Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘1.49-La fe no existe en la mente sino en el corazón,no tiene que ver con creer en algo sino en alguien,y ese alguien es Cristo. La evidencia de la fe genuina y el amor sincero está en la obediencia.’ Category

 

ESPERANZA PARA EL PLANETA TIERRA – EL FUTURO BRILLANTE DE UNA RAZA CAIDA –parte 49-

COMO SOMOS SALVOS –parte 16-

LA FE Y LAS OBRAS –parte 3-

En el capítulo 11 de Hebreos hallamos una descripción vívida de lo que es la fe genuina.  Los héroes se describen como poderosos en obras. No menos de veinte veces se emplea la expresión “por la fe”, seguida por una descripción del fruto que siguió a la fe. 

Abel ofreció el sacrificio, Enoc caminó con Dios, Noé construyó el arca, Abrahán obedeció a Dios al salir de Ur, Jacob bendijo a sus hijos, Moisés rehusó ser llamado el hijo de la hija de Faraón y escogió el vituperio de Cristo antes que las riquezas de Egipto, Israel pasó el mar Rojo, Rahab recibió a los espías. ¡Qué gran descripción de la fe en acción!

La fe no es algo que existe en la mente sino en el corazón, no tiene que ver tanto con creer en algo sino en alguien, y ese alguien es Cristo.  Santiago dice que aún los demonios creen que Dios es uno y tiemblan.  No es suficiente creer que Cristo murió y resucitó, hay que confiar en El como Salvador y Señor.  Si la fe no transforma nuestra forma de pensar y actuar, tendremos meramente la apariencia de piedad sin la eficacia de ella (2 Timoteo 3:5).

En un tema anterior hablamos de un policía que pagó la multa de alguien que había excedido en gran medida el límite de velocidad.  Estaba bajo la pena de la ley hasta que la gracia del policía pagó su deuda.  Pero la gracia no le dio libertad de exceder el límite de velocidad cuando quisiera. La gracia no nos da licencia para desobedecer a Dios.

Cuando nos entregamos de verdad a Cristo y nacemos de nuevo, todo cambia. Lo que antes nos gustaba, ya no nos gusta; y lo que antes no nos gustaba, ahora nos gusta.  El que se ha entregado a Cristo experimenta un cambio radical.  Su forma de vestir cambia.  Ya no come ni bebe aquello que le daña el cuerpo, que es el templo del Espíritu Santo.  Lo que antes veía y leía, ahora le resulta repulsivo. 

La música mundana que antes le agradaba, le resulta aborrecible.  La lengua que antes era ociosa y liviana, ahora le tributa gloria a Dios.  Los talentos, el dinero, el tiempo y las fuerzas que se empleaban para el reino de Satanás, se consagran al servicio de Dios.  Ahora nos agrada orar, estudiar la Biblia y hablar a  otros de Cristo. Las cosas viejas pasaron y todas son hechas nuevas.  Donde antes éramos siervos del pecado, ahora somos siervos de la justicia (Romanos 6:18). ¡Maravillosa transformación!

Esto no significa que la vida cristiana va a ser fácil o que todas las tareas van a ser agradables. La evidencia de la fe genuina y el amor sincero está en la obediencia.  Jesús dijo:

“Si me amáis, guardad mis mandamientos…El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama” (Juan 14:15, 21). 

“Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. [Éxodo 20:3-17]. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él” (1 Juan 2:3-4).

“Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad” (1 Juan 3:18).  “Pues éste es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos” (1 Juan 5:3).

LA CRUZ Y LA LEY

Continúa en parte 50

Read Full Post »

A %d blogueros les gusta esto: