Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘1.76-Y cuando Jesús caminando majestuosamente, salió del sepulcro, los resplandecientes ángeles se postraron y le adoraron, y le glorificaron con cantos de victoria y triunfo.’ Category

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 76-

LOS ÁNGELES DESDE LA RESURRECCIÓN HASTA LA ASCENCION DE CRISTO-parte 1-

LA MAÑANA DE LA RESURRECCIÓN

Los discípulos descansaron el sábado, entristecidos por la muerte del Señor, mientras que Jesús, el Rey de gloria, permanecía en la tumba. Al llegar la noche, vinieron los soldados a guardar el sepulcro del Salvador mientras los ángeles se cernían invisibles sobre el sagrado lugar. (PE-181-)

Había transcurrido lentamente la noche del primer día de la semana.  Había llegado la hora más sombría, precisamente antes del amanecer.  Cristo estaba todavía preso en su estrecha tumba. La gran piedra estaba en su lugar; el sello romano no había sido roto; los guardias romanos seguían velando. 

Huestes de malos ángeles se cernían sobre el lugar. Pero el ejército celestial rodeaba el sepulcro. Ángeles excelsos en fortaleza guardaban la tumba, y esperaban para dar la bienvenida al Príncipe de la vida (DGT-725-)

Los vigilantes ángeles sabían que se acercaba el momento de libertar a su caudillo, el amado Hijo de Dios. Mientras ellos aguardaban con profundísima emoción la hora del triunfo, un potente ángel llego del cielo. El ángel se aproximó a la tumba, apartó la piedra y se sentó sobre ella. La luz del cielo rodeó la tumba y todo el cielo fue iluminado con la gloria de los ángeles. (CB-1085)

Aquel que dijo: “Yo pongo mi vida, para volverla a tomar” (Juan 10:17), salió de la tumba a la vida que estaba en sí mismo.  La humanidad murió; la divinidad no lo hizo.  En su divinidad, Cristo poseía el poder para quebrar los lazos de la muerte. (YI)

La Deidad fulguró mientras Cristo salía de la tumba y se levantaba triunfante sobre la muerte y el sepulcro. (ST)

A los guardias romanos se les dio fuerza para que soportaran el espectáculo, pues tenían que dar un mensaje como testigos de la resurrección de Cristo.

Los guardias se llenaron de un terrible temor. ¿Dónde había quedado su poder para cuidar el cuerpo de Cristo? Su temor no estaba relacionado al cumplimiento de su deber ni a la preocupación de que los discípulos pudieran llevarse el cuerpo.  Su temor y asombro se debía al brillo excelso de los ángeles que los rodeaban. Los guardias romanos vieron a los ángeles y cayeron como muertos sobre la tierra.

Con solemne admiración la hueste angélica presenció la escena.  Y cuando Jesús caminando majestuosamente, salió del sepulcro, los resplandecientes ángeles se postraron y le adoraron, y le glorificaron con cantos de victoria y triunfo. (SG)

Satanás no había triunfado.  Sus ángeles se quejaron amargamente de que su presa les había sido arrebatada con violencia, y que aquel a quien tanto odiaban se había levantado de los muertos. (SG)

INMEDIATAMENTE DESPUÉS DE LA RESURRECCIÓN DE CRISTO

Continúa en parte 77

 

Read Full Post »

A %d blogueros les gusta esto: