Feeds:
Entradas
Comentarios

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 220-

 

LA SALUD MENTAL. LEYES QUE GOBIERNAN LA MENTE. El que creó la mente y ordenó sus leyes, dispuso su desarrollo de acuerdo con ellas. –parte 1-

EL HOMBRE FUE CREADO CON UNA MENTE PERFECTAMENTE EQUILIBRADA: En el principio el Señor hizo al hombre recto.  Fue creado con una mente perfectamente equilibrada, con el tamaño y la fortaleza de todos sus órganos en cabal desarrollo. 

Adán era un hombre perfecto.  Todas las cualidades de su mente estaban bien proporcionadas; cada una de ellas tenía una función definida, no obstante, todas dependían unas de otras para su pleno y adecuado desempeño.

EL CREADOR INSTITUYO LAS LEYES DE LA MENTE: El que creó la mente y ordenó sus leyes, dispuso su desarrollo de acuerdo con ellas.

LAS GRANDES LEYES DE DIOS: Hay grandes leyes que gobiernan el mundo de la naturaleza, y las cosas espirituales están bajo el control de principios igualmente seguros.  Es necesario emplear medios que conduzcan a un fin si se desea lograr los resultados buscados. Dios ha señalado a cada hombre una obra de acuerdo con su habilidad.

Las personas deben ser calificadas mediante la educación y la práctica para hacer frente a cualquier emergencia que pudiera surgir, y se necesita planificar con sabiduría  para ubicar a cada cual en su propia esfera a fin de que pueda obtener una experiencia que lo capacite para que sea capaz de asumir responsabilidades.

LA TRANSGRESION DE LAS LEYES DE LA NATURALEZA ES PECADO: Una constante transgresión de las leyes de la naturaleza es una permanente transgresión de la Ley de Dios.

El actual peso de sufrimiento y angustia que vemos por todas partes; la actual deformidad, decrepitud, enfermedad e imbecilidad que inundan el mundo, hacen de él un lazareto, en comparación con lo que Dios quería que fuera y para lo cual lo había designado; y la actual generación es débil mental, moral y físicamente.

Toda esta miseria se ha ido acumulando de generación en generación, porque el hombre caído ha estado dispuesto a quebrantar la Ley de Dios.  Mediante la complacencia del apetito pervertido se cometen algunos pecados de mayor magnitud.

LA TRANSGRESION ROMPE LA ARMONÍA: El mismo poder que sostiene la naturaleza, obra también en el hombre. Las mismas grandes leyes que guían igualmente a la estrella y al átomo, rigen la vida humana. 

Las leyes que gobiernan la acción del corazón para regular la salida de la corriente de vida al cuerpo, son las leyes de la poderosa Inteligencia que tiene jurisdicción sobre el alma. De esta Inteligencia procede toda la vida.

Únicamente en la armonía con Dios se puede hallar la verdadera esfera de acción de la vida.  La condición para todos los objetos de su creación es la misma. Una vida sostenida por la vida que se recibe de Dios, una vida que esté en armonía con la voluntad del Creador. 

Transgredir su ley, física, mental o moral, significa perder la armonía con el universo, introducir discordia, anarquía y ruina.

EL EFECTO SIGUE A LA CAUSA CON TODA SEGURIDAD: Según las leyes de Dios que rigen la naturaleza, el efecto sigue a la causa con invariable seguridad.  La siega es un testimonio de la siembra.  Los hombres pueden engañar a sus semejantes y recibir alabanza y compensación por un servicio que no han prestado.

Pero en la naturaleza no puede haber engaño.  La cosecha dicta sentencia de condenación para el agricultor infiel.  Y en su sentido superior, esto se aplica también al campo de lo espiritual.  El mal triunfa aparentemente, pero no en realidad.

El niño que por jugar falta a clases, el joven perezoso para estudiar, el empleado o aprendiz que no cuida los intereses de su patrón, el hombre que en cualquier negocio o profesión es infiel a sus responsabilidades más elevadas, puede jactarse de que mientras la falta permanezca oculta obtiene ciertas ventajas.

Pero no es así; se engaña a si mismo.  El carácter es la cosecha de la vida, y determina el destino tanto para esta vida como para la venidera. 

Elena White

Continúa en parte 221

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 219-

 

LA PREOCUPACION Y LA ANSIEDAD. Dios considera las circunstancias y la fortaleza del que va a soportar la prueba, y nunca permite que las tentaciones sean mayores que su capacidad de resistencia. Si la persona es vencida, nunca debe ponerse ésto a la cuenta de Dios.–parte 3-

LA FE PUEDE SER INVENCIBLE: Mirando las apariencias, quejándonos cuando se presentan dificultades, damos pruebas de una fe débil. Por nuestras palabras y acciones demostramos, al contrario que nuestra fe es invencible. El Señor posee recursos innumerables.

El mundo entero le pertenece. Mirad a Aquél que posee luz, potencia y capacidad. El bendecirá a todos aquellos que traten de comunicar luz y amor.

EL REMEDIO PARA LA ANSIEDAD: Y Dios cuida y sostiene todas las cosas que ha creado…No se derraman lágrimas sin que El lo note.  No hay sonrisa que  para El pase inadvertida.  Si creyéramos plenamente ésto, toda ansiedad indebida desaparecería. 

Nuestras vidas no estarían tan llenas de desengaños como ahora; porque cada cosa, grande o pequeña, debe dejarse en las manos de Dios, quien no se confunde por la multiplicidad de los cuidados, ni se abruma por su peso. 

Gozaríamos entonces del reposo del alma al cual muchos han sido por largo tiempo extraños.

LA FE DISIPA LA ANSIEDAD: Todos anhelamos la felicidad, pero muchos rara vez la encuentran debido a los métodos equivocados que usan al perseguirla en vez de luchar por ella. Debemos luchar ardientemente y combinar nuestros deseos con la fe. 

Entonces la felicidad nos embargará casi impensadamente. Cuando podamos, por desagradables que sean las circunstancias, reposemos confiadamente en su amor, y la sensación de su presencia nos inspirará un gozo profundo y sereno. 

Este proceso nos conferirá una fe que nos capacitará para no inquietarnos, ni afligirnos, sino para apoyarnos en un poder que es infinito.

EL PRINCIPIO BASICO: Los que aceptan el principio de dar al servicio y la honra de Dios el lugar supremo, verán desvanecerse las perplejidades y percibirán una clara senda delante de sus pies.

VIVIR UN DÍA A LA VEZ: UN PRINCIPIO DE MAXIMA IMPORTANCIA: El fiel cumplimiento de los deberes de hoy es la mejor preparación para las pruebas de mañana.  No amontonemos las eventualidades y los cuidados de mañana para añadirlos a la carga de hoy. 

“Basta al día su afán” (Mat.6:34)  

Disponemos solamente de un día a la vez, y en el hemos de vivir para Dios.  Por ese solo día, mediante el servicio consagrado hemos de confiar en la mano de Cristo todos nuestros planes y propósitos, depositando en El todas las cuitas, porque El cuida de nosotros.

“Yo se los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperáis”. “En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza”  (Jer.29:11; Isa.30:15)

Llevemos las cargas de hoy. Debemos tener fe y confianza para hoy. No se nos pide que vivamos más de un día a la vez.  El que da fortaleza para hoy, dará fortaleza para mañana.

FORTALEZA PARA CADA PRUEBA: Nuestro Padre Celestial mide y pesa cada prueba antes de permitir que le sobrevengan al creyente. 

Considera las circunstancias y la fortaleza del que va a soportar la prueba de Dios, y nunca permite que las tentaciones sean mayores que su capacidad de resistencia. 

Si el alma se ve sobrepasada y la persona es vencida, nunca debe ponerse ésto a la cuenta de Dios, como que no proporcionó fortaleza de su gracia, sino que ello va a la cuenta del tentado, que no fue vigilante ni se dedicó a la oración, ni se apropió por la fe de las provisiones que Dios había atesorado en abundancia para él.

Cristo nunca le ha fallado a un creyente en su hora de conflicto.  El creyente debe reclamar la promesa y hacer frente al enemigo en el nombre del Señor, y no conocerá nada que se parezca al fracaso.

Elena White

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 218-

 

LA PREOCUPACION Y LA ANSIEDAD. Hay seguridad cuando se confía en Dios continuamente; no existirá un temor constante de males futuros. Tenemos un Padre Celestial que se preocupa por sus hijos. -parte 2-

LA RESPONSABILIDAD DE DIOS Y LA NUESTRA: Cuando nosotros mismos nos encargamos de manejar las cosas que nos conciernen, confiando en nuestra propia sabiduría para salir airosos, asumimos una carga que El no nos ha dado, y tratamos de llevarla sin su ayuda. 

Nos imponemos la responsabilidad que pertenece a Dios y así nos colocamos en su lugar.  Con razón podemos entonces sentir ansiedad y esperar peligros y pérdida, que seguramente nos sobrevendrán. 

Cuando creamos realmente que Dios nos ama y quiere ayudarnos, dejaremos de acongojarnos por el futuro. Confiaremos en Dios así como un niño confía en su padre. 

Entonces desaparecerán todos nuestros tormentos y dificultades; porque nuestra voluntad quedará absorbida por la voluntad de Dios.

CUIDADO Y ANSIEDAD PEDIDOS EN PRESTAMO: Hay seguridad cuando se confía en Dios continuamente; no existirá un temor constante de males futuros.  Estos cuidados y ansiedades prestados desaparecerán.  Tenemos un Padre Celestial que se preocupa por sus hijos, y quiere que su gracia sea suficiente en todo momento de necesidad, y así lo hace.

DEJEMOS EL FUTURO EN LAS MANOS DE DIOS: Aunque se suplan sus necesidades presentes, muchos se niegan a confiar en Dios para el futuro, y viven en constante ansiedad por el temor de que los alcance la pobreza, y de que sus hijos tengan que sufrir a causa de ellos.

Algunos están siempre en espera del mal, o agrandan de tal manera las dificultades reales, que sus ojos se incapacitan para ver las muchas bendiciones que demandan su gratitud. 

Los obstáculos que encuentran, en vez de guiarlos a buscar la ayuda de Dios, única fuente de fortaleza, los separan de El, porque despiertan inquietud y quejas…

Jesús es nuestro amigo; todo el cielo está interesado en nuestro bienestar; y nuestra ansiedad y temor apesadumbran al Santo Espíritu de Dios.  No debemos abandonarnos a la ansiedad que nos irrita y desgasta, y que en nada ayuda a soportar las pruebas.

UNA ANSIEDAD INDEBIDA: Dios no condena la prudencia y la previsión en el uso de las cosas de esta vida, pero la preocupación febril y la ansiedad indebida, no están de acuerdo con su voluntad.

LA ANSIEDAD DEBILITA LA ENERGIA FISICA: Las pruebas y penurias sufridas por Pablo habían socavado sus fuerzas físicas.

CRISTIANOS CON CORAZONES ANSIOSOS: Muchos de los que profesan seguir a Cristo se sienten angustiados, porque  temen confiarse a Dios. 

No se han entregado por completo a El, y retroceden ante las consecuencias que semejante entrega podría implicar.  Pero a menos que se entreguen a Dios no podrán hallar paz.

MINUTO A MINUTO: No se entristezcan ni se preocupen; no vale la pena hacerlo. Recuerden las palabras de Cristo:

“Velad y orad, para que no entréis en tentación” (Mar.14:38)

Cristo es el Salvador personal de todos. Crean que su poder salvador se ejerce a favor de todos minuto a minuto, hora tras hora.  Está al lado de nosotros en todo momento de necesitad.

NO CRUCEMOS LOS PUENTES ANTES DE TIEMPO: Ahora queremos actuar como individuos redimidos por la sangre de Cristo; debemos regocijarnos en esa sangre y en el perdón de los pecados. 

Esto es lo que tenemos que hacer y quiera Dios ayudarnos a apartar nuestras mentes de las escenas lúgubres y pensar en las cosas que nos van a dar luz.

“Por nada estéis afanosos” (Fil.4:6)

¿Qué significa ésto? Que no crucemos el puente antes de haber llegado a él. No nos fabriquemos un tiempo de angustia antes de que éste llegue. Tenemos que pensar en el día de hoy, y si hacemos bien las tareas de hoy, estaremos listos para los deberes de mañana. 

Elena White

Continúa en parte 219

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 217-

 

LA PREOCUPACION Y LA ANSIEDAD. No es la voluntad de Dios que su pueblo sea abrumado por el peso de las preocupaciones. –parte 1-

LO QUE MATA ES LA PREOCUPACION, NO EL TRABAJO: No es el trabajo lo que mata, sino la preocupación, la única manera de evitar la preocupación consiste en llevarle todas nuestras tribulaciones a Cristo.  No contemplemos el lado oscuro de las cosas. Cultivemos la alegría de espíritu.

NO NOS CONCENTREMOS EN LAS DIFICULTADES: Algunos temen siempre y toman preocupaciones prestadas. Todos los días disfrutan de las pruebas del amor de Dios, todos los días gozan de las bondades de su providencia, pero pasan por alto estas bendiciones presentes. 

Sus mentes están siempre espaciándose en algo desagradable que temen pueda venir. Puede ser que realmente existan algunas dificultades que, aunque pequeñas, ciegan los ojos a las muchas bendiciones que demandan gratitud. 

Las dificultades con que tropiezan, en vez de guiarlos a Dios, única fuente de ayuda, los alejan de El, porque les despiertan desasosiego y pesar.

LA PREOCUPACION AÑADE PESO A LA CARGA: Hagamos todo lo que podamos sin preocuparnos, confiando en Cristo.  Estudiemos sus palabras:

“Todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis” (Mat.21:22)

Estas palabras son la garantía de que todo lo que un Salvador Omnipotente puede concedernos, será dado a los que confían en El. Como mayordomos de la gracia del cielo debemos pedir con fe, y entonces esperar confiadamente la salvación de Dios. 

No debemos adelantarnos a El, para tratar de lograr lo que deseamos mediante nuestro propio esfuerzo.  Debemos pedir en su nombre, y acto seguido debemos actuar como si creyéremos en su eficiencia.

NO ES LA VOLUNTAD DE DIOS: No es la voluntad de Dios que su pueblo sea abrumado por el peso de las preocupaciones.

LA ANSIEDAD PRODUCE ENFERMEDAD: Dios conoce a cada cual por nombre y cuida de él como si no hubiera nadie más en el mundo por quien entregara a su Hijo amado. Siendo el amor de Dios tan grande y tan infalible, debe alentarse al enfermo a que confíe en Dios y tenga ánimo. 

La congoja acerca de si mismos los debilita y enferma.  Si los enfermos resuelven sobreponerse a la depresión y la melancolía, tendrán mejores perspectivas  de sanar pues:

 “el ojo de Jehová esta sobre los que le temen, sobre los que esperan en su misericordia” (Sal.33:18)

AL PREOCUPARNOS NOS ALEJAMOS DE LOS BRAZOS DE JESUS: Si educamos nuestras almas para que tengan más fe, más amor, mayor paciencia, una confianza más perfecta en nuestro Padre Celestial, tendremos más paz y felicidad a medida que enfrentemos los conflictos de esta vida. 

El Señor no se agrada de que nos irritemos y preocupemos, lejos de los brazos de Jesús. El es la única fuente de toda gracia, el cumplimiento de cada promesa, la realización de toda bendición…Si no fuera por Jesús, nuestro peregrinaje realmente sería solitario.  El nos dice:

“No os dejaré huérfanos” (Juan 14:18)

Apreciemos estas palabras, creamos en sus promesas, repitámoslas cada día, meditemos en ellas durante la noche y seamos felices.

DESCANSEMOS EN EL AMOR DE CRISTO: Apartémonos de las encrucijadas que frecuenta la multitud y vayamos a descansar a la sombra del amor del Salvador.  Allí es donde obtendremos fuerza para continuar la lucha; allí es donde aprenderemos a reducir nuestros afanes y a loar a Dios. 

Aprendamos de Jesús una lección de calma confiada aquellos que están trabajados y cargados.  Deben sentarse a su sombra si quieren recibir de El paz y reposo. (Elena White)

Continúa en parte 218

 

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 216-

 

LA INDIVIDUALIDAD. Al emprender el niño el viaje en el cual tarde o temprano deberá decidir las consecuencias de la vida para la eternidad, ¡cuán ferviente debería ser el esfuerzo hecho para dirigir su fe al Guía y Ayudador infalible! -parte 3-

PARA TENER MENTES VIGOROSAS: Cada cual debe conservar su individualidad. Cada cual debe mantener su individualidad y no permitir que se sumerja en la de otro.  Ningún ser humano debe ser la sombra de otro.  Los siervos de Dios deben trabajar juntos en una unidad que combine una mente con otra.

UNA MEDIDA INDIVIDUAL: Ningún hombre puede crecer hasta llegar a la plena estatura de otro hombre. Cada cual debe alcanzar su propia medida individual por si mismo.  Cada cual debe crecer bajo la supervisión de Dios.

LA VIDA INTERIOR NO PUEDE SER COMPARTIDA PLENAMENTE CON OTRO: Considerada en su aspecto humano, la vida es para todos un sendero desconocido. Es un camino por el cual, en lo que a nuestras más íntimas experiencias se refiere, andamos solos.  Ningún otro ser humano puede penetrar plenamente en nuestra vida íntima. 

Al emprender el niño ese viaje en el cual tarde o temprano deberá escoger su curso y decidir las consecuencias de la vida para la eternidad, ¡cuán ferviente debería ser el esfuerzo hecho para dirigir su fe al Guía y Ayudador infalible!

EL CARÁCTER ES PERSONAL: Cada uno de nosotros tiene una obra que hacer para el tiempo y la eternidad.  Dios aborrece la indiferencia con respecto a la formación del carácter.

RECONOCIMIENTO DE LOS DERECHOS DEL HOMBRE: Una de las más elevadas aplicaciones de estos principios (el reconocimiento de las responsabilidades personales) se encuentra en el reconocimiento del derecho del hombre a ser el mismo.

Al control de su propia mente, a la administración de sus talentos, al derecho de recibir e impartir el fruto de su propio trabajo.  El vigor y el poder se manifestarán sólo si se reconocen estos principios en sus relaciones con sus semejantes; sólo si en sus transacciones dan lugar a la instrucción de la Palabra de Dios.

DEPENDIENTES DE CRISTO: Cada alma tiene su individualidad.  Cada alma debe vivir hora tras hora en comunión con Cristo; porque El dice:

“Separados de mi nada podéis hacer” (Juan 15:5)

Sus principios deben ser nuestros principios; porque estos principios son la verdad eterna, proclamada en justicia, bondad, misericordia y amor.

CONSERVAR LA INDIVIDUALIDAD EN LA EXPERIENCIA CRISTIANA: Hay una individualidad en la experiencia cristiana que debe ser preservada en cada ser humano, y no le debe ser quitada la responsabilidad a ninguna alma. 

Cada cual tiene que librar sus propias batallas, tiene que lograr su propia experiencia cristiana, independiente en algunos sentidos de cualquier otra alma; y Dios quiere que aprenda por si mismo alguna lecciones que nadie puede aprender por él.

Elena White

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 215-

 

LA INDIVIDUALIDAD. Cada uno de nosotros tiene una obra que hacer.  Podemos ser de diferentes nacionalidades, pero todos debemos ser uno en Cristo.  -parte 2-

LA CONSAGRACIÓN EMBELLECE LA INDIVIDUALIDAD: Una vida consagrada al servicio de Dios se desarrollará y embellecerá  en su individualidad. 

Nadie debe sumergir su individualidad en la de otro, sino que todos, como personas, debemos ser injertados en la cepa madre, para que haya unidad en la diversidad. 

El gran Artista maestro no ha hecho dos hojas del mismo árbol exactamente iguales; de modo que su poder creador no le da a todas las mentes la misma identidad. 

Han sido creadas para vivir por la edades sin fin, y debe haber completa unidad, una mente combinándose con la otra; pero ni siquiera dos deben corresponder al mismo molde.

DIOS DA A CADA PERSONA UNA OBRA INDIVIDUAL: Hay que estudiar las cosas del mundo natural, y hay que aplicar sus lecciones a la vida espiritual, al crecimiento espiritual.  Dios, no el hombre, le ha dado a cada ser humano su tarea. 

Esta es una obra individual: la formación de un carácter de acuerdo con la semejanza divina.  De manera que es designio divino que incluso los mejores hombres no tengan todos el mismo carácter.

RESPETÁNDOSE MUTUAMENTE: Cada uno de nosotros tiene una obra que hacer.  Podemos ser de diferentes nacionalidades, pero todos debemos ser uno en Cristo. 

Si permitimos que las peculiaridades de carácter y de disposición nos separen aquí, ¿cómo podemos esperar vivir juntos en el cielo? Debemos tener amor y respeto unos por otros. 

Debe existir entre nosotros la unidad por la cual Cristo oró.  Hemos sido comprados por precio y debemos glorificar a Dios en nuestros cuerpos y en nuestros espíritus.

FRACASAREMOS COMPLETAMENTE SI COPIAMOS A LOS DEMÁS: Si alguien trata de copiar el carácter de otro hombre, fracasará completamente.  Cada persona debe mirar a Dios por sí misma, y trabajar a conciencia y con fidelidad con los talentos que Dios le ha dado.

“Ocupaos de vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” (Fil.2:12,13)

CADA MENTE TIENE UNA FORTALEZA PECULIAR: La mente de un hombre puede ser exaltada por alguno como si en todo sentido fuera superior, pero cada mente tiene sus debilidades y sus fortalezas peculiares.  La mente de un hombre suplirá la deficiencia de otro. 

Pero si todos trabajan sometidos a la misma rienda, y se los anima a mirar no a los hombres para saber cual es su deber, sino a Dios, se desarrollaran bajo la dirección del Espíritu Santo, y trabajaran en unidad. Uno suplirá lo que al otro le falta.

NO HAY QUE MODELAR LAS MENTES DE LOS DEMÁS: Dios le ha dada a cada hombre una responsabilidad individual.

“Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor”

Un hombre no debe ocuparse en la salvación de otro hombre.  No debe convertirse en la copia de la mente de otro. Debe obrar según su capacidad y de acuerdo con la habilidad que Dios le ha dado. 

Nadie, no importa cual sea su experiencia ni su cargo, debe creer que está llevando a cabo una obra maravillosa cuando modela de acuerdo con su propia mente, la mente de cualquier otro ser humano, y le enseña a comunicar los sentimientos que él podría expresar. 

Esto se ha hecho una y otra vez en detrimento de los seres humanos. Dios le permite a cada ser humano que manifieste su individualidad.  Los que quieren ser transformados en mente y carácter, no deben mirar a los hombres, sino al Ejemplo divino, Dios envía esta invitación: 

“Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús”

Mediante la conversión y la transformación los hombres han de recibir la mente de Cristo. Cada cual debe comparecer delante de Dios con una fe individual, con una experiencia personal, sabiendo por sí mismo que Cristo, la esperanza de gloria, se ha formado en su interior. 

