EXPERIENCIA EN EL DESIERTO-parte 2-

EL BAUTISMO DE CRISTO-parte 2-

La mirada del Salvador parece penetrar el cielo mientras vuelca los anhelos de su alma en oración.  Bien sabe El como el pecado endureció los corazones de los hombres, y cuán difícil les será discernir su misión y aceptar el don de la salvación.  Intercede ante el Padre a fin de obtener poder para vencer su incredulidad, para romper las ligaduras con que Satanás los encadenó, y para vencer en su favor al destructor.  Pide el testimonio de que Dios acepta la humanidad en la persona de su Hijo. 

Nunca antes habían escuchado los ángeles semejante oración. Ellos anhelaban llevar a su amado Comandante un mensaje de seguridad y consuelo.  Pero el Padre mismo contestará la petición de su Hijo.  Salen directamente del trono los rayos de su gloria. Los cielos se abren, y sobre la cabeza del Salvador desciende una forma de paloma de la luz más pura, emblema adecuado del Manso y Humilde. De los cielos abiertos, se oyó una voz que decía: “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia” (Mateo 3:17).   (DTG-86)

El Señor había prometido dar a Juan una señal para que pudiese saber quién era el Mesías. Ahora, al salir Jesús del agua, la señal prometida fue dada; vio los cielos abiertos, y al Espíritu de Dios, como una paloma sobrevolando sobre Cristo. Entonces, una voz del cielo dijo: “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia”.

En ocasión del bautismo del Salvador, Satanás se hallaba entre los testigos. Vio la gloria del Padre que descansaba sobre su Hijo.  Oyó la voz de Jehová atestiguar la divinidad de Jesús. Desde el pecado de Adán, la especie humana había estado privada de la comunión directa con Dios, el trato entre el cielo y la tierra se había realizado por medio de Cristo; pero ahora que Jesús había venido “en semejanza de carne de pecado” (Romanos 8:3), el Padre mismo habló. 

Antes se había comunicado con la humanidad por medio de Cristo; ahora se comunicaba con la humanidad de Cristo. Satanás había esperado que el aborrecimiento que Dios siente  hacia el mal produjera una eterna separación entre el cielo y la tierra. Pero ahora era evidente que la relación entre Dios y el hombre había sido restaurada. (DTG 90-91)

Satanás podía discernir detrás de la humanidad de Cristo, la gloria y la pureza de Aquel con quien había estado asociado en las cortes celestiales. La escena de lo que el mismo había sido: un querubín cubridor lleno de belleza y santidad, paso delante de él.  (Bible Echo and Signs of the Times)

LA TRIPLE TENTACION DE CRISTO EN EL DESIERTO

Satanás había declarado a sus ángeles asociados que vencería a Cristo en el aspecto del apetito. Esperaba vencerlo en su estado de debilidad (ST)

Satanás vio que debía vencer o ser vencido.  Los resultados del conflicto significaban demasiado para ser confiados a sus ángeles confederados.  Debía dirigir personalmente la guerra. (DTG-91)

Mientras estuvo en el desierto, Cristo ayunaba, pero no sentía hambre…Dedicaba su tiempo a la oración ferviente, y estaba en plena comunión con Dios; era como si estuviese en la presencia del Padre.

ÁNGELES DEL CIELO PRESENCIARON LAS TENTACIONES DE CRISTO

Continúa en parte 66

 

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 64-

LOS ÁNGELES DURANTE LA ENCARNACIÓN Y LA NIÑEZ DE CRISTO-parte 5-

LOS AÑOS SILENCIOSOS

Desde sus más tiernos  años [Cristo] vivió una vida de trabajo.  La mayor parte de su vida terrenal la dedicó al trabajo paciente en la carpintería de Nazaret.  Bajo la apariencia de un obrero común, el Señor de la vida recorrió las calles de la pequeña aldea en la que vivía yendo y viniendo de su humilde trabajo.  Los ángeles le acompañaban mientras caminaba lado a lado con agricultores y obreros, sin ser reconocido ni honrado. (RH)

A través de su niñez y juventud,  [Cristo] manifestó la perfección de carácter que se destacó en sus años posteriores. Crecía en sabiduría y conocimiento; y mientras presenciaba los sacrificios, el Espíritu Santo le mostró que su vida habría de ser sacrificada por la vida del mundo.  Creció como una tierna planta, lejos de la confusión, el ruido y los problemas de una gran ciudad, en medio de los distantes valles entre las colinas.

Fue guardado por los ángeles desde sus más tiernos años; no obstante su vida fue una larga lucha contra los poderes de las tinieblas.  Las agencias satánicas se combinaron con instrumentos humanos para llenar su vida de tentación y pruebas.  Aún sus palabras, que traían vida y salvación a todos los que las recibían y practicaban, fueron malinterpretadas y pervertidas por la influencia de agencias sobrenaturales.

Por su ejemplo, Cristo santificó la humilde senda de la vida humana. Por treinta años fue un habitante de Nazaret.  Su vida fue marcada por el trabajo diligente e industrioso.  El, la Majestad del cielo, caminó por las calles revestido con la apariencia de un humilde trabajador, bajando y subiendo las colinas para llegar a su humilde tarea. 

Los ángeles no fueron enviados para darle una fuerza sobrenatural que evitara el cansancio o facilitara su trabajo.  Y sin embargo, al contribuir con su trabajo diario a los gastos de la familia, poseía el mismo poder que produjo el milagro de la alimentación de las cinco mil almas hambrientas de las costas de Galilea. (The Health Reformer)  

LOS ÁNGELES EN EL BAUTISMO DE CRISTO Y DURANTE SU EXPERIENCIA EN EL DESIERTO-parte 1-

EL BAUTISMO DE CRISTO-parte 1-

Cuando Jesús vino para ser bautizado, Juan reconoció en El una pureza de carácter que nunca había percibido en nadie.  Cuando Jesús pidió el bautismo, Juan quiso negárselo, exclamando: “Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tu vienes a mi?” con firme aunque suave autoridad, Jesús contestó: “Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia”.

Y Juan, cediendo, condujo al Salvador al agua del Jordán y le sepultó en ella. “Y Jesús, después de ser bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él (Mateo 3:13-16).  (DTG-84-85).

Ángeles celestiales miraban con intenso interés la escena del bautismo del Salvador.  Si los ojos de aquellos que lo presenciaban hubiesen sido abiertos, podrían haber visto la  hueste angelical rodeando al Hijo de Dios cuando éste se arrodilló en las orillas del Jordán. (The Youth Instructor)

Continúa en parte 65

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 63-

LOS ÁNGELES DURANTE LA ENCARNACIÓN Y LA NIÑEZ DE CRISTO-parte 4-

LOS MAGOS-parte 2-

Los sabios orientaron su marcha hacia donde la estrella parecía dirigirlos.  Al llegar cerca de Jerusalén, la estrella perdió su brillo y dejo de guiarlos. Confiados en que los judíos de Jerusalén no ignorarían el gran evento relacionado con la llegada del Mesías, comenzaron a hacer preguntas en el vecindario donde se encontraban.  Los sabios expresaron claramente su misión: buscaban a Jesús, el rey de los judíos, porque habían visto su estrella en el oriente y venían a adorarle.

Su extraña misión creó agitación entre el pueblo, agitación que penetró hasta en el palacio del rey Herodes.  El astuto idumeo quedó perturbado por la insinuación de que pudiese tener un rival.  Reuniendo a los príncipes de los sacerdotes y escribas, los interrogó acerca de lo que enseñaban sus libros sagrados con respecto al lugar en que había de nacer el Mesías.

Esta  investigación del que usurpara el  trono, hirió el orgullo de los maestros judíos.  La indiferencia con que se refirieron a los rollos de la profecía airó al celoso tirano.  Pensó que estaban tratando de ocultarle su conocimiento del asunto.  Les ordenó escudriñasen atentamente y le declarasen el lugar donde debía nacer el Rey que esperaban.  “Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta” (Mat.2:5)

El informe de la visita de los ángeles a los pastores había sido llevado a Jerusalén, pero los rabinos lo habían considerado indigno de su atención. No podía ser, razonaban, que Dios los hubiera pasado por alto para comunicarse con pastores ignorantes y gentiles incircuncisos.  Ni aún quisieron ir a Belén para ver si esas cosas eran así.

Los magos salieron solos de Jerusalén, volvieron a ver la estrella y ella los encaminó hacia Belén.  “Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron” (Mateo 2:11).  Los sabios tenían el propósito de retornar a Jerusalén y compartir con Herodes las buenas nuevas, Pero Dios envió a sus ángeles para cambiar sus planes. En visiones de noche les fue dicho claramente que no regresaran a ver a Herodes.  Los sabios obedecieron a los mensajeros celestiales y regresaron a sus hogares por otro camino. (1RS 19)

Igualmente José recibió advertencia de huir a Egipto con María y el niño. Y el ángel dijo: “Y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo. (Mateo 2:13). Pero un poder mayor estaba obrando en contra de los planes del príncipe de las tinieblas. Los ángeles frustraron sus designios y protegieron la vida del infante Redentor. (ST)

José fue dirigido a un lugar de seguridad. Volvió a Nazaret, donde antes habitara, y allí durante casi treinta años habitó Jesús…Dios comisionó a los ángeles para que acompañaran a Jesús y lo protegieran hasta que cumpliese su misión en la tierra y muriera a manos de aquellos a quienes había venido a salvar.  (DTG-47-48)

LOS AÑOS SILENCIOSOS

-Continúa en parte 64-

 

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 62-

LOS ÁNGELES DURANTE LA ENCARNACIÓN Y LA NIÑEZ DE CRISTO-parte 3-

ANTES DEL NACIMIENTO DE CRISTO-parte 2-

Los ángeles pasaron por alto la escuela de los profetas y los palacios de los reyes, y aparecieron ante humildes pastores que cuidaban su rebaño durante la noche en las planicies de Belén.  Primero apareció solo un ángel revestido de toda la gloria del cielo; y tan sorprendidos y aterrorizados quedaron los pastores, que apenas podían mirar con inenarrable asombro la maravillosa aparición. 

Pero el ángel del Señor se acercó a ellos y les dijo: “No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que serán para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.  Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre” (Luc.2:10-12).

Tan pronto como sus ojos se acostumbraron a la gloriosa presencia de un ángel, he aquí que todo el valle fue iluminado con la maravillosa gloria de una multitud de ángeles que llenó las planicies de Belén.  El ángel había aquietado el temor de los pastores, antes de abrir sus ojos para que presenciaran la multitud de la hueste angelical alabando a Dios y diciendo: “¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!”

Después que la gloriosa presencia desaparece, y los ángeles regresan al cielo, los pastores, llenos de gozo, se apresuran a compartir las buenas nuevas y buscar al Salvador.  Encuentran al niño Redentor, tal como los ángeles lo habían anunciado: envuelto en pañales, y acostado en los angostos límites de un pesebre. (RH)

Satanás vio las planicies de Belén iluminadas con la brillante gloria de una multitud de ángeles celestiales.  Escuchó su coro: “¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!”

El príncipe de las tinieblas vio a los pastores que llenos de temor contemplaban el valle iluminado, y temblaban ante la exhibición de excelsa gloria que penetraba sus sentidos. Y él, jefe de la rebelión, también tembló al escuchar la declaración del ángel: “No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que serán para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor”…

Satanás sabia que este coro de mensajeros celestiales que proclamaba con gran gozo el advenimiento del Salvador a un mundo caído, no presagiaba nada bueno para él.  Oscuros presentimientos llenaron su mente al pensar en la influencia que este advenimiento tendría sobre su reino. (RH)

LOS MAGOS-parte 1-

No fue sólo sobre los collados de Judea, ni entre los humildes pastores, donde los ángeles encontraron a quienes velaban esperando la venida del Mesías. En tierra de paganos había también quienes le esperaban; eran sabios, ricos y nobles filósofos del oriente.  Observadores de la naturaleza, los magos habían visto a Dios en sus obras.

Por las escrituras hebraicas tenían conocimiento de la estrella que debía proceder de Jacob, y con ardiente deseo esperaban la venida de Aquel que sería no sólo “la consolación de Israel”, sino una “luz para revelación a los gentiles” y “salvación hasta lo último de la tierra” (Luc.2:25, 32; Hechos 13:47)

Los sabios…habían estudiado las profecías y sabían que el tiempo para el advenimiento del Mesías había llegado. Esperaban ansiosamente alguna señal de este gran evento, a fin de estar entre los primeros en dar la bienvenida al niño rey, y adorarlo. 

Estos sabios habían visto la luminosidad que rodeó la presencia de los mensajeros celestiales que anunciaron el advenimiento de Cristo a los pastores de Israel, y posteriormente detectaron la brillante estrella que apareció y se mantuvo en el firmamento.  La apariencia y dimensión de esta brillante estrella que los sabios no habían visto antes, atrajo su atención y la consideraron la señal esperada.  Entonces, el Espíritu de Dios los condujo en su búsqueda del visitante celestial a este mundo caído. (1Redemption Series 16)

Continúa en parte 63

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 61-

LOS ÁNGELES DURANTE LA ENCARNACIÓN Y LA NIÑEZ DE CRISTO-parte 2-

LA NATURALEZA HUMANA DE CRISTO-parte 2-

Como Dios, Cristo no podría haber sido tentado a pecar, así como en el cielo no pudo ser tentado a quebrar su alianza con el Padre.  Pero al humillarse a sí mismo y tomar la naturaleza humana, Cristo podía ser tentado.  No tomó la naturaleza de los ángeles sino la humana, perfectamente idéntica con la nuestra, pero sin mancha de pecado.  Poseía un cuerpo y una mente humanas con todas sus peculiaridades; tenía músculos, huesos, cerebro. 

Siendo de carne de nuestra carne, compartía la debilidad humana.  Las circunstancias que rodearon su vida fueron de tal naturaleza que lo llevaron a estar expuesto a todas las inconveniencias de los hombres; no las de los ricos sino las de los pobres; de aquellos que pasan por necesidad y humillación.  Respiraba el aire que nosotros respiramos y caminaba como nosotros lo hacemos.  Tenía conciencia, razón, memoria, voluntad, y los afectos de un alma humana, todo unido a su naturaleza divina. (16MR-181-182)

En el niño de Belén estaba velada la gloria ante la cual los ángeles se postran.  Este niño inconsciente era la Simiente prometida, señalada por el primer altar erigido ante la puerta del Edén. (DTG-36)

LA ANUNCIACION

Antes de su nacimiento, el ángel había dicho a María: “Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin” (Luc.1:32-33).

María había ponderado estas palabras en su corazón; sin embargo, aunque creía que su hijo había de ser el Mesías de Israel, no comprendía su misión. (DTG-61)

Los ángeles acompañaron a José y María en su cansador viaje a la ciudad de David, para ser empadronados de acuerdo al decreto de Augusto Cesar.  Fue en la providencia de Dios que José y María fueron traídos a Belén, porque la profecía había predicho que ese sería el lugar de nacimiento de Cristo. 

Buscaron un lugar para reposar, pero fueron rechazados. Los ricos y honorables habían sido bienvenidos y habían encontrado albergue y refrigerio.  Pero estos cansados viajeros fueron compelidos a buscar refugio en un rústico establo preparado para los animales. (RH)

ANTES DEL NACIMIENTO DE CRISTO-parte 1-

En el cielo fue anunciado que el tiempo para el advenimiento de Cristo al mundo había llegado.  Los ángeles dejaron su glorioso lugar, para ser testigos de la recepción que El recibiría por parte de aquellos a quienes venia a bendecir y salvar.  Habían presenciado su gloria en el cielo, y esperaban que fuese recibido con honores de acuerdo a su alto rango, y a la elevada misión que venía a cumplir. 

Cuando los ángeles llegaron a la tierra, primero fueron al pueblo que Dios había separado de las naciones del mundo para que fuera su especial tesoro.  Pero no vieron ningún interés especial entre los judíos; ninguna emoción ni excitación por ver quién sería el primero en recibir al Redentor y reconocer su advenimiento. (RH)

Un ángel desciende a la tierra para ver quienes están preparados para dar la bienvenida a Jesús.  Pero no puede discernir señal alguna de expectación.  No oye ninguna voz de alabanza ni de triunfo que anuncie que la venida del Mesías es inminente.  El ángel se cierne durante un momento sobre la ciudad escogida y el templo donde durante siglos y siglos se manifestara la divina presencia; pero allí también se nota la misma indiferencia.

Asombrado, el mensajero celestial está a punto de volverse al cielo con la vergonzosa noticia, cuando descubre un grupo de pastores que está cuidando sus rebaños durante la noche, y que al contemplar el cielo estrellado, meditan en la profecía de un Mesías que debe venir a la tierra y anhelan el advenimiento del Redentor del mundo. 

Aquí tenemos un grupo de seres humanos preparado para recibir el mensaje celestial.  Y de pronto aparece el ángel del Señor proclamando las buenas nuevas de gran gozo. (El Conflicto de los Siglos-359-360)

Continúa en parte 62

 

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 60-

LOS ÁNGELES DURANTE LA ENCARNACIÓN Y LA NIÑEZ DE CRISTO-parte 1-

LA ENCARNACIÓN: UN PROFUNDO MISTERIO

Al contemplar la encarnación de Cristo quedamos desconcertados frente a un insondable misterio que la mente humana no puede descifrar.  Cuanto más reflexionamos sobre él, tanto más sorprendente nos parece. ¡Cuán inmenso es el contraste entre Cristo en su divinidad y la indefensa criatura en el pesebre de Belén! ¿Cómo entender la distancia entre el poderoso Dios y el indefenso niño?

Y sin embargo, el Creador de los mundos; Aquel en quien mora la plenitud de la divinidad corporalmente, se manifestó en el desvalido bebé del pesebre.  Más excelso que cualesquiera de los ángeles; igual al Padre en dignidad y gloria, ahora revestido de humanidad.  La divinidad y la humanidad se combinaron misteriosamente y Dios y el hombre llegaron a ser uno. Es en esta unión donde la raza caída encuentra su esperanza. (ST)

EL UNIVERSO ENTERO PRESENCIO LA ENCARNACIÓN

La venida de Cristo fue un gran evento no solamente para este mundo sino para todos los mundos del universo de Dios.  Ante las inteligencias celestiales, Cristo habría de tomar nuestra naturaleza, y ser tentado en todas las cosas como nosotros somos tentados. (ST)

Al venir a morar con nosotros, Jesús iba a revelar a Dios tanto a los hombres como a los ángeles…Pero no sólo para sus hijos nacidos en la tierra fue dada esta revelación.  Nuestro pequeño mundo es un libro de texto para el universo.  El maravilloso y misericordioso propósito de Dios, el misterio del amor redentor, es el tema en el cual “desean mirar los ángeles”, y será su estudio a través de los siglos sin fin. (Deseado de Todas las Gentes -11-)

POR QUE CRISTO TOMO LA NATURALEZA HUMANA

Satanás se había jactado ante los ángeles que cuando Cristo asumiera la naturaleza humana sería más débil que él, por tanto podría vencerlo con su poder.  Se vanagloriaba en que Adán y Eva no habían podido resistir sus tentaciones relacionadas con el apetito. (RH)

El unigénito Hijo de Dios vino a nuestro mundo como hombre, para mostrar al mundo que los hombres pueden guardar la Ley de Dios.  Satanás, el ángel caído, había declarado que ningún hombre podría guardar la Ley de Dios después de la desobediencia de Adán. (6 Manuscript Releases-334)

