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Lo que la Biblia enseña acerca de la oración y la fe-lección 3-

 

3-Lo que la Biblia enseña acerca de la oración y la fe-lección 3

LA SANTA BIBLIA-lección 2-

 

1-La Santa Biblia-lección 1-

Lo que la Biblia enseña acerca de Dios-lección 1-

 

2-Lo que la Biblia enseña acerca de Dios-lección 2-

ADMIRABLE,CONSEJERO, LA FE DE JESUS-CURSO BIBLICO-

 

 

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DOCTRINA DE LOS ACONTECIMIENTOS FINALES

LA MUERTE Y LA RESURRECCIÓN-La primera y segunda muerte.La esperanza de la resurrección,  de la cuál tenemos evidencia sólidaparte 7-

LA NATURALEZA DE LA MUERTE   (continuación)

EL ENGAÑO FINAL. (continuación)  A través de estos medios el bien y el mal llegan a ser relativos y cada persona, o situación, o cultura llega  a ser la norma en cuánto a la  “verdad”.  En resumen, cada persona  llega a ser un dios, cumpliendo la promesa de Satanás: “Seréis como dioses” (Gen.3:5).

Ante nosotros está la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero” (Apoc.3:10).  Satanás se apresta para usar grandes señales y milagros en su esfuerzo final para engañar al mundo.  Hablando de este engaño maestro, Juan dijo: “Y vi salir…..tres espíritus inmundos a manera de ranas; pues son espíritus de demonios, que hace señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquél gran día del Dios Todopoderoso”  (Apoc.16: 13, 14; compárese con 13:13, 14).

Solo podrán escapar de este engaño, los que se mantienen bajo el poder de Dios, con sus mentes fortalecidas  con las verdades de la Escritura, aceptándola como su única autoridad.

LA PRIMERA Y SEGUNDA MUERTE. La segunda muerte es el castigo final para los pecadores que no se arrepienten—todos los que NO tienen sus nombres escritos en el Libro de la Vida.  Sucede al final de los 1.000 años.  De esta muerte no hay resurrección.  Con la destrucción de Satanás y los injustos, el pecado es  erradicado y la muerte misma será destruida (1 Cor.15, 26;  Apoc.20:14; 21: 8). Cristo nos ha dado la seguridad de que “el que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte” (Apoc.2:11).

En base a que la Escritura define en que consiste la segunda muerte podemos concluir que la primera muerte es lo que toda persona experimenta como resultado de la transgresión de Adán.  Es “la consecuencia normal que la humanidad sufre debido a los efectos degenerativos del pecado”.

LA RESURRECCIÓN.  La resurrección es “la restauración de la vida, después de la muerte, junto con la plenitud de su ser y su personalidad”.  Por cuánto la humanidad está sujeta a la muerte, tiene que haber una resurrección si se ha de experimentar la vida  más allá del sepulcro.   A través del Antiguo y Nuevo Testamento, los mensajeros de Dios han expresado esperanza en una resurrección  (Job.14: 13-15;  19: 25-29;  Sal.49:15; 73:24;  Isa. 26:19;  1Cor. 15).

LA ESPERANZA DE LA RESURRECCIÓN,  DE LA CUÁL TENEMOS EVIDENCIA SÓLIDA, NOS ANIMA  A CREER QUE DISFRUTAREMOS UN FUTURO MEJOR MÁS ALLÁ DE ESTE MUNDO ACTUAL EN EL CUÁL TODOS ESTAMOS DESTINADOS A MORIR.

Continúa parte 8

DOCTRINA DE LOS ACONTECIMIENTOS FINALES

LA MUERTE Y LA RESURRECCION- Advertencia contra el espiritismo. La Biblia nos dice que los muertos descansan INCONSCIENTES en la tumba.-parte6-

LA NATURALEZA DE LA MUERTE. (continuación)

ADVERTENCIA CONTRA EL ESPIRITISMO.   Ninguno necesita ser engañado por el espiritismo.  La Biblia claramente expone su falsedad.  Como hemos visto, la Biblia nos dice que los muertos nada saben, que descansan inconscientes en la tumba.

La Biblia también prohíbe firmemente cualquier intento de comunicarse con los muertos o el mundo espiritista.  Declara que los que dicen comunicarse con los muertos, como los médiums espiritistas lo hacen en la actualidad, realmente se están comunicando con “espíritus familiares” que son “espíritus  de demonios”.  El Señor dijo que estas actividades eran abominables y que los que las practicaran serían castigados con la muerte.  (Lev.19:31;  compárese con Deut.18: 10, 11).

Isaías expresó muy bien la necedad del espiritismo.  “Y si os dijeren: Preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos?  ¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a ésto, es porque no les ha amanecido” (Isa. 8: 19, 20).  Así es, solamente las enseñanzas de la Biblia pueden salvaguardar a los cristianos contra este horrible engaño.

MANIFESTACIONES DEL ESPIRITISMO.  La Biblia registra diversas manifestaciones espiritistas–desde los magos del Faraón y los magos, astrólogos y adivinos de Nínive y Babilonia hasta las brujas y médiums de Israel—y los condena a todos. Un ejemplo de ello es la sesión espiritista a que Saúl asistió en Endor la cuál mencionamos al comienzo.

LA ESCRITURA DICE: “Y consultó Saúl a Jehová; pero Jehová no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas”   (1 Sam.28:6).  Entonces, Dios no tuvo nada que ver con lo que pasó en Endor.  Saúl fue engañado por un demonio que se disfrazó de Samuel, el cuál ya había muerto; Saúl nunca vio al verdadero Samuel.  La bruja vio la forma de un anciano, mientras Saúl sólo entendió o concluyó que se trataba de Samuel.

Si creemos que esa aparición realmente era Samuel, debemos prepararnos para creer en las brujas y brujos, las pitonisas, los adivinos, los espiritistas, o los médiums. Esta sesión no le produjo ninguna esperanza a Saúl, sino profunda depresión. Al día siguiente se suicidó (1 Sam.31:4). 

EL ENGAÑO FINAL.  En el pasado las manifestaciones del espiritismo eran confinadas al reino de lo oculto, pero más recientemente el espiritismo ha tomado apariencia “cristiana” para poder engañar al mundo cristiano.  Al profesar la aceptación de Cristo y la Biblia, el espiritismo ha llegado a ser un enemigo peligroso para los creyentes.  Sus efectos son sutiles y engañosos.  Mediante la influencia del espiritismo “la Biblia está calculada para agradar al corazón irregenerado mientras  que se anula el efecto de sus verdades solemnes y vitales.  Los espiritistas hacen hincapié en el amor como si fuese  atributo de Dios, su reprobación del pecado, las exigencias de su Santa Ley, todo eso lo pierden de vista. Enseñan al pueblo a que mire el Decálogo como si fuera letra muerta.  Fábulas agradables y encantadoras cautivan los sentidos e inducen a los hombres a que rechacen la Biblia como fundamento de su fe”.

Continúa parte 7

     

 

DOCTRINA DE LOS ACONTECIMIENTOS FINALES

LA MUERTE Y LA RESURRECCION- El espíritu, o el aliento NO es una entidad consciente separada del cuerpo -La base del espiritismo-parte5-

LA NATURALEZA DE LA MUERTE   (continuación)

EL ESPÍRITU VUELVE A DIOS.   Aunque el cuerpo vuelve al polvo, el espíritu vuelve a Dios.  Salomón dijo que en la muerte “el polvo vuelve a la tierra”, como era, y el espíritu vuelve a Dios que lo dio”  (Ecl.12:7).  Esto sucede tanto a justos como malos.

En la Biblia el término espíritu (ruach y  pneuma, en hebreo y en griego respectivamente) NO se refieren a una entidad inteligente capaz de una existencia consciente fuera del cuerpo, más bien estos términos se refieren al aliento”, la chispa de vida esencial para la existencia individual, el principio de la vida que acciona a los animales y a los seres humanos.

