Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 31 enero 2013

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 50-

LOS ÁNGELES DESDE EL TIEMPO DE DAVID HASTA EL CAUTIVERIO BABILÓNICO-parte 2-

SALOMÓN

El aprecio del pueblo se tornó hacia Salomón así como había ocurrido con David, y le obedecían en todo.  Un ángel fue enviado para instruir a Salomón.  En  la noche, Salomón soñó que Dios conversaba con él:

“Y le dijo Dios: Pide lo que quieras que yo te dé.  Y Salomón dijo: Tú hiciste gran misericordia a tu siervo David mi padre, porque él anduvo delante de ti en verdad, en justicia, y con rectitud de corazón para contigo; y tú le has reservado ésta tu gran misericordia, en que le diste hijo que se sentase en su trono, como sucede en este día…Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar éste tu pueblo tan grande?” (1 Rey. 3:5-9).  (SG)

Además de los querubines que estaban situados sobre la cubierta del arca, Salomón mandó hacer otros dos ángeles de mayores dimensiones, que fueron colocados a cada extremo del arca, para representar a los ángeles celestiales que siempre protegían la Ley de Dios.  Es imposible describir la belleza y esplendor de ese tabernáculo.  Allí, como en el santuario del desierto, el arca fue tenida en solemne reverencia, y colocada bajo las alas de los querubines que  permanecían sobre el piso. (SP)

ELÍAS-parte 1-

Elías se presentó ante Acab para denunciar su apostasía y la de Israel, e informarle acerca de los juicios de Dios.  Dios entonces dirigió al profeta a un lugar seguro en las montañas, en las cercanías del arroyo de Querit, para apartarlo del poder de Jezabel. Allí honró al profeta enviándole comida de mañana y de tarde mediante un ángel del cielo.  Cuando el arroyo se secó, le envió a la viuda de Sarepta, y en la casa de ésta realizó un milagro cada día para mantener alimentados al profeta y a la familia de la viuda.

Frente al rey Acab y a los falsos profetas, y rodeado por las huestes congregadas de Israel, estaba Elías de pie, el único que se había presentado para vindicar el nombre de Jehová.  Aquel a quien todo el reino culpaba de su desgracia se encontraba ahora delante de ellos, aparentemente indefenso en la presencia del monarca de Israel, de los profetas de Baal, los hombres de guerra y los millares que le rodeaban.  Pero Elías no estaba solo.  Sobre él y en derredor de él estaban las huestes del cielo que lo protegían, ángeles excelsos en fortaleza. (Profetas y Reyes-107)

A plena luz del día, y rodeado por miles –hombres de guerra, profetas de Baal y el mismo monarca de Israel- permanece el indefenso Elías, aparentemente solo; pero no lo está.  La más poderosa hueste de ángeles lo rodea; ángeles que exceden en fortaleza han venido del cielo para proteger al fiel y justo profeta.  Con voz firme y decidida pregunta: “¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros  entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él.  Y el pueblo no respondió palabra” (1 Rey. 18:21).

En el Carmelo, mientras Israel dudaba y vacilaba, la voz de Elías rompió nuevamente el silencio:

“Solo yo he quedado profeta de Jehová; más de los profetas de Baal hay cuatrocientos cincuenta hombres. Dénsenos, pues, dos bueyes, y escojan ellos uno, y córtenlo en pedazos, y pónganlo sobre leña, pero no pongan fuego debajo; y yo prepararé el otro buey, y lo pondré sobre leña, y ningún fuego pondré debajo.  Invocad luego vosotros el  nombre de vuestros dioses, y yo invocaré el nombre de Jehová; y el Dios que respondiere por medio de fuego, ése sea Dios” (1 Rey.18:22-24).

Continúa en parte 51

 

Read Full Post »

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 49-

LOS ÁNGELES DESDE EL TIEMPO DE DAVID HASTA EL CAUTIVERIO BABILÓNICO-parte 1-

EL REINO DE DAVID

El arca permaneció en la casa de Abinadab hasta que David fue coronado rey. Entonces reunió a treinta mil hombres elegidos de Israel y fue a buscar el arca de Dios.  El arca fue colocada sobre un carruaje nuevo que era conducido por Uza y Ahío, los hijos de Abinadab.  David, y toda la casa de Israel, celebraban delante del Señor con toda clase de instrumentos musicales.  “Cuando llegaron a la era de Nacón, Uza extendió su mano al arca de Dios, y la sostuvo; porque los bueyes tropezaban. Y el furor de Jehová se encendió contra Uza, y lo hirió allí Dios por aquella temeridad, y cayó allí muerto junto al arca de Dios” (2 Sam.6:6-7). 

Uza se enfureció con los bueyes porque tropezaron. Además manifestó desconfianza en Dios, como si Aquel que había traído el arca de la tierra de los filisteos no pudiera cuidar de ella.  Los ángeles que acompañaban el arca castigaron la presunción impaciente de Uza al poner sus manos sobre el arca de Dios.  (SG)

Con el objeto de extender sus conquistas entre las naciones extranjeras, David decidió aumentar su ejército y requerir servicio de todos los que tuviesen edad apropiada.  Para llevar a cabo este proyecto, fue necesario hacer un censo de la población.  El orgullo y la ambición fueron lo que motivó esta acción del rey.

El objeto de esta empresa era directamente contrario a los principios de la teocracia.  Aún Joab protestó a pesar de que hasta entonces se había mostrado tan sin escrúpulos.  “Más la orden del rey pudo más que Joab”.

A la mañana siguiente el profeta Gad le trajo a David un mensaje: “Así ha dicho Jehová: tres cosas te ofrezco; tu escogerás una de ellas para que yo la haga… ¿Quieres que te vengan siete años de hambre en tu tierra? ¿o que huyas tres meses delante de tus enemigos y que ellos te persigan? ¿o que tres días haya peste en tu tierra? Piensa ahora, y mira que responderé al que me ha enviado“La contestación del rey fue: “Caigamos ahora en mano de Jehová, porque sus misericordias son muchas, más no caiga yo en manos de los hombres” (2 Sam.24:12-14).   (PP-809-810).

A ésto siguió una rápida destrucción.  Setenta mil murieron como resultados de la pestilencia.  David y los ancianos de Israel, profundamente humillados, clamaron delante del Señor.  El ángel de Jehová enviado por Dios, iba en camino a destruir Jerusalén…Con vestiduras de guerra y una espada en su mano que apuntaba hacia Jerusalén, el ángel se presentó ante David y los que estaban con él. 

Aterrorizado, David clamó a Dios que tuviera compasión por las ovejas de Israel.  En su angustia confesó: “Yo pequé, yo hice la maldad; ¿Qué hicieron estas ovejas? Te ruego que tu mano se vuelva contra mí, y contra la casa de mi padre” (2 Sam.24:17). (SP)

El ángel exterminador se había detenido en las inmediaciones de Jerusalén.  Estaba en el monte Moria “en la era de Ornán jebuseo” (1 Crón.21:18).  Por indicación del profeta, David fue a la montaña, y edificó allí un altar a Jehová, “y sacrificó holocaustos y ofrendas de paz; y Jehová oyó las súplicas de la tierra, y cesó la plaga en Israel” (2 Sam.24:25).

El sitio en que se construyó el altar, que de allí en adelante había de considerarse como tierra santa para siempre, fue obsequiado al rey por Ornán. Pero el rey se negó a recibirlo.  “Y dio David a Ornán por aquel lugar el peso de seiscientos siclos de oro” (1 Crón.21:25).

Este sitio, ya memorable por ser el lugar donde Abrahán había construido el altar para ofrecer a su hijo, y era ahora santificado por esta gran liberación fue posteriormente escogido como el sitio donde Salomón erigió su templo…

Desde los comienzos del reinado de David, uno de sus planes favoritos había sido erigir un templo a Jehová.  A pesar de que no se le había permitido llevar a cabo ese propósito, no había dejado de manifestar celo y fervor por esa idea. (PP-811-812)

El Señor mediante su ángel, instruyó a David y le dio un modelo del edificio que Salomón había de construir para El. El ángel fue comisionado a acompañar a David mientras éste escribía, para beneficio de Salomón, las instrucciones recibidas en relación con la construcción del templo. (SG)

SALOMON

Continúa en parte 50

 

Read Full Post »

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 48-

LOS ÁNGELES DESDE EL TIEMPO DE LOS JUECES HASTA EL PRIMER REINADO-parte 6-

ENCUENTRO DE SAÚL EN ENDOR Y SU POSTERIOR MUERTE-parte 2-

Mientras vivía Samuel, Saúl había menospreciado su consejo, y manifestado resentimiento por sus reproches.  Pero ahora, en la hora de aflicción y calamidad, consideró la dirección del profeta como la única esperanza, y para comunicarse con el embajador del cielo, recurrió en vano a la mensajera del infierno. 

Saúl se había colocado totalmente en poder de Satanás; y ahora aquel que se deleita únicamente en causar miseria y destrucción aprovechó bien la oportunidad para labrar la ruina del desgraciado rey.  En contestación a la súplica de Saúl en su agonía, recibió de los supuestos labios de Samuel el terrible mensaje:

“¿Y para que me preguntas a mí, si Jehová se ha apartado de ti y es tu enemigo?…Como tú no obedeciste a la voz de Jehová…Jehová entregará también a Israel también contigo en manos de los filisteos” (1 Sam.28:16-19). (PP-734-735).

Cuando Saúl solicitó la aparición de Samuel, el Señor no hizo que este último apareciera ante el primero. Saúl no vio nada.  A Satanás no le fue permitido perturbar el descanso de Samuel en la tumba para traerlo a la realidad frente a la adivina de Endor. Dios no le ha dado a Satanás el poder de resucitar a los muertos. 

Pero los ángeles satánicos asumen la forma de amigos muertos; hablan y actúan como ellos, con el fin de cumplir mejor sus propósitos engañosos. Satanás conocía muy bien a Samuel y sabía como representarlo ante la pitonisa de Endor; y aún podía declarar correctamente el destino de Saúl y sus hijos. (SP).

El relato que hace la Escritura de la visita de Saúl a la mujer de Endor, ha ocasionado perplejidad a muchos estudiantes de la Biblia.  Algunos sostienen que Samuel estuvo realmente presente en la entrevista con Saúl, pero la Biblia misma suministra bases suficientes para llegar a una conclusión contraria. Si, como algunos alegan, Samuel hubiera estado en el cielo, habría sido necesario hacerle bajar de allí, ya sea por el poder de Dios o por el poder de Satanás. 

Nadie puede creer que Satanás tenía poder para hacer bajar del cielo al santo profeta de Dios para honrar las hechicerías de una mujer impía. Tampoco podemos concluir que Dios le mandó a la cueva de una bruja, pues el Señor ya se había negado a comunicarse con Saúl por medio de sueños, del Urim, o por medio de los profetas (1 Sam.28:6).  Estos eran los medios designados por Dios para comunicarse con su pueblo, y no los iba a pasar por alto para dar un mensaje por medio de un agente de Satanás.

El mensaje mismo da suficiente evidencia de su origen.  Su objeto no era inducir a Saúl al arrepentimiento, sino más bien incitarle a destruirse; y tal no es la obra de Dios, sino la de Satanás.  Además, el acto de Saúl al consultar a una hechicera se cita en las Escrituras como una de las razones por las cuales fue rechazado por Dios y entregado a la destrucción: “Así murió Saúl por su rebelión con que prevaricó contra Jehová, contra la palabra de Jehová, la cual no guardó, y porque consultó a una adivina, y no consultó a Jehová, esta causa lo mató, y traspasó el reino a David hijo de Isaí” (1 Crónicas 10:13-14).  (PP-738).

LOS ÁNGELES DESDE EL TIEMPO DE DAVID HASTA EL CAUTIVERIO BABILÓNICO

Continúa en parte 49

Read Full Post »

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 47-

LOS ÁNGELES DESDE EL TIEMPO DE LOS JUECES HASTA EL PRIMER REINADO-parte 5-

SAÚL SE ENCUENTRA CON UN ÁNGEL

Saúl permitió que sus impulsos controlaran su juicio hasta que se sumió en una furia de pasión.  Tenía arranques de ira y locura y estaba listo a quitar la vida de cualquiera que se atreviese a oponerse a su voluntad.  Fue el carácter sin tacha de David, y su noble fidelidad, lo que despertó la ira del rey. Veía la vida y el carácter de David como un reproche sobre sí mismo.

Saúl llegó a Rama y se detuvo en el gran pozo de Secú. Preguntó a la gente que venía a buscar agua del pozo donde estaban Samuel y David.  Cuando se le dijo que estaban en Naiot se apresuró a llegar allí.  Pero el ángel del Señor se interpuso y lo controló. 

El Espíritu de Dios descendió sobre él, y comenzó a profetizar, orar y cantar sagradas melodías. Profetizó acerca del Mesías como Redentor del mundo. Cuando llegó a Naiot de Ramá, se despojó de sus vestimentas reales, y pasó el día y la noche junto a Samuel y sus discípulos bajo la influencia del Espíritu divino. (ST)

ENCUENTRO DE SAÚL EN ENDOR Y SU POSTERIOR MUERTE-parte 1-

Otra vez se declaró la guerra entre Israel y los filisteos.  Saúl sabía que David y su fuerza estaban con los filisteos, y pensó que el hijo de Isaí aprovecharía esta oportunidad para vengarse de los agravios que había recibido.  El rey estaba muy angustiado.

Al día siguiente, Saúl debía entablar batalla con los filisteos. Le rodeaban las oscuras sombras de la destrucción inminente; anhelaba tener ayuda y dirección.  Pero era en vano que buscara el consejo de Dios.  “Pero Jehová no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas”. (1 Sam.28:6)

Dijo entonces Saúl a sus siervos: “Buscadme una mujer que tenga espíritu de adivinación, para que yo vaya a ella, y por medio de ella pregunte” (1 Sam.28:7). Se le dijo al rey que una mujer que tenía espíritu de adivinación vivía oculta en Endor.  Esta mujer había pactado con Satanás entregarse por completo a su dominio y cumplir sus propósitos; y en cambio, el príncipe del mal hacia milagros para ella, y le revelaba cosas secretas.

Disfrazándose, Saúl salió protegido por las sombras de la noche con dos acompañantes, para buscar el retiro de la pitonisa. Bajo la protección de las tinieblas nocturnas, Saúl y sus asistentes avanzaron a través de la llanura, y dejando sin tropiezo a un lado a la hueste filistea, cruzaron la montaña para llegar al solitario domicilio de la pitonisa de Endor.

Después de practicar sus encantamientos, ella le dijo: “He visto dioses que suben de la tierra…Un hombre anciano viene, cubierto de un manto.  Saúl entonces entendió que era Samuel…”

No fue el santo profeta de Dios el que vino, evocado por los encantamientos de la pitonisa.  Samuel no estuvo presente en aquella guarida de los espíritus malos.  Aquella aparición sobrenatural fue producida solamente por el poder de Satanás.  (PP-731-734).

Las primeras palabras de la mujer cuando estuvo bajo la influencia de su encantamiento se dirigieron al rey: “¿Por qué me has engañado? pues tú eres Saúl” (1 Sam.28:13).  De modo que el primer acto del espíritu malo que se presentó como el profeta consistió en comunicarse secretamente con esta mujer impía, para advertirla de cómo se la había engañado. 

El mensaje que el profeta fingido le dio a Saúl fue: “¿Por qué me has inquietado  haciéndome venir? Y Saúl respondió: Estoy muy angustiado, pues los filisteos pelean contra mí, y Dios se ha apartado de mí, y no me responde más, ni por medio de profetas ni por sueños; por ésto te he llamado, para que me declares lo que tengo que hacer” (1 Sam.28:15).

Continúa en parte 48

Read Full Post »

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 46-

LOS ÁNGELES DESDE EL TIEMPO DE LOS JUECES HASTA EL PRIMER REINADO-parte 4-

SAÚL Y JONATAN

Dios había elegido a Samuel para juzgar a Israel.  Era honrado por todo el pueblo. Aunque Dios debía ser reconocido como el máximo Dirigente, El designaba a sus colaboradores, lo imbuía de su Espíritu y les comunicaba su voluntad mediante los ángeles. (SG)

A causa del pecado de presunción cometido por Saúl al presentar su sacrificio, el Señor no quiso darle el honor de vencer a los filisteos.  Jonatán, el hijo de rey, hombre que temía al Señor, fue escogido como el instrumento que había de liberar a Israel…

Los ángeles del cielo escudaron a Jonatán y a su acompañante; pelearon a su lado, y los filisteos sucumbieron delante de ellos.  (PP-674-675)

Ángeles de Dios pelearon del lado de Jonatán, y los filisteos cayeron ante él.  Un gran temor invadió las huestes filisteas, tanto en el campo de batalla como en la retaguardia…La tierra tembló debajo de ellos, como si una multitud de jinetes y carros estuviesen sobre el campo, preparados para la batalla.  Jonatán y su escudero, así como los filisteos, sabían que el Señor estaba obrando para la liberación de los hebreos. (SG)

LA JUVENTUD DE DAVID

Samuel no volvió a dar instrucciones a Saúl de parte de Dios. El Señor no podía emplearlo más para llevar a cabo sus propósitos.  Envió a Samuel a la casa de Isaí para ungir a David, a quien había elegido para gobernar en lugar de Saúl.

Cuando los hijos de Isaí pasaron delante de Samuel, él hubiera elegido a Eliab, de elevada estatura y digna apariencia.  Pero el ángel del Señor estaba allí para guiarlo en esta importante decisión.  Le instruyó a que no se guiara por las apariencias. Eliab no temía al Señor; su corazón no era recto delante de El.  Hubiera sido un gobernante orgulloso y exigente.  Ninguno estaba capacitado sino David, el más joven; el humilde pastor de ovejas. (SG)

Aunque David no descollaba en estatura, su rostro era hermoso y expresaba humildad, honestidad y verdadero valor.  El ángel de Dios le indicó a Samuel que debía ungir a David, porque éste era el elegido de Dios.  A partir de ese momento, el Señor le dio a David un corazón prudente y entendido. (SG)

Eliab, el hermano mayor de David…estaba celoso porque éste había sido honrado.  Lo despreciaba y trataba como alguien inferior a sí mismo.  Lo acusó de haberse escapado a escondidas de su padre, para presenciar la batalla…David trató de rebatir el injusto reproche, diciendo: “¿Qué he hecho yo ahora?  ¿No es ésto mero hablar? (1 Samuel 17:29).  David no explicó detalladamente a su hermano que había venido para ayudar a Israel; que había sido enviado por Dios para matar a Goliat; que los ejército del Dios viviente estaban en peligro, y que un ángel lo había conducido para salvar a Israel. (SP)

SAÚL SE ENCUENTRA CON UN ÁNGEL

Continúa en parte 47

 

Read Full Post »

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 45-

LOS ÁNGELES DESDE EL TIEMPO DE LOS JUECES HASTA EL PRIMER REINADO-parte 3-

SAMUEL Y ELI

Samuel era un niño rodeado de las influencias más corruptoras. Veía y oía cosas que afligían su alma.  Los hijos de Elí, que ministraban en cargos sagrados, estaban dominados por Satanás.  Esos hombres contaminaban la misma atmósfera circundante.  Muchos hombres y mujeres se dejaban fascinar diariamente por el pecado y el mal; pero Samuel quedaba sin tacha. Las vestiduras de su carácter eran inmaculadas. 

No tenía la menor participación ni deleite en los pecados que llenaban todo Israel de terrible informes.  Samuel amaba a Dios; mantenía su alma en tan intima relación con el cielo, que se envió a un ángel para hablar con él acerca de los pecados de los hijos de Elí que estaban corrompiendo a Israel. (Joyas de los Testimonios)

Las transgresiones de los hijos de Elí eran tan atrevidas y profanas que ningún sacrificio podía expiar sus pecados voluntarios.  Estos sacerdotes pecaminosos profanaban los sacrificios que simbolizaban al Hijo de Dios.  Estos pecadores condujeron el arca del campamento de Israel…

Dios permitió que su arca fuera tomada por los enemigos, para mostrar a Israel cuán vano era confiar en el arca como símbolo de la presencia de Dios, mientras se profanaran los mandamientos contenidos en el arca.

Los filisteos creían que al conquistar el arca, conquistaban al dios de los israelitas, que había producido señales y maravillas y había sido el terror de sus enemigos.  Llevaron el arca a Asdod, y la colocaron en un espléndido templo, quedaron aterrorizados al encontrar a su dios caído cabeza abajo ante el arca.

Los ángeles de Dios que siempre acompañaban el arca, postraron al inconsciente ídolo y lo mutilaron, para mostrar que el Dios viviente está por encima de todos los dioses y que éstos son nada delante de Él.  (SG)

Los hombres de Bet-semes difundieron prestamente la noticia de que el arca estaba en su posesión, y la gente de la tierra circundante acudió a dar la bienvenida al arca.  Esta había sido colocada sobre la piedra que primero sirvió de altar, y ante ella se ofrecieron al Señor otros sacrificios adicionales.  Si los adoradores se hubieran arrepentido de sus pecados, la bendición de Dios los habría acompañado.

Pero no estaban obedeciendo fielmente a su ley; y aunque se regocijaban  por el regreso del arca como presagio de bien, no reconocían verdaderamente su santidad.  En vez de preparar un sitio apropiado para recibirla, permitieron que  permaneciera en el campo de la mies.  Mientras continuaban mirando la sagrada arca, y hablando de la manera maravillosa en que les había sido devuelta, comenzaron a hacer conjeturas acerca de donde residía su poder especial.  Por último, vencidos por la curiosidad, quitaron los envoltorios de ella, y se atrevieron a abrirla.

Hasta los filisteos paganos no se habían atrevido a quitarle los envoltorios. Ángeles celestiales la habían acompañado en todos sus viajes,  La irreverente osadía de los bet-semitas fue prestamente castigada.  Muchos fueron heridos de muerte repentina.

SAÚL Y JONATAN

Continúa en parte 46

 

 

Read Full Post »

LA VERDAD ACERCA DE LOS ANGELES-RESPUESTAS FIRMEMENTE BASADAS EN LA PALABRA DE DIOS—parte 44-

LOS ÁNGELES DESDE EL TIEMPO DE LOS JUECES HASTA EL PRIMER REINADO-parte 2-

SANSÓN

En medio de la apostasía reinante, los fieles adoradores de Dios continuaban implorándole que libertase a Israel. En el linde de la región montañosa que dominaba las llanuras filisteas, estaba la pequeña ciudad de Zora.  Allí moraba la familia de Manoa, de la tribu de Dan, una de las pocas casas que, en medio de la deslealtad que prevalecía, habían permanecido fieles a Dios. 

A la mujer estéril de Manoa se le apareció “el ángel del Señor” y le comunicó que tendría un hijo, por medio del cual Dios comenzaría a libertar a Israel. En vista de ésto, el ángel le dio instrucciones especiales con respecto a sus propios hábitos y al trato que debía dar a su hijo.

La mujer buscó a su marido, y después de describirle al ángel, le repitió su mensaje.  Entonces, temiendo que pudieran equivocarse en la obra importante que se les encomendaba, el marido oró así: “Ah, Señor mío, yo te ruego que aquel varón de Dios que enviaste, vuelva ahora a venir a nosotros, y nos enseñe lo que hayamos de hacer con el niño que ha de nacer” (Jueces 13:8).

Cuando el ángel volvió a aparecerles, la pregunta ansiosa de Manoa fue: “¿Cómo debe ser la manera de vivir del niño, y que debemos hacer con él?” Las instrucciones anteriores le fueron repetidas: “La mujer se guardará de todas las cosas que yo le dije. No tomará nada que proceda de la vid; no beberá vino ni sidra, y no comerá cosa inmunda; guardará todo lo que le mande” (Jueces 13:13-14)  (PP -603-604)

Manoa y su esposa no sabían que el que se había comunicado con ellos era Jesucristo.  Lo vieron como mensajero del Señor, pero no podían distinguir si era ángel o profeta.  Deseando manifestar hospitalidad hacia su huésped, le invitaron a permanecer mientras preparaban un cabrito para él.   Sin embargo, al desconocer la naturaleza del visitante, no sabían si debían ofrecérselo como ofrenda de sacrificio o como alimento.

El ángel respondió: “Aunque me detengas, no comeré de tu pan; más si quieres hacer holocausto, ofrécelo a Jehová”. Convencido ahora de que su visitante era un profeta, Manoa le preguntó: “¿Cuál es tu nombre, para que cuando se cumpla tu palabra te honremos?”

La respuesta fue: “¿Por qué preguntas por mi nombre, que es admirable?” Percibiendo la naturaleza divina de su huésped, Manoa, “tomó un cabrito y una ofrenda, y los ofreció sobre una peña a Jehová; y el ángel hizo milagro ante los ojos de Manoa y su mujer”.

El fuego subió de la roca y consumió el sacrificio; y mientras las llamas ascendían, “el ángel de Jehová subió en la llama del altar ante los ojos de Manoa y  de su mujer, los cuales se postraron en tierra”. Ya no quedaban interrogantes en cuanto a la naturaleza de su visitante.  Sabían que habían visto al Santo de Israel, quien, velando su gloria en la columna de nube, había guiado y   ayudado a Israel en el desierto.

La sorpresa, el temor reverente, y aún el terror llenaron el corazón de Manoa, y sólo pudo exclamar: “Ciertamente moriremos, porque a Dios hemos visto” (Jueces 13:16-22).  Pero en aquella hora, su compañera poseyó más fe que él.  Le recordó que si el Señor había aceptado su sacrificio, y les había prometido un hijo que libertaría a Israel, eso era una evidencia de su gracia y no de su ira.  (ST)

La promesa divina a Manoa se cumplió a su debido tiempo con el nacimiento de un hijo a quien llamaron Sansón. Por orden del ángel, la cabeza del niño no debía ser rapada, porque había sido consagrado a Dios desde su nacimiento para ser nazareo. (ST)

SAMUEL Y ELI

Continúa en parte 45

 

Read Full Post »

Older Posts »