Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘1.21-UNA FAMILIA FELIZ. En el hogar deben convivir la alegría, la cortesía y el amor; y donde residen estas virtudes habrá felicidad y paz. –parte1-’ Category

VIDA RADIANTE- PASOS PRACTICOS HACIA LA SALUD Y LA FELICIDAD-parte 21-

UNA FAMILIA FELIZ-parte 1-

Un área frecuentemente no considerada en la sociedad moderna es la importancia de una unidad familiar sana.  “En el hogar deben convivir la alegría, la cortesía y el amor; y donde residen estas virtudes habrá felicidad y paz. Podrán sobrevenir dificultades, pero éstas constituyen la suerte que le toca a toda la humanidad.  Resplandezcan la paciencia, la gratitud y el amor en el corazón, por nublado que esté el día.  En tales hogares moran los ángeles de Dios”

El hogar debe ser para los niños el sitio más agradable del mundo, y la presencia de la madre en él debe ser su mayor atractivo.  Los niños son por naturaleza sensibles y amantes.  Es fácil contentarlos o hacerlos infelices.  Por medio de suave disciplina, palabras y actos cariñosos las madres pueden conquistar el corazón de sus hijos.

Por la mañana, antes de irse a sus quehaceres cotidianos, reúna el padre a sus hijos en torno suyo y, postrados ante Dios, encomiéndelos al cuidado del Padre Celestial.  Cuando hayan pasado los afanes del día, vuélvase a reunir la familia en oración de acción de gracias para reconocer el cuidado divino del cual fueron objeto durante el día.

Padres y madres por muy urgentes que sean sus ocupaciones no dejen nunca de reunir a su familia en torno a Dios. Pidan el amparo de los santos ángeles para vuestra casa.  Recuerden que vuestros amados están expuestos a tentaciones.  La senda de los jóvenes y viejos está sembrada de molestias cotidianas.  Quienes quieran llevar una vida de paciencia, amor y gozo han de orar.  Sólo con la ayuda constante de Dios podemos vencernos a nosotros mismos.

Cada uno de los esposos procure la felicidad de su cónyuge, sin descuidar jamás las leyes de cortesía y bondad que alegran e iluminan la vida.  Debe haber completa confianza entre los esposos.  Ambos deben hacer frente a sus responsabilidades.  Juntos deben trabajar por el mayor bien de sus hijos.  Jamás deben en presencia de estos, criticar el uno los planes del otro ni poner en tela de juicio el criterio del otro.  Procure cuidadosamente la esposa no dificultarle al marido la obra que hace por sus hijos. 

Tanto los hijos como los padres tienen importantes deberes que cumplir en el hogar.  Se les ha de enseñar que también forman parte de la sociedad del hogar.  Se les da de comer, se les viste, se les ama y se les cuida; y ellos a su vez deben corresponder a todos estos favores compartiendo las responsabilidades domésticas y proporcionando toda la felicidad posible a su familia.

La madre debe cultivar el genio alegre, contento y feliz.  Todo esfuerzo hecho en este sentido será recompensado con creces en el bienestar físico y el carácter moral de sus hijos.

 

 

Read Full Post »

A %d blogueros les gusta esto: