Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘el Santuario Celestial’

ESPERANZA EN LA PALABRA-JESÚS LA UNICA ESPERANZA-parte 2

FRENTE AL JUICIO DE DIOS-parte 6-

EL FIN DEL JUICIO INVESTIGADOR
  • 6. Los justos muertos serán juzgados primero. Leamos:

“PORQUE ES TIEMPO DE QUE EL JUICIO COMIENCE POR LA CASA DE DIOS; Y SI PRIMERO COMIENZA POR NOSOTROS, ¿CUAL SERÁ EL FIN DE AQUELLOS QUE NO OBEDECEN AL EVANGELIO DE DIOS?”  (1 PEDRO 4:17).

“Y DE LA MANERA QUE ESTA ESTABLECIDO PARA LOS HOMBRES QUE MUERAN UNA SOLA VEZ, Y DESPUÉS DE ESTO EL JUICIO” (HEBREOS 9:27).

Pronto llegará el día en que se considerará el nombre del último de los muertos.  Entonces se comenzará a juzgar a los vivos.  Y tendremos que comparecer, por así decirlo, delante del tribunal de Dios. Aunque ignoremos el momento en que ello ocurra, el juicio proseguirá y se tomará la decisión final.

Cuando se esté juzgando a los vivos, el juicio investigador estará por terminar. DIOS DICE  A SU PUEBLO:

“…PONDRÉ MIS LEYES EN LA MENTE DE ELLOS. Y SOBRE SU CORAZÓN LAS ESCRIBIRE: Y SERÉ A ELLOS POR DIOS. Y ELLOS ME SERÁN A MI POR PUEBLO” (HEBREOS 8:10).

Cuando el juicio termine nuestro Señor dejará el Lugar Santísimo en el Santuario Celestial, porque su obra expiatoria habrá concluido. Entonces resonarán estas palabras:

“EL QUE ES INJUSTO, SEA INJUSTO TODAVÍA; Y EL QUE ES INMUNDO, SEA INMUNDO TODAVÍA; Y EL QUE ES JUSTO, PRACTIQUE LA JUSTICIA TODAVÍA; Y EL QUE ES SANTO, SANTIFIQUESE TODAVÍA. HE AQUÍ YO VENGO PRONTO, Y MI GALARDON CONMIGO, PARA RECOMPENSAR A CADA UNO SEGÚN SEA SU OBRA” (APOCALIPSIS 22:11, 12).

Cuando nuestro Señor reciba el reino, regresará en las nubes de los cielos y reunirá a sus escogidos, que estarán esparcidos por toda la tierra.  El nombre de esos bienaventurados se hallará escrito en el libro de la vida del Cordero.
Apreciado amigo, ¿se está preparando para ese acontecimiento extraordinario?

ASEGURESE DESDE AHORA LOS SERVICIOS DE SU ABOGADO

  • 7. CIERTO famoso abogado se paseaba a orillas de un lago cuando vio a un hombre a punto de ahogarse. Rápidamente se despojó de algunas ropas, se echó al agua para salvarlo y lo trajo a la orilla.  Muchos años más tarde, siendo juez, un criminal compareció ante él.  Antes de pronunciar la sentencia, el juez dio al acusado la oportunidad de decir algunas palabras.  El hombre habló:

—Señor Juez, ¿no se acuerda de mí? Hace muchos años usted me salvó cuando estaba a punto de ahogarme.  ¿No puede salvarme ahora?

—En ese momento yo era su salvador—le dijo el juez–. Ahora soy su juez. La justicia de Dios y de los hombres exige que lo condene.

APRECIADO AMIGO, EL SEÑOR JESUCRISTO ES SU SALVADOR AHORA.  DIOS DIO TODO LO QUE EL CIELO TENIA PARA SALVARLO. CON PLACER DEFENDERA SU CAUSA DELANTE DEL TRIBUNAL DE DIOS SI USTED LE PIDE AHORA QUE SEA SU ABOGADO.

LLEGARA EL DÍA EN QUE SERÁ DEMASIADO TARDE, PORQUE CUANDO CONCLUYA EL JUICIO INVESTIGADOR YA NO PODRÁ DEFENDERLO.  AHORA, HOY, ES EL DÍA DE LA SALVACIÓN.  CONFIELE SU CASO AL SEÑOR AHORA MISMO.

RESUMEN  DE LA SERIE “FRENTE AL JUICIO DE DIOS”

Continúa en parte 24

 

Read Full Post »

EL CAMINO A CRISTO -EL PRINCIPE DEL CIELO- parte 37-

¿PODEMOS COMUNICARNOS CON DIOS?

COMO ORAR PARA QUE LAS ORACIONES SEAN CONTESTADAS-parte 5-

Si tan solo pensáramos en El tantas veces como tenemos pruebas de su cuidado por nosotros, lo tendríamos siempre presente en nuestros pensamientos y nos deleitaríamos en hablar de El y en alabarle, Hablamos de las cosas temporales porque tenemos interés en ellas. Hablamos de nuestros amigos porque los amamos; nuestras tristezas y alegría están ligadas con ellos.  Sin embargo, tenemos razones infinitamente mayores para amar a Dios que para amar a nuestros amigos terrenales, y debería ser la cosa más natural del mundo tenerlo como el primero de todos nuestros pensamientos, hablar de su bondad y alabar su poder. 

Los ricos dones que ha derramado sobre nosotros no estaban destinados a absorber nuestros pensamientos y amor de tal manera que nada tuviéramos que dar a Dios; antes bien, debieran hacernos acordar constantemente de El y unirnos por medio de los vínculos del amor y gratitud a nuestro celestial Benefactor.  Vivimos demasiado apegados a lo terreno. Levantemos nuestros ojos hacia la puerta abierta del Santuario Celestial, donde la luz de la gloria de Dios resplandece en el rostro de Cristo, quien “también puede salvar hasta lo sumo a los que se acercan a Dios por medio de El” (Heb.7:25).

Debemos alabar más a Dios por su misericordia “Y sus maravillas para con los hijos de Adán” (Sal.107:8). Nuestros ejercicios de devoción no deben consistir enteramente en pedir y recibir.  No estemos pensando siempre en nuestras necesidades y nunca en las bendiciones que recibimos.  No oramos nunca demasiado, pero somos muy parcos en dar gracias.  Somos diariamente los recipientes de misericordias de Dios y, sin embargo ¡Cuán poca gratitud expresamos, cuán poco lo alabamos por lo que ha hecho por nosotros!

Antiguamente el Señor ordenó ésto a Israel, para cuando se congregara para su servicio: Y los comeréis allí delante de Jehová vuestro Dios; y os regocijareis vosotros y vuestras familias en toda empresa de vuestra mano, en que os habrá bendecido Jehová vuestro Dios(Deut.12:7).  Nuestro Dios es un Padre tierno y misericordioso. Debe ser un placer adorar al Señor y participar de su obra.  Dios no quiere que sus hijos, a los cuales proporciona una salvación tan grande, trabajen como si El fuera un amo duro y exigente.  El es nuestro mejor amigo, y cuando lo adoramos, quiere estar con nosotros para  bendecirnos y confortarnos, llenando nuestro corazón de alegría y amor. El quiere que los que lo adoran saquen pensamientos preciosos de su santo cuidado  y amor, para que estén siempre contentos y tengan gracia para conducirse honesta y fielmente en todas las cosas.

Debemos tener presentes todas las bendiciones que recibimos de Dios, y al darnos cuenta de su gran amor, debiéramos estar prontos a confiar todas las cosas a la mano que fue clavada en la cruz por nosotros.  El alma puede elevarse hasta el cielo en las alas de la alabanza. Dios es adorado con cánticos y música en las mansiones celestiales, y al expresarle nuestra gratitud, nos aproximamos al culto de los habitantes del cielo.  “El que ofrece sacrificio de alabanza me glorificará” (Salmo 50:23).  Presentémonos, pues, con gozo reverente delante de nuestro Creador con acciones de gracias y voz de melodía” (Isaías 51:3). 

(Elena White)

  • Por cuanto todos pecaron, y
  • están destituidos de la gloria de Dios;
  • Siendo justificados gratuitamente por
  • su gracia por la redención que es en
  • Cristo Jesús” (Rom.3:23-24)

 

Read Full Post »

A %d blogueros les gusta esto: