Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘1.20-Nadie tiene por que entregarse al desaliento ni a la desesperación. Dios desea que pongamos a sus pies nuestras congojas y nuestros dolores y que allí los dejemos.-parte2-’ Category

 

 

VIDA RADIANTE- PASOS PRACTICOS HACIA LA SALUD Y LA FELICIDAD-parte 20-

UNA ACTITUD SALUDABLE –parte 2-

Nadie tiene por que entregarse al desaliento ni a la desesperación. Dios no nos exige que venzamos con nuestras propias fuerzas.  El desea que pongamos a sus pies nuestras congojas y nuestros dolores y que allí los dejemos.

Puede suceder a menudo que tu espíritu se anuble de dolor. No trates entonces de pensar. Sabes que Jesús te ama.  Comprende tu debilidad.  Puedes hacer su voluntad descansando sencillamente en sus brazos.

Cuando las tentaciones te asalten, cuando los cuidados, las perplejidades y las tinieblas parezcan envolver tu alma, mira hacia el punto en que viste la luz por última vez.  Descansa en el amor de Cristo y bajo su cuidado protector. Al entrar en comunión con el Salvador entramos en la región de la paz.

Nada tiende más a fomentar la salud del cuerpo y del alma que un espíritu de agradecimiento y alabanza.  Olvidando nuestras propias dificultades y molestias, alabemos a Dios por la oportunidad de vivir para la gloria de su nombre. Despierten las frescas bendiciones de cada nuevo día la alabanza en nuestro corazón por estos indicios de su cuidado amoroso.

Al abrir tus ojos por la mañana, da gracias a Dios por haberte guardado durante la noche. Dale gracias por la paz con que llena tu corazón. Por la mañana, al mediodía y por la noche suba tu agradecimiento hasta el cielo cual dulce perfume.

Muchas veces se solicitan oraciones por los afligidos, los tristes y los desalentados, y ésto es correcto.  Debemos orar para que Dios derrame luz en la mente entenebrecida, y consuele el corazón entristecido.  Al par que rogamos por estos afligidos, debemos animarlos a que hagan algún auxilio de otros más necesitados que ellos.  Las tinieblas se desvanecerán de sus corazones al procurar ayudar a otros.

Procure el desvalido manifestar simpatía en vez de requerirla siempre. Echa sobre el compasivo Salvador la carga de tu propia flaqueza, tristeza y dolor. Abre tu corazón a su amor, y haz que rebose sobre los demás.

La conciencia de haber hecho el bien es una de las mejores medicinas para las mentes y los cuerpos enfermos.  Cuando el espíritu goza de libertad y dicha por el sentimiento del deber cumplido y por haber proporcionado felicidad a otros, la influencia alegre y reconstituyente que de ello resulta infunde vida nueva al ser entero.  

-Elena White-

 

Read Full Post »

A %d blogueros les gusta esto: