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LA NATURALEZA HUMANA-REFERENCIAS-doceava parte-

La doctrina del hombre por mucho tiempo ha sido un término teológico que se usa para discurrir acerca de los componentes de la familia humana. En esta presentación, el término hombre no significa un varón, excluyendo a la   mujer, sino que ha sido usado para facilitar la discusión y la continuidad con la tradición y la semántica teológica. El Nuevo testamento asocia la experiencia de Israel en el Sinaí con el antiguo pacto (Gen.4:24, 25). En el Sinaí, Dios renueva su pacto eterno de gracia a su pueblo que había sido liberado. Dios le prometeSi diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa” (Exo.19: 5, 6; compárese con Génesis 17: 7, 9, 19. El pacto estaba basado en la justicia que es por la fe y la Ley sería escrita en sus corazones.

El pacto de la gracia puede se motivo de perversión de parte de los creyentes, convirtiéndolo en un sistema de salvación por obras. La experiencia de procurar la justicia por obras humanas ha existido desde que entró el pecado en el mundo, quebrantándose así el pacto eterno (Oseas 6:7).

A través de la historia de Israel, la mayoría procuró vivir bajo el antiguo pacto,ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia”por obras de la ley” (Rom.9:30; 10:4). Vivían conforme a la letra y no conforme al Espíritu (2 Cor. 3:6). Procurando justificarse a sí mismo por la Ley (Gal.5:4), vivían bajo la condenación  de la Ley en cautividad, no en libertad (Gal.4:21-23).

El libro de hebreos aplica el primer pacto –el antiguo—a la historia de Israel desde el Sinaí, y revela su naturaleza temporal.  Demuestra que el sacerdocio levítico estaba destinado a ser temporal, cumpliendo una función simbólica hasta que llegara la realidad en Cristo (Heb.9; 10). Muchos no lograron ver que en sí mismas las ceremonias no tenían valor alguno (Heb.10:1).  La adherencia a este sistema desombras” después que el tipo se había encontrado con su antitipo, la sombra con la realidad, distorsionaba la verdadera misión de Cristo.  Esto explica el fuerte lenguaje usado para hacer énfasis en la superioridad del pacto mejor o nuevo sobre el del Sinaí.

El antiguo pacto, por lo tanto puede ser descrito en términos negativos y positivos.  En lo negativo, se refiere a la respuesta imperfecta del pueblo al pacto eterno de Dios.  En lo positivo, significa el ministerio terrenal temporal que Dios designó para enfrentar la emergencia creada por el fracaso humano.

 

LA NATURALEZA HUMANA–onceava parte-

LA RENOVACIÓN DEL PACTO. La humanidad rechazó este magnífico pacto de gracia tanto antes del Diluvio como después (Gen.1-8;  11:1-9). Cuando Dios ofreció nuevamente el pacto, lo hizo por medio de Abrahán.  Nuevamente afirmó la promesa de la redención: En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuánto obedeciste mi voz” (Gen.22:18,  12:3;  18:18).

Las Escrituras destacan en forma especial la fidelidad de Abrahán a las condiciones del pacto. Abrahán creyó a Dios, y le fue contado por justicia” (Gen.15:6) El hecho de que la participación de Abrahán en las bendiciones del pacto, si bien estaba fundada en la gracia de Dios, también dependía de su obediencia, revela que el pacto afirma la autoridad de la Ley de Dios (Gen.17:1;  26:5).

La fe de Abrahán le concedió el título de padre de los creyentes” (Rom.4:11). El es el modelo que Dios nos ha dejado para que comprendamos la justicia por la fe que se revela en la obediencia (Rom.4:2, 3;  Sant.2:23, 24).  Los  que son de fe, éstos son hijos de Abrahán” (Gal.3:7). Cualquier persona en el mundo puede experimentar las promesas de salvación si cumple la condición “Si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abrahán  sois y herederos según la promesa” (Gal.3:29)

EL NUEVO PACTO. Otros pasajes bíblicos posteriores hablan de un pacto nuevo o mejor. Pero lo hacen no porque el pacto eterno hubiese sido cambiado, sino porque por causa de la infidelidad de Israel, el pacto eterno de Dios se había perdido de vista a tal punto que cuando el Señor procuró renovarlo, parecía algo nuevo (Jer.31: 31-34), estaba asociado con una nueva revelación del amor de Dios en  la encarnación, vida, muerte, resurrección y mediación de Jesucristo (Heb.8:6-13);  y no fue sino hasta la cruz cuando fue ratificado por la sangre de Cristo (Dan.9:27;  Luc.22:20;  Rom.15:8;  Heb.9:11-22).

Lo que ofrece el pacto a los que lo aceptan es inconmensurable. Por medio de la gracia de Dios, les ofrece el perdón de sus pecados. Ofrece la obra del Espíritu Santo, quien se compromete a escribir los DIEZ MANDAMIENTOS en el corazón y restaurar en los pecadores arrepentidos la imagen de su Hacedor (Jer.31:33).La experiencia del nuevo pacto y el nuevo nacimiento trae a nuestra vida la justicia de Cristo y la experiencia de la justificación por la fe.

La renovación del corazón que produce, transforma a los individuos de modo que en ellos se manifiestan los frutos del Espíritu: “Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza” (Gal.5:22, 23). Por medio del poder de la gracia salvadora de Cristo, pueden caminar como Cristo caminó, gozando cada día de las cosas que le agradan a Dios (Juan 8:29). La única esperanza de la humanidad caída consiste en aceptar la invitación que Dios hace a entrar en su pacto de gracia. Por fe en Jesucristo, podemos experimentar esta relación que asegura nuestra adopción como hijos de Dios y herederos con Cristo de su reino celestial.

LA NATURALEZA HUMANA-décima parte-

EL PACTO DE LA GRACIA. Por la transgresión, la primera pareja se volvió pecaminosa. Ahora que no tenían poder para resistir  a Satanás, ¿podrían alguna vez volver a ser libres, o serían dejados para que perecieran?  ¿Habría alguna esperanza?

EL PACTO DESPUÉS DE LA CAÍDAAntes que Dios pronunciara el castigo sobre los pecados de la pareja caída, les impartió esperanza introduciendo el pacto de gracia. Y pondré enemistad entre ti [Satanás] y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú la herirás en el calcañar “(Gen.3:15 El mensaje produjo ánimo, porque anunciaba que, si bien Satanás había hecho caer bajo sus encantamientos a la humanidad por último sería derrotado.  El pacto fue hecho entre Dios y la humanidad. Primero, Dios prometió  concedernos por medio de su gracia, una defensa contra el pecado.  Haría nacer la enemistad entre la serpiente y la mujer, entre los seguidores de Satanás y el pueblo de Dios. Esto interrumpiría la relación entre el hombre y Satanás, y abriría el camino para renovar la relación con Dios.

El conflicto a través de los siglos alcanzaría su culminación en la muerte de Jesucristo, la personificación predicha de la Simiente de la mujer. En el Calvario, Satanás fue derrotado. A pesar de que la simiente de la mujer fue herida, logró derrotar al  autor del mal.

Todos los que acepten el ofrecimiento de la gracia de Dios experimentarán enemistad contra el pecado, lo cuál les permitirá ganar la victoria en la batalla contra Satanás. Por fe compartirán el triunfo del Salvador en el Calvario.

EL PACTO ESTABLECIDO ANTES DE LA CREACIONEl pacto de la gracia no se desarrolló después de la caída. Las Escrituras señalan que  aún antes de la creación, los miembros de la Deidad habían pactado entre ellos rescatar la raza si esta caía en el  pecado. Pablo dicenos escogió en El [Cristo] antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de El, en amor, habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia”  (Efe.1: 4-6; compárese con 2Tim. 1:9).

Pedro se refirió al sacrificio expiatorio de Cristo, diciendo:Cristo……..ya destinado desde antes de la fundación del mundo” (1 Ped.1: 19, 20). Jesucristo sería el fiador del pacto (Heb.7:22). El  hecho de que Cristo fuese el fiador, significa que si la raza humana caía en pecado, El llevaría su castigo. Pagaría el precio de su redención; haría la expiación por los seres humanos. Ningún hombre o ángel  podría asumir esa responsabilidad. Sólo Cristo el Creador, la Cabeza representativa de la raza, podría cargar con esa responsabilidad (Rom.5: 12-21;  1 Cor.15:22).

El Hijo de Dios es no sólo el fiador del pacto; también es su mediador o ejecutor. He descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió” (Juan 6:38; compárese con 5: 30, 43). La voluntad del Padre es  que todo aquél que ve al Hijo, y cree en El, tenga vida eterna” (Juan 6:40). “Y ésta es la vida eterna que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado” (Juan 17:3).

En la cruz, Jesús cumplió su promesa de ser el fiador de la humanidad en el pacto. Su exclamación Consumado es” (Juan 19:30), marcó el cumplimiento de su misión. Con su propia vida había pagado la pena que requería la Ley de Dios quebrantada, garantizando la salvación de los seres humanos arrepentidos. La sangre de Cristo ratificó el pacto de la gracia. Por fe en su sangre expiatoria, los pecadores arrepentidos serían adoptados como hijos e hijas de Dios, convirtiéndose en herederos de la vida eterna.  Este pacto de gracia demuestra el infinito amor que Dios siente por la humanidad. Establecido antes de la creación, el pacto fue revelado después de la caída. En ese momento, en un sentido especial, Dios y la humanidad se convirtieron en socios.

 

LA NATURALEZA HUMANA- novena parte-

LA ERRADICACIÓN DE LA CONDUCTA PECAMINOSA.  Aún el mismo Apóstol Pablo fracasó en sus intentos de vivir una vida recta por sus propias fuerzas. Conocía el patrón perfecto, la Ley de Dios, pero no lograba cumplirla. Al recordar sus esfuerzos, dijo: Lo que hago, no lo entiendo;  pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago”.  Luego señala el impacto que el pecado tuvo en su vida: “De manera que ya no soy yo quien hace aquéllo, sino el pecado que mora en mi”.”Según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en  mis miembros. ¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?”  (Rom.7:15,19, 20,22-24).

Pablo reconoce que necesita  poder divino para vencer. Por medio de Cristo, abandonó la vida según la carne y comenzó una nueva vida según el Espíritu (Rom.7:25;  8:1).  Esta nueva vida en el Espíritu constituye el don transformador de Dios. Por medio de la gracia divina, nosotros que estábamosmuertos en nuestrosdelitos y pecados”, llegamos a ser victoriosos (Efe. 2:1, 3, 8-10).

LA EVOLUCIÓN Y LA CAÍDA DEL HOMBREDesde la creación, Satanás ha confundido a muchos al debilitar su confianza en los relatos bíblicos de los orígenes de la raza humana y la caída de Adán y Eva.  Un número creciente de cristianos han adoptado la evolución teísta, la cuál afirma que Dios usó la evolución para realizar la creación descrita en el Génesis. Los que aceptan la evolución teísta no consideran que los primeros capítulos de Génesis sean literales, sino meras alegorías o mitos.

EL CONCEPTO BÍBLICO DEL HOMBRE Y LA EVOLUCIÓNLa Biblia rechaza la interpretación mítica o alegórica de Génesis. Los mismos escritores bíblicos interpretan los primeros once capítulos del Génesis como historia literal. Adán y Eva, la serpiente y Satanás son considerados caracteres históricos en el drama de la gran controversia.

EL CALVARIO Y LA EVOLUCIÓNLa evolución, en cualquiera forma que se presente, contradice los fundamentos básicos del cristianismo. El cristianismo y la evolución se hallan diametralmente opuestos. La contradicción más radical de la evolución la provee el Calvario. Si no hubo caída, ¿por qué necesitaríamos que Dios muriera por nosotros? Nuestra esperanza se afirma en el Hombre que colgó de la cruz. Su muerte es lo único que abre la posibilidad de una vida mejor y más plena que nunca tenga fin. El Calvario declara que necesitamos un sustituto que nos libere.

LA ENCARNACION Y LA EVOLUCIÓN. La mejor respuesta al conflicto entre la creación y la evolución se obtiene al mirar la creación de la humanidad desde la perspectiva de la encarnación.  Al introducir en la historia a Cristo, el segundo Adán, Dios obró en forma creativa. Si Dios pudo realizar ese milagro supremo, no cabe duda alguna acerca de su capacidad de formar al primer Adán.

RAYOS DE ESPERANZA.  En la cruz, los seres humanos asesinaron a su Creador.  Pero Dios no ha dejado a la humanidad sin esperanza. Aunque la semejanza divina se dañó, no fue completamente borrada. A pesar de que el hombre es un ser caído, corrompido y pecaminoso, todavía representa a Dios en el mundo. Le has hecho poco menor que los ángeles, y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos” (Sal.8:5, 6;  compárese con Heb.2:7). David respondió con alabanzas y agradecimientos.

“¡OH JEHOVÁ, SEÑOR NUESTRO, CUAN GRANDE ES TU NOMBRE EN TODA LA TIERRA! (SAL.8:9).

 

LA NATURALEZA HUMANA-octava parte-

EL CENTRO DE CONTROL DEL PECADO.  El asiento del pecado se halla en lo que la Biblia llama el corazón, y que nosotros conocemos como la mente. Del corazón mana la vida” (Prov. 4:23). Cristo revela que son los malos pensamientos de la persona los que contaminan,porque del corazón, salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias” (Mat.15:19). El corazón influye sobre la totalidad de la persona: el intelecto, la voluntad, los afectos, las emociones y el cuerpo. Por cuanto engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso” (Jer.17:9), la naturaleza humana puede ser descrita como corrompida, depravada y completamente pecaminosa.

EL EFECTO DEL PECADO SOBRE LA HUMANIDAD. Algunos pueden creer que la sentencia de muerte constituía un castigo demasiado severo por comer la fruta prohibida. Pero sólo podemos medir la seriedad de la transgresión a la luz del efecto que causó el pecado de Adán sobre la raza humana. El primer hijo de Adán y Eva se convirtió en un asesino. Sus descendientes violaron la sagrada unión del matrimonio cometiendo poligamia, y no pasó mucho tiempo sin que la maldad y la violencia llenaran el mundo (Gen.4:8, 23;  6:1-5, 11-13). Los llamados divinos al arrepentimiento y la reforma no causaron efecto, y sólo ocho personas fueron salvadas de las aguas del Diluvio que destruyó a los impenitentes. La historia de la raza después del Diluvio, con pocas excepciones constituye un triste relato de los frutos de la pecaminosidad de la naturaleza humana.

LA PECAMINOSIDAD UNIVERSAL DE LA HUMANIDAD. La historia revela que los descendientes de Adán comparten la pecaminosidad de su naturaleza. No se justificará delante de ti ningún ser humano” (Sal 143:2; 14:3). “No hay hombre que no peque” (1 Rey. 8:46). “Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque” (Ecl.7:20). “Todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Rom.3:23). “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros” (1 Juan 1:8).

LA PECAMINOSIDAD ¿es heredada o adquirida? En Adán todos mueren” (1 Cor.15:22). “Como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron” (Rom.5:12). La corrupción del corazón humano afecta a toda la persona. Por eso Job exclama “¿Quién hará limpio a lo inmundo? Nadie” (Job 14:4). “He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre” (Sal.51:5). La pecaminosidad universal de la humanidad es evidencia de que por naturaleza nos inclinamos hacia el mal, y no hacia el bien.

LA ERRADICACIÓN DE LA CONDUCTA PECAMINOSATodo esfuerzo por lograr una vida recta apoyándonos en nuestra propia fortaleza, está condenado al fracaso. Jesús aseguró que todo aquél que ha pecado,esclavo es del pecado”. Tan sólo el poder divino puede emancipar nos de la esclavitud. Cristo nos ha asegurado: Si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres” (Juan 8:36).

CRISTO DECLARÓSEPARADOS DE MI NADA PODÉIS HACER” (JUAN 15: 4-7).

 

 

 

LA NATURALEZA HUMANA -séptima parte-

EL IMPACTO DEL PECADO.  ¿Cuáles fueron las consecuencias del pecado?     ¿Cómo afectó a la naturaleza humana?     ¿Cuál es la posibilidad de eliminar el pecado y mejorar la naturaleza humana?

LAS CONSECUENCIAS INMEDIATAS. La primera consecuencia  del pecado  fue que afectó las relaciones interpersonales, así como la relación con Dios. La nueva experiencia produjo a Adán y Eva sentimientos de vergüenza  (Gen.3:7). En vez de convertirse –como Satanás había prometido- en seres iguales a Dios, se sintieron atemorizados y procuraron esconderse (Gen.3:8-10). Cuando Dios interrogó a Adán, él dijo: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí” (Gen.3:12). Sus palabras implican que Eva y Dios eran responsables de su pecado, mostrando como su transgresión quebrantó su relación con su esposa y su Creador.  Eva a su vez, culpó a la serpiente (Gen.3:13).

 Por cuanto Adán escuchó a su mujer en vez de a Dios, la tierra fue maldita para aumentar la ansiedad y el esfuerzo de sus trabajos: “Maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado” (Gen.3: 17-19).  A la mujer Dios le dijo: “Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreara de ti” (Gen.3: 16). Dios maldijo a la serpiente, el instrumento de Satanás, condenándola a arrastrarse sobre su pecho, como un recuerdo perpetuo de la caída (Gen.3:14).

DIOS DECLARO:Polvo eres, y al polvo volverás” (Gen.3:19). Dios ejecutó este veredicto al expulsar de su hogar edénico a los transgresores, interrumpiendo así su comunión directa con Dios (Gen.3:8), y al impedirles de participar  del árbol de la vida, la fuente de la vida eterna. Así, Adán y Eva pasaron a estar sujetos a la muerte (Gen.3:22).

EL CARÁCTER DEL PECADO. El pecado es un mal moral, lo que sucede cuando un agente moral libre elige violar la voluntad revelada de Dios (Gen.3: 1-6; Rom.1: 18-22).

LA DEFINICIÓN DEL PECADO. El pecado es infracción de la ley” (Juan 3:4), una falla en la actuación de cualquiera que sabe hacer lo bueno y no lo hace” (Sant.4:17), y “todo lo que no proviene de fe” (Rom.14:23). Una definición amplia del pecado es: “Cualquier desviación de la voluntad conocida de Dios, ya sea al descuidar lo que ha mandado o prohibido específicamente”.

EL PECADO ABARCA LOS PENSAMIENTOS ASI COMO LAS ACCIONES. Cristo dijo que el sentir ira contra alguien viola el sexto mandamiento No matarás” (Exo.20:13), y que los deseos impuros quebrantan el mandamiento “No cometerás adulterio (Exo.20:14). El pecado abarca no sólo la desobediencia abierta que se traduce en actos, sino también los pensamientos y los deseos.

EL PECADO Y LA CULPABILIDAD. La culpabilidad, si no se dispone de ella en forma adecuada, destruye las facultades  físicas, mentales y espirituales, y si no se la resuelve, produce muerte, porque la paga del pecado es muerte” (Rom.6:23).El antídoto contra la culpa es el perdón (Mat.6:12), el cuál produce una conciencia clara y paz mental. Dios está ansioso de conceder su perdón a los pecadores arrepentidos. Lleno de misericordia, Cristo llama a la raza aplastada por el pecado y la culpa, diciéndole:

”VENID A MI TODOS LOS QUE ESTAIS TRABAJADOS Y CARGADOS, QUE YO OS HARE DESCANSAR” (Mat.11: 28).

 

 LA NATURALEZA HUMANA–sexta parte-

LA CAIDA.   A pesar de haber sido creados perfectos a imagen de Dios, y de estar colocados en un ambiente perfecto, Adán y Eva se convirtieron en transgresores.  ¿Como pudo desarrollarse el pecado?

EL AUTOR DEL PECADO. Dios podría haber evitado el pecado creando un universo lleno de autómatas que sólo hicieran  aquéllo para lo cuál fueron programados. Pero el amor de Dios requería que creara seres que pudiesen responder libremente a su amor, y una respuesta así  es posible sólo de parte de seres que tienen libertad de elección. 

La decisión de proveer su creación con esta clase de libertad, significaba sin embargo que Dios debía arriesgarse a que algunos seres creados se apartaran de El. Lucifer, un ser de elevada  posición en el mundo angélico, se volvió orgulloso (Eze.28:17;  1Tim. 3:6). Descontento con su posición en el  gobierno de Dios (compárese con Judas 6), comenzó a codiciar el lugar que le correspondía a Dios (Isa.14: 12-14). En un intento por obtener control del universo, este ángel caído sembró la semilla de descontento entre sus compañeros, y obtuvo la lealtad de muchos. El conflicto celestial que resultó, se terminó cuando Lucifer conocido ahora como Satanás, el adversario, y sus ángeles  fueron expulsados del cielo (Apoc.12: 4,  7-9).

 EL ORIGEN DEL PECADO. Sin dejarse conmover por su expulsión del cielo, Satanás decidió engañar a otros para que se unieran en su rebelión contra el gobierno de Dios. Su atención se dirigió a la recientemente creada raza humana. Acercándose a Eva, Satanás disfrazado de serpiente, le hizo preguntas acerca de la prohibición divina de comer del árbol del conocimiento del bien y del mal. Cuando Eva afirmó que Dios había dicho que si comían del árbol morirían, Satanás dijo: No moriréis”. Despertó la curiosidad de la mujer, sugiriendo que Dios estaba procurando impedirle gozar de una maravillosa y nueva experiencia: La de ser como Dios (Gen.3: 4, 5). La tentación comenzó a atacar a su mente santificada. La creencia en la Palabra de Dios ahora se transformó en creencia en la palabra de Satanás. Se le ocurrió que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar sabiduría”. Eva cedió a la tentación de llegar a ser como Dios. Y tomo de su fruto, y comió;  y dio también a su marido, el cuál comió así como ella” (Gen.3:6).

Por confiar en sus sentidos antes que en la Palabra de Dios, Eva dejó de depender del Creador, cayó de su elevada posición, y se hundió en el pecado.  La caída de la raza humana, por lo tanto, se caracterizó por la falta de fe en Dios y su Palabra. Esta incredulidad llevó a la  desobediencia, la cuál, resultó en una relación  quebrantada y finalmente, en la separación entre Dios y el hombre.

LA NATURALEZA HUMANA-quinta parte-

EL HOMBRE A IMAGEN DE DIOSLa pareja que Dios creó en el sexto día de la creación fue hecha a imagen de Dios” (Gen.1:27). ¿Qué implica ser creados a imagen de Dios?

CREADOS A IMAGEN Y SEMEJANZA DE DIOS. La Biblia enseña que el hombre comprende una unidad indivisible de cuerpo, mente y alma, las características físicas del hombre también deben reflejar  la imagen de Dios. El hombre fue creadoun poco menor que los ángeles “. (Heb.2:7), una indicación de que fue dotado de dones mentales y espirituales. Adán fue hechorecto” (Ecl.7:29), lo cuál constituye una referencia de rectitud moral. Como poseía la imagen moral de Dios, era justo, además de santo (Efe. 4:24), y era parte de la creación que Dios consideró buena  en gran manera” (Gen.1:31). Su destino era alcanzar la mayor expresión de la imagen de Dios: “Amar a Dios con todo su corazón, alma  y mente, y amar a otros como a sí mismo” (Mat.22: 36-40).

CREADO PARA ESTABLECER RELACIONES CON SUS SEMEJANTES. Nosotros fuimos creados para gozar de la comunión que es posible en la amistad o el matrimonio (Gen.2:18)  Al entrar en esta clase de relaciones, tenemos la oportunidad de vivir por los demás. Ser genuinamente humano significance estar orientado hacia una relación.

CREADOS PARA SER MAYORDOMOS DEL AMBIENTE.  Dios dijo: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra” (Gen.1:26). Dios menciona en la misma frase la imagen divina del hombre y su dominio sobre la creación inferior. El hombre fue colocado sobre los órdenes inferiores de la creación en calidad de representante de Dios. El reino animal no puede comprender la soberanía de Dios, pero muchos animales son capaces de amar y servir al hombre.

CREADOS CON INMORTALIDAD CONDICIONAL. Adán y Eva recibieron la inmortalidad, si bien su disfrute estaba condicionado a su obediencia. Como tenían acceso al árbol de la vida habían sido destinados a vivir para siempre. La única forma en que podrían poner en peligro su inmortalidad era transgredir el mandamiento que les prohibía comer del árbol del conocimiento del bien y del mal. La desobediencia los conduciría a la muerte (Gen.2:17; 3:22).

CREADOS PARA IMITAR A DIOSComo seres humanos, debemos actuar como Dios porque fuimos hechos para ser como Dios. Si bien es cierto que somos humanos y no divinos, dentro de nuestro dominio debemos reflejar a nuestro Hacedor en todas las maneras posibles.

 

LA NATURALEZA HUMANA-cuarta parte-

UNA TRIPLE UNIÓN. Pablo declara: Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo” (1 Tes.5:23). Este pasaje expresa el deseo de Pablo, de que ninguno de estos aspectos de la persona sea excluido del proceso de la santificación.

En esta instancia, el término espíritu puede comprenderse como el principio superior de inteligencia y pensamiento de que ha sido dotado el hombre, y con el cuál Dios puede comunicarse por su Espíritu (Rom.8:16). Es por la renovación de la mente por medio de las actividades del Espíritu Santo como el individuo puede transformarse a la semejanza de Cristo (Rom.12:1, 2).

“Por ‘alma’…. cuando se la distingue del espíritu, podemos comprender esa parte de la naturaleza del hombre que encuentra expresión a través de los instintos, las emociones y los deseos. Esta parte de nuestra naturaleza también puede ser santificada. Cuando gracias a la obra del Espíritu Santo, la mente es puesta en conformidad con la mente de Dios, y la razón santificada se impone sobre la naturaleza inferior, los impulsos – que de otro modo serían contrarios a Dios- se sujetan a su voluntad”

El cuerpo, que está bajo el control ya sea de la naturaleza superior o de la inferior, es la constitución física: la carne, la sangre y los huesos.  El orden en que Pablo coloca los elementos, primero el espíritu, luego el alma y finalmente el cuerpo, no es una mera  coincidencia. Cuando el espíritu está santificado, la mente se halla bajo el control divino. A su vez, la mente santificada tendrá una influencia santificadora sobre el alma, es decir, sobre los deseos, los sentimientos y las emociones.  La persona en la cuál se lleva a cabo esta santificación  no abusará de su cuerpo, y por lo tanto su salud física será excelente. De este modo, el cuerpo se convierte en el instrumento santificado a través del cuál el cristiano puede servir a su Señor y Salvador. El llamado que hace Pablo a la santificación se halla claramente fundado en el concepto de la unidad de la naturaleza humana, y revela que la preparación efectiva para la segunda venida de Cristo hace necesaria la preparación de toda la persona: espíritu, alma y cuerpo.

UNA UNIÓN ESTRECHA E INDIVISIBLEEs claro que cada ser humano es una unidad indivisible. El cuerpo, alma y espíritu funcionan en estrecha cooperación, revelando una relación intensamente interdependiente entre sus facultades espirituales, mentales y físicas de una persona. Una mente  o espíritu confuso, impuro y enfermo tendrá un efecto destructivo sobre la salud física y emocional del individuo. Una constitución física débil, enferma o sufriente, generalmente afectará en forma negativa nuestra salud emocional y espiritual. El impacto que las facultades tienen unas sobre otras, significa que cada individuo tiene una responsabilidad que Dios mismo le ha asignado,  en el sentido de mantener sus facultades en la mejor condición posible. Hacer eso constituye una parte vital del proceso de ser restaurados a la imagen del Creador.

 

LA NATURALEZA HUMANA-tercera parte-

“El uso de la palabra griega psuche en el Nuevo Testamento, es similar  al nephesh en el AntiguoTestamento. Se la usa con referencia a la vida animal así como a la humana (Apoc.16:3). En diversos pasajes aparece traducida simplemente como vida” (Mat.6:25; 16:25; etc.). En ciertas instancias se la usa simplemente para designargente” (Hech.7:14; 27:37;  Rom.13:1;  1 Pedr.3:20; etc.) y en otras es equivalente al pronombre personal (Mat.12:18;  2 Cor.12:15, etc.). A veces se refiere a las emociones (Mar.14:34;  Luc.2:35),  a la mente (Hech.14:2;  Fil.1:27), o al corazón (Efe. 6:6)”.

La psuche NO ES INMORTAL, sino que se halla sujeta a muerte (Apoc.16:3); puede ser destruida (Mat.10:28). La evidencia bíblica indica que a veces nephesh y psuche se refieren a la persona completa, y en otras ocasiones a un aspecto particular del ser humano, como los afectos, las emociones, los apetitos y los sentimientos. Sin embargo, este uso de ninguna manera muestra que el hombre sea un ser de dos partes separadas y distintas.  El cuerpo y el alma existen unidos; unidos forman un todo indivisible. El alma NO tiene existencia consciente fuera del cuerpo. No hay texto alguno que indique que el alma sobrevive al cuerpo como una entidad consciente.

EL SIGNIFICADO BÍBLICO DE ESPÍRITU. La palabra hebrea nephesh, traducida como alma denota individualidad o personalidad; por su parte, la palabra hebrea del Antiguo Testamento, ruach, traducida como espíritu, se refiere a la chispa de vida esencial para la existencia humana. Describe la energía  divina o principio vital que anima a los seres humanos. Ruach ocurre 377 veces en el Antiguo Testamento, y su traducción más frecuente es “espíritu”, “viento”, o “aliento” (Gen.8:1, etc.). Se lo usa también para denotar vitalidad (Jue. 15:19), valor (Jos.2:11), genio o ira (Jue. 8:3), disposición (Isa. 54:6), carácter moral (Eze.11:19), y el asiento de las emociones (1Sam. 1:15).

En el sentido de soplo o aliento, el ruach de los hombres es idéntico al ruach de los animales (Ecl.3:19). El ruach del hombre abandona el cuerpo al morir (Sal.146:4) y vuelve a Dios (Ecl.12:7;  Job 34:14) Ruach se usa frecuentemente con referencia al Espíritu de Dios, como en Isa. 63:10. En el Antiguo Testamento, y con respecto al hombre, la palabra ruach nunca denota  una entidad inteligente capaz de existir separada de un cuerpo físico.

El equivalente de ruach en el Nuevo Testamento es pneuma,espíritu”,  derivado de pneo, soplar”, o “respirar”. Tal como sucede con ruach no hay inherente en la palabra pneuma que denote una entidad existente en el hombre, capaz de mantener una existencia consciente fuera del cuerpo. Pneuma  denota “temperamento”, “actitud”, o “estado emocional”. Como sucede con ruach, pneuma se usa también para designar el Espíritu de Dios (1 Cor.2:11, 14;  Ef.4:30;  Heb.2:4;  1Ped.1:12;  2Ped.1:21; etc.).

UNIDAD DE CUERPO, ALMA, Y ESPIRITU.  ¿Cuál es la relación entre el cuerpo, el alma y el espíritu?

ALMA SE REFIERE A LAS FACULTADES SUPERIORES DEL HOMBRE, PRESUMIBLEMENTE LA MENTE, A TRAVÉS DE LA CUAL SE COMUNICA CON DIOS.

ESPIRITU, SE REFIERE A ESTA FACULTAD MAS ELEVADA. EN AMBAS INSTANCIAS,

EL CUERPO INCLUYE EL ASPECTO FÍSICO ADEMÁS DEL EMOCIONAL,  EN LA PERSONA.