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EL LLAMADO DE DIOS AL SERVICIO-parte 53-

LA RECOMPENSA DEL SERVICIO-parte 4-

RECOMPENSA FUTURA -parte 1-

VIDA ETERNA- Por medio de esfuerzos fervientes y cuidadosos para ayudar donde la ayuda es necesaria, el verdadero cristiano muestra su amor por Dios y sus semejantes. Puede perder su vida en el servicio; pero la volverá a hallar cuando Cristo venga a buscar sus joyas.

Si el registro muestra que ésta ha sido su vida, que sus caracteres han puesto en evidencia ternura, abnegación y benevolencia, ellos recibirán la bendita seguridad y bendición de Cristo; Bien Hecho” “Venid, benditos de mi Padre, tomad posesión del reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo”. (Testimonies)

La iglesia es ahora militante. Actualmente nos confronta un mundo en las tinieblas, entregado casi todo entero a la idolatría. Pero día viene en que la batalla habrá concluido, y en que la victoria habrá sido ganada. La voluntad de Dios ha de ser hecha en la tierra, como en el cielo. Las naciones de los salvados no conocerán más ley que la del cielo. Todos constituirán una familia dichosa, unida, vestida con las prendas de alabanza y de acción de gracias, con el vestido de la justicia de Cristo. Toda naturaleza, en su incomparable belleza, ofrecerá a Dios tributo de alabanza y de adoración. El mundo quedada bañado en luz celestial. Los años transcurrirán en medio de la alegría. Y por encima de todo, los hijos de Dios clamarán de gozo, mientras que Dios y Cristo declararán unidos que ya no habrá más pecado, ya no habrá más muerte. (El Ministerio de Curación)

GOZO- Es la recompensa de los que trabajan para Cristo entrar en su gozo. Ese gozo, al cual Cristo mismo aguarda con anhelante deseo, se presenta en su pedido al Padre: Aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, ellos estén también conmigo” (Testimonies).

En nuestra vida terrenal, aunque restringida por el pecado, el mayor gozo y la más elevada educación se encuentran en el servicio. Y en el estado futuro, libre de las limitaciones de la humanidad pecaminosa, hallaremos nuestro mayor gozo y nuestra más elevada educación en el servicio: testificando y al testificar conociendo nuevamente “la riqueza de la gloria de este misterio”, “el cual es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria”. (La Educación)

Comparten los sufrimientos de Cristo y compartirán también la gloria que será revelada. Estuvieron unidos con El en su obra, apuraron con El la copa del dolor, y participan también de su regocijo. (El Discurso Maestro de Jesucristo)

FRUTOS DE LA SIEMBRA DE LA SEMILLA-parte 1- Todo impulso del Espíritu Santo que induce a los hombres a la bondad y a Dios, es registrado en los libros del cielo, y en el día de Dios a cada uno que se haya entregado a sí mismo como instrumento para la obra del Espíritu Santo le será permitido contemplar lo que su vida ha producido.

Cuando los redimidos se hallen en presencia de Dios, responderán a sus nombres almas preciosas llevadas allí por los esfuerzos pacientes y fieles hechos en su favor, por las súplicas y la ferviente persuasión de buscar su refugio en el Fuerte. De este modo los que en este mundo han sido colaboradores con Dios recibirán su recompensa. (Testimonies)

-Continúa en parte 54-

 

 

 

EL LLAMADO DE DIOS AL SERVICIO-parte 52-

LA RECOMPENSA DEL SERVICIO-parte 3-

LA RECOMPENSA ACTUAL-parte 2-

NADA es trabajoso para el que se somete a la voluntad de Dios. Hagámoslo “como al Señor”, es un pensamiento que presta encanto a toda obra que Dios da para hacer. El afanarse, el continuar pacientemente haciendo bienes que requieran una labor abnegada, es una obra gloriosa, grata al cielo.

Cristo se deleita en tomar material aparentemente sin esperanza, aquellos a quienes Satanás ha degradado y por medio de quienes ha trabajado, y hacerlos súbditos de su gracia.

El hace a sus hijos agentes suyos en el cumplimiento de esta obra, y al efectuarla, aún en esta vida, ellos hallan un precioso galardón. (Testimonies)

Cada deber cumplido, cada sacrificio hecho en el nombre de Jesús, produce una excelsa recompensa. Debemos vivir en este mundo para ganar almas para el Salvador. Si perjudicamos a otros, nos perjudicamos a nosotros también. Si beneficiamos a otros, nos beneficiamos a nosotros mismos; porque la influencia de toda buena acción se refleja en nuestro corazón. (Joyas de los Testimonios)

El obrero cristiano no halla penoso el trabajo en la obra que el cielo le ha asignado. Entra en el gozo de su Señor al ver almas libertadas de la esclavitud del pecado; y este gozo lo recompensa de todo sacrificio. (Southern Watchman)

Cada rayo de luz que arrojemos sobre otros se reflejará en nuestros corazones. Toda palabra bondadosa y de simpatía hablada al afligido, cada acción hecha para aliviar al oprimido, y cada ofrenda dada para suplir las necesidades de nuestros semejantes, para gloria de Dios, resultará en bendiciones para el dador. Los que de este modo trabajan están obedeciendo a la ley del cielo, y recibirán la aprobación de Dios.

Aunque la gran recompensa final se dará en ocasión de la venida de Cristo, el servicio prestado a Dios de todo corazón trae consigo una recompensa aún en esta vida. El que trabaje para El tendrá que afrontar obstáculos, oposición y desánimos amargos y descorazonadores. Puede que no vea el fruto de sus afanes. Pero frente a todo ésto halla en su trabajo una bendita recompensa.

Todos los que se entregan a Dios en un servicio abnegado a favor de la humanidad, cooperan con el Señor de gloria. Este pensamiento endulza todos los afanes, fortalece la voluntad y vigoriza el espíritu para cualquier cosa que pudiera acontecer.

SALUD- Hacer el bien es un remedio excelente para la enfermedad. A los que se ocupan en la obra se les invita a clamar a Dios y El, que ha prometido contestarnos, contestará. Las almas serán satisfechas en la sequía, y regadas como un jardín, cuyas aguas no faltan.

Estando en comunión con Dios, con Cristo y con los ángeles santos, ellos (los obreros) se hallan rodeados de una atmósfera celestial, una atmósfera que proporciona salud al cuerpo, vigor al intelecto y gozo al alma.

El placer de hacer bien a otros imparte un ardor a los sentimientos que electriza los nervios, vivifica la circulación de la sangre y estimula la salud física y mental.

FUERZA Impídasele a un hombre fuerte trabajar y se volverá débil. La iglesia o las personas que se abstienen de llevar cargas para otros, que se encierran en sí mismas, pronto sufren debilitamiento espiritual. Es el trabajo lo que mantiene fuerte al hombre fuerte. Y la labor espiritual, el trabajo arduo y el llevar cargas, es lo que dará fuerza a la iglesia de Cristo.

PAZ- Al trabajar para otros, se experimentará una dulce satisfacción, una paz interior que será en sí suficiente recompensa. Cuando estén animados por un elevado y noble deseo de hacer el bien a otros, ellos (los seguidores de Cristo) hallarán verdadero deleite en el cumplimiento de los múltiples deberes de la vida. Esto traerá más que una recompensa terrenal; porque los ángeles toman nota de cada ejecución fiel y abnegada del deber, la cual brilla en el registro de la vida. (Testimonies)

RECOMPENSA FUTURA

-Continúa en parte 53-

 

EL LLAMADO DE DIOS AL SERVICIO-parte 51-

LA RECOMPENSA DEL SERVICIO-parte 2-

RECOMPENSA SEGURA –parte 2-

EN ESTA vida nuestra obra para Dios parece a menudo casi estéril. Nuestros esfuerzos en hacer bien pueden ser fervientes y perseverantes. No obstante, puede que no se nos permita presenciar sus resultados. Para nosotros, el esfuerzo puede parecer perdido. Pero el Salvador nos asegura que nuestra obra queda anotada en los cielos, y que la recompensa no puede fallar. (Testimonies)

El Padre mira desde su trono y cuenta a los que la ejecutan como sus más preciados tesoros.

“Y ellos me serán un tesoro especial, dice Jehová de los ejércitos, en aquel día que yo preparo”

Toda acción de misericordia hecha a los necesitados o a los que sufren se considera como hecha a Jesús. Todo el que socorre al pobre, simpatiza con los que están angustiados u oprimidos, o acoge al huérfano, se coloca en una relación más intima con Jesús. (Review and Herald)

Cristo considera todo acto de misericordia, benevolencia y atenta consideración por el desgraciado, el ciego, el enfermo, la viuda y el huérfano, como hecho a El mismo; estas obras permanecen registradas en el cielo y serán recompensadas. (Testimonies)

UNA RECOMPENSA JUSTA

EL SEÑOR es bueno, misericordioso y tierno de corazón. Conoce a cada uno de sus hijos. Sabe con exactitud lo que cada uno de nosotros está haciendo, y cuanto mérito tiene cada uno. Se nos dará la corona de gloria si efectuamos la obra que Dios nos ha dado para hacer. (Southern Watchman)

El Señor desea que confiemos en El sin hacer preguntas con respecto a nuestra recompensa. Cuando Cristo mora en el alma, el pensamiento de recompensa no primará. Este no es el motivo que impulsa nuestro servicio.

De chozas, de calabozos, de patíbulos, de montañas y desiertos, de cuevas de la tierra y cavernas del mar, Cristo reunirá a sus hijos a sí. En la tierra, han sido destituidos, afligidos y atormentados. Millones han descendido a la tumba cargados de infamia por haber rehusado rendirse a las engañosas pretensiones de Satanás. Pero está cerca el día cuando Dios será “EL JUEZ”. Entonces las decisiones de la tierra serán invertidas.

Quitará la afrenta de su pueblo”.Y llamarles han pueblo santo, redimidos de Jehová”. (Lecciones Prácticas del Gran Maestro)

LA RECOMPENSA ACTUAL-parte 1-

FELICIDAD. Aquellos que dedican sus vidas al ministerio cristiano conocen el significado de la verdadera felicidad. Sus intereses y sus oraciones alcanzan hasta más allá de sí mismos. Crecen mientras tratan de ayudar a otros. Llegan a familiarizarse con los planes más amplios y las empresas más admirables, y ¿cómo podrán hacer otra cosa que crecer cuando se colocan en el canal divino de luz y bendición?.

Los tales reciben sabiduría de los cielos, llegan a identificarse más y más con Cristo en todos sus planes. No hay lugar para un estancamiento espiritual. (Testimonies)

El hombre o la mujer cuya alma se siente atraída con compasión y amor hacia el que yerra, y se esfuerza por llevarlo al aprisco del buen Pastor, se ocupa en una bendita obra. ¡Cuando un pecador queda de este modo rescatado, hay mas gozo en el cielo que por noventa y nueve personas justas! (Testimonies)

-Continúa en parte 52-

 

 

EL LLAMADO DE DIOS AL SERVICIO-parte 50-

LA RECOMPENSA DEL SERVICIO-parte 1-

INESTIMABLE

NO ES una cosa vana servir a Dios. Hay una recompensa inestimable para los que dedican la vida a su servicio. (Testimonies)

Todo sacrificio hecho en su ministerio, será recompensado conforme a “las abundantes riquezas de su gracia”. (El Deseado de Todas las Gentes)

Nuestra recompensa por trabajar con Cristo en este mundo es el mayor poder y el más amplio privilegio de trabajar con El en el mundo venidero. (Lecciones Prácticas del Gran Maestro)

BASE DE EVALUACION

EL VALOR del servicio para Dios se mide por el espíritu con que se efectúa, más bien que por el tiempo empleado en el trabajo. (Testimonies)

Su éxito en el progreso de la vida divina depende del aprovechamiento de los talentos que les han sido confiados. Su recompensa futura estará en proporción con la integridad y el fervor con que sirvan al Maestro. (Review and Herald)

El Señor tiene una gran obra que ha de ser hecha y El recompensará en mayor escala, en la vida futura a los que presten un servicio más fiel y voluntario en la vida presente.

Los que vinieron a la viña a la hora undécima estaban agradecidos por la oportunidad de trabajar. Sus corazones estaban llenos de gratitud hacia la persona que los aceptó; y cuando al final de la jornada el jefe de la casa les pagó por el día entero, estaban grandemente sorprendidos. Sabían que no habían ganado ese salario. Y la bondad revelada en el semblante de su empleador los llenó de gozo. Nunca olvidaron la bondad del dueño de la casa, ni la generosa recompensa que habían recibido.

Esto es lo que ocurre con el pecador, que, conociendo su falta de méritos, ha entrado en la viña del Señor a la hora undécima. Su tiempo de servicio parece muy corto, no se siente digno de recompensa alguna, pero está lleno de gozo porque por lo menos Dios lo ha aceptado. Trabaja con un espíritu humilde y confiado, agradecido por el privilegio de ser un colaborador de Cristo. Dios se deleita en honrar este espíritu. (Lecciones Prácticas del Gran Maestro)

RECOMPENSA SEGURA –parte 1-

EL QUE haya señalado a “cada uno su obra”, conforme a su capacidad, jamás dejará sin recompensa al que haya cumplido fielmente su deber. Toda acción de lealtad y fe será coronada con muestras especiales del favor y la aprobación de Dios. A todo obrero se hace la promesa:

“Irá andando y llorando el que lleva la preciosa simiente; más volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas”. (Testimonies)

Por corto que sea nuestro servicio o humilde nuestro trabajo, si con una fe sencilla seguimos a Cristo no seremos chasqueados en cuanto a la recompensa.

Aquello que aún los mayores o los más sabios hombres no pueden ganar, el más débil y el más humilde puede recibir. Los portales del cielo no se abrirán ante el que se exalta a sí mismo. No darán paso a los de espíritu soberbio. Bendita será la recompensa de gracia concedida a los que trabajaron por Dios con simplicidad de fe y amor. (Lecciones Prácticas del Gran Maestro)

-Continúa en parte 51-

 

EL LLAMADO DE DIOS AL SERVICIO-parte 49-

SEGURIDADES DE ÉXITO-parte 5-

EL MOTIVO FUNDAMENTAL DEL SERVICIO EFICAZ-parte 2-

La obra de Dios ha de ser llevada a su consumación por la cooperación de los agentes divinos y humanos. Los que manifiestan suficiencia propia pueden ser aparentemente activos en la obra de Dios; pero si efectúan su obra sin oración, su actividad de nada aprovecha.

Si pudieran contemplar el incensario del ángel que está en el altar de oro, delante del trono circuido por el arco iris, verían que los méritos de Jesús han de ser mezclados con nuestros esfuerzos y oraciones, o de otra manera éstos resultan inútiles como lo fue la ofrenda de Caín. Si pudiéramos contemplar toda la actividad de los agentes humanos tal como aparece delante de Dios, veríamos que sólo la obra efectuada con mucha oración, santificada con el mérito de Cristo, soportará la prueba del juicio. (Review and Herald)

La religión legal no responderá a las necesidades de esta época. Podemos cumplir todos los actos exteriores del servicio, y estar sin embargo tan destituidos de la influencia vivificadora del Espíritu Santo. Todos necesitamos lluvia espiritual; y necesitamos también los brillantes rayos del Sol de justicia para enternecer y subyugar nuestro corazón. Debemos ser siempre tan firmes en los principios como una roca. Debemos enseñar los principios bíblicos y apoyarlos por una práctica santa. (Joyas de los Testimonios).

El éxito no depende tanto del talento como de la energía y de la buena voluntad. No es la posesión de talentos magníficos lo que nos habilita para prestar un servicio aceptable, sino el cumplimiento concienzudo de los deberes diarios, el espíritu contento, el interés sincero y sin afectación por el bienestar de los demás. En la suerte más humilde puede hallarse verdadera excelencia. Las tareas más comunes, realizadas con una fidelidad impregnada de amor, son hermosas a la vista de Dios. (Profetas y Reyes)

La estructura simétrica de un carácter fuerte y bello, se edifica por los actos individuales en cumplimiento del deber. Y la fidelidad debe caracterizar nuestra vida tanto en los detalles insignificantes como en los mayores. La integridad en las cosas pequeñas, la ejecución de actos pequeños de fidelidad y bondad alegrarán la senda de la vida; y cuando hayamos acabado nuestra obra en la tierra, se descubrirá que cada uno de los deberes pequeños ejecutados fielmente ejerció una influencia benéfica imperecedera. (Patriarcas y Profetas)

FIAD LOS RESULTADOS A DIOS

QUIZA durante algún tiempo la buena semilla permanezca inadvertida en un corazón frío y egoísta, sin dar evidencia de que se ha arraigado en él; pero después, cuando el Espíritu de Dios da su aliento al alma, brota la semilla oculta, y al fin da fruto para la gloria de Dios. En la obra de nuestra vida no sabemos qué prosperará, si ésto o aquello.

No es una cuestión que nos toque decidir. Hemos de hacer nuestro trabajo y dejar a Dios los resultados. “Por la mañana siembra tu simiente, y a la tarde no dejes reposar tu mano”.

El gran pacto de Dios declara que “todos los tiempos de la tierra, la sementera y la siega…no cesarán” Confiando en esta promesa ara y siembra el agricultor. No menos confiadamente hemos de trabajar nosotros en la siembra espiritual confiando en su promesa:

“Así será mi palabra que sale de mi boca: no volverá a mi vacía, antes hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié”. “Ira andando y llorando el que lleva la preciosa simiente; más volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas”.   (Lecciones Prácticas del Gran Maestro)

LA RECOMPENSA DEL SERVICIO

-Continúa en parte 50-

 

EL LLAMADO DE DIOS AL SERVICIO-parte 48-

SEGURIDADES DE ÉXITO-parte 4-

ÉXITO PROPORCIONADO

CUANDO DIOS prepara el camino para la realización de cierta obra, y da seguridad de éxito, el instrumento escogido debe hacer cuanto está en su poder para obtener el resultado prometido. Se le dará éxito en proporción al entusiasmo y a la perseverancia con que haga la obra. (Profetas y Reyes)

EL MOTIVO FUNDAMENTAL DEL SERVICIO EFICAZ

Cualquier cosa que se haga por puro amor, por pequeña o despreciable que sea a la vista de los hombres, es completamente fructífera; porque Dios considera más con cuanto amor se trabajó que la calidad lograda. (Joyas de los Testimonios)

Diez obreros realmente convertidos, bien dispuestos y abnegados, pueden hacer más en el campo misionero que cien que limitan sus esfuerzos o fórmulas establecidas y que se adhieren a reglas mecánicas, trabajando sin un amor profundo por las almas. (Testimonies)

No son las capacidades que poseemos hoy, o las que tendremos en lo futuro, las que nos darán éxito. Es lo que el Señor puede hacer por nosotros. Necesitamos tener una confianza mucho mayor en lo que Dios puede hacer por cada alma que cree. El anhela que extendamos hacia El la mano de la fe. Anhela que esperemos grandes cosas de El. Anhela darnos inteligencia así en las cosas materiales como en las espirituales. El puede aguzar el intelecto. Puede impartir tacto y habilidad. Empleemos nuestros talentos en el trabajo: pidamos a Dios sabiduría y nos será dada. (Lecciones Prácticas del Gran Maestro)

El aceite de la gracia da a los hombres el valor, y les proporciona los motivos para hacer todos los días la obra que Dios les señala. Las cinco vírgenes fatuas tenían lámparas (ésto significa un conocimiento de la verdad bíblica), pero no tenían la gracia de Cristo. Día tras día participaban ellas en una serie de ceremonias y deberes externos, pero su servicio era sin vida, estaba privado de la justicia de Cristo. El Sol de justicia no brillaba en sus corazones y en sus mentes, y no tenían el amor de la verdad que se conforma a la vida y al carácter, a la imagen y a la revelación de Cristo.

El aceite de la gracia no estaba mezclado con sus esfuerzos. Su religión era una cáscara vacía sin el verdadero meollo. Se atenían a las formas de las doctrinas, pero estaban engañadas en su vida cristiana plena de justicia propia, y dejaban de aprender lecciones en la escuela de Cristo, que, si hubieran sido practicadas, las hubieran hecho sabias en cuanto a la salvación.

La obra de Dios ha de ser llevada a su consumación por la cooperación de los agentes divinos y humanos. Los que manifiestan suficiencia propia pueden ser aparentemente activos en la obra de Dios; pero si efectúan su obra sin oración, su actividad de nada aprovecha.

Si pudieran contemplar el incensario del ángel que está en el altar de oro, delante del trono circuido por el arco iris, verían que los meritos de Jesús han de ser mezclados con nuestros esfuerzos y oraciones, o de otra manera éstos resultan inútiles como lo fue la ofrenda de Caín. Si pudiéramos contemplar toda la actividad de los agentes humanos tal como aparece delante de Dios, veríamos que sólo la obra efectuada con mucha oración, santificada con el mérito de Cristo, soportará la prueba del juicio. (Review and Herald)

-Continúa en parte 49-

 

 

EL LLAMADO DE DIOS AL SERVICIO-parte 47-

SEGURIDADES DE ÉXITO-parte 3-

COOPERACION CON LOS AGENTES CELESTIALES-parte 3-

EL CREYENTE tiene siempre en el Señor a un poderoso auxiliador. Tal vez no sepamos cómo nos ayuda; pero ésto sabemos: Nunca falta su ayuda para aquellos que ponen su confianza en El.

Si los cristianos pudieran saber cuántas veces el Señor ordenó su camino, para que los propósitos del enemigo acerca de ellos no se cumplieran, no seguirían tropezando y quejándose. Su fe se estabilizaría con Dios, y ninguna prueba podría moverlos. Lo reconocerían como su sabiduría y eficiencia, y El haría que se cumpliese lo que El desea obrar por su medio. (Profetas y Reyes)

Todos los que se ocupan en el ministerio constituyen la mano ayudadora de Dios. Son colaboradores con los ángeles, o más bien son los agentes humanos por medio de los cuales los ángeles llevan a cabo su misión. Los ángeles hablan por medio de sus voces y trabaja por medio de sus manos. Y los obreros humanos, al cooperar con los agentes celestiales, reciben el beneficio de su educación y experiencia. (La Educación)

Cristo exige de todo hombre y mujer que se ponga la armadura de justicia y comience a trabajar, “YO estoy a tu mano derecha para ayudarte”, declara. Contemos todas nuestras pruebas y perplejidades a Dios. El jamás traicionará nuestra confianza.

No hay nada más precioso para Cristo que su comprada posesión: su iglesia, los obreros que salen a esparcir las semillas de verdad. Pensemos en Jesús. EL está en su lugar santo, no solitario, sino rodeado por cientos de miles de ángeles celestiales que esperan sus órdenes. Y los envía a trabajar por los santos más débiles que ponen en El su confianza. Para los encumbrados y los humildes, los ricos y los pobres, se ha provisto la misma ayuda. (Southern Watchman)

NO HAN DE CONSENTIRSE PENSAMIENTOS DE FRACASO

LOS QUE TRABAJAN PARA CRISTO nunca han de pensar, y mucho menos hablar, acerca de fracasos en su obra. El Señor Jesús es nuestra eficiencia en todas las cosas; su Espíritu ha de ser nuestra inspiración; y al colocarnos en sus manos, para ser conductos de luz, nunca se agotarán nuestros medios de hacer bien. Podemos allegarnos a su plenitud, y recibir de la gracia que no tiene límites. (Obreros Evangélicos)

Cuando nos entregamos completamente a Dios y en nuestra obra seguimos sus instrucciones, El mismo se hace responsable de su realización. El no quiere que conjeturemos en cuanto a éxito de nuestros sinceros esfuerzos. Nunca debemos pensar en el fracaso. Hemos de cooperar con Uno que no conoce el fracaso. (Lecciones Prácticas del Gran Maestro)

El Señor se chasquea cuando su pueblo se tiene en estima baja. Desea que su heredad escogida se estime según el valor que El le ha atribuido. De lo contrario no hubiera mandado a su Hijo a una empresa tan costosa para redimirla. Tiene empleo para ella y le agrada cuando le dirige las más elevadas demandas a fin de glorificar su nombre. Puede esperar grandes cosas si tiene fe sus promesas. (El Deseado de Todas las Gentes)

ÉXITO PROPORCIONADO

-Continúa en parte 48-

 

 

 

EL LLAMADO DE DIOS AL SERVICIO-parte 46-

SEGURIDADES DE ÉXITO-parte 2-

COOPERACION CON LOS AGENTES CELESTIALES-parte 2-

CUANDO la voluntad del hombre coopera con la voluntad de Dios, llega a ser omnipotente. Cualquier cosa que debe hacerse por orden suya, puede llevarse a cabo con su fuerza. Todos sus mandatos son habilitaciones.

Todos los ángeles del cielo están dispuestos a cooperar en esta obra. Todos los recursos del cielo están a disposición de los que tratan de salvar a los perdidos. Cuando uno se vuelve a Dios, se alegra todo el cielo. (Lecciones Prácticas del Gran Maestro)

En esa obra junto a las almas que perecen, tendremos la compañía de los ángeles, que están listos para colaborar con los hijos de Dios para comunicar la luz que Dios impartió generosamente para preparar a un pueblo para la venida de Jesús. (Joyas de los Testimonios)

El que llamó a los pescadores de Galilea está llamando todavía a los hombres a su servicio. Y está dispuesto a manifestar su poder por medio de nosotros como por los primeros discípulos. Por imperfectos y pecaminosos que seamos, el Señor nos ofrece asociarnos consigo, para que seamos aprendices de Cristo. Nos invita a ponernos bajo la instrucción divina para que, unidos con Cristo, podamos realizar las obras de Dios. (El Deseado de Todas las Gentes)

Todo el cielo está en actividad, y los ángeles de Dios esperan para a cooperar con todos los que deseen hacer planes gracias a los cuales las almas por quienes Cristo murió puedan oír las buenas nuevas de salvación. Los ángeles que ministran a los que serán herederos de salvación, están diciendo a todo santo fiel: “Aquí hay una obra que puedes hacer” “Id, y….Anunciad al pueblo todas las palabras de esta vida”. (Hechos 5:20)

Si los tales obedecieran este mandato, el Señor prepararía el camino delante de ellos, proporcionándoles los medios con los cuales salir. (Testimonies)

En un tiempo como éste, cada hijo de Dios debe dedicarse activamente a ayudar a otros. Mientras los que comprenden la verdad bíblica procuren descubrir a los hombres y mujeres que anhelan luz, los ángeles de Dios los acompañarán. Como resultado de los esfuerzos fieles de obreros consagrados, muchos serán desviados de la idolatría al culto del Dios viviente. Muchos cesarán de tributar homenaje a las instituciones humanas, y se pondrán intrépidamente de parte de Dios y de su Ley. (Profetas y Reyes)

Los principados y las potestades de los cielos están contemplando la guerra, que en circunstancias aparentemente desalentadoras, están riñendo los siervos de Dios. Se verifican nuevas conquistas, se ganan nuevos honores a medida que los cristianos, congregándose en derredor del estandarte de su Redentor salen a pelear la buena batalla de la fe. (Los Hechos de los Apóstoles)

No es el poder que emana del hombre el que da éxito a la obra, sino que el poder de los seres celestiales que cooperan con los agentes humanos lleva la obra a la perfección. Un Pablo puede plantar y un Apolo regar, pero es Dios el que da el crecimiento. El hombre no puede hacer la parte de Dios ni la obra. Como agente humano, puede cooperar con los seres celestiales, y con sencillez y humildad hacer lo mejor que pueda, comprendiendo que Dios es el gran artífice Maestro. (Review and Herald)

-Continúa en parte 47-

 

EL LLAMADO DE DIOS AL SERVICIO-parte 45-

SEGURIDADES DE ÉXITO-parte 1-

LA GARANTIA DIVINA

DIOS hará la obra si nosotros le proveemos los instrumentos. Toda obra de justicia será inmortalizada, aunque el que la haga no considere que haya hecho algo digno de notarse. (Testimonies)

DIOS acepta el servicio que se hace de todo corazón, y El mismo suplirá lo que falta. Los más humildes obreros, en colaboración con Cristo, pueden tocar cuerdas cuyas vibraciones han de oírse hasta los confines de la tierra, y han de oírse en forma de melodías por los siglos de la eternidad. (El Ministerio de Curación)

Si somos verdaderamente consagrados, Dios traerá a la verdad, por nuestros ministerios, a otras personas de las que podrá servirse para comunicar la luz a buen número de aquellos que andan a tientas en las tinieblas.

La verdad está a punto de triunfar gloriosamente, y todos los que decidan ahora colaborar con Dios triunfarán con ella. (Joyas de los testimonios)

A cada uno que se ofrece al Señor para servir, sin retener nada, se le concede poder para el logro de resultados sin medida. Si trabajamos diligentemente por la salvación de nuestros prójimos, Dios prosperará nuestros esfuerzos.

El Señor tiene un lugar para cada uno en su gran plan. Los talentos que no se necesitan no se confieren. Suponiendo que el talento fuera pequeño, Dios tiene un lugar para él, y empleado fielmente, hará justamente la obra que Dios le ha designado. (Testimonies)

En cualquier ramo de trabajo, el verdadero éxito no es resultado de casualidad ni del destino. Es el desarrollo de la providencias de Dios, la recompensa de la fe y de la discreción, de la virtud y de la perseverancia. Las bellas cualidades mentales y un tono moral elevado no son resultado de la casualidad. Dios da las oportunidades; el éxito depende del uso que se haga de ellas. (Profetas y Reyes)

Los que se sienten impulsados a entrar en la obra ya sea en los campos locales o en las regiones lejanas, han de salir en el nombre del Señor. Si confían en Dios para obtener gracia y fortaleza, alcanzaran éxito. Al principio su obra podrá parecer de poco valor, pero si siguen los planes del Señor, ella prosperará. DIOS VIVE. El actuará a favor del obrero abnegado y desinteresado, quienquiera que sea y doquiera esté. (Southern Watchman)

COOPERACION CON LOS AGENTES CELESTIALES-parte 1-

NECESITAMOS comprender más plenamente la misión de los ángeles. Sería bueno recordar que cada verdadero hijo de Dios cuenta con la cooperación de los seres celestiales. Seres invisibles de luz y poder acompañan a los mansos y humildes que creen y aceptan las promesas de Dios. “Son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de salud” (Los Hechos de los Apóstoles)

Recordemos que el Señor Jesús es el artífice Maestro. El pone en nuestras mentes las palabras que han de alcanzar los corazones. Consagrémonos totalmente a la obra de Dios. El es nuestra fuerza, El estará a nuestra diestra, ayudándonos a realizar sus misericordiosos designios (Testimonies)

Los seres celestiales obrarán con el agente humano que busque con fe decidida aquella perfección de carácter que alcanzará la perfección en la acción. A todos los que están ocupados en esta obra Cristo dice: Yo estoy a tu diestra para ayudarte. (Lecciones Prácticas del Gran Maestro)

-Continúa en parte 46-

 

EL LLAMADO DE DIOS AL SERVICIO-parte 44-

EL ESPÍRITU SANTO-parte 4-

PROMESA NO APRECIADA

CRISTO declaró que la influencia divina del Espíritu había de acompañar a sus discípulos hasta el fin. Pero la promesa no es apreciada como debiera serlo; por lo tanto, su cumplimiento no se ve como debiera verse.

La promesa del Espíritu es algo en lo cual se piensa poco; y el resultado es tan sólo lo que podría esperarse; sequía, tinieblas, decadencia y muerte espiritual. Los asuntos de menor importancia ocupan la atención y, aunque es ofrecido en su infinita plenitud, falta el poder divino que es necesario para el crecimiento y prosperidad de la iglesia y que traería todas las otras bendiciones en su estela. (Joyas de los Testimonios)

ALGUNOS ESPERAN OCIOSAMENTE EL REFRIGERIO

HAY ALGUNOS que, en lugar de aprovechar sabiamente las oportunidades presentes, están esperando ociosamente que alguna ocasión especial de refrigerio espiritual aumente grandemente su capacidad de iluminar a otros. Descuidan sus deberes y privilegios actuales y permiten que su luz se empañe a la espera de un tiempo futuro en el cual, sin ningún esfuerzo de su parte, sean hechos los recipientes de bendiciones especiales que los transformen y capaciten para servir. (Los Hechos de los Apóstoles)

EL SUCESOR DE CRISTO

EL ESPÍRITU SANTO es el representante de Cristo, pero despojado de la personalidad humana e independiente de ella. Estorbado por la humanidad, Cristo no podía estar en todo lugar personalmente. Por lo tanto convenía a sus discípulos que fuese al Padre y enviase al Espíritu para ser su sucesor en la tierra. Nadie podría entonces tener ventaja por su situación o su contacto personal con Cristo. Por el Espíritu el Salvador será accesible a todos. En este sentido estaría más cerca de ellos que si no hubiese ascendido a lo alto. (El Deseado de Todas las Gentes)

EL ESPÍRITU SANTO HA OBRADO DESDE EL PRINCIPIO

DESDE EL PRINCIPIO DIOS ha estado obrando por su Espíritu Santo mediante instrumentos humanos para el cumplimiento de su propósito a favor de la raza caída. Esto se manifestó en la vida de los patriarcas.

A la iglesia del desierto también, en los días de Moisés, Dios le dio su “Espíritu para enseñarlos”. Y en los días de los apóstoles obró poderosamente a favor de su iglesia por medio del Espíritu Santo.

El mismo poder que sostuvo a los patriarcas, que dio fe y ánimo a Caleb y Josué, y que hizo eficaz la obra de la iglesia apostólica, sostuvo a los fieles hijos de Dios en cada siglo sucesivo. Fue el poder del Espíritu Santo lo que durante la época del oscurantismo permitió a los cristianos valdenses contribuir a la preparación del terreno para la Reforma. Fue el mismo poder lo que hizo eficaces los esfuerzos de muchos nobles hombres y mujeres que abrieron el camino para el establecimiento de las misiones modernas, y para la traducción de la Biblia a los idiomas y dialectos de todas las naciones y pueblos. (Los Hechos de los Apóstoles)