Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘1.07-HACIA LA UNIDAD DE LAS IGLESIAS-¿DEBERÍAN LOS CRISTIANOS INVOLUCRARSE SERIAMENTE EN EL MOVIMIENTO ECUMÉNICO?’ Category

ESPERANZA EN LA PALABRA-JESÚS LA UNICA ESPERANZA-parte 7-

HACIA LA UNIDAD DE LAS IGLESIAS- ¿DEBERÍAN LOS CRISTIANOS INVOLUCRARSE SERIAMENTE EN EL MOVIMIENTO ECUMÉNICO? –parte 1-

EN una apasionada oración antes de su agonía en la cruz, Jesús le pidió al Padre por la unidad de los miembros de la iglesia que sería fundada después de su muerte.  Expresó:

“MAS NO RUEGO SOLAMENTE POR ESTOS, SINO TAMBIÉN POR LOS QUE HAN DE CREER EN MI POR LA PALABRA DE ELLOS, PARA QUE TODOS SEAN UNO; COMO TU, OH PADRE, EN MI, Y YO EN TI, QUE TAMBIÉN ELLOS SEAN UNO EN NOSOTROS…” (JUAN 17:20, 21).

A pesar de esta ferviente oración, aún una mirada superficial a la historia revela que el adjetivo “unida” sería el que menos podría calificar a la iglesia.  Aunque al menos no se están matando unos a otros, como ocurrió en el pasado, están lejos de ser el cuerpo unido por el que Jesús oró antes de la cruz.  Una lista de cientos de denominaciones testifica de cuán fragmentada permanece la iglesia cristiana más de dos mil años después del ruego de Jesús de que sus seguidores “sean uno”.

Sin embargo, hace unas pocas décadas se ha despertado una fuerte tendencia en el cristianismo para revertir esta fractura y hacer realidad la oración de Jesús por la unidad.  Conocido como el “MOVIMIENTO ECUMENICO”, estos intentos han provenido de varias partes y han tenido un cierto éxito.

Quizás entre todos los movimientos hacia la unidad, ninguno ha sido más dramático y sorprendente que el que está ocurriendo entre la Iglesia Católica Romana y ciertos protestantes, incluyendo la Federación Mundial Luterana, quien ha firmado sorprendentes declaraciones de unidad profesa, algunas de la cuales hace más de 30 años hubieran sido totalmente impensadas.

¿Qué hacer con estas tendencias?

  • ¿Deberían todos los cristianos comprometerse seriamente en esta tendencia hacia la unidad, para ayudar a que se cumpla la oración de su propio Señor?
  • ¿Podrían estos movimientos, particularmente entre los católicos y los protestantes, realmente ser la respuesta a la oración de Cristo?
  • ¿O, por el contrario, ante el devenir de los hechos, los cristianos debieran ser más cautelosos?
  • ¿Cómo deberíamos ver estos acontecimientos?

LOS PRIMEROS DÍAS

HOY, para la gente es difícil entender la animosidad de las relaciones envenenadas entre católicos y protestantes del comienzo de la Reforma, en la primera parte del siglo XVI. La retórica mordaz de los protestantes contra los católicos, y viceversa, formaba parte del tipo de discurso que la gente espera escuchar entre naciones enfrentadas, no entre profesos cristianos.

Pero los discursos no eran nada en comparación con la violencia, como la ejecución del Dr. John Hooper en Inglaterra (1555), quien fue quemado en una estaca.  El libro Fox’s Book of Martyrs (El libro de mártires de Fox), describió sus últimos terribles momentos en la hoguera. (pág.215).  Tenemos que recordar que esta atrocidad fue hecha por profesos “cristianos” a otros cristianos.

Cuando las iglesias reformadas rompieron el vínculo con la Iglesia de Roma, muchas se fraccionaron en varias sectas y denominaciones que pronto se encontraron peleando entre sí. 

En un tiempo cuando la idea de la libertad religiosa todavía estaba a siglos de aparecer en el escenario de la historia, estas facciones a menudo se volvieron violentas como cuando el reformador suizo Ulrico Zwinglio –molesto con los anabaptistas porque defendían la inmersión total en el bautismo de adultos, en lugar del bautismo infantil por aspersión- ató a quienes consideraban herejes, los arrojó a un lago y los ahogó.  Nuevamente, la violencia dominó el espíritu de los “cristianos”.

Llegado el tiempo, los ideales de libertad y tolerancia religiosa comenzaron a crecer en la mente occidental, y los cristianos aprendieron a vivir unos con otros, a pesar de las divisiones teológicas.  Este hecho, simultáneo con la aparición de la democracia secular –que expulsó al poder político de las iglesias y, por lo tanto, neutralizó su poder de persecución- creó un nuevo ambiente en el que los cristianos se encontraron lado a lado, aunque ellos no estuvieran cumpliendo plenamente las palabras de Jesús:

“EN ESTO CONOCERÁN TODOS QUE SOIS MIS DISCÍPULOS, SI TUVIEREIS AMOR LOS UNOS CON LOS OTROS” (JUAN 13:35).

 MOVIMIENTOS ECUMENICOS

Continúa en parte 8

Read Full Post »

A %d blogueros les gusta esto: