Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 26 julio 2009

DOCTRINA DE LA SALVACION

JUSTIFICACIONLa reconciliación se hace efectiva sólo cuando se acepta el perdón. El hijo pródigo fue reconciliado con su padre cuando aceptó su amor y su perdón.

“Los que aceptan por fe que Dios ha reconciliado al mundo a sí mismo en Cristo, y se someten a El, recibirán de Dios el  don invalorable de la Justificación con su fruto inmediato de paz con Dios”. (Rom.5:1)  Los creyentes justificados ya no son el objeto de la ira de Dios; por el contrario, se han convertido en los objetos del favor divino. Teniendo acceso sin restricciones al trono de Dios por medio de Cristo, reciben el poder del Espíritu Santo para quebrantar las barreras o muros divisorios de hostilidad entre los hombres, simbolizados por la hostilidad que existe entre los judíos y los gentiles.  (Efe. 2:14-16)”.

LA SALVACION POR OBRAS. El ministerio divino de reconciliación revela los esfuerzos humanos por obtener la salvación por obras a través de las obras de la Ley. La comprensión de la gracia divina lleva a nuestra aceptación de la justicia disponible para nosotros por fe en Cristo. La gratitud de los que han experimentado el perdón  hace que la obediencia sea un gozo; las obras, entonces, no son la base de la salvación, sino su fruto.

UNA NUEVA RELACIÓN CON DIOS.   El hecho de experimentar la gracia de Dios, que nos ofrece como un don gratuito la vida perfecta de obediencia de Cristo, así como su justicia y su muerte expiatoria, nos lleva a establecer una relación más profunda con Dios. Surgen la gratitud, la alabanza y el gozo, la obediencia, el estudio de la Palabra, y la mente llega a ser la morada del Espíritu Santo. Se establece así una relación entre Dios y el pecador arrepentido.  Es un compañerismo basado en el amor y la admiración, antes que en el temor y la obligación moral (Juan 15: 1-10).

El poder del mismo Espíritu Santo que operaba en Cristo cuando se levantó de los muertos, transformará nuestras vidas.

MOTIVACION PARA EL SERVICIO MISIONERO. El amor asombroso que se revela en el ministerio divino de reconciliación por medio de Jesucristo, nos impulsa a compartir el Evangelio con los demás. Extenderemos a nuestro prójimo la invitación del Evangelio “Reconciliaos con Dios. Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en El” (2 Cor.5: 20, 21)

REFERENCIAS

Los seres humanos sufren las consecuencias del pecado de Adán. Pero si bien es cierto que han heredado una tendencia hacia el pecado, no por eso han heredado el pecado o la culpa de Adán.

“Entre los paganos, se consideraba que la propiciación era una actividad por la cuál el adorador lograba por sí mismo proveer lo que indujese un cambio de actitud en la Deidad. Simplemente, le ofrecía soborno a su Dios para que le fuera favorable. EN LAS ESCRITURAS, SE PRESENTA LA EXPIACIÓN –PROPICIACIÓN COMO ALGO QUE SURGE DEL AMOR DE DIOS”

Read Full Post »

DOCTRINA DE LA SALVACION

LA RESURRECCION Y LA SALVACION DE CRISTO.Si Cristo no resucitó-dijo Pablo- vana es entonces nuestra predicación, vana es también nuestra fe……aún estáis en vuestros pecados” (1Cor.15:14, 17). Jesucristo fue resucitado físicamente (Luc.24: 36-43), ascendió al cielo como Dios-hombre, y comenzó su obra intercesora crucial como Mediador a la mano derecha de Dios el Padre (Heb.8:1, 2).

La resurrección –siempre unida a la crucifixión- se convirtió en un punto central de su misión. Sus discípulos proclamaron al Cristo crucificado pero viviente, que había triunfado sobre las fuerzas del mal. Ese fue el fundamento del poder que acompañó al mensaje apostólico. La resurrección de Cristo es la doctrina que trastornó al mundo en el primer siglo y que exaltó al cristianismo a un nivel preeminente por encima del judaísmo y de las religiones paganas del mundo mediterráneo. Si se deja ésto de lado habría que hacer lo mismo con todo lo demás que es vital y único en el Evangelio del Señor Jesucristo.  Si  Cristo no resucitó, vuestra fe es vana” (1 Cor.15:17).

El ministerio actual de Cristo está  arraigado en su muerte y resurrección. Si bien es cierto  que el sacrificio expiatorio realizado en el Calvario fue suficiente y completo, sin la resurrección no tendríamos la seguridad de que Cristo completó con éxito su misión divina en el mundo. El hecho de que Cristo ha resucitado, confirma la realidad de la vida más allá del sepulcro, y demuestra que la promesa que Dios hace de concedernos vida eterna en Cristo es verdadera.

LOS RESULTADOS DEL MINISTERIO SALVIFICO DE CRISTO.  El ministerio expiatorio de Cristo afecta no sólo a la raza humana, sino a todo el universo.

RECONCILIACION EN TODO EL UNIVERSOPablo revela la magnitud de la salvación de Cristo en la iglesia y por medio de ella. La intención divina es quela multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales” (Efe.3:10). Asevera que agradó al Padre, por medio de Cristo, “reconciliar consigo todas la cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz” (Col.1:20). Pablo reveló los resultados asombrosos de esta reconciliación: “Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre”.  (Fil.2:10, 11).

LA VINDICACIÓN DE LA LEY DE DIOS. El perfecto sacrificio expiatorio de Cristo exaltó la justicia y la bondad de la santa ley de Dios, así como su carácter bondadoso. La muerte y rescate de Cristo satisfizo las demandas de la Ley, justificando al mismo tiempo a los pecadores arrepentidos por medio de su gracia y misericordia.Dios enviando a su Hijo…..condenó al pecado en la carne; para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”. (Rom.8:3, 4).

Read Full Post »

DOCTRINA DE LA SALVACION

CRISTO, EL REPRESENTANTE DE LA HUMANIDAD. Tanto Adán como Cristo,el postrer Adán”  o  “el segundo hombre” (1 Cor.15: 45, 47), representan a toda la humanidad. Por una parte el nacimiento natural coloca sobre todo individuo la carga de los resultados de la transgresión de Adán; por otra parte todo aquél que experimenta el nacimiento espiritual, recibe los beneficios de la vida y sacrificio perfectos de Cristo. “Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados” (1 Cor.15:22).

La rebelión de Adán trajo el pecado, la condenación y la muerte para todos sus descendientes. Cristo invirtió esa tendencia descendiente. En su gran amor, se sujetó a sí mismo al juicio divino sobre el pecado, y se convirtió en el representante de la humanidad. Su muerte vicaria proveyó la liberación de la penalidad del pecado, y el don de la vida eterna para los pecadores arrepentidos (2Cor. 5:21; Rom.6:23; 1Ped. 3:18).

La Escritura enseña con claridad la naturaleza universal de la muerte vicaria de Cristo. “Por la gracia de Dios”, gustó “la muerte por todos” (Heb.2:9).  Como Adán, todos pecaron (Rom.5:12),  y por lo tanto, todos experimentan la muerte, es decir, la primera muerte. La muerte que  Cristo gustó por todos fue la segunda muerte, la plena maldición de la muerte (Apoc.20:6).

LA VIDA Y LA SALVACIÓN DE CRISTO.   “Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida” (Rom.5:10). Para salvar el abismo excavado por el pecado, se requirió no sólo la muerte de Cristo, sino también su vida. Ambas son necesarias y contribuyen a nuestra salvación.

¿QUE PUEDE HACER POR NOSOTROS LA PERFECTA VIDA DE CRISTO?  Jesús vivió una vida pura, santa y amante, confiando completamente en Dios. Esta vida preciosa la comparte con los pecadores arrepentidos, en calidad de regalo. Su perfecto carácter es descrito como un vestido de bodas (Mat.22:11) o  un manto de justicia (Isa. 61:10) que nos concede para cubrir los trapos inmundos que simbolizan los intentos humanos de producir justicia (Isa. 64:6).

A pesar de nuestra corrupción humana, cuando nos sometemos a Cristo, nuestro corazón se une con su corazón, nuestra voluntad se sumerge en la suya, nuestra mente llega a ser una con su mente, nuestros pensamientos son puestos en cautividad a El; vivimos su vida. Estamos cubiertos con su vestidura de justicia. Cuando Dios mira al pecador creyente y penitente, no ve la desnudez o deformidad del pecado, sino el manto de justicia formado por la perfecta obediencia de Cristo a la ley. Nadie puede ser verdaderamente justo a menos que esté cubierto por este manto.

LA INSPIRACIÓN QUE PROVEE LA VIDA DE CRISTO.  La vida de Cristo en el mundo le proveyó a la humanidad un modelo de cómo vivir. El que fue hecho semejante a nosotros, y tentado en todo como nosotros, demostró que los que dependen del poder de Dios no necesitan continuar en pecado. La vida de Cristo provee la seguridad de que podemos vivir victoriosamente. 

“TODO LO PUEDO EN CRISTO QUE ME FORTALECE” (Fil.4:13).

 

Read Full Post »

DOCTRINA DE LA SALVACION

¿QUE  LOGRA REALIZAR EL SACRIFICIO EXPIATORIOFue el mismo Padre el que presentó a su Hijo como propiciación” (Rom.3:35). Pablo describe la muerte de Cristo como ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.

El sacrificio de Cristo complace a Dios porque esta ofrenda de sacrificio quitó la barrera que existía entre Dios y el hombre pecador, por cuanto Cristo cargó plenamente la ira de Dios contra el pecado del hombre.  A través de Cristo, la ira de Dios no se vuelve amor, sino que es desviada del hombre y llevada por sí mismo”.  Romanos 3:25 revela que por medio del sacrificio de Cristo, el pecado es expiado o juzgado. La expiación señala lo que hace la sangre expiatoria en favor del pecador arrepentido. Este experimenta el perdón, el retiro de su culpabilidad personal, y la limpieza del pecado.

CRISTO, EL PORTADOR VICARIO DEL PECADO. Las Escrituras presentan a Cristo como el que lleva el pecado de la raza humana. En profundo lenguaje profético, Isaías declaró que El herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados…..Jehová cargó en El, el pecado de todos nosotros…..Jehová quiso quebrantarlo, sujetándolo a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado…. verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos”. (Isa.53: 5, 6, 10,11; compárese con Gal.1:4)

Las ceremonias de los sacrificios del santuario del Antiguo Testamento revelan este papel de Cristo. Allí la transferencia del pecado desde el pecador arrepentido al cordero inocente, simbolizaba su transferencia a Cristo, el Portador de nuestros pecados.

 ¿CUAL ES EL PAPEL DE LA SANGRE?  La sangre jugaba un papel central en los sacrificios expiatorios del servicio del santuario. Dios hizo provisión para la expiación cuando declaró “La vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas” (Lev.17:11). Después de la muerte del animal, el sacerdote necesitaba aplicar la sangre de éste antes que se concediera el perdón. El Nuevo Testamento dice: “¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cuál mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?” (Heb.9:14).

CRISTO EL  RESCATE: Cuando los seres humanos pasaron a estar bajo el dominio del pecado, llegaron a estar sujetos a la condenación y la maldición de la ley de Dios. (Rom.6:4;  Gal.3: 10-13). Por ser esclavos del pecado (Rom.6:17), y estar sujetos a muerte, no tenían escape. “Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano, ni dar a Dios su rescate” (Sal 49:7). Sólo Dios está investido de poder para redimir. “De la mano del Seol los redimiré, los libraré de la muerte” (Oseas13:14).

¿QUE LOGRO EL RESCATE?  La muerte de Cristo ratificó el derecho de propiedad que Dios tiene sobre la humanidad. “¿O ignoráis…. que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio” (1 Cor.6:19, 20; véase 1 Cor.7:23).

POR MEDIO DE SU MUERTE CRISTO QUEBRANTÓ EL DOMINIO DEL PECADO, TERMINÓ CON LA CAUTIVIDAD ESPIRITUAL, QUITÓ LA CONDENACIÓN Y LA MALDICIÓN DE LA LEY, E HIZO QUE LA VIDA ETERNA ESTUVIESE DISPONIBLE PARA TODOS LOS PECADORES. LOS QUE FUERON LIBRADOS DE LA ESCLAVITUD DEL PECADO Y DE SU FRUTO MORTÍFERO, SE HALLAN OCUPADOS EN EL SERVICIO DE DIOS, TENIENDO “POR VUESTRO FRUTO LA SANTIFICACIÓN, Y COMO FIN, LA VIDA ETERNA” (ROM.6:22)

Read Full Post »

DOCTRINA DE LA SALVACION

CRISTO Y EL MINISTERIO DE LA RECONCILIACION.  Las buenas nuevas son que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo” (2 Cor.5:19). Su acto de reconciliación restaura la relación entre Dios y la raza humana. La clave para llevar a los pecadores de vuelta a Dios, es Jesucristo. Dios tomó la iniciativa para restaurar la relación quebrantada. Siendo enemigos –dijo Pablo- fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo” (Rom.5:10). El término reconciliación denota la restauración de la armonía en una relación quebrantada. Muchos cristianos limitan la idea de la reconciliación asociándola exclusivamente con la expiación, es decir con los efectos redentores de la encarnación, los sufrimientos y la muerte de Cristo. Sin embargo, en los servicios del santuario, la expiación no sólo implicaba la muerte del cordero del sacrificio, sino que incluía también la ministración sacerdotal de su sangre derramada en el santuario mismo (véase Lev.4:20, 26, 35;  16: 15-18, 32, 33).  En armonía con el uso bíblico entonces, la expiación puede referirse tanto a la muerte de Cristo como a su ministerio intercesor en el santuario celestial. Allí, como Sumo Sacerdote, aplica los beneficios de su completo y perfecto sacrificio expiatorio para lograr la reconciliación de los seres humanos con Dios.

EL SACRIFICIO EXPIATORIO DE CRISTO.  El sacrificio expiatorio de Cristo en el Calvario marcó el punto de retorno en la relación entre Dios y la humanidad. A pesar de que hay un registro de los pecados de la gente, como resultado de la reconciliación, Dios no les imputa sus pecados (2Cor. 5:19). Esto no significa que Dios deja de lado el castigo, o que el pecado ya no despierta su ira. Más bien significa que Dios ha encontrado una forma de conceder el perdón a los pecadores arrepentidos, sin dejar por eso de exaltar la justicia de su eterna ley.

LA MUERTE DE CRISTO ES NECESARIA. Para que un Dios de amor mantenga su justicia y corrección moral, la muerte expiatoria de Jesucristo llegó a ser “una necesidad moral y legal”. La justicia de Dios “requiere que el pecado sea llevado a juicio. Dios, por lo tanto, debe ejecutar juicio sobre el pecado y de este modo sobre el pecador. En esa ejecución, el Hijo de Dios tomó nuestro lugar, el lugar del pecador, en armonía con la voluntad de Dios. La expiación era necesaria, porque el hombre se hallaba bajo la justa ira de Dios. He aquí el corazón del Evangelio del perdón de los pecados, y el misterio de la cruz de Cristo: La perfecta justicia de Cristo satisfizo la justicia divina, y Dios está dispuesto a aceptar el autosacrificio de Cristo en lugar de la muerte del hombre”.

Los pecadores que no están dispuestos a aceptar la sangre de Cristo no reciben el perdón de sus pecados, y quedan sujetos a la ira de Dios.  “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él” (Juan 3:36).

CRISTO JESÚS, A QUIEN DIOS PUSO COMO PROPICIACIÓN POR MEDIO DE LA FE EN SU SANGRE, PARA MANIFESTAR SU JUSTICIA, A CAUSA DE HABER PASADO POR ALTO, EN SU PACIENCIA, LOS PECADOS PASADOS, CON LA MIRA DE MANIFESTAR EN ESTE TIEMPO SU JUSTICIA, A FIN DE QUE EL SEA EL JUSTO, Y EL QUE JUSTIFICA AL QUE ES DE LA FE DE JESÚS”. (Rom.3:25, 26)

    

Read Full Post »

DOCTRINA DE LA SALVACION

LA GRACIA SALVADORA DE CRISTO. Las Escrituras revelan un Dios que tiene una preocupación avasalladora por la salvación de la humanidad. Los miembros de la Deidad están aliados en la obra de restaurar en los seres humanos la unión con su Creador. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquél que en El cree, no se pierda, más tenga vida eterna” (Juan 3:16). “Dios es amor” (1Juan 4:8). Procura alcanzar la humanidad conamor eterno” (Jer.31:3).

¿GRACIA O JUSTICIA?El carácter de Dios revela una unión de gracia y justicia, de la voluntad de perdonar, y la indisposición a considerar inocente al malvado. Sólo en la persona de Cristo podemos comprender como estas cualidades de carácter pueden reconciliarse entre sí. “¡Jehová!,  ¡Jehová! Fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que  de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación” (Exo.34: 6, 7)

¿PERDONAR O CASTIGAR?  Durante los tiempos de la apostasía en Israel, Dios a menudo rogaba fervorosamente a  su pueblo que reconocieran su iniquidad y se volvieran a El (Jer.3: 12-14) Pero ellos rechazaron sus amorosas invitaciones (Jer.5:3). Una actitud que se burla del perdón, hace que el castigo sea inevitable (Sal.7:12) Dios es misericordioso pero no puede perdonar a los que se aferran al pecado (Jer.5:7)”Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cuál tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cuál será amplio en perdonar” (Isa.55:7). Su mensaje de salvación resuena por todo el mundo: “Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay más” (Isa.45:22)

LA IRA DE DIOS CONTRA EL PECADO. La transgresión original creó en la mente humana una disposición de enemistad con Dios (Col.1:21). En consecuencia merecemos el desagrado de Dios, el cuál es Fuego consumidor para el  pecado (Heb.12:29; compárese con Hab.1:13).”La solemne verdad es que “todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios” (Rom.3:23),” todos somos por naturaleza hijos de ira” (Efe.2:3; compárese con 5:6) y nos hallamos bajo el imperio de la muerte porque la paga del pecado es muerte” (Rom.6:23).

A la reacción de Dios ante el pecado y la injusticia, la Escritura la llama ira divina (Rom.1:18), sin embargo, Dios anhela salvar al mundo rebelde. Es cierto que odia el pecado, pero siente preocupación amorosa por cada pecador.

LA RESPUESTA HUMANA. La relación de Dios con Israel culminó en el ministerio de Jesucristo, quien proveyó la comprensión más clara de las abundantes riquezas de la gracia divina (Efe.2:7). Y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad” (Juan 1:14). “Cristo Jesús”, escribió Pablo, “nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación y redención; para que, como está escrito: el que se gloria, gloríese en el Señor” (1 Cor.1:30, 31).  ¿Quién podría despreciar “las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad”? (Rom2:4).

“PERO DIOS, QUE ES RICO EN MISERICORDIA, POR SU GRAN AMOR CON QUE NOS AMÓ AÚN ESTANDO NOSOTROS MUERTOS EN PECADOS, NOS DIO VIDA JUNTAMENTE CON CRISTO….PORQUE POR GRACIA SOIS SALVOS POR MEDIO DE LA FE; Y ÉSTO NO DE VOSOTROS, PUES ES DON DE DIOS, NO POR OBRAS, PARA QUE NADIE SE GLORIÉ” (EFE. 2: 4, 5, 8, 9).

Read Full Post »

DOCTRINA DE LA SALVACION

Mediante la vida de Cristo, de perfecta obediencia a la voluntad de Dios, y sus sufrimientos, su muerte y su resurrección, Dios proveyó el único medio válido para expiar el pecado de la humanidad, de manera que los que por fe acepten esta expiación puedan tener acceso a la vida eterna, y toda la creación pueda comprender mejor el infinito y santo amor del Creador. Esta expiación perfecta vindica la justicia de la ley de Dios y la benignidad de su carácter porque condena nuestro pecado y al mismo tiempo hace provisión para nuestro perdón. La muerte de Cristo es vicaria y expiatoria, reconciliadora y transformadora. La resurrección de Cristo proclama el triunfo de Dios sobre las fuerzas del mal, y a los que aceptan la expiación les asegura la victoria final sobre el pecado y la muerte. Declara el señorío de Jesucristo, ante quién se doblará toda rodilla en el cielo y en la tierra.

Una puerta abierta conduce al centro del universo, el cielo. Una voz resuena diciendo: “¡Ven y ve lo que está sucediendo aquí!” En el Espíritu, el apóstol Juan contempla la sala del trono de Dios. Un deslumbrante arco iris semejante a la esmeralda circunda el trono central, y desde él surgen relámpagos, truenos y voces.  Los ancianos se postran en adoración, echando sus coronas de oro delante del trono.

Un ángel que tiene en su mano un pergamino sellado con siete sellos exclama: “¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos?” (Apoc.5:2). Juan ve que no hay nadie en el cielo ni en la tierra digno de abrir el libro mientras que uno de los ancianos le dice:No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar los siete sellos” (Apoc.5:5).

Juan dirige su vista al majestuoso trono, y ve allí a un Cordero que había sido muerto pero ahora está vivo y lleno del poder del Espíritu. Cuando ese humilde Cordero toma el rollo, los seres vivientes y los ancianos entonan un cántico:”Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tu fuiste inmolado,  y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra” (Apoc.5:9)

El rollo registra el rescate de la raza humana de su esclavitud a Satanás y describe la victoria final de Dios sobre el pecado. Revela una salvación tan perfecta, que los cautivos del pecado pueden ser libertados de su prisión simplemente por su propia elección.

Mucho antes de su nacimiento en Belén, el Cordero exclamó: “He aquí, vengo, en el rollo del libro está escrito de mí; el hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, y tu ley está en medio de mi corazón” (Sal.40: 7, 8; compárese con Heb.10:7). Lo que efectuó la redención de la humanidad fue la venida del Cordero, muerto desde la fundación del mundo. (Apoc.13:8)

Read Full Post »

Older Posts »