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LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 84-

LOS ÁNGELES DESDE EL PENTECOSTÉS HASTA LOS ULTIMOS DÍAS-parte 6

EL APEDREAMIENTO DE ESTEBAN

Mientras Esteban ponía sus ojos en el cielo, le fue dada una visión de la gloria de Dios, y los ángeles le rodearon. Entonces dijo: “He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios”. (Hechos 7:55-56) – (SG)

LOS ÁNGELES EN EL MINISTERIO DE PABLO-parte 1-

Se había convertido en un extenso y lucrativo negocio en Éfeso la fabricación y venta de pequeños santuarios e imágenes, modeladas conforme al templo y la imagen de Diana.  Los que se interesaban en esta industria descubrieron que sus ganancias disminuían, y todos concordaron en atribuir el desventurado cambio a las labores de Pablo.

“Y la ciudad se llenó de confusión” (Hechos 19:29). Se buscó a Pablo, pero el apóstol no pudo ser hallado.  Sus hermanos, siendo advertidos del peligro, le hicieron salir apresuradamente del lugar.  Fueron enviados ángeles de Dios para guardar al apóstol; el tiempo en que había de morir como mártir todavía no había llegado.  (HAp. 237)

Día tras día, cuando Pablo y Silas se dirigían a la reunión de oración, una mujer con espíritu de adivinación daba voces, diciendo: “Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación” (Hech.16:17). Esta mujer era una agente especial de Satanás; y así como los demonios se turban en la presencia de Cristo, el mal espíritu que poseía a esta mujer se sentía incómodo en la presencia de los apóstoles. 

Satanás sentía que su reino estaba siendo invadido y buscó esta forma de oponerse a la obra de los ministros de Dios. Las palabras de recomendación que expresaba esta mujer eran un insulto a la causa, y distraían la mente del pueblo. En lugar de pensar en las verdades que les presentaban, la gente discutía si estos hombres, que en verdad hablaban con el Espíritu y el poder de Dios, lo hacían con el mismo espíritu que actuaba en este emisario de Satanás.

Los apóstoles soportaron esta oposición por varios días; entonces Pablo, bajo la inspiración del Espíritu de Dios, ordenó al espíritu malo que dejara la mujer.  El inmediato silencio de la mujer testificó que los apóstoles eran siervos de Dios, que los demonios los reconocían como tales, y que habían obedecido su orden.

Cuando la mujer fue desposeída del espíritu malo y restaurada a su propio control, sus amos se alarmaron por su negocioVieron que toda esperanza de ganar dinero mediante sus adivinaciones y predicciones se habían esfumado.  Percibieron además, que si a los apóstoles se les permitía continuar su obra, su propia fuente de ingresos pronto terminaría.

Después de haber sido librada del espíritu malo, la mujer se convirtió en una seguidora de Cristo.  Sus amos, viendo que su esperanza de ganancias se esfumaba, prendieron a Pablo y Silas y los trajeron ante las autoridades, acusándolos de alborotar la ciudad. El alboroto ahora se produjo; la multitud se levantó contra los discípulos y las autoridades ordenaron que los prisioneros fueran azotados. (RH)

“Después de haberlos azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad” (Hech.16:23).  Habiendo recibido tal orden, el carcelero los llevó a la celda más interior y aseguró sus pies con cepos.  Pero los ángeles de Dios les habían acompañado hasta dentro de la prisión. (SG)

Los apóstoles sufrieron extrema tortura por causa de la penosa posición en que fueron dejados, pero no murmuraron.  En vez de eso, en la completa oscuridad y desolación de la mazmorra, se animaron el uno al otro con palabras de oración, y cantaban alabanzas a Dios por haber sido hallados dignos de sufrir oprobio por su causa.  Con asombro, los otros presos oyeron las oraciones y los cantos que salían de la cárcel interior. (HAP.-174).

Continúa en parte 85

 

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