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ESPERANZA EN LA PALABRA-JESÚS LA UNICA ESPERANZA-parte 35-

¿HAY CONFLICTO ENTRE LA CIENCIA Y LAS ESCRITURAS?-parte 1-

CIENCIA Y RELIGIÓN

AUNQUE el conflicto entre la ciencia y las Escrituras es genuino ¿tiene las diferencias fundamentalmente irreconciliables que a menudo se conjeturan? En este artículo sugerimos que, en el contexto de una búsqueda intelectual sincera de la verdad que incluye la búsqueda de conocimiento y comprensión, tanto la ciencia como las Escrituras pueden trabajar juntas y, en realidad, necesitan hacerlo.  Pero al referirnos a la ciencia, hablamos de una metodología para encontrar cualquier verdad acerca de la naturaleza.

Esta ciencia metodológica está abierta a una amplia variedad de explicaciones, incluyendo la posibilidad de un Diseñador.  Esto está en contraste con la ciencia naturalista que, en su búsqueda de la verdad, excluye el concepto de un Diseñador.  No es posible reconciliar la ciencia naturalista con las Escrituras, pero es posible reconciliar la ciencia metodológica con las Escrituras.

LA CIENCIA Y LAS ESCRITURAS NO SON COMPAÑERAS TAN EXTRAÑAS

MUCHOS científicos son religiosos en un grado variable; y muchos toman a las Escrituras como base de su religión.  Esto implica que podría no existir una dicotomía tan fundamental entre la creencia en la ciencia y la creencia en las Escrituras.  En el momento presente, la ciencia naturalista tiene dificultades en incorporar algo religioso en su menú de explicaciones, porque tales explicaciones son consideradas inaceptables.  Pero éste no era el caso hace unos pocos siglos, cuando se establecieron los fundamentos de la ciencia moderna.

No hay dudas de que existen algunas diferencias grandes entre los enfoques básicos de la ciencia y los de las Escrituras. La ciencia está basada en la observación de la naturaleza y se concentra en dar explicaciones, mientras que las Escrituras pretenden dar información dotada de autoridad y se concentran en las actividades de Dios y en los significados.  La ciencia dice estar abierta a revisiones cuando surgen nuevas ideas, mientras que la Biblia tiene un tono de mayor finalidad.

Hay algunas semejanzas en el enfoque básico que usan tanto la ciencia como las Escrituras.  Las observaciones científicas y las Escrituras se centran más en la modalidad de los datos, mientras que las explicaciones científicas y la teología se ubican más en la modalidad de las interpretaciones. Los datos científicos y las Escrituras tienden a no cambiar, mientras que las interpretaciones de ambos pueden variar ampliamente. 

A menudo, el mismo proceso racional básico se usa en la interpretación de ambos.  Tanto la ciencia como las Escrituras se superponen en grado limitado y se complementan mutuamente.  Si hemos de encontrar la verdad, y el significado de la realidad que nos rodea, no debemos ignorar ninguna de ellas.  Si hay un Creador, la naturaleza puede darnos información acerca de ese Creador; si no hay Creador, la ciencia necesita encontrar una explicación a la existencia casi universal de la religión.

LOS ANTECEDENTES BIBLICOS DE LA CIENCIA

UNA idea que intriga y que se ha difundido durante el último siglo desafía la dicotomía que generalmente se sugiere que existe entre la ciencia y las Escrituras. La tesis es que la ciencia se desarrolló en el mundo occidental por causa de sus antecedentes judeo-cristianos.  En otras palabras, en lugar de que la ciencia y las Escrituras se encuentren en mundos diferentes, la ciencia debe su origen y filosofía a la Biblia.  Un número impresionante de eruditos apoya esta tesis.

El matemático y filósofo Alfred North Whitehead, quien enseñó en las Universidades de Cambridge y de Harvard, señala que las ideas de la ciencia moderna se desarrollaron como “un derivado inconsciente de la teología medieval”.

El concepto de un mundo ordenado que se deduce del Dios de la Biblia, racional y consistente, proporciona la base para la creencia en el concepto de causa y efecto que reconoce la ciencia.  Los dioses paganos de otras culturas eran caprichosos, y ésto no concuerda con la consistencia de la ciencia.

PREFERENCIAS RELIGIOSAS DE LOS PIONEROS DE LA CIENCIA MODERNA

Continúa en parte 36

 

ESPERANZA EN LA PALABRA-JESÚS LA UNICA ESPERANZA-parte 34-

YO SE DE DONDE VENGO

MUCHOS maestros profesan ser ateos y proclaman la “teoría” de la evolución no tanto como teoría sino como la única “explicación científica válida” para demostrar la existencia de nuestro mundo y del universo.  Con frecuencia sostienen acaloradas discusiones con algunos que se atreven a desafiar esta creencia con la idea de que Dios ha creado el universo.

La teoría de la evolución tiene un profundo impacto en la mente de los jóvenes.  Sin embargo, hay algunos aspectos de esta teoría que son inquietantes y presentan un desafío a la concepción “científica”: ¿De dónde vino la materia? ¿Cómo pudo llegar el universo a tener una organización tan perfecta si es producto del azar? ¿Cómo pudieron surgir por casualidad las leyes que rigen el universo (la aceleración, la inercia, la gravedad)?

¿De dónde surgió esa energía “inteligente” que organizó la estructura atómica y molecular de todos los elementos que constituyen la materia? ¿Cómo pudo surgir la vida de la materia inerte a raíz de una “tormenta eléctrica” donde estaban por casualidad reunidos todos los elementos que la constituyen, cuando ahora con todos los avances científicos, los hombres de ciencia no han podido reproducir intencionalmente éso que resultó por “casualidad”?

Lleva tiempo para muchos quitarse la idea de que todo surgió del azar y en un lapso de miles de millones de años, pero cuando leen la Biblia encuentran un relato sencillo de la creación divina, y les resulta difícil aceptar que la vida fuera el resultado de un acto creativo  divino en un período de una semana, y no de millones de años.

Tenemos que entender que uno tiene que aceptar “por fe” que la materia es eterna como afirman los evolucionistas, o que es producto de la creación divina como afirman las Sagradas Escrituras. A fin de cuentas hay que “tener fe” en la eternidad de la materia o en la eternidad de Dios. Es más fácil aceptar que un Dios sabio, poderoso y eterno creó la materia, el universo y la vida, en lugar de creer que la materia es eterna y que surgió de la nada y que luego de ahí apareció todo por “pura casualidad”.

Al creer en Dios, la única pregunta con la que tenemos que batallar es la primera: ¿De dónde vino Dios? Si aceptamos por fe que El es eterno y que es el Creador de todo lo que existe, así como lo afirma la Biblia, todas las demás preguntas se responden automáticamente.  Un Dios Creador, Omnipotente, Omnisapiente y Eterno, es el Creador del universo, de la vida y de la materia.

Cuando aceptamos a Dios como Creador, y creemos en su Palabra, no sólo se resuelve el problema cosmogónico del origen de la materia, sino también el problema existencial: ¿Quién soy yo, de donde vengo y adónde voy? Porque con Dios todas estas preguntas están contestadas. 

Nuestras inquietudes existenciales se han terminado, porque en el mundo que nos rodea, en las estrellas del cielo, en nuestro mismo cuerpo, podemos ver con asombro que todo ha sido maravillosamente hecho por un Dios Creador Todopoderoso, que es a la vez sabio y amante, que se reveló a los profetas, y después vino en la persona de su Hijo Jesucristo, a revelar todo su amor. (Juan 14:6-11).

Las Escrituras afirman categóricamente que todos somos hijos de Dios (1 Juan 3:1-2), creados por su poder para tener una relación personal con El (Juan 1:13), y que un día Dios vendrá otra vez para llevarnos a vivir con EL por la Eternidad.

“NO SE TURBE VUESTRO CORAZÓN; CREÉIS EN DIOS CREED TAMBIÉN EN MI.  EN LA CASA DE MI PADRE MUCHAS MORADAS HAY; SI ASÍ NO FUERA, YO OS LO HUBIERA DICHO; VOY, PUES, A PREPARAR LUGAR PARA VOSOTROS. Y SI ME FUERE Y OS PREPARARE LUGAR, VENDRÉ OTRA VEZ, Y OS TOMARE A MI MISMO, PARA QUE DONDE YO ESTOY, VOSOTROS TAMBIÉN ESTEIS (JUAN 14:1-3).

-Armando Juarez-redactor de El Centinela

ESPERANZA EN LA PALABRA-JESÚS LA UNICA ESPERANZA-parte 33-

EN BUSCA DE UN HOGAR– NO HEMOS HALLADO LA PATRIA VERDADERA HASTA QUE NOS ENCONTREMOS EN NUESTRO HOGAR CELESTIAL DEFINITIVO-

CUANDO Marco Polo regresó a Venecia después de recorrer por mucho tiempo el Lejano Oriente, sus amigos lo daban por loco. ¡Contaba tantas historias fantásticas! Decía, por ejemplo, que había visitado una ciudad llena de plata y oro, que había visto piedras negras que ardían, y una tela que no se quemaba aunque la arrojaban al fuego.

Hablaba de enormes serpientes con mandíbulas tan grandes que eran capaces de comerse a un hombre entero; de nueces del tamaño de la cabeza de un hombre, y de una sustancia que brotaba de la tierra y servía de combustible para las lámparas. Como nadie había visto ni carbón, ni cocodrilos, ni petróleo, se burlaban de esas historias que les parecían cuentos de hadas.

Cuando los escritores bíblicos tratan de pintarnos el increíble hogar de eterna felicidad que Dios ha preparado para nosotros –su casa y mi casa en los cielos- nos sucede algo así como lo que ocurría con los amigos de Marco Polo.  Tenemos que tratar de imaginarnos una cantidad de cosas que nunca hemos visto, pero que no por eso son menos reales y menos asombrosas.  En efecto, las Escrituras nos afirman que el cielo es mucho más que eso de pasar la eternidad sentado en una nube tocando el arpa.

En primer lugar, nos afirman que es un lugar real.

“NO SE TURBE VUESTRO CORAZÓN; –nos dice Jesús- CREÉIS EN DIOS, CREED TAMBIÉN EN MI. EN LA CASA DE MI PADRE MUCHAS MORADAS HAY; SI ASÍ NO FUERA, YO OS LO HUBIERA DICHO; VOY, PUES, A PREPARAR LUGAR PARA VOSOTROS.  Y SI ME FUERE Y OS PREPARARE LUGAR, VENDRÉ OTRA VEZ, Y OS TOMARE A MI MISMO, PARA QUE DONDE YO ESTOY, VOSOTROS TAMBIÉN ESTEIS”  (JUAN 14:1-3).

SI, el lugar que Jesús nos está preparando no es ni ilusorio ni fantástico: ¡ES REAL!  Vendrá por segunda vez de acuerdo con su promesa para llevarnos a un hogar perfecto, la ciudad más hermosa del universo: La Nueva Jerusalén, que supera por lejos nuestros sueños más preciados.  Y todo será real ¡DE VERAS!

Las Escrituras nos dicen que cuando venga Jesús nos llevará al cielo para estar con El allí durante mil años.  Transcurrido ese tiempo nos traerá a nuestro hogar definitivo: LA TIERRA. El último libro de la Biblia declara:

“VI UN CIELO NUEVO Y UNA TIERRA NUEVA; PORQUE EL PRIMER CIELO Y LA PRIMERA TIERRA PASARON, Y EL MAR YA NO EXISTÍA MAS.  Y YO JUAN VI LA SANTA CIUDAD, LA NUEVA JERUSALÉN, DESCENDER DEL CIELO, DE DIOS, DISPUESTA COMO UNA ESPOSA ATAVIADA PARA SU MARIDO. Y OÍ UNA GRAN VOZ DEL CIELO QUE DECÍA: HE AQUÍ EL TABERNÁCULO DE DIOS CON LOS HOMBRES, Y EL MORARA CON ELLOS; Y ELLOS SERÁN SU PUEBLO, Y DIOS MISMO ESTARÁ CON ELLOS COMO SU DIOS” (APOCALIPSIS 21:1-3).

Se trata de nuestro hogar y nuestro Dios.  El reino que nos permite vislumbrar la Escritura es mucho más que la morada de seres etéreos, fantasmagóricos.  Estará habitado por seres humanos de carne y hueso glorificados que disfrutarán de la vida plenamente, tanto en lo físico como en lo espiritual.

Una notable escritora cristiana, Elena de White, comenta de esta manera las bellezas del mundo venidero: “Allí intelectos inmortales contemplarán con eterno deleite las maravillas del poder creador, los misterios del amor redentor… Toda facultad será desarrollada, toda capacidad aumentada…

Las mayores empresas podrán llevarse a cabo, satisfacerse las aspiraciones más sublimes, realizarse las más encumbradas ambiciones; y sin embargo surgirán nuevas alturas que superar, nuevas maravillas que admirar, nuevas verdades que comprender, nuevos objetos que agucen las facultades del espíritu, del alma y del cuerpo.  Todos los tesoros del universo se ofrecerán al estudio de los redimidos de Dios” (El conflicto de los siglos pág. 736).

¿No se anima, amiga, amigo? Recuerde que se trata de su casa y su morada eterna; la misma que Jesús está preparando ahora mismo para usted y para todos los que aceptan su salvación, y El promete que vendrá a buscarnos para que donde El está, usted y yo también estemos. ¡Qué Hermosa Promesa! Sólo falta agregar:

AMEN; SI, VEN SEÑOR JESÚS” (APOCALIPSIS 22:20)

-Frank Gonzalez- orador del programa de radio: La Voz de la Esperanza-

 

 

 

ESPERANZA EN LA PALABRA-JESÚS LA UNICA ESPERANZA-parte 32-

EN BUSCA DE VIDA ETERNA-EL SER HUMANO NO DESEA MORIR PORQUE FUE HECHO PARA VIVIR ETERNAMENTE

MÁS tarde o más temprano todos pasamos por la experiencia de confrontar el dolor que nos queda cuando algún ser querido es arrebatado por la inmisericorde muerte.  La muerte no perdona a nadie. El ciento por ciento de los humanos nos morimos.  Nadie se escapa.  No hay vida que no termine en muerte.  No hay ciudad sin cementerio. Miguel de Unamuno definía al hombre de esta manera: “El hombre de carne y hueso, el que nace, sufre y muere, sobre todo muere” (Del sentimiento trágico de la vida).

El corazón humano no fue creado para recibir el golpe anonadador de la muerte.  Por más que querramos no podemos hacer volver a nuestros muertos con nuestro dolor y nuestras lágrimas.  Es en esas situaciones y momentos amargos cuando necesitamos paz, consuelo y esperanza.                 

¿A DONDE VAN LOS MUERTOS? El gran poeta místico amado Nervo a la muerte de su madre, se preguntó: “Oh Padre de los vivos… ¿a dónde van los muertos, a dónde van los muertos, Señor, a dónde van?

Una joven talentosa que tocaba el piano en la iglesia, y todos se deleitaban con su música mientras alababan a Dios.  Repentinamente enfermó de gravedad y falleció.  Abandonó prematuramente este mundo y dejó un vacio doloroso. Mientras llevaban su féretro los padres seguían el cortejo fúnebre transidos de dolor.  La madre no pudiendo sobrellevar su tristeza, lloraba inconteniblemente. El padre, y el esposo de ella la quisieron consolar, diciéndole:

“NO LLORES, ELLA ESTA EN EL CIELO TOCANDO EL PIANO PARA JESÚS”.

Esta creencia popular es muy atractiva y consoladora.  A la luz de la Palabra de Dios, sin embargo, crea una sospecha amarga, pues esa creencia hace a la muerte una amiga y benefactora del género humano, en vez de un castigo ineludible por el pecado.

“…LA PAGA DEL PECADO ES MUERTE…”  (LEER ROMANOS 6:23)

Creer que el alma es inmortal minimiza el sacrificio de Jesucristo en la cruz por nuestros pecados y lo despoja de su gloria divina de ser el Único que confiere la vida en la resurrección, en su maravillosa venida.

A la vez, esta creencia es horripilante porque tiene otra cara dantesca y de horror.  Al mismo tiempo que abre supuestamente, las puertas del paraíso para los salvos, abre las puertas del infierno para los perdidos.

Los cristianos creemos que sólo Dios es inmortal y que nosotros los humanos somos mortales: ésa es la enseñanza de la Santa Palabra de Dios.

“EL ÚNICO QUE TIENE INMORTALIDAD, QUE HABITA EN LUZ INACCESIBLE…” (1 TIMOTEO 6: LEER DESDE EL 11-16)

La muerte es nuestra enemiga porque nos quita esta vida, y se puede convertir en muerte eterna para el que no acepta el sacrificio de amor de Jesucristo.

“Y EL POSTRER ENEMIGO QUE SERÁ DESTRUIDO ES LA MUERTE” (1 CORINTIOS 15:26)

La inmortalidad no es inherente al ser humano, sino que la alcanzamos a través de Jesucristo, quien es “LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA” (LEER JUAN 11:25), en ocasión de su venida:

“TAMPOCO QUEREMOS HERMANOS, QUE IGNOREIS ACERCA DE LOS QUE DUERMEN, PARA QUE NO OS ENTRISTEZCAIS COMO LOS OTROS QUE NO TIENEN ESPERANZA.

PORQUE SI CREEMOS QUE JESÚS MURIÓ Y RESUCITO, ASI TAMBIÉN TRAERÁ DIOS CON JESÚS A LOS QUE DURMIERON EN EL.

POR LO CUAL OS DECIMOS ESTO EN PALABRA DEL SEÑOR: QUE NOSOTROS QUE VIVIMOS, QUE HABREMOS QUEDADO HASTA LA VENIDA DEL SEÑOR, NO PRECEDEREMOS A LOS QUE DURMIERON. PORQUE EL SEÑOR MISMO CON VOZ DE ARCANGEL, Y CON TROMPETA DE DIOS, DESCENDERÁ DEL CIELO; Y LOS MUERTOS EN CRISTO RESUCITARAN PRIMERO.

LUEGO NOSOTROS LOS QUE VIVIMOS, LOS QUE HAYAMOS QUEDADO, SEREMOS ARREBATADOS JUNTAMENTE CON ELLOS EN LAS NUBES PARA RECIBIR AL SEÑOR EN EL AIRE, Y ASÍ ESTAREMOS SIEMPRE CON EL SEÑOR.

POR TANTO, ALENTAOS LOS UNOS A LOS OTROS CON ESTAS PALABRAS. (1 TESALONICENSES 4:13-18).

-Eradio Alonso –evangelista-

Puede ampliar el tema de la muerte en “DOCTRINA DE LOS ACONTECIMIENTOS FINALES-MUERTE Y RESURRECCIÓN”.

 

 

ESPERANZA EN LA PALABRA-JESÚS LA UNICA ESPERANZA-parte 31-

EN BUSCA DE JUSTICIA-EN MEDIO DE UN MUNDO INJUSTO ES RECONFORTANTE SABER QUE DIOS AMA LA JUSTICIA

POR causa del crimen, la violencia y la maldad que azotan a la sociedad, la necesidad de justicia es imperativa.  Pero ¿cómo puede encontrarse justicia en un mundo injusto? ¿cómo  puede un hombre injusto impartir justicia? ¿cómo puede la muerte de un hombre ofrecer justicia a miles de familiares y amigos de las víctimas de estos incalificables actos de crueldad?

El salmista David, como muchos de nosotros, experimentó mucha injusticia en su vida por causa de sus enemigos.  Fue atacado y perseguido.  El rey Saúl lo buscaba para matarlo, y su propio hijo, Absalón, se rebeló en su contra.  Cuando sus amigos le aconsejaban que se escondiera en el monte, David declaró:

“EN JEHOVÁ HE CONFIADO…JEHOVÁ ES JUSTO, Y AMA LA JUSTICIA; EL HOMBRE RECTO MIRARA SU ROSTRO” (SALMO 17:1-7).

A pesar de la injusticia de los hombres, David tomó la determinación de confiar en el Dios que mira desde los cielos a los malos y a los buenos y es el único que verdaderamente hace justicia.

Aunque comprendamos que es muy difícil encontrar justicia perfecta en un mundo injusto, es reconfortante saber que hay un Dios en los cielos que no solamente es intrínsecamente justo, sino que ama la justicia. Un Dios justo, que nos ha mostrado su carácter por medio de una Ley justa (Éxodo 20:3-17):

“DE MANERA QUE LA LEY A LA VERDAD ES SANTA, Y EL MANDAMIENTO SANTO, JUSTO Y BUENO” (ROMANOS 7:12).

La Santa Ley de Dios (Exodo 20:3-17 es una norma perfecta de justicia basada en la verdad de un Dios justo. David decía:

“TU JUSTICIA ES JUSTICIA ETERNA, Y TU LEY LA VERDAD” (SALMO 119:142).

La Biblia nos muestra que la Ley de Dios es una manifestación del carácter y la naturaleza de Dios. Como Dios es, así es su Ley:

  • DIOS ES ESPIRITUAL (JUAN 4:24), SU LEY ES ESPIRITUAL (ROMANOS 7:14).
  • DIOS ES AMOR (JUAN 4:8), SU LEY ES UNA LEY DE AMOR (MATEO 22:37-40).
  • DIOS ES VERDAD (JUAN 14:6), SU LEY ES LA VERDAD (SALMO 119:142).
  • DIOS ES JUSTO (1 CORINTIOS 1:30), LA LEY ES JUSTA (SALMO 119:172).
  • DIOS ES SANTO (ISAIAS 6:3), LA LEY DE DIOS ES SANTA (ROMANOS 7:12).
  • DIOS ES PERFECTO (MATEO 5:48), LA LEY DE DIOS ES PERFECTA (SALMO 19:7).
  • DIOS ES ETERNO (ISAÍAS 9:6), LA LEY DE DIOS ES ETERNA (SALMO111:7, 8).
  • DIOS ES BUENO (LUCAS 18:19), SU SANTA LEY ES BUENA (ROMANOS 7:12).
  • DIOS PURO (1 JUAN 3:3), LA LEY DE DIOS ES PURA (SALMO 19:8).
  • DIOS NO CAMBIA (SANTIAGO 1:17), LA LEY DE DIOS NO CAMBIA (MATEO 5:18).

Estos pasajes, y muchos más que encontramos a través de toda la Biblia, no sólo nos muestran el carácter y la justicia de Dios; también demuestran que Dios y su Ley son inseparables.  Los Diez Mandamientos son en realidad diez principios morales basados en el amor y la naturaleza de Dios. Son un resumen de la Ley Universal de justicia con la cual Dios ha regido el universo aún antes de la creación del hombre. 

Principios que no pueden violarse sin consecuencias. Fue porque la Ley de Dios no podía ser cambiada, ni quebrada, ni anulada, que Jesús tuvo que morir en la cruz del Calvario, el justo por los injustos para llevarnos a Dios.  Si quiere ser feliz y encontrar la verdadera justicia, pídale a Dios como lo hizo el rey David:

“ABRE MIS OJOS, Y MIRARE LAS MARAVILLAS DE TU LEY” (SALMO 119:18).

-Ramón Canals-doctorado en Ministerio de la Universidad Andrews-

 

 

 

 

ESPERANZA EN LA PALABRA-JESÚS LA UNICA ESPERANZA-parte 30-

EN BUSCA DE PERDÓN-SI BUSCAS PERDÓN, JESÚS TE OFRECE ABSOLUCION Y PAZ PARA TU ALMA

ISAAC, avergonzado, acababa de devolverle a su vecino, Jonatán, una bella vasija de oro que había tomado de su tienda. Estos vecinos eran miembros de la tribu de Judá en el campamento de los israelitas.  Hacía años que habían salido de Egipto y ahora se encontraban viviendo en el desierto a la sombra del Monte Sinaí.

La vasija dorada traía trastornado a Isaac ya por varias semanas y un día, cuando la vivienda se veía sola, Isaac se la había robado.  Pero su conciencia no lo dejaba en paz y se vio obligado a responder a aquella voz interior que lo acusaba.  Fue a casa de Jonatán, le pidió perdón y le devolvió la vasija.

Pero ahora le tocaba la parte más difícil: debía sacrificar un corderito de su rebaño por el pecado cometido.  Ya le había pedido perdón a Jonatán, ahora debía ir al santuario a confesar su pecado a Dios y entonces sería perdonado gracias a la sangre del prometido “Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo” (Juan 1:29). Este acto lo dejaría verdaderamente libre de culpa ante Dios y ante sí mismo.

Se fue cabizbajo al redil y escogió un corderito que se arrimaba a su mamá, como si supiera que venían por él.  Con dolor en el corazón al oír sus lastimeros balidos, Isaac lo sacó del redil y empezó la larga caminata desde su tienda hacia la orilla del área cercada que rodeaba el santuario. Luego le tocó cruzar un espacio de casi un kilómetro hasta el santuario.  Sentía que lo miraban desde todas partes.  Casi oía  las voces de sus vecinos-Ahí va Isaac.

¿Qué habrá hecho esta vez? Lo abrumaba la vergüenza de que todos lo vieran cargando con su culpa, pero por otra parte, sentía alivio en su alma porque pronto encontraría el perdón de Dios que tanto anhelaba.

Por fin, llegó al cerco de lino blanco que rodeaba el santuario.  Su blancura elegante entretejida con hilo azul, púrpura y escarlata lo llenaba de esperanza, pues en ellas veía la pureza de aquel Cordero que un día derramaría su vida por proveerle el perdón de todos sus pecados.  Este pensamiento le hizo aligerar el paso hasta llegar a la entrada donde lo esperaba un sacerdote de gesto apacible.

—Aquí estoy otra vez- dijo con la cabeza agachada.

—No temas, hijo mío, ni te desanimes.  Hoy recibirás el perdón que has venido a buscar.

Pasaron delante del altar del holocausto, el corderito daba leves balidos.  Se acercaron a la pila de bronce donde Isaac tomó el corderito y lo ató a una estaca.  Allí puso sus manos con todo el peso de su cuerpo sobre la inocente víctima. Asimismo el Mesías, el Hijo de Dios llevaría sobre sus hombros el peso del pecado de toda la humanidad.  Isaac confesó su pecado sobre el pobre corderito y luego el sacerdote le dio el cuchillo con el que debía de matar al inocente animal.

Isaac pensó: “Mi codicia fue lo que le acarreó esta muerte tan terrible a este corderito”.

Isaac no sabía que años y siglos después, habría hombres y mujeres que dirían lo mismo: “Mi pecado le costó la vida al Cordero de Dios, inmaculado e inocente”.  Gracias a ese reconocimiento humano y a aquel sacrificio de parte de Cristo Jesús, nuestro pecado es  perdonado para siempre. 

Sólo requiere un corazón quebrantado y una sincera confesión.  Tal es el proceso que hemos de seguir tanto para obtener el perdón humano como para el divino.  Y cuando lo hagamos, disfrutaremos de las delicias de la vida eterna aquí y ahora, no importa lo que hayamos hecho. Por eso el salmista prorrumpe en alabanzas:

“¡ALABA, OH ALMA MIA, A JEHOVÁ. ALABARE A JEHOVÁ EN MI VIDA…” (SALMO 146:1, 2).

Nosotros también unamos nuestras voces al coro de aleluyas porque hemos encontrado en Cristo Jesús el perdón y la restauración que buscamos.    –Lourdes Morales Gudmundsson-

 

 

ESPERANZA EN LA PALABRA-JESÚS LA UNICA ESPERANZA-parte 29-

LA AURORA CELESTIAL-parte 3-

UNIDAD EN LA AURORA-parte 2-

Al nacer Jesús, vinieron algunos hombres del Oriente.  Al morir, otros hombres llegaron del Occidente.  En EL hallaron el gran denominador común, pues EL dijo:

Y YO, SI FUERE LEVANTADO DE LA TIERRA, A TODOS ATRAERE A MI MISMO” (JUAN 12:23).

Jesucristo, la Aurora celestial, no estableció fronteras para distanciar a los seres humanos por su afiliación política, religiosa o social. Tampoco hizo diferencia por el color de la piel o por su fondo cultural.  La aurora se derrama por el mundo para alumbrar a todos sin excepción, Y ASÍ ES DIOS.

UN PODER IRRESISTIBLE

El alba es la fuerza silenciosa más poderosa en el mundo físico Gradual, e imperceptiblemente avanza y se derrama por el mundo como un gigantesco mar de luz.  A veces oímos decir, “cuando rompa el alba”. ¿Quién puede decir que ha oído jamás al alba romper? Aunque es un acontecimiento diario, es completamente silencioso.  ASÍ ES JESÚS.  UNA VEZ QUE COMIENZA LA OBRA DE TRANSFORMACIÓN EN EL CORAZÓN HUMANO, NO SE DETIENE. 

Las fuerzas más poderosas no son las que más ruido hacen. No es del retumbar del trueno, del estallido del relámpago o del rugido del huracán de donde el ser humano recibe su inspiración.  Es la pacífica influencia de la luna la que levanta las mareas e inspira al poeta.  Es una rojiza puesta de sol o un glorioso amanecer lo que deslumbra y estremece al alma soñadora.  La presencia del alba es sencillamente irresistible. 

Una vez que empieza, no hay ninguna otra fuerza física capaz de detenerla. ASÍ ES JESÚS, LA AURORA CELESTIAL, CUANDO NACE EN EL CORAZÓN: PROSIGUE SU OBRA REDENTORA HARÁ COMPLETARLA.

El Calvario desgarró el corazón de los discípulos. Para ellos fue un irreparable desastre ver partir a su amado Maestro, con un viejo manto rojo burlonamente puesto sobre sus hombros magullados. Vieron como manos incircuncisas colocaron una corona de espinas, ignominiosamente, sobre su noble y límpida sien.  Lo contemplaron llevando una pesada cruz que no había sido preparada para EL.

Aquella fue una hora amarga y sombría, una horrible pesadilla, una noche sin estrellas, una mañana sin alba.  Tres días más tarde Jesús salió de la tumba, marchando con la misma autoridad y firmeza con que avanza la aurora. No había sepulcro lo suficientemente profundo, ni piedra lo bastante pesada, ni sello suficientemente imponente, ni guardia capaz o poderosa como para retenerlo en la tumba.  EL era el Alba divina.

Cuando llegó el momento para que saliera el “SOL DE JUSTICIA”, no hubo quien lo estorbara ni detuviese. Veinte siglos  no han podido borrar de la conciencia del hombre la misión que la Aurora celestial vino a realizar.

La historia se ha declarado impotente para desvanecer de la mente del mundo el gran acontecimiento, la visita que desde lo alto nos hizo la Aurora, pues Jesús es sencillamente una fuerza irresistible.

Muy pronto veremos otro glorioso y último amanecer, cuando Jesús, aquella “Aurora”, vuelva a esta tierra por segunda vez en gloria y majestad, como Rey de reyes y Señor de señores.  Entonces sí que estará con nosotros para siempre como el “SOL DE JUSTICIA”, cuando no habrá necesidad de luz del sol, de luna o estrellas. 

EL SERÁ LA ETERNA Y SUPREMA LUMINARIA, PUES EL CRISTO QUE VINO COMO LA AURORA CELESTIAL, VENDRÁ OTRA VEZ PARA VIVIR CON NOSOTROS PARA SIEMPRE.

Aceptemos y sigamos a Jesús, la Aurora celestial, y así nuestros pasos siempre andarán en la luz.    –Manuel Rosado-

ESPERANZA EN LA PALABRA-JESÚS LA UNICA ESPERANZA-parte 28-

LA AURORA CELESTIAL-parte 2-

UN FALSO CONCEPTO DE DIOS

Hubo un tiempo cuando la humanidad creía que Dios estaba enojado con ella, que sería una tragedia caer en las manos de un Dios ofendido.  Los consideraban como un monstruo ofendido. Lo consideraban como un monstruo celestial, un amo implacable y despiadado. Ese concepto distaba mucho de la verdad y posiblemente fue el origen de la frase, “comamos y bebamos que mañana moriremos”.  La actitud de la gente desesperanzada era algo así como una noche sin aurora.

Entonces vino Jesús, la brillante Aurora, para revelarnos a su Padre.  Con su estilo de vida pura y perfecta le dijo al mundo:

“…EL QUE ME HA VISTO A MI, HA VISTO AL PADRE…” (JUAN 14:9).

Nos enseñó que un Dios de amor y perdón está en control del universo.  El se ocupa del bienestar de cada uno y anhela vernos triunfar. Nos tiene “ESCULPIDOS” en las palmas de sus manos. (ISAÍAS 49:16).  EL nota la flor que se marchita, la oveja que se descarría, el gorrión que cae del nido y el hijo o la hija pródiga que se aleja del hogar. EL lo ve y lo sabe todo.  EL te conoce por tu nombre y sabe tu dirección porque es un Dios personal. Todo éso y mucho más nos enseña la “Aurora” que vino en representación de Dios para demostrarnos quién es el Padre.

USTED Y YO VALEMOS MUCHO

Otra idea que nos trajo la Aurora fue un nuevo concepto del valor del ser humano a la vista de Dios. El mundo de su tiempo estaba dividido, lleno de injusticia, hostilidad, desconfianza e inmoralidad.  Para los griegos valía únicamente el hombre que pensaba.  Para los romanos valía el que tenía poder y autoridad.  Para los palestinos valían los fariseos.  El resto del mundo era bárbaro, producto de segunda clase, es decir, el residuo que quedaba de la manufactura de la grandeza.

Al venir Jesús, la Aurora celestial, echó una mirada a aquella masa humana y se identificó con ella.  De allí escogió a sus discípulos. En ella vio las joyas que ornamentarían su reino.

Escogió a un recaudador de tributos públicos y lo convirtió en el autor del primer Evangelio. Llamó a un terco pescador y lo transformó en una de las principales columnas de la iglesia cristiana. Eligió a un “hijo del trueno” y lo hizo el predicador del amor universal. SI, a la vista de Dios todos tenemos un valor inmenso y podemos cambiar para bien.

UNIDAD EN LA AURORA-parte 1-

Una tercera idea que nos impartió la Aurora, es decir Cristo, es indicarnos en qué consiste la verdadera unidad.  EL no tiene tanto interés en la uniformidad, pero si enfatiza en la unidad.  En aquel tiempo el mundo estaba desintegrándose, cada uno halaba para su lado.  Allí estaban los pastores a quienes los judíos odiaban. Estaban los judíos a quienes los romanos odiaban.  Los romanos a su vez eran odiados por los orientales.  Sin embargo, al llegar al establo donde estaba la recién llegada Aurora, todos hallaron en Jesús el punto central para la unidad.

Continúa en parte 29

 

ESPERANZA EN LA PALABRA-JESÚS LA UNICA ESPERANZA-parte 27-

LA AURORA CELESTIAL-parte 1-

EL FASCINANTE momento cumbre de la historia del mundo nació primero en el corazón de Dios. En sí es un milagro, un acontecimiento tan asombroso que constituye un desafío a toda lógica y razonamiento humano. 

Aunque corran los siglos, nunca pierde su lustre ni su mensaje.  Lleva dentro de sí los elementos de lo eterno, lo misterioso y milagroso. Tenía que ser así, pues ése fue el momento cumbre de la historia del mundo, cuando Dios transformado en un ser humano vino a visitarnos.

El sacerdote Zacarías, padre de Juan el Bautista, pone el énfasis en “la aurora” y no en “la noche”.  Esto es lo que leemos en Lucas:

POR LA ENTRAÑABLE MISERICORDIA DE NUESTRO DIOS, CON QUE NOS VISITO DESDE LO ALTO LA AURORA, PARA DAR LUZ A LOS QUE HABITAN EN TINIEBLAS Y EN SOMBRA DE MUERTE; PARA ENCAMINAR NUESTROS PIES POR CAMINO DE PAZ” (LUCAS 1:78, 79).

¡Qué privilegio el nuestro y que honor ser visitados por la”Aurora”, Cristo Jesús!

LA AURORA

La hermosura de Jesús se compara al alba, tanto en su belleza como en su misión. ¿Cuáles son las características de un amanecer que nos dan una diáfana idea de la misión y vida de Jesús?

En primer lugar, la aurora marca el comienzo de algo nuevo.  Un atardecer nos trae cierta nostalgia y melancolía, pues al ponerse el sol se indica que el día ha terminado. Hay que cerrar el libro, se acerca la noche, y lo que no se hizo tendrá que esperar. Es una especie de “adiós”.  En cambio, una aurora es diferente. 

No dice que es tiempo de empezar de nuevo.  Dios nos da una nueva oportunidad y nos entrega una nueva página.  Podemos empezar con nuevos bríos, fuerzas recuperadas, y nos llenamos de optimismo porque ha llegado la mañana. Es decir, una aurora es un “buenos días” y manos a la obra.

Cuando el sacerdote Zacarías comparó la primera venida de Jesús a una Aurora, estaba indicando que el mundo al cual Jesús vino estaba en una condición entenebrecida y desesperante, que a menos que Dios le diera al ser humano una segunda oportunidad, todos perecerían igualmente. 

Hablando de la condición de la gente cuando llegó Jesús, la Aurora celestial, Elena White, una autora cristiana, con agudeza histórica señaló que en ese tiempo, “los cuerpos de los seres humanos hechos para ser morada de Dios, habían llegado a ser habitación de demonios…El pecado había llegado a ser una ciencia y el vicio era consagrado como parte de la religión”. (El  Deseado de todas la gentes-págs. 27, 28).

En aquella hora sombría de la historia de la humanidad, los ángeles puros y santos esperaban que Dios se levantara y “barriera a los habitantes de la tierra” (ídem). Pero en vez de enviar fuego del cielo para destruirlos, envió a la Aurora, a Jesús, para salvarlos. Esa misma idea la expresa el profeta Isaías al decir:

“EL PUEBLO QUE ANDABA EN TINIEBLAS VIO GRAN LUZ; LOS QUE MORABAN EN TIERRA DE SOMBRA DE MUERTE, LUZ RESPLANDECIO SOBRE ELLOS” (ISAÍAS 9:2)

Esas proféticas palabras del profeta evangélico, se hicieron claras cuando aproximadamente siete siglos más tarde un hombre piadoso y temeroso de Dios, llamado Simeón, movido por el Espíritu Santo vino al templo y, cuando José y María trajeron a Jesús para ser circuncidado, tomo al niño en sus brazos y estremecido exclamó:

“LUZ PARA REVELACIÓN A LOS GENTILES, Y GLORIA DE TU PUEBLO ISRAEL” (LUCAS 2:32)

Al venir Jesús, la Aurora celestial, además de venir “A BUSCAR Y A SALVAR LO QUE SE HABÍA PERDIDO” (LUCAS 19:10), nos trajo tres grandes conceptos que la gente de su tiempo, y aún la de hoy día, había olvidado.

  • · 1. Trajo al mundo una idea completamente nueva acerca de quién y cómo es Dios.
  • · 2. Trajo un nuevo concepto del valor del ser humano.
  • · 3. Nos indicó  en qué consiste y dónde radica la verdadera unidad.

UN FALSO CONCEPTO DE DIOS

 Continúa en parte 28

 

 

 

ESPERANZA EN LA PALABRA-JESÚS LA UNICA ESPERANZA-parte 26-

GUÍA PARA ELEGIR MUSICA-parte 2-

¿QUE TIENE LA MUSICA QUE PRODUCE TANTAS EMOCIONES? EVIDENTEMENTE DIOS PUSO EN ELLA UN PODER ESPECIAL. ¿ES ESTO ALGO NUEVO? UN CONOCIMIENTO DE LA EVOLUCION DE LA MUSICA PUEDE ARROJAR ALGUNA LUZ SOBRE EL TEMA.

  • ASEGUREMOS EL TOTAL CONTROL DE NUESTRA MENTE

Así  como se conocen las propiedades de cada alimento, sabemos mucho también de los efectos que la música produce no sólo en nuestro físico sino también en nuestra vida espiritual, y no entremos en este artículo a defender o condenar ningún tipo de música en especial.  El lector podrá hacerlo por sus propios medios.

Cuando Dios creó al hombre, le dio la capacidad de pensar y tomar sus propias decisiones conscientemente.  Si perdemos esta capacidad nos colocamos en un nivel inferior al que Dios nos dio cuando nos creó.

Hay músicas que nos dejan pensar y otras no. Y peor que ésto, sin que nos demos cuenta, inconscientemente, nuestra mente recibe “ideas” que nuestra conciencia nunca aceptaría.

  • EVITEMOS LA SUPERFICIALIDAD ESPIRITUAL

Por lo general, la música que contiene una exagerada predominancia de ritmo repetitivo, tiende a mantener nuestra mente en un nivel superficial. En un estado tal, es muy difícil reconocer las terribles asechanzas del diablo, y muy fácilmente podemos llegar a la conclusión de que lo “malo” no es realmente tan malo.

  • NO LE HUYAMOS A NUESTRA CONCIENCIA

Al trabajar con jóvenes y adolescentes, descubrimos que cuando dicen que no les gusta para nada la música clásica, lo que quieren decir en realidad es que no se sienten cómodos con los efectos que esa música les produce: les hace encontrarse consigo mismos. Estudiémonos a nosotros mismos.  Tratemos de descubrir que está pasando en nuestra mente cuando escuchamos música. Además de que nos gusta, ¿nos deja pensar en cosas “profundas y elevadoras”?

¡Qué buena oportunidad! Descubrir que hay cosas que no andan bien allí adentro de nuestra conciencia.  Que necesitamos de Dios para realizar algunos cambios.  Que nuestra felicidad no ha de consistir en el producto de una mera excitación sensual sino que es el fruto de una experiencia positiva con Dios a nuestro lado.  Que las alabanzas que le rendimos a Dios no son superficiales sino que vienen de los más profundo de nuestro ser, allí donde conscientemente tomamos nuestras propias decisiones guiados por el Espíritu Santo.

  • CONOZCAMOS LAS VERDADERAS MOTIVACIONES DE LOS COMPOSITORES

Es fácil conocer cuáles son las reales motivaciones de los artistas que producen la música que escuchamos.  Por lo general, en cada nuevo lanzamiento se hace una entrevista a los artistas o productores del material. El mensaje de Filipenses 4:8 puede ayudarnos a tomar buenas decisiones:

POR LO DEMÁS, HERMANOS, TODO LO QUE VERDADERO, TODO LO HONESTO, TODO LO JUSTO, TODO LO PURO, TODO LO AMABLE, TODO LO QUE ES DE BUEN NOMBRE; SI HAY VIRTUD ALGUNA, SI ALGO DIGNO DE ALABANZA, EN ESTO PENSAD”