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MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 59-

 

PRINCIPIOS DE MOTIVACION.  Si la gente encuentra que su corazón se opone a la recta obra de Dios debiera convencerse de que tiene una obra que hacer para vencer, o bien serán rechazados finalmente por el Señor. -parte 4-

DIOS REVELA LOS MOTIVOS: Dios guía a su pueblo hacia adelante, paso a paso.  Lo pone en posiciones calculadas para manifestar los motivos del corazón.  Algunos permanecen firmes en un punto, pero fallan en el punto siguiente. 

En cada paso dado hacia adelante el corazón es probado y vuelto a probar una vez más.  Si la gente encuentra que su corazón se opone a la recta obra de Dios debiera convencerse de que tiene una obra que hacer para vencer, o bien serán rechazados finalmente por el Señor.

NUESTROS MOTIVOS SECRETOS DECIDEN EL DESTINO: Nuestros actos, nuestras palabras, hasta nuestros más secretos motivos, todo tiene su peso en la decisión de nuestro destino para dicha o desdicha.  Podremos olvidarlos, pero no por eso dejarán de testificar en nuestro favor o contra nosotros.

DIOS ESTIMA A LOS HOMBRES POR LA PUREZA DE SUS MOTIVOS: No estima Dios a los hombres por su fortuna, su educación o su posición social.  Los aprecia por la pureza de sus móviles y la belleza de su carácter.

Se fija en que medida poseen el Espíritu Santo, y en el grado de semejanza de su vida con la divina.  Ser grande en el reino de Dios es ser como un niño en humildad, en fe sencilla y en pureza de amor.

DIOS JUZGA LOS MOTIVOS: Hay mucho en la conducta de un ministro que él pueda mejorar.  Muchos ven y sienten su necesidad, pero parecen ignorar la influencia que ejercen.  Son conscientes de sus actos mientras los realizan, pero los dejan escapar de su memoria, y por lo tanto no se reforman. 

Si los ministros repasaran cuidadosa y deliberadamente sus actos cada día, con el objeto de familiarizarse con sus propios hábitos de vida, se conocerían mejor a sí mismos.  Mediante un cuidadoso escrutinio de su vida diaria bajo todas las circunstancias, conocerían sus propios motivos, los principios que los impulsan. 

Este repaso diario de nuestros actos, para ver si la conciencia los aprueba o los condena, lo necesitan hacer todos los que deseen llegar a la perfección del carácter cristiano. Se descubriría que muchos actos que pasan como buenas obras, aún actos de benevolencia, cuando se los investiga con cuidado, son impulsados por motivos equivocados.

Muchos reciben aplausos por virtudes que no poseen.  El Investigador de los corazones inspecciona los motivos, y a menudo los hechos que son muy aplaudidos por los hombres son registrados por EL como procedentes de motivos egoístas, y baja hipocresía. 

Cada acto de nuestra vida, sea excelente y digno de alabanza o sea merecedor de censura, es juzgado por el Investigador de los corazones de acuerdo con los motivos que lo impulsan. 

A VECES ES DIFICIL DISCERNIR LOS MOTIVOS: En medio de los cuidados de una vida activa a veces es difícil discernir nuestro propios motivos, pero se hace un progreso diario ya sea hacia el mal o hacia el bien.

LA VERDADERA CONVERSIÓN CAMBIA LOS MOTIVOS: La verdadera conversión es un cambio decidido de sentimientos y motivos; es una separación de las conexiones mundanas, un alejamiento de su atmósfera espiritual, un retiro del poder que controla sus pensamientos, opiniones e influencias.

LOS GRANDES PODERES MOTIVADORES: Las grandes fuerzas motrices del alma son la FE, la ESPERANZA y el AMOR; y a ellas se dirige el estudio de la Biblia, hecho debidamente.  La hermosura exterior de la Escrituras, la belleza de las imágenes y la expresión, no es sino el engarce, por así decirlo, de su verdadera joya: la belleza de la santidad. 

En la historia que ofrece de los hombres que anduvieron con Dios, podemos ver fulgores de su gloria.  En el que es “del todo amable” contemplamos a Aquél de quien toda la belleza del cielo y de la tierra no es más que un pálido reflejo.  (Elena White)

“Y yo, si fuere levantado de la tierra, -dijo-  a todos atraeré a mi mismo” (Juan 12:32)       

 

 

 

 

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