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DOCTRINA DE LA VIDA CRISTIANA

LA UNIÓN. El término hebreo que se traduce como “unión” viene de una palabra que significa “pegar, asegurar, unir, aferrarse a algo”.  Como sustantivo, hasta se lo puede usar  para designar el acto de soldar o unir metales (Isa.  41:7).  La unión íntima y la fortaleza que se obtienen de esta técnica, ilustran la naturaleza de la unión que debe existir en el matrimonio.  Cualquier intento de quebrantar esta unión produce heridas en los individuos unidos de forma tan íntima.  El hecho de que este vínculo humano es estrechísimo, también se enfatiza por el hecho de que el mismo verbo se usa para expresar el vínculo que debe existir entre Dios  y su pueblo.

UN PACTO. En la Escritura, este compromiso por el cuál se unen los individuos en matrimonio, está descrito como un “pacto”, término que se utiliza para describir el acuerdo más solemne y obligatorio que aparezca en la Palabra de Dios (Mal.2:14; Prov. 2:16, 17). Su compromiso mutuo debe exhibir la fidelidad y perseverancia que caracterizan el pacto de Dios (Sal.89:34;  Lam. 3:23).

Dios, la familia y los amigos de la pareja así como la comunidad, son testigos del pacto que éstos realizan entre sí.  Ese pacto es ratificado en el cielo.  “Por lo tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre” (Mat.19:6).

UNA SOLA CARNE. El acto de dejar la relación  con los padres y hacer un pacto de unión, resulta en un vínculo que es un misterio. He aquí la unidad en su sentido más completo: la pareja camina unida, enfrenta unida la vida, y comparte una intimidad profunda.  En el comienzo, esta unidad se refiere a la unión física del matrimonio.  Pero más  allá de eso, también se refiere al íntimo vínculo de la mente y las emociones que constituye el fundamento del aspecto físico de la relación.

CAMINANDO UNIDOS. Es claro que la Escritura enseña que los creyentes deben casarse únicamente con otros creyentes. La verdadera unidad demanda la comunidad de creencias y prácticas. Las diferencias en experiencia religiosa conducen a diferencias en el estilo de vida, las cuáles pueden crear profundas tensiones y rupturas en el matrimonio.

UNIDOS FRENTE A LA VIDAPara  llegar a ser una sola carne, ambos cónyuges deben ser completamente leales el uno al otro.  Los que se casan proclaman su intención de compartir la responsabilidad de su cónyuge, y de enfrentar juntos cualquier cosa.  El matrimonio requiere un amor activo, que nunca echa pie atrás. Comparten todo lo que poseen; no sólo sus cuerpos y sus posesiones materiales, sino también sus pensamientos y sentimientos, su gozo y sufrimiento, sus esperanzas y temores, sus éxitos y fracasos. Llegar a ser una carne, significa que dos personas llegan a ser completamente una en cuerpo, alma y espíritu, y sin embargo permanecen siendo dos individuos diferentes.

EL AMOR BÍBLICO. El amor marital es una devoción mutua incondicional, afectuosa e  íntima, que promueve el crecimiento de ambos a la imagen de Dios en todos los aspectos de la persona: físico, emocional, intelectual y espiritual. Pero es el amor llamado ágape que se describe en el Nuevo Testamento—el amor abnegado, orientado enteramente hacia el prójimo —  lo que comprende el fundamento del verdadero amor marital.

Jesús manifestó la forma más elevada de esta clase de amor cuando, habiendo aceptado la culpabilidad y las consecuencias de nuestros pecados, consintió en su propia muerte en  la cruz. …..“Como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin” (Juan 13:1).  En esto consiste el ágape –el amor incondicional – de Jesucristo.

“El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor  no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia más se goza de la verdad.  Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser”   (1 Cor.13: 4-8).

 DOCTRINA DE LA VIDA CRISTIANA

El hogar es el ambiente primario para la restauración de la imagen de Dios en los seres humanos.  Dentro de la familia, el padre, la madre y los hijos pueden expresarse libremente, y suplir sus necesidades mutuas en lo que se refiere a pertenecer a un grupo social, el amor y la intimidad.  Aquí se establece la identidad y se desarrollan los sentimientos de valía personal.  El hogar es también el lugar en que, por la gracia de Dios, se practican los principios del verdadero cristianismo, y sus valores se trasmiten de una generación a la siguiente.

La familia puede ser un lugar en el cuál reine gran felicidad.  Por otra parte, también puede ser la escena de terrible sufrimiento.  La vida familiar armoniosa demuestra verdadera aplicación de los principios del cristianismo, y revela el carácter de Dios.  Desgraciadamente, la manifestación de estas características es sumamente rara en los hogares modernos.  En vez de ella, muchas familias demuestran los pensamientos e intenciones del corazón humano egoísta: peleas, rebeliones, rivalidades, ira, actitudes impropias, y aún crueldad. Sin embargo, estas características no eran parte del plan original de Dios.  Jesús dijo: Al principio no fue así” (Mat.19:8).

DESDE  EL  COMIENZO.  El sábado y el matrimonio son dos de los dones originales que Dios le concedió a la familia humana.  Fueron dados con el fin de proveer el gozo del reposo y de pertenecer, sin limitaciones de época, lugar o cultura.  El establecimiento de estas dos instituciones culminó la creación de este mundo que realizó  Dios.  Fueron su toque final, lo mejor de los excelentes dones que le concedió a la humanidad en la creación.  Al establecer el sábado, Dios les concedió a los seres humanos un tiempo de reposo y renovación, una ocasión de gozar de comunión con El.  Al formar la primera familia, estableció la unidad social básica para la humanidad, dándole un sentido de pertenencia y proveyendo una oportunidad para que sus miembros se desarrollasen como individuos completos en el servicio a Dios y a los demás.

EL VARÓN Y LA MUJER HECHOS A IMAGEN DE DIOS.  ”Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó” (Gen1:27). El término hombre se usa aquí (tanto en hebreo como en español) en el sentido genérico, tal como sucede más de 500 veces en otros lugares del Antiguo Testamento.  Este término incluye tanto al varón como a la mujer.  El texto deja en claro que no se trataba de que el varón fuese creado a la imagen de Dios  y la mujer a la imagen del varón.  Por el contrario, ambos fueron hechos a imagen de Dios.

La familia y el hogar están fundados sobre el hecho de la diferenciación sexual.  Dios podría haber propagado la vida en el mundo sin crear varón o hembra, como se demuestra en la reproducción asexual de ciertas formas de vida animal. Pero Dios creó “dos individuos idénticos en la forma y características generales, pero cada  uno de los cuáles contenía en sí mismo algo que en el otro faltaba, y necesitaba complementación”. Un mundo hecho exclusivamente de miembros de cualquiera de los dos sexos no estaría completo.

EL MATRIMONIO. De la diversidad del varón y la mujer, Dios produjo orden  y unidad. Ese primer viernes de la historia, el Creador celebró el primer matrimonio. Y desde entonces el matrimonio ha constituido el fundamento de la familia y de la sociedad. Según la disposición divina, “dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne”  (Gen.2:24) La relación del matrimonio debe tener primacía sobre la relación existente entre padres e hijos. Sin este proceso,  no existe un fundamento firme para el matrimonio.

 

    

 

DOCTRINA DE LA VIDA CRISTIANA

EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA-CONCEPTO-

El matrimonio fue establecido por Dios en el Edén, y confirmado por Jesús, para que fuera una unión por toda la vida entre un hombre y una mujer en amante compañerismo.  Para el cristiano el matrimonio es un compromiso a la vez con Dios y con su cónyuge, y este paso debieran darlo sólo personas que participan de la misma fe.   El amor mutuo, el honor, el respeto y la responsabilidad, son la trama de esta relación que debiera reflejar el amor, la santidad, la intimidad y la perdurabilidad de la relación que existe entre Cristo y su iglesia.   Con respecto al divorcio, Jesús enseñó que la persona que se divorcia, a menos que sea por causa de fornicación, y se casa con otra, comete adulterio. 

Aunque algunas relaciones familiares están lejos de ser ideales, los socios en la relación matrimonial que se consagran plenamente el uno al otro en Cristo pueden lograr una amorosa unidad gracias a la dirección del Espíritu y al amante cuidado de la iglesia.  Dios bendice la familia y es su propósito que sus miembros se ayuden mutuamente hasta alcanzar la plena madurez.  Los padres deben criar a sus hijos para que amen y obedezcan al Señor.  Mediante el precepto y el ejemplo debieran enseñarles que Cristo disciplina amorosamente, que siempre es tierno y que se preocupa por sus criaturas, y que quiere que lleguen a ser miembros de su cuerpo, la familia de Dios.  Un creciente acercamiento familiar es uno de los rasgos característicos del último mensaje evangélico.

RECIBIREIS PODER-Persona, Presencia y  Obra del Espíritu  Santo-parte 23-

EL ESPIRITU NOS HABLA

Pero cuando venga el Consolador, a quien Yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, El dará testimonio acerca de mí” (Juan 15:26).

El Señor ha condescendido en darle a usted la efusión de su Santo Espíritu. ¿Cómo Cristo puede subyugar a su pueblo escogido? Por el poder de su Santo Espíritu. A través de las Escrituras es que Dios habla a la mente e imprime la verdad en los corazones de los hombres.

Antes de la crucifixión, Cristo prometió a sus discípulos que les enviaría al Consolador, Dijo: “Pero Yo os digo la verdad: Os conviene que Yo me vaya; porque si no me fuese, el Consolador no vendría a vosotros; más si me fuere, os lo enviaré. Y cuando El venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio” (Juan 16:7, 8). “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, El os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber” (vers. 13, 14).

Al haberse minimizado la promesa de Cristo, y a causa de la escasez del Espíritu Santo, la espiritualidad de la ley y sus eternas obligaciones no han sido comprendidas. Los que profesan amar a Cristo no han captado la relación que existe entre ellos y Dios, y su comprensión aún permanece en la oscuridad. Vagamente entienden la admirable gracia de Dios, quien dio a su Hijo unigénito para salvar al mundo.

Tampoco captan lo distante que están de las exigencias de la santa Ley, y cuán intimamente deben ser asimilados sus preceptos para que se manifiesten en la vida práctica. No han visto cuán grande es la necesidad y el privilegio de orar, de arrepentirse y de aceptar las palabras de Cristo.

Es responsabilidad del Espíritu Santo dar a conocer el modelo de consagración que Dios acepta. Mediante el Espíritu Santo, la persona es iluminada, y el carácter es renovado, elevado y santificado.

DOCTRINA DE LA VIDA CRISTIANA

Se ha descubierto que la cafeína también contribuye al aumento del colesterol en la sangre, a la alta presión sanguínea, al aumento de las secreciones gástricas, y a las úlceras pépticas.  Está implicada en las enfermedades del corazón, la diabetes, y los cánceres del colon, la vejiga, y el páncreas.  Su uso regular o inmoderado durante el embarazo aumenta el riesgo de producir defectos congénitos y niños de peso menor que el normal.

En lo que se refiere al sistema circulatorio, el tabaco aumenta el riesgo de los ataques al corazón, la alta presión sanguínea, y enfermedades vasculares periféricas. En lo referente al sistema respiratorio, el tabaco produce un aumento en las muertes debidas al cáncer pulmonar, la bronquitis crónica,  y el enfisema.  Paraliza los cilios bronquiales que limpian los pulmones y bronquios de impurezas, y está asociado con el cáncer de laringe, la boca, el esófago, la vejiga, los riñones y el páncreas.  Está además asociado con el aumento de úlceras duodenales y de muertes por complicaciones que resultan  de las úlceras.  

Entre los bebedores sociales, el alcohol disminuye el volumen de lo lóbulos frontales, el centro del discernimiento moral.  Las pruebas psicológicas de los bebedores sociales demostraron que sus capacidades mentales y su funcionamiento intelectual se hallaban significativamente deterioradas.

VINO FERMENTADO. La Escritura condena el vino que tiene alcohol porque trae miseria, violencia y destrucción. (Prov. 4:17;  23:29, 35).  Hace que los dirigentes religiosos se conviertan en opresores (Isa.56: 10-12) y estaba asociado con la perversión del juicio de los dirigentes de Israel (Isa. 28:7) y del rey Belsasar (Dan.5: 1-30).

VINO SIN FERMENTAR.  La Biblia habla favorablemente del vino o jugo de uva sin fermentar, y lo recomienda como una gran bendición.  Debía presentarse como una ofrenda a Dios  (Num.18: 12, 13;  Nehe.10: 37-39;  13: 12, 13). Es una de las bendiciones de Dios  (Gen.27:28;  Deut.7:13;  11:14;  Prov. 3:10; Isa. 65:8;  Joel 3:18),”alegra a Dios y a los hombres” (Jue. 9:13), y simboliza las bendiciones espirituales (Isa. 55:1, 2;  Prov. 9:2, 3).  Es también una bebida saludable  (1 Tim.5:23).

Una forma de diversión que ejerce una influencia maléfica es el baile, como se practica actualmente, es una escuela de depravación, una terrible maldición para la sociedad. La preocupación por la santidad que expresa el Nuevo Testamento es consecuente con la del Antiguo.  Hay un interés espiritual a la vez que físico en el bienestar de la gente  (Mat.4:23;  1Tes. 5:23;  1Ped. 1:15, 16).

La visión que Pedro tuvo de los animales, registrada en Hechos 10, no tenía por objetivo enseñar que los animales inmundos se habían convertido en alimento apto para comer, en vez de ello, enseñaba  que los gentiles no eran inmundos, y que el apóstol podía asociarse con ellos sin considerarse contaminado.  Pedro comprendió la visión explicando: “Vosotros sabéis cuán abominable es para un varón judío juntarse o acercarse a un extranjero; pero a mi me ha mostrado Dios que a ningún hombre llame común o inmundo “(Hechos 10:28).

La pimienta, las especies, la mostaza, los encurtidos y otras sustancias similares dañan el estómago. Primero irritan el revestimiento interior del estómago. Luego, atacan su barrera mucosa, destruyendo su resistencia a las lesiones.  La irritación del estómago afecta el cerebro, lo cuál a su vez influye sobre el temperamento, produciendo a menudo irritabilidad.  Los condimentos y las especias también producen inflamación de esófago y destruyen la barrera mucosa del intestino delgado y el colon.  Irritan los riñones y pueden contribuir a la hipertensión. Algunas de las sustancias contienen carcinógenos.

El uso de cosméticos no es enteramente inofensivo. Algunas de las sustancias químicas que se usan en su preparación pueden entrar en la circulación sanguínea al ser absorbidas por la piel, y— dependiendo de la sustancia y de la sensibilidad de la persona— pueden causar daños  a la salud.

 

 

 

RECIBIREIS PODER-Persona, Presencia y  Obra del Espíritu  Santo-parte 22-

EL ESPIRITU NOS VISITA

En El también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de nuestra salvación, y habiendo creído en él, fuistes sellados con el Espíritu Santo de la promesa” (Efesios 1:13).

Mediante la profunda acción del Espíritu de Dios los creyentes habrán de encarar los más fieros asaltos del enemigo, quien los presionará con tentaciones destinadas a neutralizar la obra del Espíritu de Dios. Su propósito es impedir que las importantes verdades presentadas por el Espíritu Santo purifiquen y santifiquen a los que recibieron la luz celestial, y para que Cristo no pueda ser glorificado en ellos.

La oportunidad de contar con una mayor luz celestial, no es apreciada como sagrada, ni se le permite actuar, y ésto producirá oscuridad espiritual. Además, si el creyente no valora las impresiones hechas por el Espíritu de Dios, desaparecerá de la mente el terreno santo que ocupaba.

Los que estén dispuestos a realizar avances en su conocimiento espiritual, deben permanecer junto a la fuente de Dios para beber una y otra vez del pozo de la salvación que les ha sido abierto gratuitamente. Nunca deben abandonar este manantial que refresca, para que su corazón, pletórico de gratitud y amor, sea un exponenete de la bondad y de la compasión de Dios. Continuamente deben beber del líquido vital.

Más os he dicho, que aunque me habéis visto, no creéis” (Juan 6:36). En el caso de muchos, esto se ha cumplido literalmente. A pesar de que el Señor les ha dado a conocer la verdad, les ha mostrado su carácter misericordioso y los ha iluminado, se vuelven incrédulos y no les importa todas esas manifestaciones de compasión y amor.

Percibieron la profunda obra del Espíritu de Dios; sin embargo cuando fueron objeto de la tentaciones insidiosas de Satanás, que generalmente ataca después de un período de reavivamiento, no resistieron la prueba hasta la muerte. Por no compartir la luz que recibieron, pudiendo haber estado en terreno ventajoso, fueron aplastados por el enemigo. Deberían haber obrado y procedido en armonía con las sagradas revelaciones del Espíritu Santo, pero, al no hacerlo, sufrieron gran pérdida.

DOCTRINA DE LA VIDA CRISTIANA

LOS PRINCIPIOS DE LAS NORMAS CRISTIANAS.  En todas sus manifestaciones, el estilo de vida del cristiano es una respuesta a la salvación por medio de Cristo.  El cristiano desea honrar a Dios, y vivir como Jesús vivió.  ¿Cuáles son los principios que nos guían a la vida plena?  Cuando el Espíritu Santo se hace presente en la vida de un individuo, sucede un cambio decidido, el cuál sea hace evidente para con los que rodean a dicho individuo (Juan 3:8).  El Espíritu no sólo efectúa  un cambio inicial en la vida; sus efectos son perdurables. El fruto de Espíritu es el amor (Gal.5:22, 23). 

En todas las circunstancias, favorables o adversas, debemos procurar comprender y vivir en armonía con la voluntad y la mente de Cristo (1Cor. 2:16).  Elena de White ha hecho notar cuán hermosos son los resultados de una vida que se vive en esta clase de relación con Cristo.“Toda verdadera obediencia proviene del corazón.  La de Cristo procedía del corazón.  Y si nosotros consentimos se identificará de tal manera con nuestros pensamientos y fines, amoldará de tal manera nuestro corazón y mente en conformidad con su voluntad, que cuando le obedezcamos estaremos tan sólo ejecutando nuestros propios impulsos.  La voluntad, refinada y santificada, hallará su más alto deleite en servirle.  Cuando conozcamos a Dios como es nuestro privilegio conocerle, nuestra vida será una vida de continua obediencia.  Si apreciamos el carácter de Cristo y tenemos comunión con Dios, el pecado llegará  a sernos odioso”.

VIVIENDO PARA ALABAR Y GLORIFICAR A DIOS. ¡Dios ha hecho tanto por nosotros! Una forma de demostrarle nuestra gratitud, es a través de nuestra alabanza.

Los salmos exaltan este aspecto de la vida espiritual: “Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré….para ver tu poder y tu gloria, así como te he mirado en el santuario.  Porque mejor es tu misericordia que la vida; mis labios  te alabarán.  Así te bendeciré en mi vida; en tu nombre alzaré mis manos.  Como de meollo y de grosura será saciada mi alma, y con labios de júbilo te alabará mi boca”  (Sal.63:2-5).

Todo verdadero cristiano le asigna a Dios el primer lugar en todo lo que hace; en sus pensamientos, sus palabras y sus deseos.  No tiene otros dioses delante de su Redentor (1 Cor.10:31).

VIDAS DEDICADAS A LA MINISTRACIÓN.  Una poderosa razón por la cuál los cristianos viven como lo hacen, es con el fin de salvar a los perdidos.  Dijo Pablo:Yo en todas las cosas agrado a todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos”  (1Cor. 10:33  véase Mat.20:28).

REQUERIMIENTOS Y PRINCIPIOS.  El desarrollo de la conducta cristiana  -la semejanza a Dios-  es progresivo, pues implica una unión con Cristo que dura toda la vida. La vida santificada no es otra cosa que la entrega cotidiana de la voluntad al control de Cristo, y la conformidad constante a sus enseñanzas, las cuáles El  nos va revelando en nuestro estudio de la Biblia acompañado de oración.  Por cuanto maduramos a ritmos diferentes, es importante que nos abstengamos de juzgar a los más débiles  (Rom.14:1; 15:1).

Los cristianos que están unidos con el Salvador tienen un solo ideal: Hacer lo mejor que puedan en honor de su Padre celestial, quien ha provisto un plan tan maravilloso para su salvación.

“SI, PUES, COMÉIS O BEBÉIS, O HACÉIS OTRA COSA, HACEDLO TODO PARA LA GLORIA DE DIOS”  (1COR.  10:31).

RECIBIREIS PODER-Persona, Presencia y  Obra del Espíritu  Santo-parte 21-

EL ESPIRITU SE MUEVE EN NUESTRO MEDIO

 “En ésto conocemos que permanecemos en El, y El en nosotros, en que nos ha dado de su Espirítu” (1Juan 4:13)

 

Aunque no podamos ver al Espíritu de Dios, sabemos que bajo su acción el hombre, que está muerto en transgresiones y pecados, es convencido y convertido. El descuidado y díscolo llega a ser serio.

El endurecido se arrepiente de sus pecados, y el que no tiene fe se hace creyente. El jugador, el borrachín y el licencioso se vuelve firme, sobrio y puro. El rebelde y obstinado llega a ser dócil y semejante a Cristo. Cuando observamos estos cambios, podemos estar seguros de que el poder transformador de Dios ha convertido a esa persona.

No vemos al Espíritu, pero sí es posible captar las evidencias de su obra que cambia el carácter del más endurecido y obstinado de los pecadores. Así como el viento mueve con su fuerza al más elevado de los árboles y los derriba, del mismo modo el Espíritu Santo puede actuar en el corazón humano, sin que ningún hombre finito pueda circunscribir la obra de Dios.

Su Espíritu se manifiesta en cada persona de maneras diferentes. Aunque algunos tiemblen ante el poder de Dios y el de su Palabra, sus convicciones llegan a ser tan profundas que, aún cuando estalle en su corazón un huracán o una agitación de sentimientos, su ser entero se postra inconmovible ante el poder convincente de la verdad.

Cuando el Señor perdona al pecador arrepentido, éste se llena del amor de Dios, de fervor y de energía. Al ser recibido, el Espíritu que da vida no puede ser reprimido.

Cristo en él es una fuente de agua que brota para vida eterna. Sus sentimientos de amor son tan hondos y ardientes como lo fue su angustia y agonía. Se asemeja a una fuente profunda que se rompe y se derrama en acción de gracia y alabanza, en agradecimiento y felicidad; hasta las arpas celestiales sintonizan con sus notas de regocijo. La historia que tiene para relatar no la cuenta de un modo, conciso, común y metódico. Es un creyente rescatado por los méritos de Cristo Jesús, y su ser entero se conmueve con la realización de la salvación de Dios.

DOCTRINA DE LA VIDA CRISTIANA

LA BENDICIÓN DE DIOS PARA LA SALUD  TOTAL-PARTE 5-

LA REGULARIDAD, LA SENCILLEZ, Y EL EQUILIBRIO.  Las reformas alimentarias que tienen éxito son progresivas, y deben realizarse en forma inteligente.  Finalmente debiéramos aprender a eliminar los alimentos que contengan mucha grasa o azúcar.

Además, es necesario preparar en la forma más sencilla y natural posible el alimento que consumimos, y para mayor beneficio, debemos comer a intérvalos regulares,  Una alimentación compleja y estimulante no es lo más saludable.  Muchos condimentos y especias irritan el sistema digestivo, y su uso habitual esta asociado con numerosos problemas de salud.

LA  SENCILLEZ.  Tal como sucede en todos los demás aspectos de nuestras vidas, el llamado cristiano a la sencillez afecta la manera en que nos vestimos.  La modestia promueve la salud moral.  El propósito del cristiano es glorificar a Dios, no a sí mismo.

EL CARÁCTER REVELA LA VERDADERA BELLEZA  INDIVIDUAL.  Tanto Pedro como Pablo establecen el principio básico que debe guiar a los cristianos de ambos sexos, en lo que se refiere al adorno personal;  Vuestro atavió no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o vestidos lujosos”  (1 Ped.3:3).  “Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad” (1 Tim.2:9, 10).

LA SENCILLEZ ARMONIZA CON LA REFORMA Y EL REAVIVAMIENTO.  Cuando Jacob hizo un llamado a su familia para que se dedicasen a Dios, entregarontodos los dioses ajenos que había en poder de ellos, y los zarcillos que estaban en sus orejas”. Y Jacob los enterró (Gen.35:2, 4).

Después que Israel apostató con el becerro de oro, Dios les dijo: “Quítate, pues, ahora tus atavíos para que yo sepa lo que te he de hacer”. En señal de arrepentimiento, “los hijos de Israel se despojaron de sus atavíos desde el monte Horeb” (Exo.33: 5, 6).  Pablo afirma claramente que la Escritura registra esta apostasía para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos” (1Cor. 10:11).

LA MAYORDOMÍA SANTIFICADA REQUIERE LA DISPOSICIÓN AL SACRIFICIOMientras que gran parte del mundo padece escasez de alimentos, el materialismo coloca a los cristianos tentaciones que van desde la ropa y los automóviles caros, a las joyas y las casas lujosas.  La sencillez en el estilo de vida y la apariencia produce un agudo contraste entre los cristianos y la codicia, el materialismo y la extravagancia que reinan en esta sociedad pagana de este siglo, cuyos valores enfocan las cosas materiales antes que a los individuos.

LA BIBLIA ASOCIA EL USO DE COSMÉTICOS LLAMATIVOS CON EL PAGANISMO Y LA APOSTASÍA (2 Re.9:30;  Jer.4:30).  Debemos mantener una apariencia natural y saludable.  Si exaltamos al Salvador en la manera como hablamos, actuamos y nos vestimos, nos convertimos en imanes que atraen a la gente hacia El.

DOCTRINA DE LA VIDA CRISTIANA

LA BENDICIÓN DE DIOS PARA LA  SALUD TOTAL-parte 4-

LA BENDICIÓN DE UNA ALIMENTACIÓN NUTRITIVA.  A la primera pareja, el  Creador  le prescribió el régimen alimentario ideal: Os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer”  (Gen 1:29).  Después de la caída, Dios añadió a su alimentación plantas del campo” (Gen.3:18).

Los problemas de salud que existen en nuestros días tienden a centrarse en el tipo de enfermedades degenerativas cuya causa se puede trazar directamente al régimen alimentario y al estilo de vida. El régimen que Dios planeó, consistente en cereales, frutas, nueces, y verduras, ofrece los ingredientes nutritivos correctos, necesarios para promover la salud óptima.

LA ALIMENTACIÓN ORIGINAL.   La Biblia no condena la práctica de comer animales limpios.  Pero la alimentación original de Dios para el hombre no incluía alimentos cárneos, porque no era el plan divino que se quitara la vida a ningún animal, y porque un régimen vegetariano equilibrado es el mejor para nuestra salud, hecho a favor del cuál la ciencia ofrece evidencias cada vez más abundantes.  Los individuos que consumen productos animales que contienen bacterias o virus capaces de producir enfermedades, corren el riesgo de que su salud sufra daños bien definidos.  Se estima que cada año en los Estados Unidos, millones de personas sufren por comer carnes de aves contaminadas con salmonela y otros microorganismos que las inspecciones no lograron descubrir.

“La contaminación bacterial significa un riesgo mucho mayor que la que presentan los aditivos y los preservativos que se agregan a los alimentos”.  Además, diversos estudios que se han llevado a cabo en años recientes indican que el consumo excesivo de carne puede causar un aumento en la aterosclerosis, el cáncer, los desórdenes de los pulmones, la osteoporosis, y la triquinosis, y en consecuencia, puede disminuir la expectativa de vida.

El régimen que Dios ordenó en el jardín del Edén —el régimen vegetariano— es el ideal, pero hay ocasiones en las cuales no podemos alcanzar el ideal.  En esas circunstancias, en una situación o región determinada,  los que desean mantener su salud en el mejor estado posible, se alimentarán con el mejor alimento que puedan obtener.

CARNES LIMPIAS E  INMUNDAS.  Recién después del Diluvio, Dios introdujo la carne como alimento. Por haber sido destruida toda la vegetación,  Dios le concedió a Noé y a su familia permiso para comer carne, estipulando que NO debían comer la sangre del animal (Gen.9:3-5).

Otra estipulación que la Escritura implica que Dios le impartió a Noé, era que tanto él como su familia debían comer únicamente los animales que Dios identificara como limpios.  Debido a que Noé y su familia necesitaban los animales limpios como alimento así como para sacrificio (Gen.8:20), Dios instruyó a Noé que tomara consigo en el arca siete parejas de cada clase de animal limpio, en contraste con una sola pareja de cada clase de animal inmundo (Gen.7: 2, 3).  LEVÍTICO 11  Y DEUTERONOMIO 14  PROVEEN EXTENSOS DETALLES EN CUANTO A ANIMALES LIMPIOS E INMUNDOS.

Por naturaleza, los animales inmundos no constituyen el mejor alimento.  Muchos pertenecen a la clase de los que se alimentan de carroña, y otros son rapaces o de presa, desde el león y el cerdo hasta el buitre y los peces que viven en el fondo de ríos y lagos, y se alimentan de los desechos que allí se acumulan.  Debido a sus hábitos, es más fácil que sean portadores de enfermedades.

Diversos estudios han revelado que además de cierta cantidad de colesterol que se halla en el puerco y en los mariscos, ambos contienen una cantidad de toxinas y contaminantes que están asociados con el envenenamiento de los seres humanos Al abstenerse de los alimentos inmundos,  el pueblo de Dios demostró su gratitud por su redención del mundo corrompido e inmundo que los rodeaba (Lev.20: 24-26;  Deut.14:2).  Introducir cualquier cosa inmunda en el templo del cuerpo, en el cuál mora el Espíritu de Dios, es vivir en forma inferior al ideal de Dios.

El Nuevo Testamento NO abolió la distinción que se hace entre las carnes limpias e inmundas.  Algunos creen que porque dichas leyes de la alimentación se mencionan en Levítico, son puramente ceremoniales o ritualistas, y de este modo ya no son válidas para los cristianos.  Sin embargo, la distinción  entre los animales limpios y los inmundos se remonta a los días de Noé, mucho antes de que existiera el pueblo de Israel.  Como principios de salud, estas leyes relativas a la alimentación mantienen su calidad obligatoria.