Si nosotros imitáramos el ejemplo de cualquier hombre, incluso de alguien a quien consideráramos casi perfecto en carácter, sería como si pusiéramos nuestra confianza en un ser humano defectuoso, incapaz de impartir perfección. (Elena White)

Continúa en parte 216

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 214-

 

 

LA INDIVIDUALIDAD. Cada ser humano, creado a la imagen de Dios, está dotado de una facultad semejante a la del Creador: la individualidad, la facultad de pensar y hacer.   -parte 1-

LA INDIVIDUALIDAD ES PODER: Cada ser humano, creado a la imagen de Dios, está dotado de una facultad semejante a la del Creador: la individualidad, la facultad de pensar y hacer. 

Los hombres en quienes se desarrolla esta facultad son los que llevan responsabilidades, los que dirigen empresas, los que influyen sobre el carácter.

CADA CUAL TIENE SU PROPIA INDIVIDUALIDAD: El Evangelio trata con individuos. Cada ser humano tiene un alma que salvar o perder. Cada cual tiene una individualidad separada y diferente de todas las demás.  Cada cual debe convencerse por sí mismo, convertirse por sí mismo.

Debe recibir la verdad, arrepentirse, creer y obedecer por sí mismo.  Debe ejercer su voluntad por sí mismo. Nadie puede hacer esta obra por intermedio de otra persona. 

Nadie puede sumergir su individualidad en la de otro. Cada cual debe entregarse a Dios por sí mismo y por el ministerio de la piedad.

UNIDAD EN LA DIVERSIDAD: Es el plan de Dios que haya unidad en la diversidad.  Nadie puede ser criterio para otro.  Las diversas actividades que se nos confían están proporcionadas a nuestras diversas capacidades.

LA MENTES DE LOS HOMBRES SON DIFERENTES: Los Evangelios son diferentes, y sin embargo el relato se combina en un armonioso conjunto.  Un escritor presenta detalles que el otro no da.  Si estos detalles son esenciales, ¿por qué no los mencionan todos los autores?

Se debe a que las mentes de los hombres difieren, y no entienden las cosas exactamente de la misma manera.  Algunas verdades atraen con mucho más fuerza las mentes de cierta clase de personas y no de otras. Por eso varias personas presentan la Verdad con más claridad que otras.

LA INDIVIDUALIDAD NO DEBE SER DESTRUIDA: El Señor no quiere que se destruya nuestra individualidad: no es su propósito que dos personas sean exactamente iguales en gustos y disposiciones. 

Todos tiene características peculiares, y éstas no deben destruirse, sino educarse, moldearse, transformarse a la similitud de Cristo.  El Señor convierte las actitudes y las capacidades naturales, en instrumentos provechosos. 

En el desarrollo de las facultades que Dios ha dado, los talentos y las habilidades crecen, si el instrumento humano reconoce el hecho de que sus facultades le han sido confiadas por Dios, para ser usadas, no con propósitos egoístas…sino para la gloria de Dios y el bien de sus semejantes.

CADA NIÑO DEBE TENER INDIVIDUALIDAD: Se puede disciplinar a un niño para que no tenga voluntad propia, como si fuera un animal, con su individualidad sumergida en la de la persona que lo está educando.  Pero, en la medida de lo posible, cada niño debería ser educado para bastarse a sí mismo. 

Al poner en funcionamiento sus diversas facultades, sabrá donde es más fuerte y en que es deficiente. El sabio instructor prestará especial atención al desarrollo de los rasgos más débiles, de manera que el niño pueda formar un carácter bien equilibrado y armonioso.

EL MATRIMONIO NO DEBE DESTRUIR LA INDIVIDUALIDAD: Ni el marido ni la mujer deben pensar en ejercer gobierno arbitrario uno sobre otro.  No intenten imponer sus deseos uno a otro.  No pueden hacer esto y conservar el amor mutuo. 

Sean bondadosos, pacientes, indulgentes, considerados y corteses.  Mediante la gracia de Dios pueden hacerse felices uno al otro, tal como lo prometieron al casarse. Tenemos una individualidad que nos es propia, y la de la esposa nunca debe sumergirse en la de su esposo o viceversa. 

Elena White

Continúa en parte 215

 

 

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 213-

 

LA FORMACION DEL CARACTER. Recordemos que hemos de vivir UN DÍA A LA VEZ, que Dios nos ha dado ese día, y los registros del cielo mostrarán como hemos valorado sus privilegios y oportunidades. -parte 5-

LA UTILIDAD DEPENDE DE LA DECISION PERSONAL: Si bien los padres son responsables de la estampa del carácter así como de la educación y preparación de sus hijos e hijas. Es cierto también que nuestra posición y utilidad en el mundo dependen, en gran medida, de nuestra propia conducta. 

Daniel y sus compañeros disfrutaron los beneficios de la debida preparación y educación en los primeros años de sus vidas, pero estas ventajas de por sí no lo habrían hecho lo que fueron.  Llego el tiempo cuando debían actuar por sí mismos; cuando su futuro dependía de su propia conducta. 

Entonces decidieron ser leales a las lecciones que les fueron enseñadas en la niñez. El temor de Dios, que es el principio de la sabiduría, fue el fundamento de su grandeza.  El Espíritu de Dios fortaleció todo verdadero propósito, toda noble resolución.  

UNA FILOSOFIA FALSA Y PELIGROSA: El espiritismo asegura que los hombres son semidioses no caídos; que “cada mente se juzgará a sí misma”; que el “verdadero conocimiento coloca a los hombres por encima de toda ley”; que “todos los pecados cometidos son inocentes”, porque “todo lo que existe es correcto”, y porque “Dios no condena”.

Pretende que los seres humanos más viles están en el cielo exaltados.  Declara a todos los hombres: “No importa que hagan; vivan como les plazca; el cielo es vuestro hogar”. 

Multitudes llegan así a creer que el deseo constituye la ley suprema, que el desenfreno es libertad, y que el hombre es responsable solamente ante sí mismo.

COMO SER VENCEDORES: Debemos hacer frente a todos los obstáculos colocados en nuestro camino y vencerlos uno a uno. Si vencemos la primera dificultad, seremos más fuertes para afrontar la segunda y con cada esfuerzo nos haremos más capaces de progresar. 

Podemos ser vencedores contemplando a Jesús.  Pero cuando fijamos la mirada en las dificultades y esquivamos las batallas serias en favor del bien, nos volvemos débiles e incrédulos.

UNA ENTREGA TOTAL TODOS LOS DÍAS: Dando un paso después de otro se puede subir la más elevada cuesta, y llegar finalmente a la cima del monte.  No se sientan abrumados por la gran cantidad de trabajo que tengan que hacer en el espacio de esta vida.

Apliquemos toda facultad de nuestro ser a la tarea del día, aprovechemos toda preciosa oportunidad, apreciemos las ayudas que Dios nos da y avancemos paso a paso por la escalera del progreso. 

Recordemos que hemos de vivir UN DÍA A LA VEZ, que Dios nos ha dado ese día, y los registros del cielo mostrarán como hemos valorado sus privilegios y oportunidades. Ojalá aprovechemos cada día que Dios nos ha dado de modo tal, que al fin el Maestro diga de nosotros:

“BIEN, BUEN SIERVO Y FIEL”.  (Mateo 25:23) 

Elena White 

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 212-

 

 

LA FORMACION DEL CARACTER. Cada joven determina la historia de su vida por los pensamientos y sentimientos acariciados en sus primeros años. El intelecto recibe continuamente su molde por las oportunidades y ventajas mal o bien aprovechadas.  –parte 4-

LOS HÁBITOS FORMADOS EN LA JUVENTUD MARCAN EL CURSO DE LA VIDA: Cada joven determina la historia de su vida por los pensamientos y sentimientos acariciados en sus primeros años.

Los hábitos correctos, virtuosos y viriles, formados en la juventud, se convertirán en parte del carácter y por regla general, señalarán el curso del individuo para toda la vida. 

Los jóvenes pueden convertirse en depravados o virtuosos por elección propia. Pueden llegar tanto a distinguirse por hechos dignos y nobles como por los grandes crímenes y maldad.

UNA EXPERIENCIA QUE VIVE DÍA TRAS DÍA: El intelecto recibe continuamente su molde por las oportunidades y ventajas mal o bien aprovechadas.  Día tras día formamos caracteres que colocan a los jóvenes, como soldados bien disciplinados, bajo el estandarte del Príncipe Emanuel, o como rebeldes bajo el estandarte del príncipe de las tinieblas.

COMO SE FORMA EL CARÁCTER: Tratar con las mentes humanas es un trabajo muy delicado.  La disciplina necesaria para uno quebrantaría a otro; por lo tanto, los padres deben estudiar el carácter de sus hijos. Nunca sean rudos ni actúen por impulso.

La conducción áspera, poco juiciosa, excita las peores pasiones en los corazones de los hijos. Actuar por impulso en el gobierno de la familia es la peor manera de actuar. Cuando los padres contienden con sus hijos –en cualquiera de sus formas- sobreviene una lucha desigual.

¡Cuan injusto es oponer años y fuerza madura al desamparo y la ignorancia de un niño pequeño! Cada exhibición de ira de parte de los padres confirma la rebelión en el corazón de los niños. 

No es mediante un acto que se forma el carácter, sino por una repetición de actos que se establecen los hábitos y se confirma el carácter.  Para tener un carácter semejante  al de Cristo es necesario actuar como lo hacía Cristo. 

Los cristianos mostrarán un carácter santo y sus acciones e impulsos serán motivados por el Espíritu Santo.

LA IMPORTANCIA DE LA PERSEVERANCIA: Al perfeccionar un carácter cristiano, es esencial perseverar en el bien hacer. Los jóvenes deberían saber la importancia de la perseverancia y la energía en la obra de la formación del carácter. 

Desde los más tempranos años es necesario entretejer en el carácter los principios de severa integridad, para que los jóvenes de ambos sexos puedan alcanzar, al llegar a adultos, la más alta norma personal. 

Deberían tener siempre presente el hecho de que han sido comprados por precio, y deberían glorificar a Dios en sus cuerpos y espíritus los cuales son de El. (Elena White)

Continúa en parte 213

 

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 211-

 

LA FORMACION DEL CARACTER. Los defectos de carácter pueden ser vencidos. La verdadera dificultad proviene de un corazón no santificado y de la falta de voluntad para someterse al gobierno de Dios.-parte 3-

LOS DEFECTOS PUEDEN SER VENCIDOS: No digamos que no podemos remediar nuestros defectos de carácter. Si llegamos a esta conclusión, dejaremos ciertamente de obtener la vida eterna. La imposibilidad reside en nuestra propia voluntad. Si no queremos, no podremos vencer. 

La verdadera dificultad proviene de la corrupción de un corazón no santificado y de la falta de voluntad para someterse al gobierno de Dios. Para el corazón que llega a purificarse, todo cambia.  La transformación del carácter es para el mundo el testimonio de que Cristo mora en el creyente. 

Al sujetar los pensamientos y deseos a la voluntad de Cristo, el Espíritu de Dios produce nueva vida en el hombre y el hombre interior queda renovado a la imagen de Dios.  Hombres y mujeres débiles y errantes demuestran al mundo que el poder redentor de la gracia puede desarrollar el carácter deficiente en forma simétrica, para hacerlo llevar abundantes frutos.

LOS CARACTERES DEFECTUOSOS A VECES SE HEREDAN: Entre los niños y jóvenes, hay que tratar con toda clase de caracteres, cuyas mentes son impresionables.  Muchos de los niños no tienen la debida preparación en el hogar.  A algunos se los deja hacer como quieren, a otros se los critican y desalientan. 

Se le han manifestado muy poca disposición placentera y alegre; se les han dirigido muy pocas palabras de aprobación.  Han heredado los caracteres deficientes de sus padres, y la disciplina del hogar no les ha ayudado en la debida formación del carácter.

LOS DEFECTOS SE FORTALECEN CON LOS AÑOS: Los niños aprenden lecciones que son difíciles de desaprender. Cada vez que se los somete a restricciones a las cuales no están acostumbrados, o se les pide que se dediquen a estudiar con intensidad, recurren a sus pocos juiciosos padres en procura de simpatía y complacencia. 

De este modo se fomenta un espíritu de inquietud y descontento. Pero la pérdida más grande la sufren las víctimas de esa desorientación paterna.  Los defectos de carácter que un correcto adiestramiento podría haber corregido, permanecen así y se fortalecen con los años, para perjudicar y hasta destruir.

LA COMPLACENCIA DESESTABILIZA EL CARÁCTER: En algunas familias, los deseos del niño son ley.  Se le da todo lo que desea.  Se fomenta su disgusto por lo que no le gusta. 

Se supone que esas complacencias lo hacen feliz, pero son esas mismas cosas las que lo hacen desasosegado, descontento e imposible de satisfacer. 

La complacencia ha echado a perder su gusto por el alimento sencillo y saludable, por el uso recto y útil de su tiempo; la complacencia ha hecho la obra de desquiciar el carácter.

 HAY QUE DISCIPLINAR LA MENTE Y EL CORAZÓN: Los niños a quienes se les permite que hagan lo que les da la gana, no son felices. 

El corazón no subyugado no posee en sí mismo los elementos del reposo y el contentamiento. Hay que disciplinar la mente y el corazón, y someterlos a una restricción adecuada, para que el carácter armonice con las sabias leyes que gobiernan nuestro ser. 

La inquietud y el descontento son los frutos de la complacencia y el egoísmo.  El suelo del corazón, son el de un jardín, producirá malezas y espinas, a menos que se siembren en el semillas de preciosas flores, y que éstas reciban cuidado y cultivo. 

Lo mismo que ocurre en la naturaleza visible, acontece en el alma humana.  (Elena White)

Continúa en parte 212