Satanás sostenía que era imposible que los seres humanos pudieran guardar la Ley de Dios.  A fin de probar la falsedad de esta denuncia, Cristo dejó su elevado imperio, tomó sobre sí la naturaleza del hombre y vino a la tierra para colocarse a la cabeza de la raza caída, a fin de mostrar que la humanidad podía soportar las tentaciones de Satanás. (Alza tus ojos -170)

LA NATURALEZA HUMANA DE CRISTO-parte 1-

Su naturaleza humana (de Cristo) era creada; ni aún poseía las facultades de los ángeles. Era humana, idéntica a la nuestra (3 Mensajes Selectos-146-)

Cristo, con su débil humanidad, debía soportar las tentaciones de aquel que poseía los poderes de una naturaleza más elevada; la naturaleza que Dios había concedido a la familia angelical. (RH)

La historia de Belén es un tema inagotable.  En ella se oculta la “profundidad de la riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios” (Romanos 11:33). Nos asombra el sacrificio realizado por el Salvador al trocar el trono del cielo por el pesebre, y la compañía de los ángeles que le adoraban por la de las bestias del establo. La presunción y el orgullo humanos quedan reprendidos en su presencia. 

Sin embargo, aquello no fue sino el comienzo de su maravillosa condescendencia. Habría sido una humillación casi infinita para el Hijo de Dios revertirse de la naturaleza humana, aún cuando Adán poseía la inocencia del Edén.  Pero Jesús aceptó la humanidad cuando la especie se hallaba debilitada por cuatro mil años de pecado.

Como cualquier hijo de Adán, aceptó los efectos de la gran ley de la herencia. Y la historia de sus antepasados terrenales demuestra cuales eran aquellos defectos. Más El vino con una herencia tal para compartir nuestras penas y tentaciones, y darnos el ejemplo de una vida sin pecado. (DTG-32)

Continúa en parte 61

 

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 59-

LOS ÁNGELES DESDE EL CAUTIVERIO HASTA JUAN EL BAUTISTA-parte 6-

EL PADRE DE JUAN EL BAUTISTA

Zacarías habitaba en “la región montañosa de Judea”, pero había subido a Jerusalén para servir en el templo durante una semana, según se requería dos veces al año de los sacerdotes de cada turno…

Estaba de pie delante del altar de oro en el lugar santo del santuario…De repente, sintió una presencia divina. Un ángel del Señor estaba “en pie a la derecha del altar”.  La posición del ángel era una indicación de favor, pero Zacarías no se fijó en ésto. 

Durante muchos años, Zacarías había orado por la venida del Redentor; y ahora el cielo le había mandado su mensajero para anunciarle que sus oraciones iban a ser contestadas; pero la misericordia de Dios le parecía demasiado grande para creer en ella.  Se sentía lleno de temor y condenación propia.

Pero fue saludado con la gozosa seguridad: “Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan…Dijo Zacarías al ángel: ¿En qué conoceré ésto? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada”…A la pregunta de Zacarías, el ángel respondió: “Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y he sido enviado a hablarte, y darte estas buenas nuevas” (Luc.1:11-19).

Quinientos años antes, Gabriel había dado a conocer a Daniel el período profético que había de extenderse hasta la venida de Cristo.  El conocimiento de que el fin de este período se acercaba, había inducido a Zacarías a orar por el advenimiento del Mesías.  Y he aquí que el mismo mensajero por quien fuera dada la profecía había venido a anunciar su cumplimiento.

Las palabras del ángel: “Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios”, demuestran que ocupa un puesto de alto honor en los atrios celestiales.  Cuando fue a Daniel con un mensaje, dijo: “Ninguno me ayuda contra ellos sino Miguel vuestro príncipe” (Daniel 10:21).

El Salvador habla de Gabriel en Apocalipsis diciendo que “la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan” (Apoc.1:1).  Y a Juan, el ángel declaró: “Yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los profetas…” (Apoc.22:9). ¡Admirable pensamiento, que el ángel que sigue en honor al Hijo de Dios es el escogido para revelar los propósitos de Dios a los hombres pecaminosos! (Deseado de Todas las Gentes 72-74).

La obra de Juan el Bautista fue predicha por el ángel que visitó a Zacarías en el templo.  “Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan…Y será lleno del Espíritu Santo…Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos.  E irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías” (Luc.1:13-17). (RH)

El ángel Gabriel dio instrucciones especiales a los padres de Juan en relación con la temperancia.  Uno de los exaltados ángeles del trono del cielo enseñaba una clase acerca de la reforma pro salud. (2 Spirit of Prophecy-43).

En Juan el Bautista, Dios levantó un mensajero para preparar el camino del Señor. Debía dar un definido testimonio que reprobara y denunciara el pecado.  Al anunciar la misión de Juan el Bautista, el ángel dijo: “E ira delante de él con el  espíritu y el poder de Elías para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto” (Luc.1:17).  (RH)

LOS ÁNGELES DURANTE LA ENCARNACIÓN Y LA NIÑEZ DE CRISTO

Continúa en parte 60

 

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 58-

LOS ÁNGELES DESDE EL CAUTIVERIO HASTA JUAN EL BAUTISTA-parte 5-

LA VISIÓN DEL CANDELABRO Y LOS OLIVOS

La visión de Zacarías acerca de Josué y el ángel tuvo como propósito animar y alentar, con este testimonio personal, al sumo sacerdote y a todo el pueblo de Dios.  Inmediatamente después, el profeta recibió otro testimonio personal, en este caso dirigido a Zorobabel.

“Volvió el ángel que hablaba conmigo” –dice Zacarías-, “y me despertó, como un hombre que es despertado de su sueño.  Y me dijo: ¿Qué ves? Y respondí: He mirado, y he aquí un candelabro todo de oro, con un depósito encima, y sus siete lámparas encima del candelabro, y siete tubos para las lámparas que están encima de él;  y junto a él dos olivos, el uno a la derecha del depósito, y el otro a su izquierda” (Zac.4:1-3). (RH)

“Hablé más, y le dije: ¿Qué significan estos dos olivos a la derecha del candelabro y a su izquierda? Hablé aún de nuevo, y le dije: ¿Qué significan las dos ramas de olivo que por medio de dos tubos de oro vierten de sí aceite como oro? Y me respondió diciendo…Estos son los dos ungidos que están delante del Señor de toda la tierra” (Zac.4:11-14).

Los ungidos que están delante del Señor de toda la tierra, ocupan la posición que tuviera Satanás como querubín cubridor.  Mediante los seres santos que rodean su trono, el Señor mantiene una comunicación constante con los habitantes de la tierra. (RH)

LOS ÁNGELES EN EL TIEMPO DE ESTER

La decisión del rey  (Asuero) contra los judíos fue obtenida con falsas declaraciones, por calumnias contra este pueblo peculiar.  Satanás inspiró el plan, a fin de librar la tierra de aquellos que preservaban el conocimiento del verdadero Dios.  Pero sus maquinaciones fueron derrotadas por un poder contrario que reina entre los hijos de los hombres. 

Los ángeles que son poderosos en fortaleza fueron comisionados para que protegiesen al pueblo de Dios, y las maquinaciones de sus adversarios recayeron sobre sus propias cabezas. (2JT-149-150)

En el día señalado para su destrucción, “los judíos se reunieron en sus ciudades, en todas las provincias del rey Asuero, para descargar su mano sobre los que habían procurado su mal, y nadie los pudo resistir, porque el temor de ellos había caído sobre todos los pueblos». Ángeles poderosos en fortaleza habían sido enviados por Dios para proteger a su pueblo mientras éste se aprestaba “en defensa de su vida (Ester 9:2, 16). (PR-443)

EL PADRE DE JUAN EL BAUTISTA

Continúa en parte 59