Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘1.45-El nombre de Jesús me da acceso al Padre. Su oído, su corazón, están abiertos a mi súplica más débil, y El suple mis necesidades más profundas.’ Category

FE Y OBRAS–parte 45-

“SIN FE ES IMPOSIBLE AGRADAR A DIOS”(Heb.11:6)-“LA FE SIN OBRAS ES MUERTA” (Sant.2:20)

ACEPTADOS EN CRISTO

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en El cree, no se pierda, más tenga vida eterna” (Juan 3:16)

Este mensaje es para el mundo, pues “todo aquel” significa que cualquiera y todos los que cumplan con la condición pueden compartir la bendición.  Todos los que contemplen a Jesús, creyendo en El como su Salvador personal, no se perderán, más tendrán vida eterna. Se ha hecho completa provisión para que nosotros podamos tener el galardón eterno.

Cristo es nuestro sacrificio, nuestro sustituto, nuestro garante, nuestro divino intercesor; El nos ha sido hecho justificación, santificación y redención.

Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios” (Heb.9:24)

La intercesión de Cristo en nuestro favor consiste en presentar sus méritos divinos en ofrenda de sí mismo al Padre como nuestro sustituto y garante; porque El ascendió al cielo para hacer expiación por nuestras transgresiones. 

“..Si alguno hubiere pecado, abogado tenemos con el Padre, a Jesucristo el justo. Y El es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo” (1 Juan 2: 1,2). “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que El nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados” (1 Juan 4:10) “..Puede también salvar perpetuamente a los que por El se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos” (Heb.7:25).

Por esto pasajes resulta evidente que no es la voluntad de Dios que seamos cavilosos y torturemos nuestra alma con el temor de que Dios no nos aceptará porque somos pecadores e indignos. 

“Acercaos a Dios, y El se acercará a vosotros” (Sant.4:8)

Presenta tu caso delante de El, invocando los méritos de la sangre derramada por ti en la cruz del Calvario. Jesús vino al mundo para salvar pecadores.

“..La sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado” (1 Juan 1:7). “Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (vers.9). 

No hay en mi mérito o bondad por la cual pueda reclamar la salvación, pero presento delante de Dios la sangre totalmente expiatoria del inmaculado Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.  Este es mi único ruego.  El nombre de Jesús me da acceso al Padre.  Su oído, su corazón, están abiertos a mi súplica más débil, y El suple mis necesidades más profundas.  (Elena White)

 

 

Read Full Post »

A %d blogueros les gusta esto: