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MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD-parte 83-

 

EL TEMOR. Si vamos a Dios,y con humilde y confiada fe le presentamos nuestras necesidades, a Aquél cuyo conocimiento es infinito, EL hará resplandecer la luz en nuestro corazón.-parte1-

MILLONES SUJETOS AL TEMOR: Millones de seres humanos están sujetos a falsas religiones, en la esclavitud del miedo, trabajando duramente, despojados de esperanza, gozo o aspiración, y dominados tan sólo por un sombrío temor de lo futuro.  Solamente el Evangelio de la gracia de Dios puede elevar el alma.

AL DESCONFIAR DE DIOS, ENFRENTAN MIL TEMORES: Muchos desconfían de Dios y tienen mil temores con respecto al futuro.  Tal como los hijos de Israel, tenían un corazón malo e incrédulo. El Señor le proporcionó a esa gente muchas cosas de acuerdo con sus necesidades, pero ellos se crearon problemas para el futuro. 

Se quejaron, y murmuraron durante sus viajes que Moisés los había llevado hasta allí para matarlos de hambre a ellos y a sus hijos.  Las necesidades imaginarias le cerraron los ojos y los corazones para que no vieran la bondad y las misericordias de Dios en sus peregrinaciones, y no le agradecieron toda su generosidad. 

Así también el desconfiado pueblo de Dios de esta época de incredulidad y degeneración.  Temen pasar necesidades ellos mismos, o que sus hijos lleguen a ser necesitados o que sus nietos padezcan miseria.  No se atreven a confiar en Dios. 

No tiene una fe genuina en quien les ha confiado las bendiciones y las bondades de la vida, y que les ha dado talentos a fin de que los usen para su gloria en el avance de su causa.

SATANÁS TRATA DE GOBERNAR POR MEDIO DEL TEMOR: Dios no violenta nunca la conciencia; pero Satanás recurre constantemente a la violencia para dominar a quienes no puede seducir de otro modo. Por medio del temor o de la fuerza procura regir la conciencia y hacerse tributar homenaje.  Para conseguir ésto, obra por medio de las autoridades religiosas y civiles y las inducen a que impongan leyes humanas contrarias a la ley de Dios.

LOS TEMORES FORTALECEN CUANDO SE LOS CONSULTA: Si consultamos nuestras dudas y temores, o procuramos desentrañar cada cosa que no veamos claramente, antes de tener fe, solamente se acrecentarán y profundizarán las perplejidades.  Pero si vamos a Dios sintiéndonos desamparados y necesitados, como realmente somos, y con humilde y confiada fe le presentamos nuestras necesidades a Aquél cuyo conocimiento es infinito, a quien nada se le oculta y quien gobierna todas las cosas por su voluntad y su palabra,

El puede y quiere atender nuestro clamor, y hará resplandecer la luz en nuestro corazón. Por medio de la oración sincera nos ponemos en comunicación con la mente del Infinito.  Quizá no tengamos en el momento ninguna prueba notable de que el rostro de nuestro Redentor se inclina hacia nosotros con compasión y amor; sin embargo es así.  Podemos no sentir su toque manifiesto, más pone su mano sobre nosotros con amor y compasiva ternura.

CAUSA DE LA EMFERMEDAD DEL CUERPO Y LA MENTE: Lo que comunica a casi todos enfermedades del cuerpo y de la mente, son los sentimientos de descontento y los anhelos insatisfechos.  No tienen a Dios, que es para el alma un ancla segura y firme.  Todos los que poseen esta esperanza se purifican como El es puro. 

Los tales estarán libre de inquietudes y descontento; no estarán buscando males continuamente ni acongojándose por dificultades prestadas.  Pero vemos a muchos sufrir dificultades de antemano; la ansiedad está estampada en todas sus facciones; no parecen hallar consuelo, sino que de continuo esperan algún mal terrible.

EL TEMOR NO ALIVIA EL ALMA: Debemos tener en cuenta una clara comprensión del Evangelio.  La vida religiosa no es sobria ni triste, sino llena de paz y gozo, y rodeada de una dignidad como la de Cristo y de una santa solemnidad. 

Nuestro Salvador no nos estimula a que abriguemos dudas, temores y presentimientos perturbadores; estos sentimientos no proporcionan alivio al alma, y por lo tanto deberían ser rechazados.  

(Elena White)

Continúa en parte 84

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