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Posts Tagged ‘lealtad’

ESPERANZA EN LA PALABRA-JESÚS LA UNICA ESPERANZA-parte 11-

DUEÑOS DE TODO – DUEÑOS DE NADA-parte 1-

AUNQUE LOS HOMBRES PENSEMOS Y ACTUEMOS COMO DUEÑOS DE TODO, EN REALIDAD NO SOMOS DUEÑOS DE NADA. TODO PERTENECE A DIOS.

PROPIEDAD Y MAYORDOMÍA

Dios nos ama, y El suple nuestras necesidades, y tiene derecho de propiedad sobre lo que somos y tenemos.  El apóstol Pablo escribió:

EL DIOS QUE HIZO EL MUNDO Y TODAS LAS COSAS QUE EN EL HAY, SIENDO SEÑOR DEL CIELO Y DE LA TIERRA…EL ES QUIEN DA A TODOS VIDA Y ALIENTO Y TODAS LAS COSAS” (HECHOS 17:24, 25).

El apóstol reconoce que Dios es el Creador y el Sustentador, el Dueño y el Señor de la tierra. Aunque los hombres pensemos y actuemos como dueños de todo, en realidad no somos dueños de nada. Todo pertenece a Dios.  Pero El es generoso. No hizo los mundos porque le hicieran falta, sino porque desea compartir con sus criaturas su vida, su amor, su felicidad y su riqueza.

Dios creó en la tierra dos clases de seres: racionales e irracionales.  Los racionales, Adán y Eva, fueron hechos a su imagen.

“…DIJO DIOS: HAGAMOS AL HOMBRE A NUESTRA IMAGEN, CONFORME A NUESTRA SEMEJANZA…” (GÉNESIS 1:26)

Pero aunque Adán y Eva se parecían a Dios, no eran dueños del mundo, ni siquiera de sí mismos. Adán y Eva fueron designados mayordomos del Creador.  Recibieron la tierra para administrarla, pero debían dar cuenta de su mayordomía.

“Y LOS BENDIJO DIOS Y LES DIJO: FRUCTIFICAD Y MULTIPLICAOS; LLENAD LA TIERRA, Y SOJUZGADLA, Y SEÑOREAD EN LOS PECES DEL MAR, EN LAS AVES DE LOS CIELOS, Y EN TODAS LAS BESTIAS QUE SE MUEVEN SOBRE LA TIERRA” (GÉNESIS 1:28).  “SE REQUIERE DE LOS ADMINISTRADORES, QUE CADA UNO SEA HALLADO FIEL” (1 CORINTIOS 4:1, 2)

LA RESTRICCIÓN

El hombre había recibido la tierra en posesión; sólo Dios, el dueño, tenía el derecho de propiedad, y el de reglamentar la mayordomía.  Dios le aplicó una restricción a la regencia de Adán.  Era una señal de autoridad y una prueba de lealtad.  Puso en el huerto del Edén un árbol, y le dijo a Adán su mayordomo:

“…DE TODO ÁRBOL DEL HUERTO PODRÁS COMER; MAS DEL ÁRBOL DE LA CIENCIA DEL BIEN Y EL MAL NO COMERÁS; PORQUE EL DÍA QUE DE EL COMIERES, CIERTAMENTE MORIRÁS” (GÉNESIS 2:16, 17).

Adán, un ser libre, podía decidir respetar el derecho y la soberanía de Dios y vivir para siempre, o pasar sobre la restricción y atraer sobre sí la desgracia.  Mientras Adán se mantuviera alejado de aquel árbol todo marcharía bien. Pero el día que se atreviera a usurpar el derecho del Dueño de la tierra, perdería la posibilidad de vivir para siempre.

PANDORA Y EVA

Los griegos, quienes no tenían la revelación divina, explicaban este asunto de la mayordomía por medio del mito de Pandora: Epimeteo había recibido en custodia una caja enviada por los dioses, la cual no debía abrir.  Pero su esposa Pandora ansiaba saber lo que había en el interior.  Por un tiempo, Pandora se mantuvo alejada de la caja, pero cada vez se acercaba más, hasta que cedió a la tentación y abrió la caja. 

En ese instante, salieron y se esparcieron por el mundo todos los males. Pandora había violado la restricción de su mayordomía.  Eva hizo lo mismo.  Comió del fruto prohibido y lo compartió con Adán.  Entonces, todos los males que trae el pecado en su estela sobrevinieron sobre la tierra.  Adán y Eva murieron, y la misma suerte alcanzó a su descendencia.

Continúa en parte 12

 

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DOCTRINA DE LA VIDA CRISTIANA

EL SIGNIFICADO DEL SÁBADOEl sábado tiene amplio significado y está lleno de  profunda  y rica espiritualidad.

UN MONUMENTO PERPETUO DE LA CREACIÓN.  Como hemos visto, el significado fundamental que los Diez Mandamientos le aplican al sábado, es que conmemora la creación del mundo (Exo.20:11,12). De esta manera la institución del sábado es enteramente conmemorativa de la actividad creadora de Dios, y fue dada para toda la humanidad.  No hay nada en ella que fuese oscuro o que limitase su observancia a un solo pueblo.  Y mientras adoremos a Dios porque es nuestro Creador, el sábado continuará funcionando como la señal y el monumento de la creación.

UN SÍMBOLO DE REDENCIÓN.  Cuando Dios libró a Israel de su esclavitud en Egipto, el sábado, que ya era un monumento de la creación, se convirtió además en un monumento de su liberación (Deut.5:15). El Señor se proponía que el descanso sabático semanal, si se lo observaba como era debido, mantuviera constantemente la facultad de liberar a los seres humanos de la esclavitud de un Egipto que no se limita a ningún país ni siglo, sino que incluye todas las tierras y las eras de la historia. En nuestros días, el hombre también necesita escapar de la esclavitud que proviene de la codicia, de las ganancias y el poder, de la desigualdad social, del pecado y el egoísmo.

UNA SEÑAL DE SANTIFICACIÓN.  El sábado es una señal del poder transformador de Dios, un signo de santidad  o  santificación. El Señor declaró: “Vosotros guardaréis mis sábados: porque es señal entre mí y vosotros por vuestras edades, para que sepáis que YO SOY JEHOVÁ que os santifico” (Exo.31:13, véase también Eze.20:20). Por lo tanto, el sábado es también una señal de que Dios es nuestro Santificador.  Para los que consideran que el día sábado es sagrado, éste constituye la señal de la santificación.  La verdadera santificación es armonía con Dios, unidad con El en carácter. El que obedece el cuarto mandamiento de corazón, obedecerá también toda la ley.  Es santificado por medio de la obediencia.

UNA SEÑAL DE LEALTAD. Así como la lealtad de Adán y Eva fue probada por el árbol del conocimiento del bien y del mal que se hallaba en el medio del jardín del Edén, así también la lealtad a Dios de cada ser humano será probada por el mandamiento relativo al sábado, colocado en el medio del Decálogo.

La Escritura revela que antes de la segunda venida de Cristo, todo el mundo estará dividido en dos clases: los que son leales y guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”, y los que adorana la bestia y a su imagen” (Apoc.14: 12, 9).  En ese tiempo, la verdad de Dios será magnificada ante el mundo y a todos le resultará claro que la obediente observancia del séptimo día sábado de la Escritura provee evidencia de lealtad al Creador.

UN TIEMPO DE COMUNIÓNDios creó a los animales para que fueran compañeros de la humanidad (Gen.1:24,25). Y con el fin de gozar de un nivel mayor de compañerismo, Dios creó al hombre y la mujer y los entregó uno a otro (Gen.2: 18-25).  Pero con el sábado, Dios le concedió a la humanidad un don que ofrece la más elevada forma de compañerismo con El. Los seres humanos no fueron creados sólo para que se asociaran con los animales, y ni siquiera con otros seres humanos. Fueron hechos para Dios.  Es durante el sábado cuando podemos experimentar en forma especial la presencia de Dios entre nosotros.  Sin el sábado, todo sería trabajo y lucha sin cesar.  Cada día sería como los otros, dedicado a intereses seculares. La llegada del sábado trae consigo esperanza, gozo, significado y valor.  Provee tiempo para la comunión con Dios por medio de culto, la oración, el canto, el estudio de la Palabra y meditación en ella, y el acto de compartir el Evangelio con otros. EL SÁBADO ES NUESTRA OPORTUNIDAD PARA EXPERIMENTAR LA PRESENCIA DE DIOS.

 

 

 

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