No hay indicación de que el espíritu, o el aliento, sea una entidad consciente separada del cuerpo. El ruach o pneuma equivale al “aliento de vida” que Dios sopló al primer ser humano para accionar su cuerpo sin vida (Gen.2:7).

ARMONÍA MEDIANTE LAS ESCRITURAS.  Muchos cristianos sinceros que no han estudiado las enseñanzas completas de la Biblia en cuanto a la muerte, no se dan cuenta que la muerte es un sueño hasta la resurrección.  El estudio cuidadoso revela que la enseñanza insistente de la Biblia es que la muerte causa la cesación de la conciencia.

EL ESPIRITISMO. Si los muertos están completamente inconscientes, entonces ¿con qué o con quién se comunican los médiums espiritistas?

Es evidente que hay un poder sobrenatural ligado con el espiritismo. ¿Qué es lo que enseña la Biblia al respecto?

LA BASE DEL ESPIRITISMO. El espiritismo se originó con la primera mentira de Satanás a Eva –“No moriréis” (Gen.3:4).  Sus palabras fueron el primer sermón sobre la inmortalidad del alma.  En la actualidad, a través de todo el mundo, religiones de todas clases fatuamente repiten el error.  Para muchos, la sentencia divina de “el alma que pecare, esa morirá” (Eze.18:20) ha sido invertida para decir “el alma, aunque peque, vivirá eternamente”.

Esta doctrina errónea de inmortalidad natural ha llevado a creer en el estado consciente de los muertos.  Como hemos visto, estas posiciones contradicen directamente la enseñanza  bíblica sobre este tema.  Fueron incorporadas en la fe cristiana provenientes de la filosofía pagana—particularmente la de Platón— durante la época de la gran apostasía.  Estas creencias llegaron a predominar entre la cristiandad y todavía hoy continúan siendo dominantes.

Creer que los muertos están conscientes ha predispuesto a muchos cristianos a aceptar el espiritismo.  Al promover esta línea de razonamiento, Satanás y sus ángeles (Apoc.12:4, 9) han establecido  un medio de comunicación mediante el cuál pueden llevar a cabo sus engaños.  Usando tales medios como las sesiones espiritistas, se disfrazan de seres queridos que ya han fallecido, y dan supuestamente consuelo y seguridad a los deudos.  A veces predicen sucesos futuros, los cuáles cuando se cumplen, fortalecen su convicción. Luego las herejías peligrosas que proclaman toman el papel de auténticas, AUNQUE CONTRADIGAN LA BIBLIA Y LA LEY DE DIOS.  Habiendo quitado las barreras contra el mal, Satanás tiene libertad de apartar a la gente de Dios y llevarlos a una segura destrucción.

Continúa parte 6

DOCTRINA DE LOS ACONTECIMIENTOS FINALES

LA MUERTE Y LA RESURRECCION–“Los muertos nada saben”(Ecl.9:5). El cuerpo y el alma existen formando una unión inseparable. ¿Seol,Hades?-parte4-

LA NATURALEZA DE LA MUERTE.   (continuación)

LA MUERTE ES UN SUEÑO. (continuación).   La representación bíblica de la muerte como un sueño se adapta claramente a su naturaleza, como lo demuestra la siguiente comparación:     

  • 1) Los que duermen están inconscientes.  “Los muertos nada saben”  (Ecl.9:5).     
  • 2) Durante el sueño los pensamientos conscientes cesan. “Sale su aliento….y en ese mismo momento perecen sus pensamientos” (Sal.146:4).      
  • 3) El sueño pone fin a todas las actividades del día. “En el Seol adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría” (Ecl.9:10).    
  • 4) El sueño nos desliga de los que están despiertos  y de sus actividades.  “Nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol (Ecl.9:6).    
  • 5) El sueño normal deja inactivas las emociones conscientes. “Su amor y su odio y su envidia fenecieron ya” (Ecl.9:6).   
  • 6) Durante el sueño los seres humanos no alaban a Dios: “No alabarán los muertos a Jehová”  (Sal.115:17).
  • 7)  El sueño anticipa un despertarVendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida”  (Juan 5:28, 29).

LAS PERSONAS VUELVEN AL POLVO.  Para poder comprender lo que le sucede a una persona en la muerte, debemos comprender su naturaleza.  La Biblia  presenta a una persona como una unidad orgánica.  A veces usa la palabra alma para referirse a toda la persona, y en otras ocasiones a los afectos  y emociones.  Pero no enseña que el hombre está compuesto de dos partes separadas.  El cuerpo y el alma sólo existen juntos; forman una unión inseparable.

En la creación humana, la unión del polvo (elementos de la tierra) y el aliento de vida produjeron un ser viviente o alma viviente.  Adán no recibió el alma como entidad separada;  llegó a ser un alma viviente (Gen.2:7).  En la  muerte sucede lo contrario; el polvo de la tierra sin el aliento de vida hace que una persona quede muerta o un alma en estado de inconsciencia (Sal.146:4).  Los elementos que componen el cuerpo vuelven a la tierra de la cuál fueron formados (Gen.3:19).  El alma no tiene existencia consciente fuera del cuerpo, y ningún escrito indica que en la muerte el alma sobrevive como una entidad consciente.  De manera que “el alma que pecare, esa morirá” (Eze.18:20).

EL LUGAR DE LOS MUERTOS. El Antiguo Testamento llama al lugar donde van los muertos  seol   (hebreo), y el Nuevo Testamento,  hades (griego). En la Escritura  seol  significa sepulcro.  El significado de hades es similar a seol.

Todos los muertos van a este lugar (Sal 89:48), tantos justos como malos.  Cuando Cristo murió fue  a la tumba (hades, Hech.2:27, 31,  o  seol  (Sal.16:10;  véase Sal.30:3).

Continúa parte5  

DOCTRINA DE LOS ACONTECIMIENTOS FINALES

LA MUERTE Y LA RESURRECCION-¿Qué dice la Biblia acerca  de la condición de la persona durante la muerte?  ¿Qué es lo que hace importante que los cristianos comprendan esta enseñanza bíblica?-parte 3-

LA INMORTALIDAD Y LA MUERTE  (continuación)

LA RECEPCIÓN DE LA INMORTALIDAD.   Pablo describe el momento cuando se otorga el don de lainmortalidad:He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará  la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.  Porque es necesario que ésto corruptible se vista de incorrupción, y ésto mortal se vista de inmortalidad.  Y cuando ésto corruptible se haya vestido de incorrupción, y ésto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria”. (1 Cor.15: 51-54).

Esto hace claro que Dios no otorga la inmortalidad al creyente en el momento de su muerte, sino en su resurrección, cuando suene la última trompeta. Sólo cuando Cristo regrese seremos cambiados de mortales a inmortales, de corruptibles a incorruptibles.

LA NATURALEZA DE LA MUERTE.     Si la muerte es la cesación de la vida, ¿qué dice la Biblia acerca  de la condición de la persona durante la muerte?  ¿Qué es lo que hace importante que los cristianos comprendan esta enseñanza bíblica?

LA MUERTE ES UN SUEÑO. La muerte no es una aniquilación completa, es solamente un estado de inconsciencia temporal mientras la persona espera la resurrección. La Biblia llama repetidamente a este estado intermedio un sueño.

El Antiguo Testamento, refiriéndose a la muerte de David, Salomón y los demás reyes de Israel y de Judá, dice que dormían con sus padres (1 Rey 2:10;   11:43;  14:20,31;  15:8;  2Cron. 21:1;  26:23, etc.).  Job llamó a la muerte un sueño (Job 14:10-12), lo mismo David (Sal.13:3). Jeremías (Jer.51:39, 57) y Daniel (Dan.12:2).

El Nuevo Testamento usa el mismo término.  Al describir la condición de la hija de Jairo, que estaba muerta, Jesús dijo que ella dormía (Mat.9:24;  Mar. 5:39). En la misma forma se refirió a Lázaro cuando estaba muerto (Juan 11: 11-14). Mateo escribió que “muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron” después de la resurrección de Cristo (Mat.27:52) y al registrar el martirio de Esteban, Lucas escribió que durmió” (Hech.7:60). Tanto Pablo como Pedro también llamaron a la muerte un sueño (1 Cor.15:51,52;  1 Tes.4:13-17;  2Ped.3:4).

(Continúa parte 4)

DOCTRINA DE LOS ACONTECIMIENTOS FINALES

LA MUERTE Y LA RESURRECCION– Aunque la gente nace siendo mortal, la Biblia los anima a buscar la inmortalidad (véase Rom.2:7)-Jesucristo es la fuente de esta inmortalidad-parte 2-

LA INMORTALIDAD Y LA MUERTE(continuación)

INMORTALIDAD CONDICIONAL.  En la creación, Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente” (Gen.2:7).  La creación nos revela que el hombre obtuvo la vida de Dios (compárese con Hech.17:25, 28;  Col. 1:16, 17).  El corolario de este hecho básico es que la inmortalidad no es un atributo humano sino un don de Dios.

Cuando Dios creó a Adán y Eva, les dio libre albedrío  –poder para escoger–.  Podían obedecer o desobedecer, y su existencia continuada dependería de su continua obediencia mediante el poder de Dios.  De modo que la posesión del don de la inmortalidad era condicional.

Dios explicó cuidadosamente las consecuencias  que sufrirían al hacer mal uso de su don  –comer del árbol de la ciencia del bien y del mal”–.  Dios les advirtió: “El día que de él comieres, ciertamente morirás” (Gen.2:17).

LA MUERTE:LA PAGA DEL PECADO.   Contradiciendo la advertencia de Dios que la desobediencia les traería la muerte, Satanás les aseguró: “No moriréis”  (Gen.3:4). Pero después que transgredieron el mandato de Dios, Adán y Eva descubrieron que la paga del pecado es, en verdad, la muerte (Rom.6:23).  Por su pecado debieron oír esta frase:Polvo eres, y al polvo volverás” (Gen.3:19).  Estas palabras no apuntan a la continuación de la vida sino a su terminación.

Después de haberle dado esta sentencia, Dios marginó a la pareja pecaminosa del árbol de la vida para que no “coma y viva para siempre” (Gen.3:22).  Su acción indicó claramente que la inmortalidad prometida a condición de la obediencia se había perdido por el pecado. Ahora se habían convertido en mortales, sujetos a la muerte. Y como Adán no podía transmitir lo que ya no poseía, la muerte pasó a todos los hombres, por cuánto todos pecaron” (Rom.5:12).

Fue sólo la misericordia de Dios lo que hizo que Adán y Eva no murieran inmediatamente. El Hijo de Dios había ofrecido dar su vida para que ellos tuvieran otra oportunidad.  El fueel Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo” (Apoc.13:8).

ESPERANZA PARA LA HUMANIDAD.  Aunque la gente nace siendo mortal, la Biblia los anima a buscar la inmortalidad (véase Rom.2:7) Jesucristo es la fuente de esta inmortalidad:La dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”  (Rom.6:23; compárese con 1 Juan 5:11).  Jesús”quitó  la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad” (2Tim. 1:10).  “Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados” (1Cor. 15:22).  Cristo mismo dijo que su voz abriría sepulcros y resucitaría a los muertos (Juan 5:28, 29).

PORQUE DE TAL MANERA AMÓ DIOS AL MUNDO, QUE HA DADO A SU HIJO UNIGÉNITO, PARA QUE TODO AQUEL  QUE EN EL CREE, NO SE PIERDA, MAS TENGA VIDA ETERNA (Juan 3:16). De modo que el creer en Cristo no sólo anula la sentencia de muerte, sino asegura también a los creyentes el don precioso de la inmortalidad. CRISTO  COMPRÓ Y “SACÓ A LUZ LA VIDA Y LA INMORTALIDAD POR EL EVANGELIO” (2 TIM.2:10). 

Continúa parte 3