Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘1.71-En la suprema crisis, cuando el corazón y el alma se quebraban bajo el peso del pecado, Gabriel fue enviado a fortalecer al divino Sufriente, y animarlo…’ Category

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 71-

LOS ÁNGELES DURANTE LA PASIÓN Y MUERTE DE CRISTO-parte 2-

LOS ÁNGELES EN GETSEMANÍ-parte 1-

El universo celestial había mirado con intenso interés la entera vida de Cristo; cada paso desde el pesebre hasta esta terrible escena. ¡Y qué escena para ser  presenciada por miles de miles de ángeles, y por querubines y serafines! (ST)

Los ángeles se cernían sobre el lugar (Getsemaní) para presenciar la escena. (SG)

Vieron al Hijo de Dios, su amado Comandante, en su agonía sobrehumana, aparentemente muriendo en el campo de batalla por salvar a un mundo perdido.  Todo el cielo escuchó la oración de Cristo.

En la agonía de su alma, tres veces sus labios exclamaron: “Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú”. Todo el cielo estaba convulsionado.  Veían a su Señor rodeado por legiones de fuerzas satánicas, y su naturaleza humana estremecida por un pavor misterioso.  (ST)

Los ángeles, que habían estado a las órdenes de Cristo en el cielo, estaban ansiosos por confortarlo; pero esta angustia sobrepasaba su comprensión; ellos nunca habían sentido el peso de los pecados del mundo. Sólo podían mirar con asombro al Ser a quien adoraban, sujeto a una tristeza inexpresable. Aunque los discípulos fracasaron en brindar apoyo a su Señor en la hora más terrible de su conflicto, todo el cielo simpatizó con El, y esperó los resultados con intenso interés. (The Present Truth)

Tres veces el ruego por liberación había brotado de sus labios. El cielo, no pudiendo soportar más la escena, había enviado un mensajero de consolación al postrado Hijo de Dios que desmayaba y moría por causa de la culpa acumulada del mundo. (PT)

En la suprema crisis, cuando el corazón y el alma se quebraban bajo el peso del pecado, Gabriel fue  enviado a fortalecer al divino Sufriente, y animarlo a avanzar por el sendero manchado de sangre. (ST)

En esta terrible crisis, cuando todo estaba en juego, cuando la copa misteriosa temblaba en la mano del Doliente, los cielos se abrieron, una luz resplandeció en medio de la tempestuosa oscuridad de esa hora critica, y el poderoso ángel que está en la presencia de Dios ocupando el lugar del cual cayó Satanás, vino al lado de Cristo.  No vino para quitar de su mano la copa. Sino para fortalecerle a fin de que pudiese beberla, asegurado del amor de su Padre.

Los discípulos estaban dormidos, mirándolos tristemente, dijo: “Dormid ya, y descansad.  He aquí ha llegado la hora, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores”.

Aún mientras decía estas palabras, oía los pasos de la turba que le buscaba, y añadió: “Levantaos, vamos; ved, se acerca el que me entrega” (Mateo 26:36-46)

No se veían en Jesús las huellas de su reciente agonía cuando se dirigió al encuentro del traidor. “¿A quien buscáis?” Contestaron: “A Jesús nazareno”. Jesús respondió: “Yo Soy” (Juan 18:4-5).

Continúa en parte 72

 

Read Full Post »

A %d blogueros les gusta esto: