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MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 226-

PRINCIPIOS TERAPEUTICOS Y SU APLICACIÓN-parte 3-

 

EN ARMONÍA CON LA CIENCIA- Necesitamos estar continuamente en guardia contra las sofisterías acerca de la geología y otras ramas de la falsamente llamada ciencia, que nada tienen que ver con la verdad. -parte3-

TODA VERDAD CONCUERDA CONSIGO MISMA: Las personas que no creen en el informe de Génesis han perdido la sencillez de la fe.  Debería existir una fe arraigada en la divina autoridad del la Santa Palabra de Dios.

La Sagrada Escritura no ha de juzgarse de acuerdo con las ideas científicas de los hombres. La sabiduría humana es una guía en la cuál no se puede confiar. 

Los escépticos que leen la Sagrada Escritura para poder sutilizar acerca de ella, pueden, mediante una compresión imperfecta de la ciencia o de la revelación, sostener que se encuentran contradicciones entre una y otra; pero cuando se entienden correctamente, se las nota en perfecta armonía. 

Moisés escribió bajo la dirección del Espíritu de Dios; y una teoría geológica correcta no presentará descubrimientos que no puedan conciliarse con los asertos así inspirados.  Toda verdad, ya sea en la naturaleza o en la revelación, es consecuente consigo misma en todas sus manifestaciones.

ALGUNOS PUNTOS ACERCA DE LOS CUALES TENEMOS QUE ESTAR EN GUARDIA: Necesitamos estar continuamente en guardia contra las sofisterías acerca de la geología y otras ramas de la falsamente llamada ciencia, que nada tienen que ver con la verdad. 

Las teorías de los grandes hombres necesitan ser zarandeadas cuidadosamente y separadas del más ligero vestigio de incredulidad.  Una semillita sembrada, dará lugar a una cosecha de incredulidad si es recibida. Todo el brillo del intelecto que poseen los hombres ha sido dado por el Señor, y debe ser dedicado a su servicio.

EL CONOCIMIENTO VERDADERO ES VIGORIZADO POR EL ESPÍRITU DE DIOS: El conocimiento es poder, pero es poder para bien únicamente cuando va unido con la verdadera piedad. Debe ser vivificado por el Espíritu de Dios, a fin de servir para los más nobles propósitos.

Cuanto más íntima sea nuestra relación con Dios, tanto más plenamente podremos comprender el valor de la verdadera ciencia; porque los atributos de Dios, según se ven en sus obras creadas, pueden ser apreciados mejor por aquél que tiene un conocimiento del Creador de todas las cosas, el Autor de toda verdad.

Los tales pueden hacer el más alto uso del conocimiento; porque cuando se hallan bajo el dominio completo del Espíritu de Dios, sus talentos alcanzan su más plena utilidad.

SIERVA DE LA RELIGIÓN: NO deberíamos obtener en vano cualquier educación.  Las promesas de la Palabra de Dios nos pertenecen.  Podemos ver la manifestación del Espíritu de Dios como en la escuela de los profetas.

La ciencia será entonces, como en el caso de Daniel, la sierva de la religión, y todo esfuerzo, desde el primero hasta el último, tenderá a la salvación del hombre en alma, cuerpo y espíritu, y será para la gloria de Dios por medio de Jesucristo.

Elena White

 

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 225-

PRINCIPIOS TERAPEUTICOS Y SU APLICACIÓN-parte 2-

 

EN ARMONÍA CON LA CIENCIA- Necesitamos la verdadera historia del origen de la tierra, la caída de Lucifer…Sin la Biblia, estaríamos confundidos por falsas teorías, superstición y falsedad. -parte2-

LA CIENCIA MAS IMPORTANTE: Aunque el conocimiento de la ciencia es poder, el poder de Jesús vino a impartir personalmente es aún mayor. La ciencia de la salvación es la ciencia más importante que ha de aprenderse en la escuela preparatoria de la tierra.

La sabiduría de Salomón es deseable, pero la de Cristo es mucho más deseable y esencial.  Por la simple preparación intelectual no podemos llegar a Cristo; pero por El podemos alcanzar el más alto peldaño de la grandeza espiritual.

Aunque no debe desalentarnos la búsqueda del conocimiento del arte, la literatura y los oficios, el estudiante debe obtener primeramente un conocimiento experimental de Dios y su voluntad.

CRISTO EMPLEO LA CIENCIA DE LAS CIENCIAS: Sin emplear la coacción, sin usar métodos de violencia, Cristo funde la voluntad del ser humano con la de Dios.

Esta es la ciencia de todas las ciencias verdaderas; porque efectúa un cambio extraordinario en la mente y el carácter: es la transformación que debería efectuarse en la vida de todos los que pasan por las puertas de la ciudad de Dios.

LA INVESTIGACION NO ESTA EN CONFLICTO CON LA REVELACIÓN: Dios es el fundamento de todas las cosas. Toda verdadera ciencia está en armonía con las obras divinas; toda verdadera educación conduce a obedecer al gobierno de Dios. 

La ciencia despliega nuevas maravillas ante nuestros ojos, se remonta a lo alto y explora nuevas profundidades; pero en su investigación no produce nada que esté en conflicto con la revelación divina.

LA CIENCIA NO PUEDE DESENTRAÑAR LOS SECRETOS DIVINOS:

“Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios: más las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos siempre” (Deut.29:29)

Nunca reveló Dios al hombre la manera precisa como lleva a cabo la obra de la creación; la ciencia humana no puede escudriñar los secretos del Altísimo. Su poder creador es tan incomprensible como su propia existencia.

LA BIBLIA ES NUESTRA GUÍA EN EL ESTUDIO DE LAS CIENCIAS: Dependemos de la Biblia para conocer el principio de la historia del mundo, la creación del hombre y su caída. 

Si eliminamos la Palabra de Dios, ¿qué podemos esperar sino quedarnos con fábulas y conjeturas, y con ese debilitamiento del intelecto que es el seguro resultado de aceptar el error?

Necesitamos la verdadera historia del origen de la tierra, la caída de Lucifer y la entrada del pecado en el mundo.  Sin la Biblia, estaríamos confundidos por falsas teorías. 

La mente estaría sometida a la tiranía de la superstición y la falsedad.  Pero, puesto que disponemos de la auténtica historia de los comienzos del mundo, no necesitamos enredarnos con conjeturas humanas y teorías indignas de confianza.

Doquiera se encuentren los cristianos, deben estar en comunión con Dios.  Y pueden disfrutar de la comprensión de la ciencia santificada. Sus mentes pueden fortalecerse, como la de Daniel, a quien Dios le dio “conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias”.  Entre todos los jóvenes  que examinó Nabucodonosor,

“no fueron hallados…otros como Daniel, Ananías, Misael y Azarías; así, pues, estuvieron delante del rey. En todo asunto de sabiduría e inteligencia que el rey les consultó, los halló diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en todo el reino” (Dan.1: 19,20)

Elena White

Continúa en parte 226

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 224-

PRINCIPIOS TERAPEUTICOS Y SU APLICACIÓN-parte 1-

 

EN ARMONÍA CON LA CIENCIA- La ciencia y la Palabra escrita concuerdan, y cada una derrama luz sobre la otra.  Juntas nos conducen a Dios… -parte 1-

INFORMACIÓN, PODER, BONDAD Y CARÁCTER: La verdadera educación no desconoce el valor del conocimiento científico o literario, pero considera que el poder es superior a la información, la bondad al poder y el carácter al conocimiento intelectual. 

El mundo no necesita tanto hombres de gran intelecto como de carácter noble. Necesita hombres cuya capacidad sea dirigida por principios firmes.

DIOS ES EL AUTOR DE LA CIENCIA: Dios es el autor de la ciencia.  La investigación científica abre ante la mente vastos campos de pensamiento e información, capacitándonos para ver a Dios en sus obras creadas.

La ignorancia puede intentar apoyar el escepticismo apelando a la ciencia; pero en vez de sostenerlo, la verdadera ciencia revela con nuevas evidencias la sabiduría y el poder de Dios.

Debidamente entendida, la ciencia y la Palabra escrita concuerdan, y cada una derrama luz sobre la otra.  Juntas nos conducen a Dios enseñándonos algo de las leyes sabias y benéficas por medio de las cuales El obra.

RELIGIÓN Y CIENCIA: El conocimiento verdadero es divino, Satanás insinuó en las mentes de nuestros primeros padres el deseo de un conocimiento especulativo. 

Por eso les dijo que ellos mejorarían en mucho su condición si seguían el curso contrario a la santa voluntad de Dios, porque Dios no los conduciría a  la mayor altura intelectual. Sin embargo, no era el propósito de Dios que ellos obtuvieran un conocimiento basado en la desobediencia.

Este era un vasto campo al cuál Satanás estaba tratando de conducir a Adán y Eva; y es el mismo campo que el abre, con sus tentaciones, ante el mundo de hoy.

La gran razón por la cual tan pocos de entre los grandes hombres del mundo y los que tienen una educación superior obedecen los Mandamientos de Dios, es porque han separado la educación  (ciencia) de la religión, pensando que cada una se desarrolla en un área diferente.

Dios ha presentado un campo demasiado amplio para perfeccionar el conocimiento de la ciencia y la religión.  Este conocimiento debía ser obtenido bajo la supervisión divina; dependía de la inmutable ley de Jehová, y el resultado habría sido la perfecta felicidad.

LA CIENCIA Y EL PODER: Un conocimiento de la verdadera ciencia es poder; y es propósito de Dios que se lo enseñe como preparación para la obra que ha de preceder a las escenas finales de la historia de esta tierra.

ARMONÍA ENTRE CIENCIA Y RELIGIÓN: El verdadero conocimiento proviene de conocer al Salvador. La educación adquirida sin la religión de la Biblia carece de su verdadero resplandor y de su gloria.

De esta manera se presentarán los propósitos y objetivos más nobles para la vida, obteniendo un correcto conocimiento del deber del hombre y de los intereses eternos. El gran objetivo es proporcionar opiniones correctas, al demostrar la armonía que existe entre la ciencia y la religión de la Biblia.

ES NECESARIO CONOCER LA CIENCIA Y RECIBIR UNA BUENA EDUCACIÓN: Los jóvenes que deseen entrar en el campo de la predicación, primero deben recibir un adecuado grado de preparación mental y adiestramiento adecuado para su vocación.

Los que no están educados, preparados ni refinados, no están listos para entrar en un campo donde las poderosas influencias del talento y la educación combaten las verdades de la Palabra de Dios. 

Ni tampoco pueden hacer frente con éxito a las extrañas formas de error que combinan religión y filosofía, cuya refutación requiere un conocimiento de la verdad tanto científica como bíblica. 

Elena White

Continúa en parte 225

 

 

EL CAMINO A CRISTO -EL PRINCIPE DEL CIELO- parte 6-

LA URGENTE NECESIDAD DEL HOMBRE

PORQUE DEBES NACER DE NUEVO –parte 3-

Vanos son los sueños de progreso de los hombres, vanos todos sus esfuerzos por elevar a la humanidad, si menosprecian la única fuente de esperanza y amparo para la raza caída. “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces…”. El único camino para ir a Dios es Cristo, quien dice: “Yo soy el Camino, y la Verdad, y la Vida; nadie viene al Padre sino por mi” (Juan 14:6).

El corazón de Dios suspira por sus hijos terrenales con un amor más fuerte que la muerte.  Al dar a su Hijo nos ha vertido todo el cielo en un don.  La vida, la muerte y la intercesión del Salvador, el ministerio de los ángeles, la imploración del Espíritu Santo, el Padre que obra sobre todo y por todo, el interés incesante de los seres celestiales; todo está empeñado en la redención del hombre.

Contemplemos el sacrificio que ha sido hecho por nosotros. Procuremos apreciar el trabajo y la energía que el cielo está empleando para rescatar al perdido y traerlo de nuevo a la casa de su Padre.  Jamás podrían haberse puesto en acción motivos más fuertes y energías más poderosas.  Los grandiosos galardones por el bien hacer, el goce del cielo, la compañía de los ángeles, la comunión y el amor de Dios y de su Hijo, la elevación y al acrecentamiento de todas nuestras facultades por las edades eternas ¿no son estos incentivos y estímulos poderosos que nos instan a dedicar a nuestro Creador y Salvador el amante servicio de nuestro corazón?

Y por otra parte, los juicios de Dios pronunciados contra el pecado, la retribución inevitable, la degradación de nuestro carácter y la destrucción final, se presentan en la Palabra de Dios para amonestarnos contra el servicio de Satanás.

¿No apreciaremos la misericordia de Dios? Pongámonos en perfecta relación con Aquél que nos ha amado con estupendo amor.  Aprovechemos los medios que nos han sido provistos para que seamos trasformados conforme a su semejanza y restituidos a la comunión de los ángeles ministradores, a la armonía y comunión del Padre y el Hijo. (Elena White)

  • “PERO SI ANDAMOS EN LUZ, COMO EL
  • ESTA EN LUZ, TENEMOS COMUNIÓN UNOS
  • CON OTROS, Y LA SANGRE DE JESUCRISTO
  • SU HIJO NOS LIMPIA DE TODO PECADO.
  • SI CONFESAMOS NUESTROS PECADOS, EL
  • ES FIEL Y JUSTO PARA PERDONAR NUESTROS
  • PECADOS, Y LIMPIARNOS DE TODA MALDAD” (1Juan 1:7,9)
  • Y CUALQUIERA COSA QUE
  • PIDIEREMOS LA RECIBIREMOS DE EL
  • PORQUE GUARDAMOS SUS MANDAMIENTOS, Y HACEMOS LAS COSAS
  • QUE SON AGRADABLE DELANTE DE EL” (1 Juan 3:22)

EL CAMINO A CRISTO -EL PRINCIPE DEL CIELO- parte 5-

LA URGENTE NECESIDAD DEL HOMBRE

PORQUE DEBES NACER DE NUEVO –parte 2-

No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo” (Juan 3:7).  De Cristo está escrito: “En El estaba la vida; y la vida era la luz de los hombres” (Juan 1:4), el único “nombre debajo del cielo dado a los hombres, en el cual podamos ser salvos” (Hechos 4:12).

No basta comprender la bondad amorosa de Dios, ni percibir la benevolencia y ternura paternal de su carácter.  No basta discernir la sabiduría y justicia de su ley, ver que está fundada sobre el eterno principio del amor.  El apóstol Pablo veía todo ésto cuando exclamó: “De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno. Porque sabemos que la ley es espiritual; más yo soy carnal, vendido al pecado.” (Rom.7:12,14). Ansiaba la pureza, la justicia que no podía alcanzar por sí mismo, y dijo: “¡Miserable de mi! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? (Rom.7:24).  La misma exclamación ha subido en todas partes y en todo tiempo. No hay más que una contestación para todos: “¡He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo! “ (Juan 1:29).

Muchas son las figuras por las cuales el Espíritu de Dios ha procurado ilustrar esta verdad y hacerla clara a las almas que desean verse libres de la carga del pecado.  Cuando Jacob pecó  engañando a  Esaú, y huyó de la casa de su padre, estaba abrumado por el conocimiento de su culpa.  Solo y abandonado como estaba, separado de todo lo que le hacía preciosa la vida, el único pensamiento que sobre todos los otros oprimía su alma, era el temor de que su pecado lo hubiera apartado de Dios, que fuese abandonado del cielo. En medio de su tristeza, se recostó para descansar sobre la tierra.

Rodeábanlo solamente las solitarias montañas, y cubríalo la bóveda celeste con su manto de estrellas. Habiéndose dormido, una luz extraordinaria se le apareció en su sueño, y he aquí, de la llanura donde estaba recostado, una inmensa escalera simbólica parecía conducir a lo alto, hasta las mismas puertas del cielo, y los ángeles de Dios subían y descendían por ella; al paso que de la gloria de las alturas se oyó la voz divina que pronunciaba un mensaje de consuelo y esperanza.  Así hizo Dios conocer a Jacob aquello que satisfacía la necesidad y el ansia de su alma: un Salvador.  Con gozo y gratitud vio revelado un camino por el cual él, como pecador, podía ser restaurado a  la comunión con Dios.  La mística escalera de su sueño representaba a Jesús, el único medio de comunicación entre Dios y el hombre. (Leer 1Timoteo 2:5)

Al caer el hombre se apartó de Dios: la tierra fue cortada del cielo.  A través del abismo existente entre ambos no podía haber ninguna comunión.  Más mediante Cristo, el mundo está unido otra vez con el cielo. Cristo ha salvado el abismo que el pecado había hecho. Cristo une al hombre caído, débil y miserable, con la Fuente del poder infinito. (Elena White)

EL CAMINO A CRISTO -EL PRINCIPE DEL CIELO- parte 4-

LA URGENTE NECESIDAD DEL HOMBRE

PORQUE DEBES NACER DE NUEVO –parte 1-

El hombre estaba dotado originalmente de facultades nobles y de un entendimiento bien equilibrado.  Era perfecto y estaba en armonía con Dios. Sus pensamientos eran puros, sus designios santos.  Pero por la desobediencia, sus facultades se pervirtieron y el egoísmo sustituyó al amor. Su naturaleza se hizo tan débil por la trasgresión, que le fue imposible, por su propia fuerza, resistir el poder del mal.  Fue hecho cautivo de Satanás, y hubiera permanecido así para siempre si Dios no hubiese intervenido de una manera especial.  El propósito del tentador era contrariar el plan que Dios había tenido al crear al hombre y llenar la tierra de miseria y desolación.  Quería señalar todo este mal como el resultado de la obra de Dios al crear al hombre.

El hombre, en su estado de inocencia, gozaba de completa comunión con Aquélen quien estaban escondidos todos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia” (Colos.2:3). Más después de su caída, no pudo encontrar gozo en la santidad y procuró ocultarse de la presencia de Dios.  Y tal es aún la condición del corazón no renovado.  No está  en armonía con Dios, ni encuentra gozo en la comunión con El.  El pecador no podría ser feliz en la presencia de Dios; le desagradaría la compañía de los seres santos.  Y si se le pudiese permitir entrar en el cielo, no hallaría alegría en aquel lugar. Sus pensamientos, sus intereses, sus móviles, serían distintos de los que mueven a los moradores celestiales. Sería una nota discordante en la melodía del cielo. El cielo sería para el un lugar de tortura.  No es un decreto arbitrario de parte de Dios el que excluye del cielo a los malvados; ellos mismos se han cerrado las puertas por su propia ineptitud para aquella compañía.  La gloria de Dios sería para ellos un fuego consumidor.

Es imposible que escapemos por nosotros mismos del abismo del pecado en que estamos sumidos.  Nuestro corazón es malo y no lo podemos cambiar. “Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden”. (Rom.8:7).

La educación, la cultura, el ejercicio de la voluntad, el esfuerzo humano todos tiene su propia esfera, pero para ésto no tienen ningún poder.  Pueden producir una corrección externa de la conducta, pero no pueden cambiar el corazón; no pueden purificar las fuentes de la vida.  Debe haber un poder que obre en el interior, una vida nueva de lo alto, antes de que el hombre pueda convertirse del pecado a la santidad. Ese poder es Cristo. Solamente su gracia puede vivificar las facultades muertas del alma y atraerla a Dios, a la santidad. El Salvador dijo: “A menos que el hombre naciere de nuevo”, a menos que reciba un corazón nuevo, nuevos deseos, designios y móviles que lo guíen a una nueva vida, no pueden ver el reino de Dios” (Juan 3:3). La idea de que solamente es necesario desarrollar lo bueno que existe en el hombre por naturaleza, es un engaño fatal.

“El hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios; porque para él son locura; y no las puede entender, por cuanto se disciernen espiritualmente.” (1Cor.2:14)  

(Elena White)

 

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 223-

 

LA SALUD MENTAL.Si Dios sabía cual iba a ser el resultado, ¿por qué permitió que el hombre fuese probado, que pecara, e introdujera la desgracia y la muerte?”…….  parte 4 –

EL HOMBRE ES UN SER PROVISTO DE LIBERTAD MORAL: Para incitar la rebelión de la raza caída, Satanás, hizo aparecer a Dios como injusto por haber permitido que el hombre violara su Ley.  Dijo el tentador:

Si Dios sabía cual iba a ser el resultado, ¿por qué permitió que el hombre fuese probado, que pecara, e introdujera la desgracia y la muerte?”…….

Millares de personas repiten hoy la misma rebelde queja contra Dios.  No comprenden que al quitarle al hombre la libertad de elegir, le roban su prerrogativa como ser racional y lo convierten en un mero autómata.  No es el propósito de Dios forzar la voluntad de nadie. 

El hombre fue creado moralmente libre.  Como los habitantes de todos los otros mundos, debe ser sometido a la prueba de la obediencia; pero nunca se lo coloca en una situación en la cual se halle obligado a ceder al mal. 

No puede sobrevenirle tentación o prueba alguna que no sea capaz de resistir.  Dios tomó medidas tales, que nunca tuvo el hombre que ser necesariamente derrotado en su conflicto con Satanás.

EL PRESENTE AFECTA LAS DECISIONES FUTURAS: Todo su futuro estará influenciado para bien o para mal por la senda que Ud. elija recorrer ahora.

LA MENTE DESCONTROLADA SE DEBILITA: Las facultades mentales deberían ser desarrolladas al máximo; se las debería fortalecer y ennoblecer mediante el estudio de las verdades espirituales. 

Si se deja que la mente se espacie casi totalmente en cosas triviales y en las actividades comunes de la vida diaria, de acuerdo con una de sus leyes invariables, se volverá débil, frívola y deficiente en poder espiritual.

EL PREJUICIO IMPIDE QUE LA LUZ ILUMINE: Los que permiten que el prejuicio impida que la mente reciba la verdad, no pueden ser receptáculos de la iluminación divina.  Sin embargo cuando se presenta una interpretación de las Escrituras, muchos no preguntan si es correcta, si está en armonía con la Palabra de Dios.

Tan plenamente satisfechos se sienten con sus propias ideas, que no quieren examinar la evidencia bíblica con el deseo de aprender, sino que rehúsan interesarse, meramente a causa de sus prejuicios.

LA FELICIDAD DEPENDE DE LA PERFECTA ARMONÍA DE LAS LEYES DE DIOS: Como la ley de amor era el fundamento del gobierno de Dios, la dicha de todos los seres creados dependía de su perfecta armonía con los grandes principios de justicia. 

Dios quiere que todas sus criaturas le rindan un servicio de amor y un homenaje que provenga de la apreciación inteligente de su carácter.  No le agrada la sumisión forzosa, y da a todos libertad para que lo sirvan voluntariamente.   

Elena White

EL CAMINO A CRISTO -EL PRINCIPE DEL CIELO- parte 3-

EL AMOR DE DIOS POR EL HOMBRE

CUANTO TE AMA DIOS-parte 3-

El que había sido uno con Dios, sintió en su alma la terrible separación que hace el pecado entre Dios y el hombre. Esto arrancó de sus labios el angustioso clamor: “¡Dios mío!, ¡Dios mío! ¿Por qué me has desamparado?” (Mateo 27:46).  La carga del pecado, el conocimiento de su terrible enormidad y de la separación que causa entre el alma y Dios, quebrantó el corazón del Hijo de Dios.

 Pero este gran sacrificio no fue hecho a fin de crear amor en el corazón del Padre para con el hombre, ni para moverlo a salvar. ¡No! “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su hijo unigénito.” (Juan 3:16). No es que el Padre nos ame por causa de la gran propiciación, sino que proveyó la propiciación  porque nos ama. Cristo fue el medio por el cual El pudo derramar su amor infinito sobre un mundo caído. “Dios estaba con Cristo, reconciliando consigo mismo al mundo.” (2Cor.5:19).  Dios sufrió con su Hijo.  En la agonía del Getsemaní, en la muerte del Calvario, el corazón del Amor infinito pagó el precio de nuestra redención.

Jesús decía: “Por ésto el Padre me ama, por cuanto yo pongo mi vida para volverla a tomar.” (Juan 10:17). Es decir: De tal manera os amaba mi Padre, que aún me ama más porque he dado mi vida para redimiros.  Por haberme hecho vuestro Sustituto y Fianza, por haber entregado mi vida y tomado vuestras responsabilidades, vuestras transgresiones, soy más caro a mi Padre; por mi sacrificio.

Nadie sino el Hijo de Dios podía efectuar nuestra redención; porque solo El, que estaba en el seno del Padre podía darlo a conocer.  Solo El, que conocía la altura y la profundidad del amor de Dios, podía manifestarlo.  Nada menos que el infinito sacrificio hecho por Cristo a favor del hombre caído podía expresar el amor del Padre hacia la perdida humanidad.

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito”. Lo dio no solamente para que viviese entre los hombres, no sólo para que llevase los pecados de ellos y muriese como su sacrificio; lo dio a la raza caída. Cristo debía identificarse con los intereses y necesidades de la humanidad.  El que era uno con Dios se ha unido con los hijos de los hombres con lazos que jamás serán quebrantados.  Jesúsno se avergüenza de llamarlos hermanos” (Heb.2:11). Es nuestro Sacrificio, nuestro Abogado, nuestro Hermano, lleva nuestra forma humana delante del trono del Padre, y por las edades eternas será uno con la raza que ha redimido; es el Hijo del hombre.  Y todo ésto para que el hombre fuese levantado de la ruina y degradación del pecado, para que reflejase el amor de Dios y participase del gozo de la santidad.

El precio pagado por nuestra redención, el sacrificio infinito que hizo nuestro Padre celestial al entregar a su Hijo para que muriese por nosotros, debe darnos un concepto elevado de lo que podemos ser hechos en Cristo. “¡Mirad cual amor nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios!”

Por la transgresión, los hijos del hombre se hacen súbditos de Satanás.  Por la fe en el sacrificio reconciliador de Cristo, los hijos de Adán pueden ser hechos hijos de Dios.  Al revestirse de la naturaleza humana, Cristo eleva a la humanidad.  Los hombres caídos son colocados donde pueden, por la relación con Cristo, llegar a ser en verdad dignos del nombre de “hijos de Dios”. Cuanto más estudiamos el carácter divino a la luz de la cruz, más vemos la misericordia, la ternura y el perdón unidos a la equidad y la justicia, y más claramente discernimos pruebas innumerables de un amor infinito y de una tierna piedad. (Elena White)

MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 222-

 

LA SALUD MENTAL. Aún en la tierra nuestro gozo puede ser como una fuente inagotable, alimentada por las corrientes que manan del trono de Dios. -parte 3-

LA LEY DEL DESEO SUSTITUTO: Gran daño se hace por falta de firmeza y decisión. Algunos padres dicen: No te voy dar ésto o aquéllo, y después ceden pensando que son demasiado estrictos, y dan al niño justamente lo que al principio le rehusaron. 

Es una importante ley de la mente, que no debiera ser pasada por alto, que cuando un objeto deseado es muy firmemente negado como para quitar toda esperanza, la mente pronto dejará de anhelarlo, y se ocupará de otras cosas.  Pero mientras haya alguna esperanza de obtenerlo el objeto deseado, se hará un esfuerzo para lograrlo.

LAS CONVICCIONES TRATAN DE EXPRESARSE: Es ley de Dios que quien cree la verdad, tal como es en Jesús, la dará a conocer.  Las ideas y convicciones que alberga la mente trataran de expresarse. 

Todo aquél que da pábulo a la incredulidad y a la crítica, todo el que se sienta capaz de juzgar la obra del Espíritu Santo, difundirá el espíritu que lo anima.  El hacerse sentir y oír, forma parte de la naturaleza de la incredulidad, la infidelidad y la resistencia a la gracia de Dios.

La mente dominada por esos elementos siempre estará luchando para abrirse paso y lograr adherentes. Todos los que anden junto a un apóstata serán imbuidos de su espíritu de compartir con otros sus pensamientos, el resultado de sus propias averiguaciones y los sentimientos que los impulsan; porque no es fácil reprimir los motivos que nos inducen a la acción.

LA EXPRESIÓN FORTALECE LOS PENSAMIENTOS Y SENTIMIENTOS: Es una ley de la naturaleza que nuestros pensamientos y sentimientos resultan alentados y fortalecidos al darles expresión.  Aunque las palabras expresan los pensamientos, estos a su vez siguen a las palabras. 

Si diéramos más expresión a nuestra fe, si nos alegrásemos más de las bendiciones que sabemos que tenemos; la gran misericordia y el gran amor de Dios, tendríamos más fe y gozo. 

Ninguna lengua puede expresar, ninguna mente finita puede concebir la bendición resultante de la debida apreciación de la bondad y el amor de Dios. Aún en la tierra nuestro gozo puede ser como una fuente inagotable, alimentada por las corrientes que manan del trono de Dios.

LA MENTE TIENE LA FACULTAD DE ELEGIR: Dios nos ha dado la facultad de elección; a  nosotros nos toca ejercitarla.  No podemos cambiar nuestros corazones ni dirigir nuestros pensamientos, impulsos y afectos. No podemos hacernos puros, propios para el servicio de Dios. 

Pero si podemos escoger el servir a Dios; podemos entregarle nuestra voluntad, y entonces El obrará en nosotros el querer y el hacer según su buena voluntad.  Así toda nuestra naturaleza se someterá a la dirección de Cristo. 

El tentador no puede nunca obligarnos a hacer lo malo.  No puede dominar nuestra mente, a menos que la entreguemos a su dirección.  La voluntad debe consentir y la fe abandonar su confianza en Cristo, antes que Satanás pueda ejercer su poder sobre nosotros. 

Pero todo deseo pecaminoso que acariciamos le da un punto de apoyo.  Todo detalle en que dejamos la norma divina es una puerta abierta por la cual él puede entrar para tentarnos y destruirnos.  Y todo fracaso o derrota de nuestra parte le da ocasión de vituperar a Cristo. (Elena White)

Continúa en parte 223

EL CAMINO A CRISTO -EL PRINCIPE DEL CIELO- parte 2-

EL AMOR DE DIOS POR EL HOMBRE

CUANTO TE AMA DIOS-parte 2-

El Hijo de Dios descendió del cielo para manifestar al Padre. “A Dios nadie jamás le ha visto: el Hijo unigénito, que está en el seno del Padre, El  le ha dado a conocer” (Juan 1:18). Cuando uno de sus discípulos le dijo: “Muéstranos al Padre”, Jesús le respondió: “Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, ¿y todavía no me conoces, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre».

Jesús dijo, describiendo su misión terrenal: “Jehová me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado para proclamar a los cautivos, y a los ciegos recobro de la vista, para poner en libertad a los oprimidos…” (Lucas 4:18), ésta era su obra.  Pasó su vida haciendo bien y sanando a todos los oprimidos de Satanás.

Había aldeas enteras donde no se oía un gemido de dolor en casa alguna, porque El había pasado por ellas y sanado a todos sus enfermos. Su obra demostraba su divina unción. En cada acto de su vida revelaba amor, misericordia y compasión; su corazón rebosaba de tierna simpatía por los hijos de los hombres.  Tomo la naturaleza del hombre para poder simpatizar con sus necesidades. Los más pobres y humildes no tenían temor de allegársele. Aún los niñitos se sentían atraídos hacia El. Les gustaba subir a sus rodillas y contemplar ese rostro pensativo, que irradiaba benignidad y amor, Jesús no suprimió una palabra de verdad, sino que profirió siempre la verdad con amor.

Hablaba con el mayor tacto, cuidado y misericordiosa atención, en su trato con las gentes.  Nunca fue áspero, nunca habló una palabra severa innecesariamente, nunca dió a un alma sensible una pena innecesaria. No censuraba la debilidad humana.  Hablaba la verdad, pero siempre con amor. Denunciaba la hipocresía, la incredulidad y la iniquidad; pero las lágrimas velaban su voz cuando profería sus fuertes reprensiones.  Lloró sobre Jerusalén, la ciudad amada que rehusó recibirlo, a El, el Camino, la Verdad y la Vida.  Habían rechazado al Salvador, más El los consideraba con piadosa ternura.

La suya fue una vida de abnegación y verdadera solicitud por los demás.  Toda alma era preciosa a sus ojos. A la vez que siempre llevaba consigo la dignidad divina, se inclinaba con la más tierna consideración hacia cada uno de los miembros de la familia de Dios. En todos los hombres veía almas caídas a quienes era su misión salvar.  Tal es el carácter de Cristo como se revela en su vida. Este es el carácter de Dios.  Del corazón del Padre es de donde manan los ríos de compasión divina, manifestada en Cristo para todos los hijos de los hombres.  Jesús el tierno y piadoso Salvador, era Dios “manifestado en carne” (1Tim.3:16).

Jesús vivió, sufrió y murió para redimirnos.  El se hizoVarón de dolores” para que nosotros fuésemos hechos participantes del gozo eterno.  Dios permitió que su Hijo amado, lleno de gracia y de verdad, viniese de un mundo de indescriptible gloria, a un mundo corrompido y manchado por el pecado, oscurecido con la sombra de la muerte y la maldición.  Permitió que dejase el seno de su amor, la adoración de los ángeles, para sufrir vergüenza, insulto, humillación, odio y muerte. “El castigo de nuestra paz cayó sobre El, y por sus llagas nosotros sanamos” (Isaías 53:5).  El Hijo inmaculado de Dios tomó sobre sí la carga del pecado. (Elena White)