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Archive for the ‘1.03-Confiar en Cristo no te sitúa en una posición privilegiada,sino que “gimes” con el mundo,sabiendo que en Cristo “las tinieblas van pasando,y la luz verdadera ya alumbra”’ Category

ESPERANZA EN LA PALABRA-JESÚS LA UNICA ESPERANZA-parte 3-

LA ESPERANZA ES JESÚS-parte 2-

LA ESPERANZA CRISTIANA-parte 2-

Las Sagradas Escrituras definen las características  de esta alianza con dos palabras hebreas: hesed  y  emet, que podemos traducir como “amor”  y  “fidelidad”. Estas palabras afirman, en primer lugar, que Dios es misericordioso para cuidarte; y en segundo lugar, que Dios no te abandonará jamás y cumplirá su palabra.

La esperanza cristiana se fundamenta en estas características divinas. Porque si Dios es bueno y no te abandona jamás, entonces sea cual fuere la situación de este mundo o las circunstancias en las que vivas, puedes ser feliz y dormir en paz. Tú, simplemente, confías en las promesas de tu Padre, y esa confianza es tu esperanza. 

En la Biblia la esperanza siempre nace de la promesa divina, porque cuando Dios entra en relación contigo, esa relación involucra la promesa de una vida más plena y significativa. La promesa divina no es sólo una frase motivadora, sino una realidad que te abre las ventanas al infinito.  Esa promesa te lleva a mirar hacia el futuro, pero se arraiga en tu relación con Dios, que te habla hoy y aquí, y te lleva a hacer elecciones concretas, fundamentadas en su amor y fidelidad.

La primera venida de Jesús a este mundo hizo que la esperanza del cristiano se volviese más concreta.  Por eso Pablo dice que después de la llegada de Jesús, todas las promesas de Dios ya son una realidad:

Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios” (2 Corintios 1:20) 

Pablo dice más:

“y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado” (Romanos 5:5)

El pensamiento central de este texto es que la esperanza, lejos de ser un deseo para el futuro sin garantía de realización, es la presencia del amor divino en la vida del que cree, en el aquí y ahora.

JESÚS ES LA ESPERANZA DE TODOS  LOS SIGLOS; ES LA REALIDAD PRESENTE DE DIOS INUNDANDO EL CORAZÓN HUMANO DE CERTIDUMBRE

Pero, ¿cómo puedes vivir esa esperanza? Necesitas saber que la esperanza no te lleva a nadar en un mar de rosas donde todo se realiza como en un sueño de hadas. Tampoco es imaginar que ya entraste a un mundo ideal de perfección.  La esperanza cristiana te hace vivir la realidad concreta de este mundo, como concreta fue la vida, la muerte y la resurrección de Jesucristo.

En la Biblia, la promesa divina no te pide que te sientes y esperes pasivamente que todo suceda como deseas.  Esto sería caer en el misticismo irreal y fantasioso.  Antes de prometerle a Abraham una vida plena, Dios le dijo: “Vete de tu tierra y de tu parentela… a la tierra que te mostraré”  (Génesis 12:1). 

Nota que para entrar en la promesa de Dios, Abraham es llamado a hacer de su vida una peregrinación y a vivir cada día un nuevo comienzo.  Sin embargo, ese recomenzar diario no es andar sin rumbo, sino seguir la orientación divina por dondequiera que vayas.

Pablo describe esta experiencia de dolor en un mundo de dolor, pero de confianza a pesar del dolor, cuando escribe a los romanos y les dice:

“…nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos…” (Romanos 8:23)

Aquí está la esencia de la esperanza cristiana: Tu confianza en Cristo no te sitúa en una posición privilegiada, fuera del mundo, sino que tu “gimes” con el mundo, compartiendo su dolor, pero vives esta situación con esperanza, sabiendo que en Cristo

“…las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra” (1 Juan 2:8)

Pastor Alejandro Bullón

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